No estaremos en un gobierno que no presidamos

Durante las últimas décadas en nuestra tierra han sobrado partidos políticos y han faltado proyectos para Andalucía. Con la improvisación como hoja de ruta los bandazos políticos se han apoyado en sectores como la construcción y con la subvención como falso incentivo. Con un PSOE que ha patrimonializado la Junta de Andalucía y con un Partido Popular encantado de ser la eterna oposición, los andaluces han perdido las riendas de su propio destino.

¿Se merecen los andaluces esta situación? Desde luego que no. Precisamente por eso, hace un tiempo algunos ciudadanos nos pusimos manos a la obra para intentar cambiar las cosas. Dejamos temporalmente nuestras empresas, nuestros despachos, nuestras tiendas y nuestras consultas, con un objetivo: que la política vuelva a estar al servicio de los ciudadanos. Crear empleo, limpiar Andalucía de corrupción y regenerar la política son propuestas a problemas que como ciudadanos hemos sufrido en primera persona.

Ningún Gobierno que se precie de servir a los ciudadanos puede sacar pecho con las lamentables cifras de paro que sufrimos en Andalucía. Esta será, sin duda, nuestra primera obsesión cuando gobernemos la Junta. Porque los andaluces lo que necesitan es que les dejen trabajar y que les pongan todas las facilidades posibles para poder poner en marcha un negocio y poder contratar. Para ello es importante que el tejido empresarial cobre fuerza, por eso pondremos nuestros esfuerzos en apoyar a las pymes y a los autónomos, formando a los trabajadores y combatiendo el paro juvenil con políticas educativas para que los que quieren trabajar puedan hacerlo sin barreras y sin trabas. España ha salido adelante siempre gracias a una clase media fuerte y ese es nuestro objetivo en Andalucía: que los que han levantado este país y aguantado la crisis vuelvan al lugar que se merecen.

Sin duda la corrupción ha podrido muchas de las instituciones y partidos de este país hasta situarse entre los principales problemas de los españoles. En Andalucía hemos vivido casos repugnantes con el beneplácito de sus cúpulas políticas. En Ciudadanos la corrupción es incompatible con nuestra forma de entender la política, por eso tal y como llevamos en nuestros estatutos, está prohibido que un imputado por corrupción política pueda ir en nuestras listas. Porque está en juego la credibilidad de la política y de sus instituciones y cuando un político roba debe dejar su cargo e irse a los juzgados a defenderse, se llame Griñán, Chaves, Pujol o Bárcenas.

Nosotros no tenemos miedo a expresidentes ni tenemos mochilas, no hemos dejado nuestros trabajos para venir a repartirnos asientos o para tapar la corrupción de otros a cambio de un puesto de trabajo. Para eso ya están los viejos partidos, Ciudadanos viene a limpiar Andalucía de esa lacra que tanto daño ha hecho a nuestra democracia y eso sólo puede venir de la mano de los que no tenemos cuentas con nadie, de los que queremos cambiar las cosas. Porque los partidos con sus silencios y sus miradas hacia otro lado han sido cómplices de muchos de estos escándalos. Por eso nosotros nos comprometemos que ante casos así sean los partidos políticos quienes tengan que devolver hasta el último euro que hayan robado a los andaluces. Tenemos que impedir que la Junta de Andalucía se convierta en una agencia de colocación de amigos, para ello suprimiremos los privilegios de los cargos públicos y limitaremos los cargos de confianza para volver a poner de moda en la política la honradez, la transparencia y la humildad.

Ser candidato le permite a uno vivir una experiencia apasionante por toda su tierra y a lo largo de esta campaña estamos sintiendo la ilusión y las ganas de muchos andaluces por un cambio sensato. Andalucía está pidiendo un cambio y este hecho es imparable. Serán después los ciudadanos quienes decidan quién lo lidera, pero nosotros tenemos claro que sólo estaremos en un Gobierno que presidamos. Porque no hemos venido aquí para pactar la decadencia, no vamos a ser comparsa ni de los que quieren que todo sigue igual, ni de los que nunca han salido a ganar el partido en Andalucía.

Nosotros proponemos unas reformas estructurales y la garantía de que estas se cumplan es que Ciudadanos presida la Junta de Andalucía. Porque aunque los viejos partidos se hayan esforzado en hacernos creer que los votos son rojos o azules, los votos son de los ciudadanos y no hay nada más sagrado en democracia que nuestra libertad para escoger a nuestros representantes públicos. Nosotros no pedimos el voto para Ciudadanos, lo pedimos para un proyecto de país, para un proyecto que empieza en Andalucía. Como dijo Víctor Hugo: “No hay nada más poderoso en el mundo que una idea a la que le ha llegado su tiempo”. Andaluces, ha llegado nuestro tiempo.

Juan Marín es candidato por Ciudadanos a la Junta de Andalucía.

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