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Muchas de las personas -posiblemente la mayoría aunque no llevo la cuenta- que nos reunimos con los señores Martínez Gorriarán y Fabo, a instancia suya, en el verano de 2007 y prestamos nuestros nombres para formar el Consejo Político y fundar Unión, Progreso y Democracia (UPyD) el 29 de septiembre de ese año, ya no pertenecemos a dicho consejo ni, en bastantes casos, al partido.

El órgano más importante de ese partido se ha ido transmutando desde el día de su fundación siguiendo el viejo procedimiento empleado por "demócratas" tan acreditados como el general Franco o Fidel Castro: éste fuera; éste dentro.…  Seguir leyendo »

La palabra más repetida de las personas que se acercan a nosotros [cargos y militantes de UPyD] a mostrarnos su simpatía o su confianza es «necesarios». Hay quienes lo expresan con enorme satisfacción por el hecho mismo de nuestro nacimiento como partido político; quienes nos hacen saber que lo estaban esperando; quienes nos confiesan que les hemos sacado de la abstención, del voto a regañadientes, del hastío; quienes nos aseguran que les hemos devuelto la ilusión... Y también existen quienes, sencillamente, constatan ante nosotros que somos necesarios. Que hacemos falta; y que por eso saludan nuestra irrupción en la vida política española.…  Seguir leyendo »

En los primeros tiempos del cristianismo, cuando la ortodoxia aún no estaba definitivamente establecida -si es que lo ha estado alguna vez- y abundaban las vehementes discrepancias, algunos padres de la Iglesia más imaginativos solían asegurar: "oportet et haéreses esse" (o sea, que conviene que haya herejías). Ellos lo decían suponiendo que refuerzan la fe, pero también podríamos afirmarlo si creemos que los herejes sirven para espabilar a los creyentes y hacerlos más reflexivos, menos simplistas en sus dogmas. A quien le incomodan las perplejidades porque turban su placidez sectaria, los herejes sólo le despiertan ansias inquisitoriales y exterminadoras; pero a los capaces de pensar por sí mismos, aunque guarden fidelidad a su familia ideológica, los herejes les ayudan a conocer mejor las razones, los límites y sobre todo las posibles alternativas razonables de su compromiso.…  Seguir leyendo »

Después de más de una década retirado y lejos de la política activa, vuelvo a colaborar. El año pasado contacté con Rosa Díez y después de una agradable entrevista le propuse mi apoyo activo a ella y a su proyecto, desde la difícil plaza de Cataluña.

Vaya por delante que se me retraerá en su momento mi pasado político. Se dirá que mi mochila pesa mucho y se repetirá todo lo que ya se vertió en los medios cuando encabecé en 1996 la lista del PP por Barcelona. Desde entonces ha llovido mucho.

A Rosa la conocía desde hace mucho tiempo.…  Seguir leyendo »

Vino Juan, que no comía, y dijisteis: tiene demonio. Ahora vengo yo, que sí como, y me llamais glotón». Perdonen que, en contra de mis hábitos, me ponga hoy evangélico para comenzar pero la verdad es que -como votante de UPyD- comparto en este momento la irritación de Cristo frente a las críticas tendenciosas. Antes de las elecciones se nos auguró que seríamos borrados del mapa hasta el punto de que ya nadie recordaría el nombre del partido dentro de un par de meses; como no ha sido así, más bien todo lo contrario (según las encuestas la intención de voto a UPyD se ha duplicado), ahora resulta que Rosa Díez es oportunista o que está mostrando su rostro oscuro al votar junto a ciertas formaciones de izquierdas en el Parlamento.…  Seguir leyendo »

A duras penas vemos cómo aparecen en el espacio político español nuevas ofertas que tratan de corregir las tradicionales, representadas por los partidos mayoritarios. No les va a ser fácil encontrar un hueco en los medios de comunicación para hacer llegar sus mensajes a los ciudadanos, porque suponen una novedad y todo sistema establecido es reacio a acogerlas en su seno. Me parece que es el profeta Mahoma quien asegura que «toda innovación es extravío» y a esta máxima parecen acogerse los actores que se mueven en el escenario donde se representa el juego democrático instaurado en España hace ya 30 años.…  Seguir leyendo »

