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Había dos grandes riesgos asociados a la gestión de una crisis por un Gobierno inestable y con un sentimiento irreflexivamente antiliberal: por un lado, la incapacidad de dar respuesta unificada y eficaz a una calamidad pública sin precedentes y, en segundo lugar, y derivada derechamente de su propia incompetencia, aprovechar la crisis como una oportunidad para alterar el modelo económico y social, yugulando la razón e imponiendo la voluntad populista. Lo que inicialmente era una amenaza velada se ha ido transformando progresivamente en una verdad luminosa. Ante los efectos devastadores de la pandemia, un Gobierno superado por la adversidad y rehén de su inconsistencia, inicia una huida hacia delante basada en la estigmatización del pasado y en la búsqueda de la derecha como enemigo histórico.…  Seguir leyendo »

Tiempo este de recuperación de la literatura de almanaques y pronósticos (con los que nuestro Torres y Villarroel ganó buenos dineros) pues que somos muchos los que nos dedicamos a formular conjeturas acerca de cómo ha de ser el mundo tras la epidemia que estamos padeciendo. Porque todo parece indicar que se nos han desplomado certezas que teníamos por imbatibles y con ellas esos tópicos con los que nos empeñamos en apuntalar los intereses y las miserias que mantienen erguido nuestro pequeño entorno.

Para descargo de nuestras conciencias podríamos imputar al azar, ese diablillo juguetón, las actuales calamidades si no fuera porque Tocqueville ya nos dejó explicado que «el azar tiene una gran intervención en todo lo que nosotros vemos en el teatro del mundo, pero creo firmemente que el azar no hace nada que no esté preparado de antemano.…  Seguir leyendo »

Más de uno ha caído en la tentación desde la aparición del coronavirus de elogiar el modo en que China se ha enfrentado a la crisis: medidas drásticas, aislamientos masivos, máxima disciplina ciudadana y férreo control del mensaje por parte de las autoridades. En el extremo, algunos incluso añoran las herramientas de las que los sistemas autoritarios disponen para abordar problemas como este y, en contraste, lamentan las carencias de nuestras democracias. Hasta he leído una comparación entre “el liderazgo de Xi Jinping” ahora y el Plan Marshall tras la Segunda Guerra Mundial.

En realidad, no hay nada que alabar ni nada que envidiar.…  Seguir leyendo »

LA Constitución, como es notorio, proclama entre los derechos fundamentales el que tiene por objeto la «reunión pacífica y sin armas», es decir, el de manifestarse, o sea, salir a la calle -que es de todos- para quejarse de algo, casi siempre tal o cual hazaña de los políticos que nos ha tocado sufrir. Pero hay que avisar con antelación de diez días al gestor de la calle -en casi toda España, las Delegaciones del Gobierno- para que vistas las circunstancias concurrentes -de qué se quieren quejar en concreto y quiénes-, ese gestor pueda evaluar las consecuencias para el orden público y al cabo prohibir o autorizar.…  Seguir leyendo »

Comparar la actual crisis con una guerra no es ninguna exageración por la disrupción en nuestras vidas, su incierta duración y las terribles pérdidas personales y materiales. Una nación que afronta una guerra tiene tres grandes frentes que atender: la línea de combate, la reparación de los daños y la producción desde la retaguardia. El Gobierno ha llegado tarde y sigue demostrando ineficacia en los dos primeros y olvidado el último.

El combate lo libran en esta ocasión los científicos que buscan la vacuna. Si la encuentran, la guerra terminará, aunque quede una reconstrucción más o menos ardua; mientras, se acumularán las muertes y las semanas de parálisis.…  Seguir leyendo »

A medida que se van desvelando los avisos llamando a la prudencia que profesionales de la salud dieron a Sánchez, más responsable se le puede considerar de los trágicos resultados de la pandemia. La capacidad de controlarla se tuvo al principio, pero Moncloa no quiso hacer caso porque las prioridades ideológicas eran intocables. Basta revisar la hemeroteca desde que apareció el coronavirus para demostrar que al presidente lo que más le importaba era su programa político, en el que destacaban la aprobación de la ley de libertad sexual, conseguir el apoyo independentista a los presupuestos, ganar la batalla cultural a favor de la eutanasia, o transmitir una imagen de bonanza económica.…  Seguir leyendo »

A lo largo de nuestra historia hemos tenido varias pandemias, algunas muy graves, pero las que nos preocupan son las que experimentamos en directo. Algunos de los virus, como el SARS-CoV de 2003, desaparecerán temporalmente. Otros, como probablemente el actual coronavirus, se quedará entre nosotros como otra enfermedad a tener en cuenta cada año. ¿Qué se le puede decir a la población para que sean conscientes de los riesgos potenciales, y al mismo tiempo calmarles y ayudarles con la sensación de pánico que sienten? La situación creada por este coronavirus es realmente seria. De los siete coronavirus que infectan a las personas, cuatro (229E, NL63, OC43 y HKU1), generalmente causan un resfriado y rara vez provocan la muerte.…  Seguir leyendo »

Members of the Military Emergency Unit wait for vans of deceased people for cold storage at the Palacio de Hielo ice rink in Madrid on 24 March. Photograph: Carlos Álvarez/Getty Images

It is one of the darkest and most dramatic moments in recent Spanish history. In the chilling table of daily dead from the coronavirus pandemic, Spain has taken top position from Italy - with 738 dying over 24 hours.

