La tolerancia de las extravagantes Mitford

Por Ana R. Cañil, periodista (EL PERIODICO, 04/05/04):

Jessica Mitford se fugó de su aristocrática casa inglesa para venir a España, con su primo y luego marido, Esmond Romilly, a luchar por la república. Corría febrero de 1937 y la prensa británica se hacía eco de la aventura de la penúltima de las seis hermanas Mitford, con el título La hija de un par huye con su amante a España. El par era lord Redesdale, miembro de una de las familias del más rancio abolengo británico. El amante, el joven veinteañero y aventurero Esmond, era sobrino de Winston Churchill. Su futura esposa, Jessica, sólo era prima de Churchill.

Ese mismo año de 1937, su hermana Unity Mitford, alta, rubia, de ojos azules, seguía siendo para la prensa francesa “la amante inglesa de Hitler”. El dictador nazi emocionó a la madre de las Mitford, cuando una tarde, mientras Unity y su madre tomaban el té con Hitler, él se interesó por su hija descarriada, Jessica. Para entonces, Unity era amiga íntima del fhürer y vivía en Alemania desde 1933. La supuesta amante de Hitler había arrastrado tras de sí a la segunda de sus hermanas, Diana, casada con el fascista inglés Oswald Mosley, primero seguidor de Mussolini, luego de Hitler. La boda de Diana con Mosley tuvo lugar en casa de los Goebbles, con Hitler como testigo. Durante la segunda guerra mundial, Diana Mosley y su marido, el lord pronazi, fueron encarcelados por el Gobierno de su primo, el primer ministro Winston Churchill, por colaborar con los nazis.

SERA Nancy Mitford, la mayor y más famosa de las hermanas, escritora de best-seller sobre amor y modales en la aristocracia inglesa, quien más se cartee y visite a la elegante Diana, en la cárcel. Pero este gesto no impide que Nancy Mitford sea antinazi, denuncie a Diana ante el Gobierno inglés y aborrezca de su cuñado Mosley. Nancy adoptó Francia como patria. Allí gastó su madurez de escritora y amante de Gastón Palewski, el hombre de su vida, mano derecha del general De Gaulle.

Mientras, Jessica había entrado en el Partido Comunista de EEUU, fue perseguida durante la caza de brujas del maccarthismo y defendió al famoso doctor Spock, autor del libro para niños más leído de la historia. En 1946, Spock fue encarcelado por sospechas de colaboración comunista. Jessica, además, defendió la lucha de los negros por sus derechos civiles. En los años 60 se convirtió en uno de los iconos del movimiento hippy y el pacifismo, contra la guerra de Vietnam. La hija de Jane K. Rowling, la autora de Harry Potter, se llama Jessica en recuerdo de la más roja de las Mitford.

Sólo dos hermanas, Pamela y Deborah, cumplieron las expectativas aristocráticas para las que sus padres intentaron educarlas. Pamela, casada con un científico, vivió en una maravillosa casa de campo entre animales, y tuvo a gala haber introducido en Inglaterra una clase de gallinas suizas, las Appenzeller Spitzhaube , con una cresta estupenda. En cuanto a Deborah, llegó al lugar de donde nunca debieron salir sus hermanas. Fue duquesa de Devonshire, tras la muerte del hermano mayor de su marido y de su esposa, Kathleen Kennedy, una hermana de John F. Kennedy. Gestionó como empresaria el castillo de Chatsworth, abierto al público en plan turístico siete meses al año, donde se vende todo lo que se cultiva en los jardines y los huevos de las gallinas Mitford.

La vida de Las hermanas Mitford (de Annick le Floch´hmoan, en la editorial Circe), seis extravagantes damas que quemaron el siglo XX, es la historia de Europa. Cada una de ellas se hizo amante de un país distinto –Nancy, de Francia; Diana y Unity, de Alemania; Debo y Pamela, de su Inglaterra natal, y Jessica, de España y la nueva América, a la que fustigó hasta el final–. Apasionadas, tolerantes y cínicas al mismo tiempo –sobre todo Nancy–, con un sentido de clan, cultura y convivencia que les permitió seguir siendo una familia hasta el final, pese a las enormes divergencias ideológicas.

EN EL país de las dos Españas –según el PP y sus acólitos, las elecciones del 14-M lo ponen en evidencia– la historia de las Mitford es una lección. Aquí los hermanos acostumbran a militar en idénticos partidos. Por ejemplo, los Maragall, los Carod-Rovira, los Nadal. También hay excepciones, como el caso de las hermanas Alberdi (Inés en el PSOE y Cristina en el PP), o los Caldera (Jesús con Rodríguez Zapatero y su hermana María Luisa con Rajoy). Pero son las menos. Es un gran momento para que la etapa del dialogante Rodríguez Zapatero abra una puerta a la tolerancia de las Mitford.