Unión Progreso y Democracia - el partido encabezado por Fernando Savater y Rosa Díez- puede convertirse en el termómetro que nos indique el grado de desencanto del electorado frente a los grandes partidos tradicionales: unionistas e independentistas, de izquierdas y de derechas. Un partido de ideología 'jacobina', que esta vez no se presenta como una imposición extranjera, sino como un proyecto concebido y parido por unos vascos afectados personalmente por el conflicto civil que venimos padeciendo desde la invasión de Guipúzcoa y Vizcaya por los revolucionarios franceses (en 1794). Es decir, que nos encontramos ante la paradoja histórica de que unos jacobinos traten de contribuir a solventar lo que otros iniciaron.…  Seguir leyendo »

Al día siguiente de anunciar Rosa Díez su abandono del PSOE y su incorporación a UPD, oí en la tertulia radiofónica a una vesánica progubernamental que pronosticaba los más irrisorios resultados electorales al nuevo partido y añadía ominosamente: "Entonces ya veremos lo que pasa con esos promotores...". Recordé a Ségolène Royal, que tras ser derrotada comentaba "si hubiera sido Juana de Arco, me hubieran quemado", y me imaginé a Rosa -que es tan intrépida como la Doncella de Orleans- ardiendo en funesta pira por no haber obtenido mayoría absoluta, mientras Carlos Gorriarán y yo mismo intentábamos atravesar las llamas cantando con música de Verdi aquello tan bonito de "¡pobre infeliz, corro a salvarte!".…  Seguir leyendo »

Tanto por la proximidad de las elecciones generales como por la habitual rigidez mental de muchos publicistas, los comentarios en torno al nuevo partido impulsado desde ¡Basta Ya! se han centrado en el espinoso e intelectualmente estéril tema de su impacto sobre el mercado político. Lo importante entonces no es ver si tiene sentido emprender este trabajo de Sísifo, sino especular acerca de cuál de los dos grandes partidos va a ser el más perjudicado por su entrada en la competencia electoral. Si va a convertirse en un "cortafuegos" que impide el deseable trasvase de votos de socialistas hacia el PP, o si por el contrario su labor de captación será suficiente para poner en peligro la formación de un nuevo gobierno de la izquierda reformadora, léase PSOE, de José Luis Rodríguez Zapatero.…  Seguir leyendo »

Para discrepar de Fernando Savater hay que apretarse los machos dialécticos. Pero no es menos embarazoso coincidir, pues la actividad del pensador donostiarra ha trascendido de la pura especulación filosófica al terreno de la más comprometida acción, lo cual convierte la afinidad intelectual con su figura y su obra en una suerte de militancia, seguramente a su pesar, y eso compromete. Savater, desde sus primeras obras, tiene tantos lectores como adeptos. Ocurre, no obstante, que el terreno que pisa no es precisamente una travesura del tipo nouveau philosophe, sino una primera línea de fuego en el sentido más tenebroso de la palabra.…  Seguir leyendo »

Los promotores del NP constituyen magníficos ejemplos de valentía cívica. Como María San Gil, Regina Otaola o Laura Garrido, ni más ni menos. O sea, que el temple heroico común a todos ellos y que nadie les discute no debería considerarse pertinente a efectos de una serena valoración de los distintos papeles que les van a corresponder al NP y al PP en las próximas elecciones. Mi tesis, como quedó claro en la primera parte de este análisis, es que al NP se le reserva el de dificultar la alternancia, y ello, añado ahora, con independencia de las buenas intenciones de Savater, Rosa Díez, Mikel Buesa y Carlos Martínez Gorriarán.…  Seguir leyendo »

El viernes pasado, en un hotel de San Sebastián, un puñado de intelectuales y políticos de izquierdas presentaba ante la prensa el partido que venían de fundar. Su portavoz, una mujer menuda, lúcida y valiente, resumía de manera emotiva su objetivo principal: «Defenderemos la bandera de España, por la que ha sido asesinada tanta gente».

