Los bebés consumistas de China

Los gobernantes chinos acaban de adoptar la flexibilización de la “política del hijo único” del país, que se ha estado aplicado durante décadas. Ahora se permitirá a las parejas tener dos hijos si uno de los padres es hijo único (anteriormente, ambos padres debían serlo), con lo que la nueva norma podría cubrir a gran parte de los nacidos después de los años 80 en áreas urbanas. Pero si bien son evidentes las potenciales consecuencias sociales, existe menos claridad sobre sus efectos económicos.

Cuando se comenzó a aplicar la política del hijo único en 1979 (como una forma de aminorar las presiones sociales, económicas y ambientales tras el auge demográfico de los años 50 y 60), la tasa de fertilidad se redujo notablemente, desde tres hijos por hogar en 1970 a 1,2 en 1982. En consecuencia, la tasa de ahorros por hogar se elevó de un 10,4% en 1983 a un impresionante 30,5% en 2011. ¿Es posible que la política del hijo único haya impulsado este aumento? De ser así, ¿haría su modificación que esta tendencia se revierta, causando a su vez un auge del consumo en la próxima década?

El aumento de los índices de fertilidad puede reducir las tasas de ahorro de los hogares, de dos maneras importantes. La primera es que para criar niños es necesario un mayor gasto, especialmente en educación, que para los hijos únicos entre 15 y 22 años de edad representa de un 15 a un 25% del total de los gastos de los hogares chinos (ver figura 1). En segundo lugar, puesto que cuentan con más hijos para mantenerles cuando lleguen a la vejez, los padres sienten menos presión para ahorrar para su jubilación.

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Si se examinan los patrones de gasto y ahorro de los hogares en que nacieron gemelos bajo la política del hijo único es posible inferir que estos cambios podrían llevar en las próximas décadas a una disminución de un 8 a 9% de la tasa de ahorro de los hogares (alcanzando cerca del 22%). Debido a que supuestamente el nacimiento de gemelos se produce por factores exógenos (sin relación con elementos como el ingreso y la educación, que pueden afectar la decisión de los padres de tener varios hijos), comparar los hogares con un solo hijo con aquellos con gemelos puede revelar algunos de los efectos sobre el ahorro que produce un hijo adicional.

Desde 2002 a 2009, la tasa de ahorro promedio de los hogares con un solo hijo fue del 21,3%, en comparación con un 12,8% de los hogares con gemelos, diferencia que se mantiene en todos los grupos de ingresos (ver tabla 1). Los análisis de regresión de todos los hogares urbanos en el periodo 1992-2009 indican que cada hijo adicional reducía la tasa de ahorro en 6 a 7 puntos porcentuales y elevaba el gasto en educación (como porcentaje del ingreso del hogar) en un promedio de siete puntos porcentuales, el gasto en alimentación en 2,5% y otros gastos en cerca de 2,7%.

El apoyo intergeneracional (en el que los hijos mantienen a los padres en su vejez) no es solamente una norma social: en China está estipulado por la ley. Más de la mitad de los ingresos de la población de la tercera edad proceden del apoyo familiar, lo que incluye transferencias de dinero y beneficios indirectos como la cohabitación (ver figura 2). Y la cantidad total de transferencias que reciben los padres aumenta con el número de hijos.

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La mayor seguridad por tener más hijos significa que prosiblemente la relajación de la política del hijo único haga que los padres ahorren menos y se embarquen en el tipo de inversiones riesgosas improbables en las familias con hijo único. De hecho, la política del hijo único podría ser una razón importante que explique por qué en las últimas décadas los hogares chinos hayan gravitado hacia bienes que no implican riesgos. Si los padres consideran que tener un segundo hijo duplica sus “bienes seguros”, pueden decidir destinar una mayor parte de sus recursos a activos más riesgosos.

De allí se sigue que los padres de varios hijos pueden sentirse lo suficientemente seguros como para consumir más. En promedio, la proporción del ingreso por hogar destinado en etapas posteriores de la vida por padres de varios hijos a gastos no relacionados con ellos es cerca de 8 puntos porcentuales superior al caso de los padres de hijos únicos.

El próximo cambio demográfico también puede afectar el ahorro nacional. La proporción de dependientes y prestatarios se elevará en comparación con la población de edad laborable mediana. La reducción de la proporción de personas que ahorran mucho tenderá a bajar la tasa total de ahorro en la economía. Sin embargo, la proporción de personas de la tercera edad en la población no cambiará sino hasta en una generación después.

Aunque el cambio de la política del hijo único puede causar un auge moderado del consumo, también puede revertir una tendencia positiva: la aceleración de la acumulación de capital humano. El hijo único típico recibe en promedio una inversión en educación significativamente mayor que los gemelos y tiene un 40% más de probabilidades de alcanzar la educación superior (a diferencia de una escuela profesional). En parte esto se puede explicar por la comparación de las ventajas y desventajas entre calidad y cantidad.

Por supuesto, toda predicción de los efectos de la nueva política sigue siendo en gran parte especulativa si no se posee un sentido claro de cuál pueda ser la tasa de fertilidad natural de China. El aumento de los costes educacionales, los precios de las viviendas y los salarios (que elevan el coste de oportunidad de tener hijos) pueden significar que, incluso sin controles estrictos, la tasa de fertilidad natural de China no vuelva al nivel de 1970. Si en la actualidad la tasa natural promedio es de dos hijos por hogar, en último término la imposición de esta restricción reducirá la seguridad social: los hogares que desearían tener más de dos hijos no podrán hacerlo, mientras que la restricción sería irrelevante para aquellos que desean menos de dos hijos. Pero la ventaja más probable del cambio de política será un auge demográfico moderado y mejores resultados para los artículos de consumo relacionados con niños.

Jin Keyu is Lecturer in Economics at the London School of Economics.

Tabla 1: Tasa de ahorro de los hogares: diferencia entre hogares con un solo hijo y gemelos por grupo de ingresos
Hogares de un solo hijo Hogares con gemelos
Tasa de ahorro promedio del hogar 21,3% 12,8%
quintil del 20% de ingresos más bajos 6,4% -2,9%
segundo menor quintil 18,3% 16,6%
ingresos medios 23,7% 10,3%
segundo mayor quintil 27,4% 19,5%
quintil del 20% de ingresos más altos 33,4% 25,4%
Fuente: Encuesta de hogares urbanos 2002-2009

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