Buscador avanzado

Por Félix de Azúa, escritor (EL PAIS, 14/12/03):

Cuando desde las mazmorras del nacionalcatolicismo mirábamos la lejana luz de las democracias occidentales, envidiábamos por encima de todo su condición de sistema político rotundamente aburrido. Entre los radicales había unanimidad: un demócrata era un individuo bastante bobo e insignificante; sin embargo, queríamos ser como ellos para poder aburrirnos de la política y dedicarnos a la vida verdadera, o sea, a la vida. Pues bien, de la democracia española se podrá decir de todo, menos que es aburrida. En algunas regiones es trágica, como en el País Vasco, en donde se libra la última batalla contra el fascismo y la pena de muerte.…  Seguir leyendo »

Por Ricardo García Cárcel, catedrático de Historia Moderna. Universidad Autónoma de Barcelona (ABC, 17/11/03):

Constituye un tópico, de tan repetido, hablando de Cataluña, referirse al seny catalán. El seny sería una de las características definitorias del carácter catalán, sinónimo de sentido común, de prudencia, de pragmatismo. La verdad es que, históricamente, no han faltado testimonios del presunto seny catalán. Ahí está la Cataluña del reinado de Carlos II, con su constatada voluntad de colaboración en la política económica de la monarquía española. Ahí está la Cataluña de la segunda mitad del siglo XVIII con Antoni de Capmany a la cabeza.…  Seguir leyendo »

Por Vicenç Navarro, catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra (EL PAIS, 13/11/03):

El pujolismo es el proyecto político de sectores de la burguesía, pequeña burguesía y clase media de renta alta, así como de componentes importantes de la Iglesia en Cataluña, que intenta movilizar a amplios sectores de la sociedad catalana, incluyendo sus clases populares, con el objetivo de alcanzar una cohesión multiclasista alrededor del concepto de nación catalana, que definen como incluyente. Ni que decir tiene que el pujolismo, como proyecto político, tiene muchos otros componentes que han sido ampliamente debatidos en los medios de información.…  Seguir leyendo »

Por Pedro Schwartz (LA VANGUARDIA, 05/11/03):

Pocos artículos míos han tenido tanto éxito de público y crítica como el que escribí hace quince días con el título de “Catalunya fiscalmente explotada”. No recordaba tantos mensajes en mi buzón de correo electrónico desde que, a la vuelta del verano, me atreví a criticar el mal gusto de esos directores de escena que transforman las óperas de Mozart o Verdi en espectáculos de sexo, droga y violencia. La cortesía y precisión de mis comentaristas merece cumplida respuesta. Varios de los lectores descubrieron un error en las cifras que cité para comparar la contribución de Catalunya al erario español, con la de Madrid, Baleares, Navarra y País Vasco.…  Seguir leyendo »

Por Jorge Trias Sagnier (ABC, 02/11/03):

En el siglo XVIII, con la dinastía borbónica, Cataluña emerge de la postración económica y decadencia política, social y cultural que se inició con la desaparición de la Casa de Barcelona tras la épica muerte de su último vástago Martí «el Jove», hijo sobreviviente que tuvo Martín I «el Humano», quien después de conquistar Cerdeña sucumbió víctima de los excesos en la celebración de la victoria. Solé-Tura, en su obra «Catalanisme y revolució burguesa» recuerda cómo Soldevila, Vilar y Vicens Vives coinciden al afirmar que es en el Siglo de las Luces cuando Cataluña queda plenamente integrada en la Corona española.…  Seguir leyendo »

Por Xavier Rubert de Ventós, filósofo (EL PAIS, 01/10/03):

¿Me permitirán una pizca de psicología de baratillo? Oigo hablar tanto de quién es, de cómo es Pasqual Maragall, que se me ocurre apuntar algún rasgo de su personalidad que no es quizás tan notorio. Yo siempre he pensado que no debería nunca darse el Poder a aquellos tan neuróticos o tan inseguros como para necesitarlo. Lo malo es que son esos necesitados, ellos precisamente, quienes con más ahínco pugnan para conseguirlo. ¿Pero es imposible imaginar un mundo donde se dedicaran a la política aquellos a quienes no hace falta; aquellos que no precisan doblegar a los otros para creer en sí mismos, y que pueden contemplar el mundo con el "desinterés" estético y el "interés" ético de quienes no necesitan mandar para saber que existen?…  Seguir leyendo »

Por Antonio Elorza, catedrático de Pensamiento Político de la Universidad Complutense de Madrid (EL PAIS, 03/09/03):

Hace unos días, en estas mismas páginas, José Antonio González Casanova tranquilizaba a los lectores acerca del nuevo Estatuto catalán esbozado por Pasqual Maragall. Paralelamente, cargaba sobre el PP la responsabilidad de deformar el sentido de la propuesta con "acusaciones tan insostenibles como contradictorias". Una de ellas no ofrece dudas: para nada Maragall es un separatista. La segunda refutación es, en cambio, más cuestionable y concierne a la resurrección en términos políticos de la Corona de Aragón. Lo cierto es que Maragall destaca siempre que puede la importancia de ese antecedente histórico-mítico, aderezado con la mención legitimadora de una asamblea federal de 1869 y con la perspectiva de una región protagonista en la Europa de hoy.…  Seguir leyendo »

Por Valentí Puig, escritor (ABC, 01/09/03).

Los falsos problemas a veces han permitido que la ciencia obtuviera resultados en otro ámbito, para un problema posible. «In extremis», pudiera ser el caso de Pasqual Maragall: enfrascado en solventar el problema de una España que ya no es problema tal vez logre al azar descubrir alguna solución concreta para el temario pendiente de la sociedad catalana. En realidad, Maragall no es un secesionista: procede de la escuela regeneracionista y ha vivido los valores de la Institución Libre de Enseñanza. Paradójicamente, ese sustrato sumado a una imaginación política en plenitud de agitación neuronal ya ha sobrepasado los formatos de la ciencia táctica y pasa a ser, se diría que con complacencia de «enfant terrible», un componente de dislocadura en varios frentes abiertos: entre el PSOE y la situación vasca, entre el PSOE y su electorado en toda España, en consensos de Estado PSOE-PP y en el seno propio del PSC-PSOE.…  Seguir leyendo »

Por Andrés de Blas Guerrero, catedrático de Teoría del Estado de la UNED (EL PAIS, 28/08/03):

Tanta apelación a Europa, a USA, a las regiones metropolitanas, a la modernización sin límites de Cataluña y España, oculta en el reciente artículo de Maragall en EL PAÍS el contenido "ya visto" del viejo discurso del nacionalismo catalán. Apenas hay algún elemento innovador. La vieja Castilla poblada de semitas y bereberes, sus calles pululantes de militares y funcionarios, de unas clases ociosas en contraste con el ambiente burgués y trabajador de las calles catalanas, queda reducida al enloquecido Madrid y a su arrabal Marbella.…  Seguir leyendo »

Por Josep-Lluís Carod-Rovira, secretario general de ERC (EL PERIODICO, 04/05/03):

El poder real, en Catalunya, lo tienen los de siempre: familias catalanas, de clase alta, a menudo emparentadas y bien situadas en casi todos los partidos. Muchas de ellas no han tenido el país como prioridad, hace tiempo que abandonaron el catalán como lengua propia y siempre han primado sus intereses particulares, actuando como lobi económico y no incomodando nunca a los poderes fácticos de Madrid. A la vez, mucha población autóctona ha interiorizado tanto las derrotas, los fracasos y las renuncias que se comporta con pesimismo. Cree que no tenemos futuro como comunidad nacional.…  Seguir leyendo »