La proyección actual de España en Filipinas: imagen y relaciones políticas

Este informe se incluye en un trabajo colectivo, promovido por el Real Instituto Elcano, cuyo objetivo es contribuir a impulsar las relaciones bilaterales y las exportaciones españolas hacia Asia. En él se analizan la imagen de España y la política exterior española en seis países asiáticos: las cinco mayores economías de la región –China, Japón, la India, Corea del Sur e Indonesia–, más Filipinas, debido a su especial relación con España y a su creciente dinamismo económico.

Contenido

1. Introducción
1.1 Objetivos y metodología de trabajo
1.2 Planteamiento de partida: 300 años de historia compartida
2. La imagen de España en Filipinas
2.1 Análisis de situación: ¿cuál es la imagen de España en Filipinas?, ¿qué factores influyen
en ella?
2.2 ¿Qué se podría haber hecho mejor?
2.3 Estrategias de futuro: ¿qué elementos podrían contribuir a mejorar la imagen de
España en Filipinas?, ¿qué imagen deberíamos proyectar?
3. Relaciones políticas
3.1 Los Planes de Acción Asia-Pacífico y las relaciones bilaterales España-Filipinas
3.2 ¿Cómo se podría mejorar la sintonía política entre España y Filipinas?: elementos para
dinamizar las relaciones bilaterales

1. Introducción

Objetivos y metodología de trabajo
Este informe se incluye en un trabajo colectivo, promovido por el Real Instituto Elcano, y realizado con objeto de contribuir a impulsar las relaciones bilaterales y las exportaciones españolas hacia Asia. En él se analizan la imagen de España y la política exterior española en seis países asiáticos: las cinco mayores economías de la región –China, Japón, la India, Corea del Sur e Indonesia–, más Filipinas, debido a su especial relación con España y a su creciente dinamismo económico. La finalidad es realizar un análisis de la situación en cada uno de esos países que pueda ser útil para promover eficazmente la imagen de España y su papel político en el área. El carácter colectivo del trabajo ha condicionado la estructura de este informe para Filipinas, pues se ha adaptado a un esquema y a una serie de preguntas, prefijadas por el Real Instituto Elcano, comunes a todos los países analizados.

Para elaborar el informe se ha partido de un conocimiento previo del país y de muchos años dedicados al estudio de la historia de Filipinas, complementados por lecturas actualizadas de los temas que nos ocupan, y de un trabajo de campo basado en cuestionarios y entrevistas con diplomáticos, académicos, periodistas, técnicos, empresarios y otros representantes de la sociedad civil españoles y filipinos, seguido por el oportuno trabajo de análisis, reflexión y elaboración por parte de la autora de este informe. Se quiere agradecer expresamente a aquellas personas, cuyos nombres no se van a hacer públicos por razones de confidencialidad, que respondieron positivamente al reto planteado y dedicaron su tiempo y su conocimiento a las cuestiones enunciadas. Sus comentarios y sugerencias han sido de enorme utilidad para tener una imagen lo más plural y rica posible. Algunos de ellos se reconocerán en algún párrafo, en alguna frase, en alguna idea. De igual forma, quiero agradecer también a los cualificados comentaristas que ha leído el trabajo una vez realizado y me han sugerido ideas para mejorarlo. A todos, mi más sincero reconocimiento.

Planteamiento de partida: 300 años de historia compartida
Para España, Filipinas es, necesariamente, un país especial en el conjunto de Asia. Puede que haya otros países que presenten un mayor interés económico, político, estratégico, tecnológico o científico. Pero con ninguno nos unen los estrechos lazos que tenemos con Filipinas después de 300 años de historia compartida. Durante ese tiempo, Filipinas formó parte del imperio español, integrado en un marco de políticas y dinámicas comunes al resto de los territorios hispánicos. Ello aporta a Filipinas una serie de rasgos diferenciadores respecto a los demás países asiáticos, y dota a España de una singular posición en tanto que antigua potencia colonizadora, al tiempo que le presta ciertos elementos de resistencia ante el antiguo colonizador. Esa es una realidad de la que se debe partir para cualquier reflexión relacionada con Filipinas.

Reconociendo esa situación, se ha de trabajar para conseguir potenciar los factores positivos y contrarrestar los negativos, de forma que esa circunstancia no pese, sino que aporte, al definir las relaciones actuales y al diseñar futuras actuaciones desde planteamientos renovados.

Filipinas no es, pues, un país en el que todo esté por hacer y se pueda partir de nuevas. Ofrece, sin embargo, mayores complicidades que ninguna otra nación asiática. Hemos de conseguir que tales circunstancias jueguen a nuestro favor. De ahí el interesante reto que plantea.

Leer informe completo en formato PDF (enlace alternativo).

María Dolores Elizalde, CSIC

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