La lucha contra el virus terrorista en internet

La batalla contra el terrorismo del siglo XXI se libra en Internet. El Estado Islámico (IS) puede haber perdido su centro de gravedad territorial en Raqqa, pero mantiene todo su vigor en Internet. Su propaganda, clandestina e infecciosa, disemina de una plataforma a otra un mensaje de odio, una interpretación nihilista del Islam e instrucciones detalladas sobre cómo asesinar a ciudadanos inocentes. La mayoría de los atentados perpetrados recientemente en Europa y los Estados Unidos fueron concebidos por residentes en esos territorios: los autores de los atentados no estuvieron nunca en Siria o Irak y su proceso de fanatización y captación para el terrorismo se llevó a cabo a través de las redes.

El IS ha aprendido muy rápidamente a explotar las ventajas que ofrece Internet. Sus estrategias de reclutamiento están pasando claramente del entorno físico al virtual a través de vídeos y mensajes cada vez más agresivos, en miles de cuentas de medios sociales, dirigidos a grupos y personas vulnerables en los países occidentales. Si bien todo apunta a que algunos de los recientes atentados los hayan llevado a cabo lobos solitarios, la virulencia de la propaganda del IS en las redes demuestra que estos atacantes no estaban solos de ningún modo.

La cuestión fundamental a que nos enfrentamos hoy a nivel mundial es cómo frenar la difusión de estos mensajes y bloquear los contenidos terroristas, cómo proteger a los jóvenes más influenciables del riesgo de exposición a esta propaganda garantizando al mismo tiempo la libertad y la esencia de Internet como el magnífico medio de interacción, comunicación y creación que es.

En Europa ya hemos estado trabajando en este tema durante bastante tiempo. Hace tres años creamos el Foro de la UE sobre Internet, que reúne a los gobiernos de la UE y a las principales plataformas de Internet creadas por Google, Facebook, Twitter y Microsoft. España se ha involucrado activamente desde el comienzo del Foro y continúa participando en todos nuestros esfuerzos europeos. En tres años, esta cooperación voluntaria se ha expandido a nivel mundial y ha pasado de centrarse en la señalización de contenidos a la detección automatizada de cientos de miles de imágenes, vídeos y mensajes terroristas en los medios sociales.

En 2015, se creó un mecanismo de remisión que hasta la fecha ha evaluado más de 42 000 artículos con contenido terrorista.

En el Foro de 2016, las empresas de Internet anunciaron una “ase de datos de funciones hash” en la que cada función hash constituye una etiqueta para los elementos con contenidos que deben suprimirse definitivamente en todas las plataformas con el fin de evitar que un contenido suprimido vuelva a aparecer repetidamente en otros sitios. En la actualidad, la base de datos contiene más de 40 000 funciones hash. Su impacto es exponencial y puede crecer más.

Hoy en día, la detección automática de contenidos terroristas en línea es el núcleo de la estrategia del Foro. Esto significa que se ha incrementado enormemente la velocidad y el alcance de la retirada de contenido terrorista de Internet. Tres cuartas partes de las 300 000 cuentas de Twitter eliminadas en la primera mitad de 2017 se suprimieron antes de que pudieran publicar su primer tuit. Desde junio de 2017 se han eliminado más de 150 000 vídeos de YouTube, más del 80 % detectados automáticamente. Facebook ha logrado suprimir el 83 % de los contenidos terroristas originalmente aparecidos en su plataforma y de las copias posteriormente subidas a la misma a la hora siguiente a su aparición en línea.

Todos son avances, aunque no suficientes para invertir la tendencia. No se trata solo de la rapidez y la cantidad en que se eliminan los contenidos terroristas. Es también importante el número de plataformas que la lleva a cabo. Esta es la razón por la que el próximo paso importante consiste en hacer participar a un mayor número de empresas de Internet, y a empresas más pequeñas, y en dotarlas de los instrumentos necesarios para hacer lo mismo. El Foro de la UE sobre Internet ha entablado contacto ya con más de 20 empresas y su intención es seguir expandiéndose. Instagram, Snapchat, WordPress y Yellow son las empresas recién llegadas, pero hemos de incorporar a otras muchas.

Para que este trabajo tenga el seguimiento adecuado y no se pierdan la información de los servicios de inteligencia y los análisis de tendencias, es fundamental la cooperación entre el sector de las plataformas de Internet y las fuerzas y cuerpos de seguridad. El sector de Internet tiene que compartir información con las fuerzas y cuerpos de seguridad de forma regular y transparente. Europol está liderando este esfuerzo, que figurará en un lugar prioritario de la lista de tareas del Foro de la UE sobre Internet cuando se reúna de nuevo el 6 de diciembre.

Este reto no es solo europeo. La lucha contra el terrorismo es internacional. El enfoque europeo ya ha sido adoptado a nivel mundial y el Foro Mundial de Internet de lucha contra el terrorismo está amplificando nuestros esfuerzos. El G7 y el G20 han unido también sus voces a la nuestra. Aprovechemos el impulso actual y no perdamos tiempo.

Si queremos proteger la integridad física de nuestros ciudadanos frente el terrorismo, tenemos que empezar por trabajar con sus corazones y sus mentes. Internet es una caja de resonancia. Hay que sofocar el eco del mensaje terrorista al tiempo que se prestan los medios necesarios para que voces autorizadas de la sociedad civil garanticen que no queda sin respuesta el relato extremista violento. Las empresas que crearon las plataformas más innovadoras y populares están de nuestra parte. Cada vez somos más rápidos e inteligentes en la lucha contra el terrorismo en las redes, y todos estamos luchando por la misma causa: preservar la libertad de Internet y proteger a sus usuarios en todo el mundo.

Dimitris Avramopoulos es comisario europeo de Interior y Migraciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *