La violencia antisemita se extiende por las universidades de todo el mundo

Estudiantes judíos frente a manifestantes antisemitas en el Brooklyn College. Reuters
Estudiantes judíos frente a manifestantes antisemitas en el Brooklyn College. Reuters

La hostilidad hacia los estudiantes judíos en los campus universitarios estadounidenses es hoy noticia. Las agresiones físicas y verbales, las amenazas de muerte y las consignas antisemitas intimidan a estos estudiantes.

Menos conocido, pero no menos preocupante, es que este fenómeno afecta también a los estudiantes judíos de otras universidades del resto del mundo.

El pasado mes de junio me reuní con líderes estudiantiles judíos británicos, españoles y franceses. Escuché inquietantes historias sobre sus experiencias con el antisemitismo. Estamos siendo testigos de un nivel de odio antisemita sin precedentes en los campus de todo el mundo.

En el Reino Unido, la Unión de Estudiantes Judíos reveló que entre el 8 de octubre y el 8 de noviembre había recibido más de 400 llamadas a su línea directa de bienestar estudiantil. Más que en todo el año anterior.

Entre los incidentes hubo una amenaza de muerte al presidente de la Unión de Estudiantes Judíos, agresiones físicas (incluida la de una estudiante a la que el agresor intentó arrancarle su collar con la estrella de David), y huevos lanzados a estudiantes que llevaban kipá.

Cuando la Unión de Estudiantes Judíos montó un puesto para distribuir información sobre el antisemitismo y los rehenes israelíes, la seguridad del campus lo cerró por la presencia de una muchedumbre amenazante.

Estos incidentes se producen en medio de un gran sentimiento de abandono. La Unión de Estudiantes Judíos envió una carta a cientos de otras uniones de estudiantes en todo el Reino Unido. En ella pedía firmar una carta de apoyo que condenaba a quienes glorificaban los atentados de Hamás y difundían el antisemitismo. Sólo cinco uniones estudiantiles la firmaron.

Edward Isaacs, presidente de la Unión de Estudiantes Judíos, describió su situación como "un mundo de aislamiento, miedo e intimidación".

En Francia, muchos estudiantes judíos ocultan su identidad quitándose las kipás o las joyas con la estrella de David. Las amenazas, los eslóganes antisemitas y los grafitis copan sus experiencias universitarias.

Un alumno judío escuchó una conversación entre dos estudiantes sentados frente a él. Uno decía: "Esos sucios judíos deberían morir todos". El otro respondía: "Tenemos que matarlos a todos".

En la Universidad de la Sorbona en París alguien escribió "muerte a los judíos" en una pared. El director de la Unión de Estudiantes Judíos de una universidad del sur de Francia informó a la Liga Antidifamación (ADL) de que los estudiantes judíos han dejado de ir a clase por temor a su seguridad personal.

En Alemania, los estudiantes judíos han sufrido ataques verbales y amenazas físicas, han escuchado a sus compañeros expresar su apoyo al terrorismo y han presenciado la difusión de material antisemita en el campus.

Como consecuencia, el centro de asesoría psicológica de la comunidad judía alemana informó de un aumento masivo de solicitudes de apoyo por parte de estudiantes y profesores.

El presidente de la Unión de Estudiantes Judíos de Alemania ha llegado a la conclusión de que "para los estudiantes judíos, la universidad es hoy un espacio de inseguridad en vez de un lugar de aprendizaje".

En Austria, un cartel a la entrada de la Biblioteca de Estudios Judíos de la Universidad de Viena rezaba "Kill ISRAHELL". Los líderes estudiantiles judíos de aquel país describieron la situación en algunos campus como "insoportable".

En España, un cartel para una manifestación propalestina en la Universidad Complutense de Madrid pedía la expulsión de los "sionistas" del campus. Un equipo de fútbol de la IE Universidad de Madrid lució camisetas con el lema "del río hasta el mar, Palestina será libre" apoyando la destrucción de Israel. La Federación de Comunidades Judías de España hizo pública una declaración independiente sobre el ambiente de acoso que se respira en las universidades españolas y en otras instituciones educativas.

En los Países Bajos, en la Universidad de La Haya, los estudiantes distribuyeron el mismo 7 de octubre panfletos que glorificaban la masacre de Hamás, calificándola de "resistencia ejemplar" e instando a "globalizar la intifada".

Este último es sólo uno de los ejemplos del informe de la Unión Europea de Estudiantes Judíos, que enumera numerosos casos de alumnos y profesores que elogiaron o justificaron los atentados terroristas del 7 de octubre.

La Unión Europea de Estudiantes Judíos ha descrito la situación en los campus europeos como "dramática". "Los estudiantes judíos e israelíes están siendo blanco de sus compañeros, profesores y, a veces, de las autoridades académicas" dicen. "Los estudiantes judíos no se sienten seguros en sus campus. Algunos, incluso, han dejado de asistir a clase por miedo al ambiente extremadamente hostil del campus".

Estos incidentes antisemitas en los campus no se limitan a Europa.

Un estudiante de la Universidad de Toronto fue detenido y expulsado por amenazas de violencia contra los judíos. En la Universidad McGill, la policía tuvo que escoltar a 200 estudiantes judíos que iban de una Casa Hillel a una Casa Jabad para un servicio de Sabat la noche después de una manifestación propalestina. Durante un altercado en la Universidad Concordia de Montreal, un profesor de otra universidad llamó "puta" a una estudiante judía y le dijo que regresara a Polonia.

Un empleado de Hillel en Montreal dijo: "La gente ha estado muy, muy asustada y profundamente preocupada, de una manera que nunca antes había visto".

La Unión de Estudiantes Judíos de Australasia, que representa a estudiantes de Australia y Nueva Zelanda, afirmó que sus miembros "se sienten cada vez más aislados en el campus". Reconociendo la amenaza que pesa sobre los estudiantes judíos, la Universidad Monash de Melbourne autorizó a los estudiantes judíos a presentar los exámenes a distancia.

En Sudáfrica, la Unión de Estudiantes Judíos denunció que las banderas de Hamás y de Hezbolá ondeaban libremente en la Universidad de Ciudad del Cabo. Sin embargo, cuando los estudiantes judíos colocaron carteles de los rehenes, fueron amenazados por una turba de unas treinta personas mientras la seguridad del campus permanecía impasible sin hacer nada.

Los estudiantes universitarios judíos de América Latina se sienten vulnerables en entornos en los que los asesinatos de Hamás están normalizados.

Los jóvenes judíos latinoamericanos que estudian en universidades de Estados Unidos están sintiendo el mismo miedo y la misma sensación de vulnerabilidad que sus compañeros estadounidenses. Algunas familias judías latinoamericanas tienen miedo de enviar a sus hijos a la universidad.

Las uniones de estudiantes judíos y los Hillel de todo el mundo realizan un excelente trabajo con los estudiantes universitarios judíos. Pero lo cierto es que la vida judía en los campus internacionales es mucho menos notoria que en los campus estadounidenses. Por su número, los estudiantes judíos en Europa y en otros lugares se sienten aún más aislados y desamparados que sus homólogos estadounidenses.

La Liga Antidifamación (ADL) se ha comprometido a presionar a las universidades estadounidenses para que garanticen la protección de sus estudiantes judíos. Nos aseguraremos de que estas universidades estén informadas sobre sus universidades internacionales asociadas que no hacen lo suficiente para proteger a los estudiantes judíos.

Seguimos llamando todas las instituciones de enseñanza superior, en Estados Unidos y en todo el mundo, para que tomen medidas que garanticen que los estudiantes judíos puedan aprovechar todo lo que ofrecen sus universidades, sin ocultar su identidad y sin miedo a reunirse con otros estudiantes judíos para celebrar la vida en el campus.

Andrew Srulevitch es director regional de Asuntos Europeos de la Liga Antidifamación (ADL).

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