Quinientos años del “Lago español”

Hace quinientos años España abrió el camino de la primera globalización de la Historia. Una afirmación tan rotunda puede ser cuestionable, más aún cuando los historiadores alertan de los excesos de las simplificaciones y de la imprudencia de querer encerrar un acontecimiento en una sentencia, carente de matices y de un análisis riguroso. Aun así, asumimos la crítica y el riesgo de banalización para hacer llegar en un titular la trascendencia de un hecho que todavía hoy pasa inadvertido. El 25 de septiembre de 1513, Vasco Núñez de Balboa descubría el mar del Sur, rebautizado por Magallanes como océano Pacífico.

Este hecho desencadenó un movimiento abierto y decidido de instituciones, marinos, comerciantes, científicos y religiosos españoles para explorar y determinar con precisión la configuración del nuevo océano, para precisar la magnitud del planeta y abrir vías de comunicación que tejieron, en definitiva, una red mundial –inédita hasta entonces– de interrelaciones económicas, sociales, culturales y políticas.

Debemos detenernos en algunas cifras para comprender plenamente la magnitud del acontecimiento: ante los ojos de Balboa se abrió una extensión de 165 millones de kilómetros cuadrados –cerca de dieciséis veces la superficie del continente europeo– de los que apenas un 1 por ciento es tierra firme, ocupada por más de 20.000 islas. Un mundo fascinante y real que significaba también el principio del fin de leyendas, fábulas y fantasías que habían alimentado el imaginario colectivo desde la Antigüedad. El conocimiento destruye mitos.

Ningún viaje ha aportado tanto a las dimensiones del mundo como el de Magallanes y Elcano, y ninguna de las expediciones realizadas en la Historia admite parangón con las transpacíficas de los siglos XVI al XIX. En una fecha tan temprana como 1565 se creó una línea marítima regular, conocida como GaleóndeManila, que anticipaba la internacionalización de las relaciones comerciales a escala planetaria. El circuito se iniciaba en Sevilla, cruzaba el Atlántico hasta el puerto de Veracruz y se prolongaba por tierra atravesando Nueva España hasta Acapulco. Desde allí se retomaba de nuevo la navegación hasta Manila.

Sin duda, el hito que supuso el Descubrimiento de América empequeñeció para la historia hechos como el de la exploración del Pacífico, que ahora es nuestra obligación recuperar. Coincidiendo con el V Centenario de la hazaña de Núñez de Balboa, el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, inauguró el 2 de octubre una exposición del Museo Naval en la Casa de América que presenta cronológicamente cinco siglos de navegaciones de España en el Pacífico. La muestra ha reunido 175 fondos procedentes del patrimonio de la Armada, una cuidada selección que incluye documentos del XVIII, joyas bibliográficas raramente expuestas, retratos, instrumentos de navegación, cartas náuticas, diarios de navegación, modelos de embarcaciones, etcétera.

Las dos instituciones no podían quedar al margen de una efeméride que les es tan afín. Sin el Museo Naval y los archivos de la Armada es imposible adentrarse con el más mínimo rigor en la historia del Pacífico. La Armada y sus marinos han protagonizado episodios clave en la exploración de este océano que, no sin motivo, fue conocido durante más de un siglo como el Lago Español. Por su parte, la Casa de América se ha consolidado como un foro de debate sobre temas americanos y una plataforma única para difundir la actualidad del continente y su legado cultural.

Pero más allá del 2 de febrero, fecha de la clausura de la muestra, se ha logrado que esta iniciativa cultural permanezca en el tiempo. La exposición «La exploración del Pacífico: 500 años de Historia» multiplicará su proyección gracias a Google Cultural Institute, que la acercará al salón de casa de cualquier rincón del planeta. Google inaugura hoy esta exposición virtual con motivo de la visita que los Príncipes de Asturias realizan a la sede de la multinacional en Mountain View (California, EE.UU.). La muestra formará parte de un conjunto de acciones impulsadas para destacar la presencia de España en Estados Unidos.

Nombrar la huella española en los países iberoamericanos es una obviedad, pero también ha sido profunda la marca dejada en Estados Unidos, trufado de referencias hispánicas desde que Ponce de León descubriera La Florida hace quinientos años. Merece rescatarse, por citar solo dos ejemplos, la figura de los oficiales de la Armada Francisco Antonio Morelle de la Rúa y Juan Francisco Bodega y Cuadra, aún insuficientemente conocidos, pero muy unidos a la California que hoy visitan los Príncipes de Asturias. Sus expediciones por la América más septentrional les llevaron en el último cuarto del siglo XVIII hasta Alaska, con el objetivo último, no logrado, de alcanzar el polo Norte. Es solo una historia más de las muchas que han trazado cinco siglos de historia en el Pacífico y que desde hoy muestran al mundo el Museo Naval y la Casa de América.

José Antonio González Carrión, almirante director del Órgano de Historia y Cultura Naval, y Tomás Poveda Ortega es director general de la Casa de América

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