Móviles: navegar más que hablar

Tras meses de incertidumbre, la solución de la ecuación parece ahora más sencilla. Por un lado, están las industrias culturales (cine, televisión, radio, música, videojuegos…), acuciadas por la crisis. Por el otro, una tecnología como la telefonía móvil y el resto de dispositivos portátiles (iPhone, Blackberry y demás), con unas unas tasas de crecimiento prodigiosas en términos de usuarios y rentabilidad económica.

Entonces, ¿podrían estos aparatos, que han entrado a formar parte de la vida del ciudadano común con una facilidad enorme y una rapidez inusitada, aliviar la ansiedad de los empresarios del entretenimiento y la comunicación?

Pues a tenor de lo que se presentará en la edición del 2010 del Mobile World Congress, la principal feria del mundo en el sector, que se celebrará en Barcelona entre el 15 y el 18 de febrero, sí. Y eso que el momento actual se corresponde todavía con la fase inicial de desarrollo.

Según el Observatorio de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información, los servicios telefónicos con mayor implantación en España siguen siendo las llamadas de voz y los mensajes de texto. No obstante, está aumentando a muy buen ritmo el consumo de aplicaciones relacionadas con el ocio y la información: juegos, ficción, noticias…

Así, pese a la recesión global, el optimismo (moderado) de los productores y distribuidores de contenidos se explica por los elevados índices de penetración de estos terminales – en nuestro país, hay más que habitantes-y por las potencialidades de una tecnología que cada vez incorpora mejores prestaciones de conexión, imagen, sonido…

Quienes comercian con ese material saben que la recepción de sus obras es predominantemente individual y que el tiempo que se les dedica es más bien escaso; por ello, han creado mecanismos para vender contenidos de duración breve y que no requieren una atención sostenida.

La oferta que se verá en la cita de Barcelona revela que el secreto para conseguir beneficios satisfaciendo esa demanda (sobre todo, de jóvenes) consiste en recurrir a sinergias con otras producciones: películas, series o programas de gran audiencia; conciertos y eventos masivos; grupos e intérpretes de moda; videoclips y singles de éxito…

Es frecuente que el catálogo se refresque siguiendo el efecto mediático de valores culturales tan heterogéneos como Harry Potter,Prison Break,Operación Triunfo,el Sónar, Beyoncé o el This is it de Michael Jackson.

Además, proliferan las producciones específicamente pensadas para los móviles, incluyendo los contenidos promocionales, y no sólo en Estados Unidos o Japón, las potencias punteras. El teléfono es la plataforma ideal para los publicitarios, ya que les permite dirigirse a un cliente del que conocen gustos y necesidades concretas y que, en general, vive pendiente de su aparato.

Sin embargo, el encuentro organizado en la capital catalana por la GSM Association demostrará que las series originales se han constituido en uno de los formatos con más predicamento. Son innovaciones deudoras de las técnicas televisivas y cibernéticas, que descansan sobre argumentos con gancho y una estructura narrativa cerrada, con personajes que buscan la complicidad de los destinatarios en unos tres minutos.

Las alianzas entre muchos fabricantes (Samsung, Nokia y demás), bastantes operadoras (Movistar, Vodafone y otras) y algunos proveedores audiovisuales (MTV, Fox y otros) deben interpretarse como el hecho de que los premios Emmy instaurasen en el 2006 una categoría para “programas no convencionales” en la red y los móviles: a la industria le interesa ese mercado. O sea, el ocio es negocio en el celular.

El material generado y difundido por el público está cobrando igualmente importancia. Cuando un instrumento minúsculo que cabe en la palma de la mano se convierte en un ordenador con internet, un televisor, un reproductor de música, una cámara completa, un GPS…, se amplían aún más las variadas posibilidades de las redes sociales: Facebook, MySpace, Twitter…

Del entorno de la Web 2.0 se pasa a la filosofía del Mobile 2.0. El congreso de los próximos días confirmará que las compañías se han abierto a una nueva audiencia.

Siete de los diez sitios más visitados por los cibernautas españoles son de ese tipo, y los dispositivos móviles han dejado de ser únicamente una herramienta a través de la que se accede a ellos para devenir un medio con que abastecerlos.

De ahí la esperanza (relativa) del sector frente a las incógnitas, los problemas y las crisis: los usuarios no tienen por qué ser receptores pasivos o amenazas latentes, se les puede ver también como aliados activos y colaboradores.

Josep Lluís Micó, codirector del Digilab, Laboratori de Comunicació Digital de Catalunya, Universitat Ramon Llull.