Noticiable

Hoy, sin que sirva de precedente, voy a hablar sobre prensa rosa. Todos hemos visto alguna vez un programa de cotilleo o hemos leído una revista del corazón en la peluquería. Por superficial que nos parezca, hay un imperio montado detrás del mundo del corazón y mueve mucho dinero. Vemos por la tele a esos famosos encantados de haberse conocido perseguidos por los paparazzi y no nos dan ninguna pena, al contrario. Si viven de esto, pues que se fastidien.

Eso pensaba yo hasta que le ha tocado el gordo a mi amiga Ares Teixidó. Para los que no la conozcan les diré que Ares, es una leridana de 30 años que conocí hace más de diez trabajando en el Canal Català. Con los años, ha presentado programas en La Sexta, Antena 3, Telecinco o 8tv. Ha presentado eventos y galas benéficas. Es de esas personas a las que no les importa arremangarse y no se le caen los anillos a la hora de trabajar. Eso sí, no la dejes sin comer porque le entra un cabreo de tres pares de narices.

¿Porqué os cuento esto? Solo para que conozcáis mejor a la persona que ahora, por lo visto ha sido convertida en personaje. Todo empezó cuando trabajaba como tertuliana en el debate de Gran Hermano y alguien le ofreció la oportunidad de entrar  como concursante en la casa de Gran Hermano VIP. Se lo pensó mucho, aceptó y al salir decidió seguir siendo persona y no convertirse en personaje. No acudió a Sálvame Deluxe ni a ningún programa de cotilleo. Dijo que no a mucho dinero. No fue respetada por esa decisión y tuvo que soportar críticas crueles e injustas. Muchas injurias y noticias no contrastadas. Aguantó el chaparrón, el tiempo pasó y en la actualidad la tenemos trabajando en Telemadrid y en TV-3 (igual sería la persona ideal para lidiar entre Rajoy y Puigdemont) y también haciendo teatro. Sí, la chica encima es buen actriz.

Acoso

A lo que iba, jamás ha vendido su vida personal ni piensa hacerlo. Pero por lo visto, esto no vale para algunos llamados periodistas del corazón. El tema es que hace unas semanas, mi querida Ares fue acusada de un delito terrible. ¡Enrollarse con un famoso! No entraremos a debatir si es cierto o no el rumor, porque francamente no creo que a nadie le importe.  Pero por lo visto, eso es algo «noticiable». Eso lo dijo una periodista del corazón para justificar el acoso al que están sometiendo a Ares en el programa donde ella colabora. Si eres noticiable, eso justifica que te ataquen, acosen a tu familia y te persigan mañana, tarde y noche. Es muy fuerte.

La graban entrando y saliendo del AVE. Entrando y saliendo de casa. Entrando y saliendo del teatro.  La persiguen mientras graba su programa por las calles de Madrid, sacan a falsos novios en la tele que la critican, graban llamadas telefónicas a sus padres sin su consentimiento y bloquean la obra de teatro donde trabaja comprando entradas y grabando la función sin permiso.

Mi amiga está viviendo una autentica pesadilla. Los aprovechados se están forrando a su costa y ella no ve un duro porque no le da la gana de entrar en eso. Y diga lo que diga, será criticada. Hay momentos en los que tiene la sensación de que está obligada a contestar todo aquello que los periodistas quieren oír. Y ella no tiene porqué ir contándole a la gente su vida. Esa presión por abrirse en canal emocionalmente delante de desconocidos la tiene muy agobiada.

Y yo me pregunto: ¿eso es justo? ¿Quién decide lo que es noticiable o lo que no? ¿ Y dónde está el derecho a la intimidad por famoso, conocido o interesante que uno sea? ¿No hay límites? Tendría que existir un lugar donde uno pudiera registrarse como personaje o persona. Mi amiga es una persona, buena persona que no se merece lo que le están haciendo ni a ella ni a su familia. Creo sinceramente que todos esos llamados periodistas del corazón que especulan y trafican con las emociones de los demás lo hacen porque ellos no tienen ninguna.  Están faltos de una enorme empatía y deduzco también que con una vida sexual lamentable. Porque esta obsesión por el sexo de los demás es digna de análisis.

Pero por suerte, la gente no es tonta. Hay un montón de personas que la apoyan en las redes sociales y Ares agradece cada tuit y cada comentario de instagram como el aire que respira.
O sea, que ya lo sabes amiga lectora. Si algún día conoces a un famoso en una fiesta o tomando un café en un bar, ni lo mires. Huye, no lo toques ni se te ocurra mandarle un tuit porque automáticamente te acusarán de buscona cazafamosos. Si eres un chico, entonces no pasará nada. Sí, la llamada prensa rosa no solamente carece de sentimientos, sino que también es asquerosamente machista. ¿Y lo más triste de todo? Que la mayoría de las personas que  atacana mi amiga son mujeres. El único periodista que ha tratado el tema con rigor y sin faltar ha sido Alfonso Arús. Mi amiga Ares y una servidora le damos las gracias por ello.

Imma Sust, periodista.

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