Por qué Ucrania merece un recorte en sus bonos

Además de sus muchos otros problemas, Ucrania se encuentra ahora en un enfrentamiento con sus acreedores. Los inversores que son titulares de bonos ucranianos de alto rendimiento – muchos de los cuales fueron comprados con grandes descuentos después de la anexión rusa de Crimea, el año pasado – están exigiendo que el país les pague por dichos bonos en su totalidad. El Gobierno de Ucrania, por su parte, sostiene que las dificultades financieras del país – en especial, los efectos económicos del conflicto y la caída en el valor de su moneda, la grivna – han hecho que su carga de deuda sea insostenible.

El resultado de este enfrentamiento podría determinar el futuro de Ucrania, en la misma medida que lo determina la confrontación militar con Rusia. Los acontecimientos recientes han puesto al país en un camino que habría sido inimaginable hasta hace muy poco tiempo. Por primera vez en la historia post-soviética de Ucrania, el país tiene un gobierno que está dispuesto y es capaz, de llevar a cabo una verdadera reforma. Sin embargo, el progreso de Ucrania es extremadamente frágil. Sin alguna forma de alivio de la deuda, fácilmente dicho progreso podría perderse.

Hace poco más de un año, Ucrania no tenía un presidente electo o un parlamento representativo y en funcionamiento. El panorama político estaba profundamente fragmentado. La sociedad civil, a pesar de que había sido energizada por la revolución Maidan que derrocó al expresidente Viktor Yanukovich, se encontraba agitada. El debate sobre el acuerdo de asociación con la Unión Europea, junto con la rebelión apoyada por Rusia en el oriente del país, habían avivado las tensiones sobre distinciones que anteriormente importaban poco o nada para el desarrollo cotidiano de la vida de las personas.

Sin embargo, a partir de las elecciones parlamentarias del mes de octubre pasado, Ucrania ha comenzado a unificarse. La intervención de Rusia en cierta medida tuvo un efecto contraproducente al esperado, ya que fortaleció el apoyo a una orientación europea. La región de Ucrania Oriental pudo haber votado de manera distinta al resto del país, pero la abrumadora mayoría de los votantes salieron a favor de Europa. El electorado también dijo que no a las formas más virulentas de nacionalismo, dejando marginados a los partidos extremistas de derecha.

Como resultado de las elecciones se formó una coalición de gobierno con la participación de cinco partidos políticos. A pesar de mostrarse como aparentemente frágil, esta coalición se ha mantenido notablemente muy bien. Algunos de sus miembros han mostrado preocupantes tendencias populistas, pero un análisis de los patrones de votación parlamentaria indica que, hasta el momento, la coalición ha sido capaz de arribar a acuerdos, incluso sobre temas muy difíciles. Entre varios temas, el gobierno ha elevado las tarifas de gas en un 450% (desde niveles que eran absurdamente bajos). La disensión ha sido relativamente moderada.

Como resultado, las instituciones centrales de Ucrania están experimentando un cambio fundamental. El banco central – que otrora se encontraba subyugado al poder de los bolsillos de los oligarcas del país, ya que proporcionaba información privilegiada sobre los tipos de cambio y liquidez a cambio de sobornos – ha sido puesto bajo el mando de un gobernador comprometido con la reforma, autoridad que está rodeada por un equipo que es cada vez más profesional. El monopolio de energía, Naftogaz, que anteriormente fue un pozo negro de transacciones ilícitas, logró en un año lo que parecía imposible: hacer que Ucrania sea prácticamente independiente del suministro directo de gas proveniente de Rusia, por lo menos durante un período de un año.