Unas horas antes, a pocos kilómetros, otra mujer, también pequeña de estatura, de firmes convicciones liberales y un heroísmo concreto y eficaz, se había puesto manos a la obra: desafiando los insultos y las amenazas de muerte, izaba la bandera nacional en la fachada del Ayuntamiento de Lizartza.…  Seguir leyendo »

La editora Ana Nuño me sugiere unas siglas para la criatura política a la que todo el mundo se refiere como «el partido de Rosa Díez». Con apresuramiento, la calificaba yo el otro día de «neonata». Sus promotores sostienen que aún no ha concluido la gestación, pero, por si acaso, ya han propuesto algún nombre -abstruso y difícilmente memorizable- para el bautizo. Ana piensa que lo más sensato sería referirnos a dicho proyecto como NP, que lo mismo podría corresponder a Nuevo Partido que a No-Partido, habida cuenta de que no acaba de nacer y se anuncia además como superación hegeliana de los partidos realmente existentes.…  Seguir leyendo »

El anuncio efectuado por Rosa Díez de que va a encabezar una nueva formación política, un partido nuevo de amplio espectro ideológico, en el que pueden encontrar cabida muchas personas desencantadas principalmente con esa izquierda impregnada por el etno-nacionalismo en la que ha acabado derivando el PSOE, y también los inquilinos de ese siempre difuso centro político que ocupan ciudadanos moderados que no gustan del conservadurismo y, siendo reacios a la estridencia, ven con buenos ojos el cambio que encamina a la sociedad en el doble sentido de la libertad y la igualdad, ese anuncio, como digo, ha levantado, además de notables esperanzas, la severa y a veces despiadada crítica de quienes parecen preferir el sostenimiento del status quo político bien porque se encuentran cómodos en él, bien porque lo consideran un mal menor frente al riesgo de su reforma.…  Seguir leyendo »

En algo acertaron los comentarios socialistas al abandono por Rosa Díez de su viejo partido: era una decisión anunciada desde hace tiempo. Sería preciso añadir que necesaria, desde el punto de vista de la democracia, y la renuncia simultánea al escaño en el Parlamento europeo refuerza este aspecto. No es que Rosa Díez se haya convertido en el clásico enemigo del partido al que abandona, sino que es la restricción de la vida democrática en el interior del PSOE lo que ha impedido e impide que el pensamiento crítico actúe en el interior de sus filas. Fue Alfonso Guerra, después de la crisis del 'marxismo', quien impuso el famoso principio de 'el que se mueva no sale en la foto', o dicho de otro modo, que la política trazada por la dirección era indiscutible y que la información y el debate internos, por muy estatutarios que fuesen sus modos, resultaban excluidos, de manera que al disconforme, convertido en disidente, le tocaba sólo elegir entre irse o esperar la expulsión.…  Seguir leyendo »

La empobrecedora experiencia de Ciutadans no ha servido para disuadir a los promotores de un nuevo partido bisagra que, basado en el movimiento cívico Basta Ya, inspirado por Fernando Savater y encabezado por Rosa Díez, se dispone a irrumpir en el ambiente preelectoral en que ya estamos sumidos. Díez, bien conocida por su vigorosa lucha democrática contra ETA y su entorno, ha dado el paso anunciado desde hace tiempo: ha devuelto el carnet del PSOE, ha abandonado el Europarlamento y va a dedicarse "a tiempo completo" a auspiciar el nacimiento de una fuerza política denominada provisionalmente Plataforma Pro, surgida con vocación de partido "nacional" y "sin complejos" que será presentada en sociedad el 29 de septiembre.…  Seguir leyendo »