Los Reyes Magos y Europa

Llegan los Reyes Magos y, como siempre, tengo ilusión. Escribo pensando que en este Año Nuevo 2024 que estamos estrenando necesitamos trabajo, esfuerzo conjunto, responsabilidad compartida, visión, objetivos comunes, verdad y también magia. Emprendemos el camino de un año muy europeo. Tenemos la gran responsabilidad como ciudadanos españoles y europeos de aportar y poner nuestro granito de arena como la que atravesaron con sus camellos los Magos de Oriente.

Lo primero que he pedido es que todos los niños del mundo tengan algo por lo que sonreír. Los niños que están sufriendo en las guerras. Y pienso en sus padres. Y en que los Reyes Magos de cada uno alivien y den esperanza, futuro. Esta es mi plegaria.

El 6 de enero marca ilusión en los calendarios de nuestra vida. Para mí, seguir a mi abuelo caminando despacio desde el recibidor al salón antes de abrir las puertas. También en casa de mis padres. Y haciendo lo mismo desde que mi hija era muy pequeña. Y pienso: si no importa la edad para creer en los Reyes Magos, ¿por qué no pedir todos juntos que 2024 traiga de verdad la inflexión, la concienciación, para la política constructiva, coherente, real, constitucional, representativa, verdadera?

Contemplo las pinturas de la Adoración de los Magos de Benozzo Gozzoli, Leonardo da Vinci, El Bosco, Rubens, Velázquez, Zurbarán, Durero. En todos los lienzos emana luz del Niño. De las diversas interpretaciones sobre los tres Magos, me detengo en la que parte de la Edad Media cuando se creía que había tres continentes, Europa, Asia y África y que cada rey representaba un lugar en el mapa. Esta imagen me lleva a pensar en la geoestrategia actual mundial en el despertar geopolítico de la UE; también que en octubre cumplió un año la creación de la Comunidad Política Europea uniendo a los veintisiete estados de la UE con diecisiete países, entre ellos Ucrania, que se suman a los valores, la democracia, queriendo formar parte la mayoría del modelo de integración europea. Aquí esta el poder continental de la UE, Europa, nuestro continente.

En junio celebraremos elecciones europeas. En España, el domingo 9 iremos a votar. Los ciudadanos cada vez son más conscientes de la importancia de su voto para la configuración del nuevo hemiciclo europeo. El Brexit -los británicos hoy mismo seguramente votarían quedarse en la UE-, la pandemia y la vacunación coordinada europea, los fondos Next Generation EU, el Pacto Verde Europeo, la digitalización, economía, energía, competitividad, industria, la ampliación y los desafíos que afrontamos con las guerras en Ucrania y en Oriente Próximo. Todos los temas prioritarios encuentran su primera respuesta conjunta y su solución en la raíz que nace de la Unión Europea.

Comenzamos la presidencia belga del Consejo de la UE. Bélgica ha tomado el relevo de España. Se ha avanzado en política fiscal europea, migración, mercado eléctrico, en la primera normativa mundial en Inteligencia Artificial. Bélgica, con las elecciones europeas en su semestre, establece seis prioridades: defensa del Estado de Derecho, democracia y unidad; una transición verde justa; fortalecimiento de la agenda social; la salud; la protección de las personas en las fronteras y promover una Europa global. La UE debe seguir trabajando en la autonomía estratégica abierta, en defensa y seguridad, en el equilibrio entre la China rival y la socia. En la política comercial con EE UU, en la actualización de los acuerdos con América Latina y el Caribe, vuelvo a destacar que en España tenemos un importante catalizador, nuestro idioma común, el español. La UE también debe continuar consolidando su sello regulatorio a la vez que flexibiliza su normativa para no encorsetar la transformación empresarial.

Los retos están aquí y la política es necesaria para dar respuestas tangibles. En el Parlamento Europeo es clave la gran coalición entre populares, socialistas, liberales y verdes pero están tomando fuerza los partidos euroescépticos y extremistas. Ha sido un respiro la victoria en Polonia del europeísmo. Es fundamental que el debate europeo continúe siendo un ejemplo de moderación, de consenso, de transversalidad y que la confrontación no invada el modelo de la UE de hacer política. Para conseguir los nuevos objetivos es necesaria la reforma de los Tratados y, también escribo, recuperar el proceso para elevar y anclar una Constitución europea.

Desde el siglo XIX, la noche del 5 de enero las cabalgatas se despliegan con sus colores por las ciudades españolas, andorranas, checas, polacas y también por alguna ciudad mexicana y portuguesa. Si miramos en el tiempo de los tiempos, vemos con nitidez que la unión vertebrada desde la construcción y la ilusión ha hecho travesías en desiertos, mares y cielos. La estrella de Oriente que guio a los Reyes Magos hasta el portal de Belén está siempre ahí, sólo tenemos que creer, trabajar y mirar al cielo.

Susana Del Río, Doctora en Ciencias Políticas.

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