Spain is now the hotspot of the global pandemic, a ghoulish title that has been passed from country to country over four months – starting in Wuhan, China, and travelling via Iran and Italy. As it moves west, we do not know who will be next.

What went wrong? Spain had seen what happened in China and Iran. It also has Italy nearby, just 400 miles across the Mediterranean and an example of how the virus can spread rapidly and viciously inside Europe.…  Seguir leyendo »

La lucha contra el coronavirus es un fenómeno inédito: nunca nos hemos enfrentado a algo similar. Su solución hay que conceptualizarla como un sistema donde la perspectiva sanitaria y la económica están interconectadas.

Su vertiente sanitaria, en tanto no se encuentre una vacuna, tiene solamente una salida: el confinamiento de la población, es decir, matar al virus por falta de oportunidad de que se transmita entre humanos. Cuanto más completo sea ese confinamiento, más posibilidades hay de que el virus se debilite y se aísle en poco tiempo.

La estrategia del confinamiento tiene una implicación económica clara: el colapso de la producción.…  Seguir leyendo »

La idea de que no se debe disparar al capitán en una situación de crisis tan delicada como la actual pandemia del Covid-19 parece tan de sentido común que la vengo oyendo tanto de reputados comentaristas nacionales como de queridos amigos en las redes sociales.

La metáfora del presidente del Gobierno concentrado en dirigir la nave del Estado para escapar del coronavirus es tan fuerte como para que se sienta una natural antipatía ante aquellos que, a modo de incómodos tábanos, lo entretienen con pequeñas críticas, ajenos al interés común de salir cuanto antes de la crisis. Si hay que criticarlo, hagámoslo cuando el temporal amaine y se levante el estado de alarma.…  Seguir leyendo »

¡Qué decepción! O, mejor dicho, no es una decepción sino la confirmación de que, una vez más, el Gobierno ha dejado tirados en la cuneta a los autónomos de este país. Ya sean personas físicas o jurídicas, empleadores o trabajadores individuales, los autónomos suponemos esa clase de segunda a la que se le pidió arriesgar durante la crisis de 2008.

Se nos pidió apostar por nuestros talentos, poner en marcha nuestros negocios, confiar en nuestras capacidades, no esperar a que otros nos contratasen, sino que se nos instó a "hacer realidad sus sueños" poniendo en valor todo lo aprendido.

Muchas de esas personas eran y son trabajadores con muchos años de experiencia a sus espaldas, que venían de grandes empresas y multinacionales incluso, abocadas a realizar expedientes de regulación, trabajadores con muy alta cualificación y un conocimiento profundo de sus profesiones que, de la noche a la mañana, tuvieron que reinventarse y vencer el miedo para seguir.…  Seguir leyendo »

No hubo manera. Por mucho que la ujier se empeñara a base de gamuza y desinfectante, el virus no desaparecía. Ni mutaba en algo más benigno. No, no hablo del Covid-19, sino de ese «genuino subproducto del funcionamiento de las democracias» (Félix Ovejero, Sobrevivir al naufragio) al que convenimos en llamar populismo y que desgraciadamente volvió a rampar por el cuasi-vacío hemiciclo en la sesión del pasado 18 de marzo en la que comparecía el presidente del Gobierno para dar cuenta de la declaración del estado de alarma y de las medidas para intentar paliar los efectos económicos.

Si el populismo es la expresión exacerbada –y por ello tumoral– del «Gobierno del pueblo por el pueblo y para el pueblo», si se trata de esa estrategia que combina –en dosis diversas– la moralización; la sobrepujanza de lo emocional frente a las evidencias disponibles; el señalamiento de un otro que frustra las aspiraciones colectivas y la promesa redentora para ganarse la gratia popularis: ¿qué ocasión podría ser más pintiparada que la de una crisis sanitaria, económica y social como la que nos asola?…  Seguir leyendo »

El pasado sábado noche todos los españoles esperábamos ansiosos la comparecencia del presidente del Gobierno. Todos esperábamos más medidas, Más información. O, al menos, algunas concreciones útiles de las montañas de normas que esta situación está generando.

Un tsunami burocrático que está ahogando y paralizando innumerables iniciativas provechosas para paliar esta situación por parte tanto de las Administraciones Públicas como de la sociedad civil. El “no preguntes qué puede hacer tu país por ti, sino qué puedes hacer tú por tu país”, de John F. Kennedy, es algo que, desgraciadamente, el Gobierno ha descartado por completo.

Lo confirmó en su mitin sabatino, en el que nos cenamos una serie de datos irrelevantes, como la caída del consumo de combustible y el incremento del uso de internet.…  Seguir leyendo »

Aunque estos días sigo con mis labores docentes como profesor universitario impartiendo clases online a mis alumnos y colaborando con mis colegas, me parece oportuno hacer unas reflexiones en relación con la crisis del COVID-19.

Tras escuchar el jueves pasado la rueda de prensa del ministro de Sanidad y el mitin que se marcó en la misma el vicepresidente segundo del Gobierno, me siento en la obligación de agradecerle a Salvador Illa el tono de su intervención, digno de un miembro del Gobierno del Reino de España.

Sin embargo le tengo que recordar al ministro que la reacción frente al COVID-19 ha sido tardía e incorrecta.…  Seguir leyendo »