La OTAN camino de Chicago

Los días 20 y 21 de mayo próximos se celebrará en Chicago la vigésimo sexta reunión de los jefes de Estado y Gobierno de la Alianza Atlántica. En las reuniones de ese tipo, conocidas como cumbres, se adoptan decisiones muy importantes para el futuro de la OTAN.
Durante el año 2011, la OTAN lideró operaciones en Afganistán y Libia y las fuerzas terrestres y aéreas de los aliados operaron en Europa, Asia y África. Por su parte, los buques aliados surcaron los mares en una lucha callada contra el terrorismo y la piratería. La misión de entrenamiento en Irak se concluyó con éxito y se avanzó con buen ritmo en la preparación de las fuerzas afganas para que asuman escalonadamente la seguridad de su país. Por todo ello, al hablar de la OTAN es de justicia mencionar en primer lugar a aquellos que con su dedicación y esfuerzo hacen posible las operaciones y misiones que aseguran nuestra paz y ayudan a mantener la estabilidad mundial. Cerca de 2.000 españoles participan en esas operaciones y otros están destinados en las distintas estructuras de la Alianza contribuyendo a hacer posible su funcionamiento. Debemos considerar la OTAN como algo propio, pues además de nuestra presencia humana en ella, contribuimos económicamente a su sostenimiento. Además, no podemos olvidar que con los aliados colaboramos efectivamente en nuestra defensa común.

El entorno estratégico ha cambiado mucho desde 1949. Pese a ello la OTAN sigue siendo una fuente esencial de paz y estabilidad en un mundo caracterizado por la globalización. Hace 63 años, doce naciones resueltas a unir sus esfuerzos para su defensa colectiva y el mantenimiento de la paz y la estabilidad, firmaron el Tratado del Atlántico Norte y establecieron un consejo con los órganos subsidiarios precisos que formaron el esqueleto de la actual estructura aliada. La OTAN aseguró entonces la defensa de sus miembros contribuyendo además decisivamente al final de Guerra Fría. En julio de 1991 se disolvió el Pacto de Varsovia y pocos meses después desapareció la Unión Soviética.

En la nueva situación geopolítica, los aliados extendieron la mano a los antiguos enemigos y los conceptos estratégicos pasaron a ser documentos abiertos y guía pública de las actividades de la Alianza. El Concepto Estratégico de 1991 preconizó una nueva aproximación más amplia a la seguridad. Simultáneamente muchas países miembros comenzaron a recortar sus gastos de Defensa ahorrando lo que se llamó el dividendo de la paz. La OTAN lanzó en 1994 una iniciativa llamada la Asociación para la paz (APP) que fue seguida ese mismo año por el Diálogo Mediterráneo y en el 2004 por la Iniciativa de Cooperación de Estambul. Doce países socios de la APP han pasado a ser miembros y otros socios participan en las operaciones lideradas por la Alianza. El Concepto Estratégico de 1999 resaltó que «las amenazas futuras serían multidireccionales y difíciles de predecir». Los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 confirmaron esa afirmación asumiendo entonces la OTAN el liderazgo en la lucha contraterrorista. El continuo proceso de transformación de la Alianza tuvo un hito en la Cumbre de Lisboa del año 2010. Allí se aprobó un nuevo Concepto Estratégico que ha consagrado como tareas esenciales de la Alianza: la Defensa Colectiva, la Gestión de Crisis y la Seguridad Cooperativa. El Concepto 2010 señala también que para ser efectivos, los aliados se implicarán en un proceso continuo de reforma, modernización y transformación.

La Cumbre de Chicago será una oportunidad para renovar el vínculo trasatlántico y para reiterar el compromiso aliado con la estabilidad presente y futura de Afganistán. En Chicago se decidirá mejorar las capacidades aliadas y se buscarán nuevas oportunidades dentro de la iniciativa «smart defense» para hacer más eficiente la defensa común. También se analizará el desarrollo del Sistema de Defensa contra misiles y se mejorarán las iniciativas de Asociación teniendo en cuenta la contribución de muchos socios a la operación «Unified Protector» desarrollada para proteger al pueblo de Libia. Es conveniente que los asuntos que se van tratar en Chicago sean conocidos por nuestros ciudadanos pues las decisiones que se tomen en aquella ciudad pueden afectar de forma importante a nuestra defensa y seguridad.

Por Federico Yaniz Velasco.

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