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El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, da un discurso sobre la pandemia del coronavirus. Credit Isac Nobrega/Presidencia de Brasil vía Agence France-Presse — Getty Images

On Aug. 29, my country crossed the threshold of 120,000 people killed by Covid-19. With around 900 new deaths a day, we’re yet to see a downward trend in the outbreak. I wanted to understand why many Brazilians seem unperturbed by this, so I decided to take a desperate measure: I started watching President Jair Bolsonaro’s weekly live broadcasts on YouTube and Facebook.

Yes, I know it sounds pointless, foolish and masochistic, and it kind of is. But after watching three months’ worth of broadcasts — totaling 11 strenuous hours in front of the computer — I can now say that everything has changed.…  Seguir leyendo »

Cuando la pandemia de la COVID-19 golpeó a la economía brasileña, el ingreso per cápita del país ya caía sostenidamente: en 2019 estaba un 7 % por debajo de su nivel de 2013 y se esperaba una mayor reducción para 2020. Sin embargo, no hace tanto, había un considerable optimismo respecto de las perspectivas económicas del país.

En 2012, poco antes de que la economía comenzara a caer, la Consulta del Artículo IV del Fondo Monetario Internacional citó una «notable transformación social en Brasil, apoyada en la estabilidad macroeconómica y la mejora del nivel de vida». El FMI preveía un crecimiento anual del PBI del 4-5 % a partir de 2013 y las instituciones financieras y los medios compartían su optimismo.…  Seguir leyendo »

En medio de una creciente crisis climática, el mundo ya no puede depender únicamente en los viejos modelos de desarrollo económico. En este contexto, va ganando cada vez más peso el concepto de una bioeconomía, es decir, actividades que producen relativamente pocas emisiones de carbono mediante la utilización de procesos de alto valor añadido. Sin embargo, los gobiernos y los actores de la sociedad civil enfrentan distintos obstáculos institucionales y económicos en el camino a una verdadera bioeconomía.

Considerando las tendencias de consumo energético globales históricas y de la actualidad, algunos países europeos y norteamericanos han decidido asumir seriamente la meta de desarrollar fuentes de energía renovables.…  Seguir leyendo »

El 13 de junio, miembros de los “300 de Brasil”, una milicia bolsonarista de extrema derecha, lanzaron fuegos artificiales hacia el edificio del Supremo Tribunal Federal en Brasilia, simulando un bombardeo. “Prepárese, Supremo de los bandidos… están llevando el país al comunismo”, dijo uno de los líderes, que transmitió la protesta en vivo. “¡Se acabó, carajo!”, dijo otro manifestante, haciéndose eco de las palabras que el presidente había usado para condenar una investigación del tribunal en contra de algunos de sus partidarios, que participan en campañas de desinformación y amenazan a los jueces.

¿De dónde vino este odio al máximo tribunal de Brasil?…  Seguir leyendo »

Un líder comunitario entrega donativos a residentes de Rocinha, en Río de Janeiro, en abril. Credit Ricardo Moraes/Reuters

El 30 de marzo, la noticia sobre la muerte de una mujer de 70 años con síntomas de la COVID-19 en una unidad de salud pública de emergencia en Rocinha, la mayor favela de Brasil en Río de Janeiro, hizo escalar el temor de que la enfermedad pudiera devastar a la comunidad a tal grado que el número descomunal de visitas al sitio Fala Roça, que publicó la noticia, hizo colapsar su sistema. Fala Roça es un portal de noticias hecho por comunicadores de la favela con un promedio de 400 visitas diarias. Pero ese día, antes de congelarse, había llegado a 5618.…  Seguir leyendo »

Tras meses de restarle gravedad a la COVID‑19, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, se la contagió. La levedad de los síntomas hasta ahora le ha permitido continuar con las entrevistas y apariciones en público, sobre todo para proyectar imagen de fortaleza. Pero el avance descontrolado de la epidemia y el derrumbe de la economía están provocando un veloz deterioro de esa imagen, y los pedidos de juicio político son cada vez más fuertes. Lo que está en juego no es solamente la presidencia de Bolsonaro, sino también las vidas y oportunidades económicas de millones de brasileños, ahora y en el futuro.…  Seguir leyendo »

En 1986 se estrenó una comedia de Hollywood titulada The Three Amigos. Es la historia de tres actores cómicos (protagonizados por Steve Martin, Chevy Chase y Martin Short) que, disfrazados de charros mexicanos, llegan al pueblo de Santo Poco para presentar su espectáculo. Pero encuentran que el pueblito mexicano es acosado por una banda de barbudos a caballo comandada por El Guapo. Naturalmente, los tres amigos se las arreglan (con la ayuda de la bella y sufrida Carmen) para liberar a Santo Poco de El Guapo y sus secuaces. El guion de The Three Amigos no perdona ni uno solo de los clichés, prejuicios y estereotipos tan comunes en algunos círculos estadounidenses cuando de los mexicanos se trata.…  Seguir leyendo »

Una paciente indígena baniwa de 92 años de edad que se recuperó de COVID-19 sale del hospital de la ciudad amazónica de Manaus en mayo de 2020 sosteniendo un cartel que dice ‘Otra guerrera recuperada’.‘ Andre Coelho/Getty Images

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, quien negó la gravedad de la pandemia de coronavirus y ridiculizó el distanciamiento social, dio positivo por el nuevo coronavirus el 7 de julio después de mostrar síntomas leves.

