La productividad es el problema

Las cifras recientemente publicadas de afiliados a la Seguridad Social han constatado dos hechos: 1. la recuperación del empleo, y 2. La importancia del turismo en esta recuperación. La discusión reciente también ha puesto el énfasis en las manufacturas. Proponemos resumir lo que nos dicen los datos a lo largo del ciclo (casi) completo 1995-2012.

1. España tiene un serio problema de crecimiento de la productividad (compartido con Italia). La tasa de crecimiento anual de la productividad del trabajo en España fue del 0,75% y 0,29% en Italia, frente al 1,47% en Alemania y 1,38% en Francia.

2. La pérdida de peso de las manufacturas es un fenómeno (casi) general. Solamente Alemania ha mantenido el peso del Valor Añadido en el entorno del 22%.

3. La productividad en las manufacturas no es sistemáticamente mayor que en los servicios. Por tanto, no puede aceptarse sin mayor cualificación que la mera extensión de la industria mejorará la productividad agregada.

4. En España, cinco industrias manufactureras (de 13) crearon empleo. En Alemania e Italia una, y en Francia ninguna. Esas cinco industrias tuvieron también crecimientos positivos de productividad. En las restantes, el crecimiento de la productividad tuvo su origen en la destrucción de empleo.

5. El sector de la construcción perdió empleo en España y Alemania a lo largo del ciclo mientras lo ganó en Francia e Italia. Por lo tanto, España destruyó más empleo en la crisis del que generó en la expansión.

6. La productividad del trabajo en la construcción es inferior a la media en los cuatro países, y su crecimiento ha sido negativo en todos menos en Alemania.

7. El sector servicios ha sido el gran generador de empleo. Ha experimentado tasas de crecimiento anual positivas y, en algunos casos, como España muy elevadas: el 2,53%.

8. Todos los sectores de servicios (de 18) crearon empleo en España (incluidas las AAPP). En Alemania todos menos cinco. En Francia todos menos uno, y en Italia todos menos dos.

9. El peso de la hostelería en España en términos de Valor Añadido (6.8%) es muy superior al de Italia (3,6%), Francia (2,8%) y Alemania (1,6%). Por lo tanto, las consecuencias que tiene este sector son mayores en nuestro país.

10. El empleo tuvo un crecimiento importante en el sector de la hostelería en España (2,9%) a lo largo del ciclo, más del doble que en Francia e Italia y cinco veces el de Alemania, pero fue acompañado de crecimientos muy negativos de la productividad del trabajo (-2,4%).

En definitiva, España tiene un problema general de bajo crecimiento de la productividad que afecta tanto a las manufactureras como a los servicios. La apuesta por las primeras no es per se la solución.

Si entendemos como comportamiento virtuoso la combinación de creación de empleo y crecimiento de la productividad, cinco sectores manufactureros –que representaban el 5,6% del empleo total- cumplieron este requisito Con este tamaño relativo difícilmente podrán resolver el problema de la creación de empleo. En los servicios los cumplen cinco sectores, que representan el 30,4% del empleo total.

Por tanto, la solución no parece encontrarse en la reindustrialización de la economía española. Esta se enfrenta a problemas que afectan a todo el tejido productivo: baja inversión en I+D; reducido tamaño de la empresas; excesiva regulación y falta de competencia; escasa internacionalización y muy orientada a los mercados europeos; baja inversión en activos intangibles; e ineficiente funcionamiento de los mercados de trabajo y del suelo entre otros.

La apuesta por el turismo, que se ha convertido en un lugar común, es arriesgada. Este sector comparte con la construcción su elevada capacidad de generar empleo pero también el negativo crecimiento de la productividad. Este comportamiento no es consustancial al mismo como muestra la experiencia francesa y de Estados Unidos. El problema radica en la composición de las distintas actividades turísticas, al convivir los grandes tour operadores y cadenas hoteleras en general muy eficientes, con otros establecimientos con productividades muy bajas (o negativas). Por lo tanto, mientras no se reoriente la composición de la oferta turística los riesgos de fiar a resolver el problema del empleo -ahora por la vía del turismo- es tan arriesgada como lo fue en su momento fiarla a la construcción.

Matilde Mas es catedrática de Economía de la Universidad de Valencia y Directora de Proyectos Internacionales del Ivie.

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