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Por Cándido (ABC, 11/02/04):

El caso de Josep Lluis Carod-Rovira se ve cada vez más como un fruto que ha envenenado las relaciones de los gobernantes catalanes, es decir, del tripartito, y que ha envenenado también las relaciones entre los socialistas situando al PSOE ante un horizonte electoral inquietante. En lo que toca a la política el hacer las cosas a destiempo es mortal. La respuesta de Pasqual Maragall al desmán fue un cúmulo de imprecisiones lanzadas contra el sentido común y al margen de los acontecimientos. La realidad ha sido expoliada en nombre del poder. Todo ha sido impuro en ese episodio.…  Seguir leyendo »

Por Francesc de Carreras (LA VANGUARDIA, 05/02/04):

Desde el "affaire" Carod-Rovira la tensión política y mediática no sólo no ha cesado, sino que no ha dejado de aumentar. Y si bien durante la primera semana existía un amplio acuerdo en censurar con dureza la actuación del líder de Esquerra, en los últimos días buena parte de la opinión pública en Catalunya ha virado en una nueva dirección: Carod se equivocó, dicen muchos, pero, en definitiva, es uno de los nuestros. Y concluyen: pasemos, pues, al contraataque.

¿Cómo? Con el victimismo habitual. Es decir, hay que echar la culpa a los de siempre y para demostrarlo debemos seguir utilizando los mitos de siempre.…  Seguir leyendo »

Por Miguel Porta Perales, crítico literario y ensayista (ABC, 04/02/04):

SI Ludwig Feuerbach resucitase, vería confirmada su teoría de la alienación según la cual el ser humano inventa unos ídolos que se erigen en objeto de adoración. Esos ídolos, por seguir con la teoría que Ludwig Feuerbach formuló en La esencia del cristianismo (1841), acaban subyugando y dominando a quien los ha creado. Y a eso, precisamente, se llama alienación. Pues bien - como decía al inicio de estas líneas-, si el filósofo alemán resucitase, contemplaría con cierto regocijo que su teoría ha superado la prueba de los hechos en Cataluña.…  Seguir leyendo »

Por Juan Goytisolo, escritor (EL PAÍS, 02/02/04):

Quienes ingresamos en los colegios religiosos en la década miserable de los cuarenta y crecimos en el erial de la mortífera conjunción de Iglesia y Falange -cimentada por muchos deudos y allegados de los que hoy nos gobiernan-, no aprendimos cosa en las aulas que nos ayudara a comprender y reflexionar: sólo un fárrago de preceptos inútiles, nociones y reglas ajenas al tiempo, nombres y fechas carentes de contexto, presuntos saberes que no tardarían en volatilizarse y caer en justiciero olvido. Cuanto descubrí con provecho fue extramuros: en la biblioteca que perteneció a mi madre o en la trastienda de las librerías abastecidas de obras impresas en Buenos Aires o México.…  Seguir leyendo »

Por Francisco Rodríguez Adrados, de la Real Academia Española (ABC, 30/12/03):

Resulta que los catalanes, gracias a un tipo muy especial de democracia, ya tienen un Conseller en Cap que no han elegido. Dice que España es un estado que no es simpático y él quiere la independencia.

Notable. Si después de vencer al moro y descubrir América y luchar contra toda Europa, es un decir, y mil problemas y desgracias hubiéramos tenido que caer simpáticos a ese señor, sería demasiado. No llegamos a tanto. ¡Cuánta frivolidad en cuestiones serias!

Al menos, Carod-Rovira, aunque tiene dos nombres, tiene un solo pensamiento: independizarse de unos señores poco simpáticos.…  Seguir leyendo »

Por Julio María Sanguinetti, ex presidente de Uruguay, abogado y periodista (EL PAIS, 18/12/03):

A los países y a sus dirigentes suele juzgárseles desde ópticas diferentes según se les observe desde adentro o desde afuera. Jordi Pujol no escapa a esta regla, pero en su caso el adentro o afuera no son un simple dueto, sino algo más complejo, pues hay un "adentro" de Cataluña en que el "afuera" es España y un "adentro" de España en que el "afuera" es el mundo, bifurcado éste, además, para nosotros, en un mundo europeo y otro latinoamericano. Todo este poliedro de relaciones cruzadas viene bien a cuento para hablar de este personaje fascinante de la moderna política española, que ha gobernado Cataluña casi un cuarto de siglo con un estilo hecho de silencios y gestos oportunos, que hablan tanto por él como sus discursos y conferencias, refinadas obras de ingeniería gaudiana en que es tan atrayente su conjunto como difícil de comprender sus detalles.…  Seguir leyendo »

Por Miguel Herrero de Miñón, miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas (EL PAIS, 17/12/03):

Pujol sale del Gobierno de la Generalitat y, en lo que a Cataluña hace, debiera entrar por la puerta grande de la historia, porque histórico, es decir, capaz de dejar huella para el mañana, ha sido su quehacer como nacionalista y como estadista.