Bolsonaro es uno de los 1,9 millones de enfermos confirmados de COVID-19 en Brasil, un país destrozado por el virus. Pero como hombre blanco, rico y poderoso, no es miembro del grupo más afectado. Los datos muestran que los brasileños negros y los indígenas enferman y mueren mucho más.

Las comunidades indígenas enfrentan dificultades particularmente desalentadoras para la supervivencia durante la pandemia. La mayoría de los aproximadamente 896 000 indígenas de Brasil viven en la región amazónica, donde el hospital más cercano puede estar a días en barco y ofrece servicios limitados.…  Seguir leyendo »

Un líder de los inígenas yanomami, de Brasil.MARTIN BUREAU / AFP

Alvanei Xirinana fue el primer indígena en morir por la pandemia de covid-19 en Brasil. Era del pueblo Yanomami, vivía en una aldea. Indígena de ciudad o indígena de aldea son compuestos que describen formas de vida para los pueblos originarios. El territorio importa tanto como la etnia para la disputa de quiénes son los indígenas en el conteo de los muertos por la pandemia. El niño de 15 años vivía como se imagina a un indígena en una aldea: lejos de la ciudad, con lengua y creencias propias, habitando casas comunales.

El presidente Bolsonaro jamás se pronunció sobre la muerte de indígenas durante la pandemia.…  Seguir leyendo »

Andressa Anholete/Getty Images President Jair Bolsonaro during a press conference at Alvorada Palace, Brasilia, Brazil, June 5, 2020

“So what? I’m sorry. What do you want me to do?”

So said Brazil’s president, Jair Bolsonaro, on April 28 when a reporter pointed out that the country’s toll from Covid-19 had just surpassed China’s—reaching the grim milestone of 5,000 deaths. By the end of May, Brazil had surpassed the half-million mark for coronavirus cases, becoming the world’s No. 2 hotspot for the disease, behind only the United States; it has now topped 38,000 deaths. On Saturday, Bolsonaro’s government stopped publishing official statistics about the country’s outbreak.

“So what?” might sum up why Brazil’s response to the pandemic has been so catastrophic: I’m talking not only about the scorn with which Bolsonaro greeted the news of thousands of deaths, but also about the fact that he appears to think there should be no response at all.…  Seguir leyendo »

Brasil vive muchas crisis al mismo tiempo. Está por volverse uno de los epicentros mundiales de la pandemia y también cada día se profundiza una crisis política.

En las últimas semanas, al menos cuatro ministros del gobierno de Jair Bolsonaro han renunciado o han sido forzados a renunciar. Quizás la renuncia más desafiante para el presidente sea la de quien fue su Ministro de Justicia, Sérgio Moro. Cuando renunció, acusó públicamente a Bolsonaro de querer interferir políticamente en la policía federal. De este modo, el exjuez —quien dirigió la operación anticorrupción Lava Jato—, dejó clara su intención de recuperar el papel de “justiciero” de Brasil que lo llevó a fama.…  Seguir leyendo »

Gravediggers work at the Vila Formosa cemetery in São Paulo, Brazil in May. Credit Victor Moriyama for The New York Times

It’s been almost three months since my toddler left the apartment. We’ve been enduring as best as we can: We spend countless afternoons at the balcony watching the street and counting red cars; we open and close all the curtains; we pile up boxes of paper tissues and make mountains; we invent stories about our neighbors based on the smells of their cooking. Recently, she has started to play with her own shadow. This was a wise move, since both of her parents are exhausted.

Quarantining with a 2-year-old is a draining job. On top of that, my husband and I are both still working remotely — he is a tax inspector for city hall — even as we cook and clean and disinfect the doorknobs.…  Seguir leyendo »

Habiendo batido el récord del mayor número de muertes diarias por la covid-19, Brasil vuelve tristemente a ser el centro de la atención mediática. Las noticias de este drama sanitario, que afecta mayoritariamente a los más pobres, suelen acompañarse con análisis breves sobre el aislamiento y la radicalización del presidente. Pero esta descripción no se atiene a lo esencial: más que fragilizado, Jair Bolsonaro se está dirigiendo sin que nada lo impida hacia la posible instauración de un régimen autoritario. Gracias al apoyo mayoritario del Estado mayor, de una base política fanatizada y de los sectores más reaccionarios de las iglesias evangélicas, el presidente pretende destruir la Nueva República, nacida en 1988 de las ruinas de la dictadura militar.…  Seguir leyendo »

Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, y Donald Trump, presidente de Estados Unidos, en la Casa Blanca en marzo de 2019.Credit Doug Mills/The New York Times

Asistimos a una suerte de paradoja central en la política. Líderes autoritarios como Jair Bolsonaro y Donald Trump han contribuido a desacreditar a las instituciones del gobierno que ellos mismos encabezan. Bolsonaro —el presidente de Brasil, a quien se le ha llamado el “Trump de los trópicos”— ha mostrado preocupantes tendencias dictatoriales y, en cierta medida, fascistas. Y, al igual que el presidente de Estados Unidos, denuncia frente a sus seguidores a los órganos del Estado que lidera.

