Pensiones, trabajo y retos

Ahora que ya sabemos que Mariano Rajoy volverá a ser jefe del Gobierno del reino de España, tras más de 300 días en funciones, podemos plantearnos cómo irá el futuro próximo. Una vez más al inicio de su intervención, decía que España es el país que más crece en ocupación. Desde Cataluña nos preguntamos: ¿Cómo crece? ¿Cantidad es calidad?

Ahora se presentan muchas incógnitas. ¿Las relaciones laborales se mantendrán bajo la reforma laboral aprobada por el PP? ¿Seguirán los recortes en políticas activas de ocupación? ¿Seguirán con las exiguas aportaciones para los trabajadores de los centros de trabajo especial, a las que hace frente la Generalitat por dignidad de país? Podríamos elaborar una gran lista, más allá de la que ya conocemos, de lo que algunos denominan la «unidad indivisible y constitucional». Pero hay algo que me preocupa mucho y es el anuncio de la ministra en funciones, Fátima Báñez, de compaginar la pensión de jubilación con el salario.

Las pensiones de jubilación son y han sido a lo largo del tiempo uno de los pilares básicos del bienestar. Han sido la base para muchas familias en época de dificultades y para mantener el coste de la vida de muchos trabajadores y trabajadoras que han luchado más de 35 años, día tras día, en empleos más o menos duros.

Y hablamos de gente mayor, que se merece un envejecimiento activo, pero también de respeto, de dignidad; de merecer una vejez tranquila y sabia, intelectual y físicamente. Pero hablamos también del mercado de trabajo, de empresas que necesitan rejuvenecer plantillas e innovar con nuevas estrategias, y hablamos sobre todo de un gran número de parados, jóvenes muchos de ellos.

Todos sabemos que las pensiones se cobran con el dinero de las cotizaciones de los asalariados y autónomos y no sólo hace falta más trabajo, sino que sea trabajo de calidad mejor remunerado, porque implica cotizaciones más altas, lo que liga con nuestra apuesta desde el Gobierno de la Generalitat: un salario mínimo de 1.000 €.

Necesitamos políticas de empleo propias. Desde Cataluña cooperamos con los agentes económicos y sociales para avanzar en la línea de consenso social, de creer en el trabajo digno como apuesta de política social. La agencia de protección social que desarrollamos permitirá tener las prestaciones que en cada momento necesita cualquier ciudadano, en el ámbito social o por jubilación. Calculándolo, es sencillo. Tenemos más población activa y más población ocupada, tenemos más trabajo digno y remunerado que en otras comunidades y tenemos más intencionalidad positiva de futuro.

Cobraremos pensiones seguras si disponemos de políticas propias y no tenemos un Gobierno, como ahora, a muchos kilómetros, que gasta el fondo de reserva de la seguridad social para salvar bancos o para pagar salarios, sino que sirve realmente para lo que se creó: para garantizar las pensiones en caso de necesidad.

Desde el Gobierno de la Generalitat seguiremos trabajando para procurar un mejor salario mínimo, una industria desarrollada, una mayor inversión y un acuerdo social que beneficie a la clase trabajadora y la empresarial.

Sólo así tendremos una sociedad más igualitaria, más cohesionada y más libre. ¡Tenemos muchos retos para la cercana República Catalana!

Dolors Bassa y Coll es consejera de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias.

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