Que Pujol es un nacionalista catalán resulta evidente: más aún, en la historia del nacionalismo como cristalización del catalanismo, Pujol es la figura de mayor relieve. No ha sido su promotor ni su catalizador, emblema o mártir, y a todo ello es fácil poner nombres, sino algo más importante: el que ha dirigido y protagonizado la empresa de hacer de la Nación catalana una institución política estable e irreversible.…  Seguir leyendo »

Por Félix de Azúa, escritor (EL PAIS, 14/12/03):

Cuando desde las mazmorras del nacionalcatolicismo mirábamos la lejana luz de las democracias occidentales, envidiábamos por encima de todo su condición de sistema político rotundamente aburrido. Entre los radicales había unanimidad: un demócrata era un individuo bastante bobo e insignificante; sin embargo, queríamos ser como ellos para poder aburrirnos de la política y dedicarnos a la vida verdadera, o sea, a la vida. Pues bien, de la democracia española se podrá decir de todo, menos que es aburrida. En algunas regiones es trágica, como en el País Vasco, en donde se libra la última batalla contra el fascismo y la pena de muerte.…  Seguir leyendo »

Por Ricardo García Cárcel, catedrático de Historia Moderna. Universidad Autónoma de Barcelona (ABC, 17/11/03):

Constituye un tópico, de tan repetido, hablando de Cataluña, referirse al seny catalán. El seny sería una de las características definitorias del carácter catalán, sinónimo de sentido común, de prudencia, de pragmatismo. La verdad es que, históricamente, no han faltado testimonios del presunto seny catalán. Ahí está la Cataluña del reinado de Carlos II, con su constatada voluntad de colaboración en la política económica de la monarquía española. Ahí está la Cataluña de la segunda mitad del siglo XVIII con Antoni de Capmany a la cabeza.…  Seguir leyendo »

Por Vicenç Navarro, catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra (EL PAIS, 13/11/03):

El pujolismo es el proyecto político de sectores de la burguesía, pequeña burguesía y clase media de renta alta, así como de componentes importantes de la Iglesia en Cataluña, que intenta movilizar a amplios sectores de la sociedad catalana, incluyendo sus clases populares, con el objetivo de alcanzar una cohesión multiclasista alrededor del concepto de nación catalana, que definen como incluyente. Ni que decir tiene que el pujolismo, como proyecto político, tiene muchos otros componentes que han sido ampliamente debatidos en los medios de información.…  Seguir leyendo »

Por Pedro Schwartz (LA VANGUARDIA, 05/11/03):

Pocos artículos míos han tenido tanto éxito de público y crítica como el que escribí hace quince días con el título de “Catalunya fiscalmente explotada”. No recordaba tantos mensajes en mi buzón de correo electrónico desde que, a la vuelta del verano, me atreví a criticar el mal gusto de esos directores de escena que transforman las óperas de Mozart o Verdi en espectáculos de sexo, droga y violencia. La cortesía y precisión de mis comentaristas merece cumplida respuesta. Varios de los lectores descubrieron un error en las cifras que cité para comparar la contribución de Catalunya al erario español, con la de Madrid, Baleares, Navarra y País Vasco.…  Seguir leyendo »

Por Jorge Trias Sagnier (ABC, 02/11/03):

En el siglo XVIII, con la dinastía borbónica, Cataluña emerge de la postración económica y decadencia política, social y cultural que se inició con la desaparición de la Casa de Barcelona tras la épica muerte de su último vástago Martí «el Jove», hijo sobreviviente que tuvo Martín I «el Humano», quien después de conquistar Cerdeña sucumbió víctima de los excesos en la celebración de la victoria. Solé-Tura, en su obra «Catalanisme y revolució burguesa» recuerda cómo Soldevila, Vilar y Vicens Vives coinciden al afirmar que es en el Siglo de las Luces cuando Cataluña queda plenamente integrada en la Corona española.…  Seguir leyendo »