La paradoja se profundiza cuando se recuerda que ambos líderes se postularon a la presidencia de sus países con una plataforma de ley y orden.…  Seguir leyendo »

President Jair Bolsonaro riding a horse during an event with supporters in Brasília on Sunday. Credit Ueslei Marcelino/Reuters

More than 30,000 deaths. Widespread social devastation. Overwhelmed hospitals. An economy on the precipice of disaster. In Brazil — the worst-hit country in South America, a new epicenter of the coronavirus — the situation is dire.

And yet its president, Jair Bolsonaro, lives in another reality.

The virus is “a little flu,” about whose spread he can do nothing other than to recommend chloroquine as a miracle cure. Now on his third health minister, Mr. Bolsonaro seems to actively oppose the measures of his own government. He has appeared at anti-lockdown protests and fulminated against state governors who adopted quarantine measures.…  Seguir leyendo »

C’est l’automne, bientôt l’hiver. Nous recevons un e-mail d’une amie française désolée pour nous, Brésiliens, qui traversons une obscurité toute singulière. Depuis la fenêtre, nous apercevons un chat qui se balade dans la rue, aussi libre qu’avant. Il ne s’occupe que de lui-même, semble-t-il, se promenant sans but apparent. Un chat est son propre temple. Il repère alors quelque chose d’inhabituel entre les pierres et suspend son mouvement, d’un air décidé, convaincu qu’un chat est encore plus un chat dans cette position, immobile comme la pierre. Il observe cette «chose» trouvée devant lui et cette «chose» le regarde en retour. Puisqu’être un chat lui convient tout à fait ce matin-là, il joue avec le volume inconnu, approche sa patte et rapidement la relève, un geste que nous autres êtres humains faisons pour vérifier si l’anse de la théière n’est pas trop chaude pour nos doigts.…  Seguir leyendo »

Una de las paradojas de la COVID‑19 ha sido el modo en que algunos países ricos con abundantes recursos (en particular Estados Unidos y el Reino Unido) no lograron contener el virus, mientras que algunos países y regiones pobres con menos recursos (entre ellos Vietnam, Grecia y el estado indio de Kerala) lo controlaron en muy poco tiempo. Y ahora que hay que hacer planes para después de las cuarentenas, ha surgido otro contraste igualmente marcado entre los países.

En Estados Unidos y el RU, esquemas de contención ambiguos sin planes de salida claros han dejado a los gobiernos atrapados en el dilema entre mantener cuarentenas insostenibles o abrir la economía demasiado rápido.…  Seguir leyendo »

El Copan en septiembre de 2017. Credit Dado Galdieri para The New York Times

La última vez que salí de mi apartamento en el edificio Copan, que es mi hogar cuando estoy en São Paulo, parecía un día como cualquiera pero fue un día como ninguno. Era mediados de marzo y dejé un libro casi por terminar, algunas facturas por pagar y un hermoso cuadro pintado por mi mejor amiga, que estaba a punto de colgar en la pared.

En la planta baja del Copan se veían colas de siempre en el Dona Onça, un restaurante de cocina típica brasileña y había gente paseando a sus perros por el camino que va a la galería de arte Pivô y llega a una panadería moderna.…  Seguir leyendo »

Tras la reciente expulsión del popular ministro de justicia de Brasil, Sergio Moro, la cuarta democracia más grande del mundo está a punto de hundirse en una inestabilidad todavía más profunda. En su discurso de renuncia, Moro criticó al presidente, Jair Bolsonaro, por interferir en la nominación de policías federales y en sus investigaciones. Para muchos brasileños esas intromisiones son particularmente irritantes porque dos de los hijos de Bolsonaro están bajo investigación por diversos delitos.

En una réplica desafiante y errática transmitida en vivo por televisión, Bolsonaro negó cualquier ilícito, y a continuación me señaló personalmente. Me catalogó de abortista, pro-gay y defensora de la regulación de las armas, y su mezcla tóxica de misoginia, homofobia y desprecio de la democracia quedó a la vista de los 210 millones de ciudadanos de Brasil.…  Seguir leyendo »

En marcado contraste con el eficaz liderazgo mostrado por la canciller alemana Angela Merkel, el presidente surcoreano Moon Jae-in y la tecnocracia autocrática de Singapur, en todo el mundo los nacionalistas de ultraderecha han respondido a la crisis de la COVID‑19 con algo que no se había visto en décadas: la política fascista de la enfermedad. Y el mejor ejemplo es el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro.

Es verdad que otros pocos líderes mundiales (entre ellos el presidente nicaragüense Daniel Ortega y los dictadores de Bielorrusia, Turkmenistán y Corea del Norte) siguen negando que el coronavirus suponga algún riesgo. Pero entre los negacionistas del coronavirus, Bolsonaro es un caso aparte.…  Seguir leyendo »