Quizás, el logro más importante de Ucrania es la creación del Consejo Nacional de Reforma. Este consejo – que originalmente que fue creado para coordinar las reformas a través de los ministerios y supervisar su aplicación – ha terminado siendo y sirviendo como una herramienta importante para discutir y garantizar la coherencia entre los distintos poderes del Estado. Esta última función es particularmente importante, dada la ambigüedad constitucional creada por retorno al funcionamiento del gobierno dentro de un sistema parlamentario, y consecuentemente, la incómoda cohabitación del presidente Petro Poroshenko y el primer ministro Arseniy Yatsenyuk dentro de dicho gobierno. Este consejo celebra reuniones cada tres semanas y asisten a ellas tanto el presidente como el primer ministro con todo su gabinete, de esta manera se proporciona un foro en el que se pueden discutir y aliviar tensiones.

Durante los períodos entre reuniones, la oficina especial de gestión de proyectos del consejo coadyuva en la preparación y ejecución de reformas clave por parte de los ministerios. Con el apoyo del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, financiado por la Fundación del Renacimiento Internacional de George Soros, y la asistencia bilateral de varios países, entre otros del gobierno sueco, la oficina ha sido capaz de contratar personal pagando remuneraciones en niveles de mercado, mejorando así la calidad de la administración gubernamental.

El gobierno de Ucrania también se ha beneficiado de la experiencia de los líderes del sector privado. El Jefe Adjunto de Administración Presidencial, Dmytro Shymkiv, quien lideró el Consejo Nacional de Reforma, fue director ejecutivo de Microsoft Ucrania. Ambos, la ministra de Finanzas Natalie Jaresko y el ministro de Desarrollo Económico y Comercio, Aivaras Abromavicius, fueron banqueros de inversión (ninguno tenía la ciudadanía ucraniana cuando se unieron al gobierno). El ministro de Infraestructura Andriy Pivovarsky, quien también es un ex banquero de inversión, fue recientemente director ejecutivo de Continium, uno de los holdings empresariales más grandes del país. Cada uno ha desempeñado un papel clave en cuanto a impulsar hacia adelante la agenda de reformas, trabajando por salarios que son exponencialmente muchísimo menores a los que ganaban anteriormente. Algunos incluso han contratado a personal haciendo uso de su propio dinero.

Mientras tanto, las agendas ambiciosas de los ministros del gobierno y de la administración presidencial son supervisadas de cerca por una sociedad civil energizada. Como Soros ha señalado, Ucrania probablemente tiene la sociedad civil más activa en Europa. Uno de los emprendimientos nuevos más interesante es VoxUkraine, una plataforma de blogs creada por dos profesores de economía ucranianos que viven Estados Unidos: Yuriy Gorodnichenko y Timofiy Mylovanov. Ellos han sido líderes de la defensa de la forma moderna de toma de decisiones basada en la evidencia, y constantemente han ideado nuevas formas constructivas de desafiar al gobierno y a los supuestos utilizados por el mismo.

A pesar de todos estos avances, sin embargo, las probabilidades se siguen apilando en contra del país. El gobierno está luchando por lo menos dos guerras al mismo tiempo – lucha contra una oligarquía profundamente arraigada, mientras que simultáneamente trata de mantener a raya y defenderse de su vecino hostil en su frontera oriental. Algo que el gobierno no puede permitirse afrontar son más problemas, en la forma de una economía que decline de manera abrupta.

Lo que se encuentra en juego no podría ser más valioso. Por primera vez desde que el país obtuvo su independencia en 1992, Ucrania tiene un claro sentido de dirección y un gobierno capaz de apoyar la reforma. Hay indicios de que el puño dominador de los oligarcas está empezando a aflojarse, debido en parte a los conflictos internos entre ellos. La UE y los EE.UU. están trabajando para ayudar a resolver su conflicto con Rusia. Los acreedores privados de Ucrania ahora deben poner de su parte, ellos deben reconocer la situación económica y política del país, y deben aceptar un recorte en la valoración de sus bonos. Ni la economía ucraniana – ni su sistema político – puede darse el lujo de que dichos acreedores actúen de otra manera.

Erik Berglöf, Professor and Director of the Institute of Global Affairs at the London School of Economics, is a former chief economist of the EBRD. Traducido del inglés por Rocío L. Barrientos.

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