Por qué no hay que ir a Madrid

Por Patxi López, secretario general del PSE-EE (EL CORREO DIGITAL, 10/03/07):

Quienes, cuando gobernaban, pusieron en la calle al terrorista de ETA Iñaki Bilbao, que aprovechó su libertad para asesinar al concejal socialista de Orio Juan Priede, son los que ahora, en la oposición, incitan a manifestarse en Madrid contra el Gobierno democrático de España. Le acusan del «delito» de haber hecho todo lo posible para salvar la vida de un hombre; y para evitar, además, con la ley en la mano, que un asesino con 25 muertos a sus espaldas se convirtiera en el mártir de una causa despreciable. Bastaría este simple recordatorio para poner en evidencia la hipocresía y el cinismo con que actúa el Partido Popular, que ha hecho de la lucha contra el terrorismo principal motivo de oposición, rompiendo así el consenso contra ETA que ha imperado en toda la historia de nuestra democracia.

La manifestación convocada para hoy en Madrid por la dirección del Partido Popular es un paso más en esa estrategia irresponsable de la derecha, que apuesta por el «todo vale» para llegar al Gobierno, sin importarle los desgarrones sociales que semejante actitud puede ocasionar y que son de todo punto evidentes cada día que pasa. Y ésta es una razón fundamental que hace aconsejable no secundar la manifestación convocada para hoy en Madrid. Se me ocurren más:

– Es la primera manifestación, en treinta años de democracia, que se convoca contra el Gobierno democrático, y no contra el terrorismo.

-Es la manifestación de la mentira y la manipulación, porque no es verdad, como dice la derecha, que De Juana «esté en la calle», sino que sigue cumpliendo su pena de prisión.

-Es una manifestación orquestada por el PP para ocultar sus vergüenzas, sus casos de corrupción, su falta de programa y su incapacidad manifiesta para ser alternativa de Gobierno.

-Es una manifestación pensada para derribar al Gobierno legítimo y democrático y desestabilizar las instituciones.

-Es la manifestación del rencor, del odio y de la revancha que se derivan de no haber aceptado una derrota electoral.

-Es una manifestación ambientada y jaleada por la extrema derecha franquista, que, al calor de la estrategia del PP, está cobrando un protagonismo que hace muy poco parecería impensable.

-Es una manifestación que tiene entre sus objetivos ocultar la memoria del atentado del 11-M y devaluar el dolor de sus miles de víctimas, porque el PP sigue siendo incapaz, después de lo que hicieron, de mirarles a los ojos.

-Es una manifestación convocada en tonos patrioteros, que resucita el fantasma de las dos Españas que la transición democrática había enterrado, sobre todo por la generosidad de la izquierda.

-Y es una manifestación que enfrenta a los ciudadanos y provoca fractura social.

Incluso aceptando y respetando el derecho de la oposición a criticar cualquier actuación del Gobierno, la reacción asilvestrada del PP es de tal desproporción que deslegitima el ejercicio de su derecho a la crítica, convertido en tapadera de otras intenciones mucho menos nobles. Porque el PP empieza a tener un verdadero problema con la verdad, que es un inconveniente grave para cualquier partido que aspira a ser alternativa de Gobierno.