Rajoy: monólogo interior

Estoy hasta el carallo de tanta ansiedad de liderazgo por Cataluña… ¿Quién lo pide? ¡Piqué, huido a la privada!, ¡Aznar, coleccionista de enemigos!, ¡empresarios, siempre de perfil…! Mi mala suerte parece cosa de bruxas e meigas. Primero el 11-14 M y lo pago yo… Después la economía… Si hubiese sido presidente en el 2004 me hubiera ahorrado la crisis y ahora estaría paseando con Viri, Sanxenxo en verano, Santa Pola en invierno, pero toca lo que toca y no me quejo, como sí hacen algunos que se cogen la autoestima con papel de fumar… Supe resistir las súplicas de “rescate” y estamos recuperándonos… Y ahora Cataluña… Sí, estoy dispuesto a moverme desde financiación especial a mejorar la Constitución… condiciones la soberanía y la seriedad: soy Registrador y una chapuza como el Estatut conmigo no… Y a Mas, aunque no está siendo ni “diligente y ordenado empresario” ni “representante leal” (aún me acuerdo ad verbum de lo que estudié en las oposiciones ¡qué memoria conservo!) de los catalanes sensatos, podría ayudarle, al fin y al cabo es como yo, un administrador en política… Mas es incluso más flexible que yo, que al menos creo en el Estado…

Mas tiene que ayudarse y ayudarme: por ejemplo no puede negociar de partida que independencia por las buenas, consulta, o por las malas, la DUI… Y Mas tiene que reconsiderar los que le rodean, salvo Mas-Colell y, me dicen, el conseller Vila, no están a la altura ¡de Cataluña salen pocos opositores de élite…! Y no volverse a equivocar: ¿A quién en Convergencia se le ocurrió abandonar la ambigüedad en otoño del 12? ¡Saltarse etapas como el Pacto Fiscal sin apurarlas!… Lo leí en La Vanguardia después de la Diada del 2012, cuando era difícil decirlo, que Convergencia estaba “estratégicamente arrinconada”, por un tal Alvarez, del que me dicen de Comunicación que no saben de qué lado está, claro es gallego… La política debería estar reservada a los gallegos: con sentido común, no creamos problemas donde no los hay, sin fantasías ni narcisismos, manejando tiempos y tácticas… Y no cometer otras equivocaciones como hizo Mas al presentar el evento “España contra Cataluña”, al decir que ahora sí se puede ganar ¡qué imprudente poner las cosas en términos de ganar/perder! Eso es lenguaje de ERC, Omnium, ANC, CUP y la monja Forcades. ¡Qué tropa! ¡incluso peor que los míos…! Arriola, mi sociólogo, competente no como los de Mas. ¡Qué fiasco las autonómicas!, dice que pasan dos cosas al mismo tiempo. Primera, un “torneo” de profesores, periodistas, políticos autóctonos, consultores y pequeños empresarios dependientes de la Generalitat, grupos sociales que no añaden valor, contra nosotros, el Estado, ahora que piensan que el art. 8.1 de la Constitución es papel mojado –puede… o no. Este torneo está ganado. Así quiere Europa. Segunda, un golpe interno a Cataluña, datado en otoño del 2012, de esos grupos sin vocación ni capacidad de gobierno contra las élites tradicionales catalanas que los habían utilizado para mantener, con el catalanismo, controlada una sociedad tan antisistema, tan proclive al anarquismo… El agente se reveló contra el principal… Mas debe darse cuenta que algo importante pasó en septiembre y no fue la Vía Catalana que fue un fracaso: ni aumentó el independentismo, ningún país serio se ha apuntado a fragmentar Europa y lo peor, para Mas ¡y para mí! es que el resto de España se ha hartado y la unidad y la igualdad la van a defender, y máis que nos ninguén es un lema más poderoso que el derecho a decidir… Tengo menos margen, en España se acelera el populismo, el de Rosa Díez –frívola como Zapatero, vanidosa suprema– Ciudadanos y otros… El momento populista es ahora, saliendo de la crisis, no antes, y el elemento central será la rabia contra nosotros y PSOE y el anticatalanismo, de la misma manera que el corazón del populismo en Cataluña es el antiespañolismo y el radicalismo que se está llevando por delante a Convergencia… Mas, yo y las clases medias tenemos el mismo adversario, el populismo ¡qué necesidad de trabajar juntos! A ver si Mas lo ve, le cuesta darse cuenta de las cosas… La clave para estabilizar el futuro en Cataluña es reforzar sus clases medias con un partido como Dios manda, o Convergencia se desradicaliza o se sustituye: no puede ser que la sensata clase media catalana tenga un partido insensato… para esta operación no me importaría amortizar el Partido Popular catalán, sin arraigo ni liderazgo (lástima que Moragas no quiera ir de jefe a Barcelona para sustituir a Alicia, voluntariosa pero desbordada) y dejar que nuestros votos vayan a Unió si eso ayuda a recomponer el centro catalán… La mejor táctica en política es siempre la homeopatía: los catalanistas moderados han de vacunar a la sociedad de los catalanistas inmoderados… Me ha pasado Moragas unos versos espléndidos de un poeta inglés, un tal Yeats: “The best lack all conviction, while the worst? are full of passionate intensity”. Fin de la cita. ¡Qué listos son estos diplomáticos a la inglesa! Hay demasiado apasionado –inútil, ruidoso, exhibicionista– en Cataluña y España… Hasta ahora siempre les he derrotado: ¿Qué es de Aznar? ¿Mayor? ¿Aguirre?, ¿Rouco y la Cope? Hasta el Espíritu Santo está de mi lado y los ha castigado con un obispo de Roma de izquierdas… Mi única pasión, además de la Grande Boucle, es el desprecio que siento por los apasionados… Lo de Cataluña, si se hace a mi ritmo, y Mas y las clases medias catalanas se dan cuenta que el problema es el populismo y no el Estado, está ganado.

Nota: Esta transcripción de un fragmento de conciencia del presidente Rajoy es pura ficción. O no.

José Luis Álvarez, doctor en Sociología por la Universidad de Harvard y profesor de Insead, París-Singapur.

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