Navidad sin cristianos

Por Abraham H. Miller, profesor emérito de la Universidad de Cincinnati y autor de numerosos libros sobre el tema del terrorismo político (GEES, 05/01/06):

Desde la toma de control de Belén por parte de la Autoridad Palestina en 1995 bajo los Acuerdos de Oslo con Israel, Belén ha sido transformada de ciudad cristiana en ciudad musulmana. Los restantes cristianos de Belén viven hoy en condiciones de dhimmitud (una referencia a la ciudadanía de segunda clase que el islam impone a los cristianos) en la ciudad de nacimiento de Jesús.

Los palestinos trajeron consigo un sistema basado en las relaciones tribales primitivas, donde el poder del clan de uno se convirtió en el sustituto de la ley. Como consecuencia, los cristianos han sufrido el ultraje civil y la violencia criminal sin recurso a la justicia.

Los cristianos han rechazado vivir bajo estas condiciones, y están abandonando Belén en gran número.

Así que, ¿quién tiene la culpa del problema de los cristianos de Belén y de que el lugar de nacimiento de Jesús se esté vaciando de cristianos? ¡Faltaría, los judíos, por supuesto! ¿Quién más?

Ese es el orwelliano mensaje del Comité Árabe Americano Antidiscriminación (AADC), que celebró una vigilia con velas por los cristianos de Belén en la Union Square de San Francisco el 29 de noviembre del 2005, cuando comenzaba la temporada de compras de Navidad.

Los musulmanes de Belén hacen insostenibles las vidas de los cristianos y les fuerzan a abandonar sus hogares ancestrales al tiempo que los musulmanes de América celebran una vigilia para culpar a los judíos.

Para comprender cómo los cristianos se convirtieron en minoría y en víctimas del crimen en la ciudad de nacimiento de Jesús, es importante ver con precisión lo que Arafat hizo a Belén una vez que puso sus manos sobre ella.

En 1995, Yasser Arafat logra el control de Belén y expandía inmediatamente sus límites municipales con el fin de incluir a 30.000 musulmanes residentes en campamentos de refugiados adyacentes. A continuación, los beduinos musulmanes que vivían al este de Belén fueron incorporados a los límites municipales revisados. Todo esto aún no bastaba para que la AP cambiase el estatus de ciudad cristiana de Belén. De modo que a continuación, Arafat creó estímulos para que los musulmanes abandonasen Hebrón y las zonas adyacentes y se mudasen a Belén.

Con el gobierno de Arafat a través del clan, de las armas y del terror, se desarrolló una mafia inmobiliaria que comenzó a expropiar tierras a los cristianos. En el 2002, dos hermanas adolescentes cristianas eran descubiertas con las gargantas cortadas y sus genitales mutilados. Los musulmanes afirmaban que las hermanas Amer eran prostitutas, como si fuera justificación para la tortura y el asesinato. Pero los cristianos familiares con incidentes similares afirman que las niñas fueron asesinadas con el fin de encubrir una violación en grupo.

Por supuesto, nada de esto aparece en la convocatoria de la AADC para la vigilia con velas, que también está diseñada para mostrar la campaña de desinversión de la AADC contra Israel.

El problema de los cristianos de Belén bajo los crímenes de la AP, sin embargo, han provocado la ira de las organizaciones cristianas de todo el mundo. Las principales iglesias protestantes de América, no obstante, han estado demasiado ocupadas con sus campañas de desinversión como para notar los problemas de los cristianos residentes bajo el tribalismo de la Autoridad Palestina.

De hecho, justamente esta semana, el Vaticano, en una maniobra diplomática poco frecuente, pedía públicamente a los israelíes que interviniesen en Belén en representación de su población cristiana en fuerte retroceso. Suponiendo ahora menos del 12% de la población de Belén, los cristianos, que han sido los objetivos de la continua violencia de la AP, podrían irse completamente. El resultado será que en el lugar donde nació Jesús, ya no habrá una comunidad cristiana.

En la ciudad de Taibe, en Cisjordania, invasores musulmanes quemaban, saqueaban y apaleaban a los cristianos residentes en nombre del “honor” de una familia musulmana, una familia cuyo padre había golpeado brutalmente a su hija hasta matarla por querer casarse con un cristiano. El violento tumulto musulmán prendió fuego a una estatua de la Virgen María al grito de “¡Quemad a los Cruzados!” Las fuerzas de seguridad y antiincendios de la AP se tomaron con calma llegar a la escena, presentándose horas después. Al final, la multitud era liberada casi inmediatamente de la cárcel. Mientras tanto, el prometido cristiano de la mujer asesinada era arrestado y apaleado mientras estaba encarcelado. La lección — que la multitud musulmana es liberada mientras un cristiano inocente languidece en prisión — no se redujo a la comunidad cristiana de Cisjordania.

El Padre Artemio Vitores, que supervisa los lugares santos en Israel y la Autoridad Palestina en representación del Vaticano, suplicaba reciente y públicamente al Presidente de Israel, Moshe Katsav, “Ayúdenos a conservar Belén”. Este llamamiento representa un marcado y desesperado cambio en la política del Vaticano. El Vaticano ha tenido mucho más miedo a ofender a los palestinos durante bastante tiempo que a ofender a los israelíes.

Después de que terroristas palestinos tomasen la Iglesia de la Natividad en el 2002 y sometiesen a los sacerdotes de dentro, el Vaticano presionaba a Israel para que dejara pasar con seguridad a los terroristas y que no invadieran o destruyeran la iglesia. Eventualmente Israel se conformó. Por su parte, el Vaticano rehúsa hablar de la brutalidad que tuvo lugar en el interior de la basílica o volver a consagrarla siquiera, puesto que hacerlo significaría que el Vaticano reconoce que la iglesia fue profanada.

El Vaticano camina en la cuerda floja en el inestable Oriente Medio. La principal preocupación de la iglesia es preservar tanto los lugares sagrados como su papel administrándolos. Con el resultado de la guerra palestino-israelí aún desconocido e impredecible y con Belén en manos ya de la AP, el Vaticano afronta un conjunto de decisiones difíciles nada envidiables.

Ahora el Vaticano se enfrenta además a las realidades que afrontan los cristianos que ya no viven bajo protección israelí, sino que en su lugar viven bajo la opresión palestina. La solicitud directa de asistencia israelí del Vaticano es un contundente indicador de lo amenazados que están los cristianos y de que el Vaticano está bien al tanto de que la AP es la causa del problema y no la solución.

Por supuesto nada de esto importará a la máquina propagandística de la AADC, que pedirá a la gente “encender una vela para proteger a los cristianos de Belén de la opresión israelí”. La baza de la AADC es que los cristianos huyen de Belén a causa de las políticas de Israel. ¿No es extraño que los cristianos huyan mientras los musulmanes se quedan y se multiplican dramáticamente en número, y que las propiedades de los cristianos se reduzcan al tiempo que crecen las propiedades de los musulmanes? Los musulmanes oprimen a los cristianos allí mientras los musulmanes aquí celebran vigilias culpando a los judíos de la opresión infligida a los cristianos de Belén.

En San Francisco, por supuesto, donde el Presidente Bush es comparado con Hitler y el ejército americano es considerado una organización terrorista, la realidad no importa. Tenemos que dar crédito a los organizadores de la AADC. No podrían haber encontrado una audiencia más susceptible o un ritual más evocador de los desfiles incendiarios de Hitler que encender velas “contra la opresión judía” en la Union Square de San Francisco, repleta de compradores de Navidad.