Por Xavier Rubert de Ventós, filósofo (EL PAIS, 01/10/03):

¿Me permitirán una pizca de psicología de baratillo? Oigo hablar tanto de quién es, de cómo es Pasqual Maragall, que se me ocurre apuntar algún rasgo de su personalidad que no es quizás tan notorio. Yo siempre he pensado que no debería nunca darse el Poder a aquellos tan neuróticos o tan inseguros como para necesitarlo. Lo malo es que son esos necesitados, ellos precisamente, quienes con más ahínco pugnan para conseguirlo. ¿Pero es imposible imaginar un mundo donde se dedicaran a la política aquellos a quienes no hace falta; aquellos que no precisan doblegar a los otros para creer en sí mismos, y que pueden contemplar el mundo con el "desinterés" estético y el "interés" ético de quienes no necesitan mandar para saber que existen?…  Seguir leyendo »

Por Antonio Elorza, catedrático de Pensamiento Político de la Universidad Complutense de Madrid (EL PAIS, 03/09/03):

Hace unos días, en estas mismas páginas, José Antonio González Casanova tranquilizaba a los lectores acerca del nuevo Estatuto catalán esbozado por Pasqual Maragall. Paralelamente, cargaba sobre el PP la responsabilidad de deformar el sentido de la propuesta con "acusaciones tan insostenibles como contradictorias". Una de ellas no ofrece dudas: para nada Maragall es un separatista. La segunda refutación es, en cambio, más cuestionable y concierne a la resurrección en términos políticos de la Corona de Aragón. Lo cierto es que Maragall destaca siempre que puede la importancia de ese antecedente histórico-mítico, aderezado con la mención legitimadora de una asamblea federal de 1869 y con la perspectiva de una región protagonista en la Europa de hoy.…  Seguir leyendo »

Por Valentí Puig, escritor (ABC, 01/09/03).

Los falsos problemas a veces han permitido que la ciencia obtuviera resultados en otro ámbito, para un problema posible. «In extremis», pudiera ser el caso de Pasqual Maragall: enfrascado en solventar el problema de una España que ya no es problema tal vez logre al azar descubrir alguna solución concreta para el temario pendiente de la sociedad catalana. En realidad, Maragall no es un secesionista: procede de la escuela regeneracionista y ha vivido los valores de la Institución Libre de Enseñanza. Paradójicamente, ese sustrato sumado a una imaginación política en plenitud de agitación neuronal ya ha sobrepasado los formatos de la ciencia táctica y pasa a ser, se diría que con complacencia de «enfant terrible», un componente de dislocadura en varios frentes abiertos: entre el PSOE y la situación vasca, entre el PSOE y su electorado en toda España, en consensos de Estado PSOE-PP y en el seno propio del PSC-PSOE.…  Seguir leyendo »

Por Andrés de Blas Guerrero, catedrático de Teoría del Estado de la UNED (EL PAIS, 28/08/03):

Tanta apelación a Europa, a USA, a las regiones metropolitanas, a la modernización sin límites de Cataluña y España, oculta en el reciente artículo de Maragall en EL PAÍS el contenido "ya visto" del viejo discurso del nacionalismo catalán. Apenas hay algún elemento innovador. La vieja Castilla poblada de semitas y bereberes, sus calles pululantes de militares y funcionarios, de unas clases ociosas en contraste con el ambiente burgués y trabajador de las calles catalanas, queda reducida al enloquecido Madrid y a su arrabal Marbella.…  Seguir leyendo »

Por Josep-Lluís Carod-Rovira, secretario general de ERC (EL PERIODICO, 04/05/03):

El poder real, en Catalunya, lo tienen los de siempre: familias catalanas, de clase alta, a menudo emparentadas y bien situadas en casi todos los partidos. Muchas de ellas no han tenido el país como prioridad, hace tiempo que abandonaron el catalán como lengua propia y siempre han primado sus intereses particulares, actuando como lobi económico y no incomodando nunca a los poderes fácticos de Madrid. A la vez, mucha población autóctona ha interiorizado tanto las derrotas, los fracasos y las renuncias que se comporta con pesimismo. Cree que no tenemos futuro como comunidad nacional.…  Seguir leyendo »