Para otra sociedad, otro modelo de partido

La existencia de dos candidatos a la Secretaría General del PSOE pone de manifiesto la diferencia en la importancia que cada candidatura atribuye a la necesidad de una profunda renovación interna: hay quien la contrapone incluso a la también necesaria "oposición útil"... Quizás porque se considera que la crisis actual es solo una crisis de la economía, y por tanto, la prioridad absoluta es la de contraponer alternativas a las medidas del Gobierno. Y esto es, sin duda, necesario. Pero no basta: ninguna propuesta socialista, por solvente que parezca, será creíble sin la renovación efectiva del PSOE y del propio proyecto socialista.

El PSOE acaba de sufrir la peor derrota de su historia, con un programa lleno de propuestas viables y un candidato con mucha experiencia. Es imprescindible partir de un análisis sereno y profundo de las causas de esta derrota, en el contexto más amplio de la renovación del socialismo europeo. La candidatura de Chacón defiende un "decálogo económico" con propuestas concretas más avanzadas que las de nuestro programa electoral, en línea con el potente discurso pronunciado hace unos días por François Hollande.

Para recuperar la confianza de los ciudadanos, el PSOE debe demostrar mucha más coherencia entre el modelo de sociedad que defiende, sus iniciativas y su práctica cotidiana. Recuperar la bandera de la lucha contra las desigualdades y contra toda forma de injusticia exige diferenciarse claramente del PP, con el mismo lenguaje que usan los ciudadanos, estupefactos o indignados ante lo que sucede a diario. Y requiere también coherencia entre lo que se propone y lo que se hace dentro del propio partido.

La desafección hacia la "política" no puede separarse de la que generan los "políticos"... es decir, la provocada por actuaciones de personas que integran una organización política. Si dicha organización defiende determinados valores como elementos cruciales de la sociedad que aspira a construir, debe dar ejemplo de la aplicación cotidiana de tales valores.

El mejor Zapatero era, precisamente, aquel que recién llegado a la Secretaría General, contestaba así a los que le pedían más agresividad contra el PP: "No hay que dar caña, lo que hay que dar es ejemplo". Y dar ejemplo, en política, requiere normas claras y mecanismos que garanticen más democracia, y mayor ejemplaridad. En esa línea, la candidatura de Chacón impulsó, desde el inicio, la elección directa, con el voto de afiliados y simpatizantes, de los candidatos a la presidencia del Gobierno, alcaldes y presidentes de comunidades autónomas: una propuesta que ha sido aceptada posteriormente por la otra candidatura. Además, se han presentado un conjunto de enmiendas a los estatutos del PSOE que apoyan muchos militantes: la posibilidad, ahora inexistente, de debates entre candidatos a la Secretaría General; las relativas a mejorar la transparencia y la exigencia de responsabilidades de todos los cargos socialistas, mediante un estatuto de rendición de cuentas y garantizando el acceso a través de internet a los informes del Tribunal de Cuentas sobre la gestión económica del PSOE...

Otras, permitirán mayor democracia interna mediante listas abiertas para la elección de delegados a los congresos y mejor reparto de responsabilidades, limitando la acumulación de cargos institucionales e internos. Aprovechando al máximo las TIC, se incentivará la participación de militantes y simpatizantes en la elaboración de iniciativas legislativas y en los debates relevantes. Asimismo, se exige la paridad efectiva en todos los órganos directivos del PSOE, liderando así el cumplimiento del marco legislativo impulsado por Zapatero.

Esta candidatura quiere fomentar también la actitud "vocacional" de la militancia, mediante la recuperación de una secretaría de formación y una mejor definición de las responsabilidades individuales, para así garantizar mayor presencia efectiva del PSOE en la sociedad, y mayor capacidad de interpretación de los desafíos actuales. La política no debería considerarse una actividad exclusiva que limite el propio desarrollo educativo y profesional. Recordemos que el declive del PSOE viene de mucho antes de la actual crisis: en 1995 perdió varias comunidades autónomas y Ayuntamientos que nunca recuperó, ni siquiera en los mejores momentos de Zapatero. La pérdida de voto urbano, de voto joven... Incluso del voto de los mayores, tiene mucho que ver con nuestra escasa actividad dentro de esos ámbitos.

Defendiendo la igualdad en la diversidad, el PSOE debe reforzar y ampliar las organizaciones sectoriales, como espacio de encuentro con los no afiliados; además -en un mundo que cambia a gran velocidad- el PSOE necesita muchos más militantes que sean a la vez universitarios, científicos, profesionales, emprendedores o miembros de organizaciones sociales... Y, por supuesto, necesita más militantes en el exterior implicados activamente en los debates y en las decisiones sobre la globalización, allí donde estos se producen. Por eso, también proponemos que un representante de los militantes en el exterior forme parte de la dirección federal. Toda una señal de la apuesta por un enfoque global de nuestra renovación.

Son, todas ellas, propuestas encaminadas a convertir el PSOE en una organización creíble, atractiva y adaptada a los retos del siglo XXI, capaz de recuperar el apoyo de una mayoría social.

Por Cristina Narbona, militante del PSOE.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.