Riqueza, asunto para indignarse

«Los ricos, aún más ricos; los pobres aún más pobres». Éste fue un reciente titular del periódico francés La Dépêche. Es la herencia del nuevo presidente francés, François Hollande. El diario se hacía eco del resultado de una encuesta según la cual el 20% de los franceses más pobres ha visto reducidos sus ingresos entre 1990 y 2010, y el 20% de los más ricos ha aumentado los suyos. Pero no hay nada excepcional en el caso de Francia, una nación que hoy tiene 2,6 millones de desempleados. Cifras similares del incremento de la pobreza se dan en cualquier país occidental.

En España también, los banqueros, los burócratas y los políticos se han hecho más ricos mientras el conjunto del país se ha empobrecido. Los años del Gobierno socialista fueron excepcionalmente buenos para que algunos se enriquecieran mientras la pobreza aumentaba a su alrededor. Ejemplos como el de ese amigo blindado del ex presidente que disfrutaba de un miserable salario anual de 100.000 euros y que ahora reclama una indemnización de 400.000 porque fue despedido de su trabajo, son evidencias elocuentes de que hay oportunidades de lucro en tiempos de miseria.

Todo el mundo asume que estamos en una época de crisis, que el desempleo es alto, que millones de familias no tienen ingresos y que la pobreza es lo que predomina. Los trabajadores pierden sus hogares, no pueden comprar comida y tienen que vivir de la caridad. Ese parece, al menos, el tema dominante. Pero, por supuesto, es sólo una cara de la verdad. La otra no menos impactante es la de los ricos.

La realidad es que en todo el mundo, y no menos en España, los buitres han engordado y los pobres son más pobres. Hay muchos comentaristas que afirman que esta declaración no sólo es falsa, sino que es completa basura. Y la verdad es que cualquier declaración puede ser falsa si no se expresa correctamente. Pero seamos un poco más cuidadosos acerca de lo que queremos decir. Si entendemos que los ricos están haciendo más dinero ahora que en el pasado, mientras que otras clases sociales están haciendo menos, entonces la declaración es por supuesto falsa, porque está claro que los ingresos de todos han ido en aumento durante la última generación. Del mismo modo, si hay más de un asalariado en una familia entonces los ingresos de los hogares también han mejorado. Pero si comparamos el poder adquisitivo de los ricos y de los no ricos en un periodo de aumento de los precios, entonces no se puede negar que el poder adquisitivo de los primeros ha crecido con el tiempo. De hecho, mirándolo desde muchos puntos de vista, es difícil negar que la brecha entre los muy ricos y los muy pobres ha aumentado dramáticamente.

Un informe sobre la desigualdad de ingresos en Europa, publicado por la OCDE hace semanas, dice explícitamente: «En las tres décadas anteriores a la reciente recesión económica, la diferencia en salarios se ha ampliado y ha aumentado la desigualdad de los ingresos familiares en una gran mayoría de países de la OCDE. Esto ocurrió incluso cuando los países pasaban por un periodo de economía sostenida y crecimiento del empleo».

La forma más terrible para evaluar esta brecha es simplemente mirando las estadísticas, en especial las de los sueldos y pensiones de los altos ejecutivos. Desde la gran crisis de la banca en Estados Unidos, la atención del público se ha fijado en los números. A principios de este año surgió la noticia de que Francisco Luzón, un ejecutivo del Banco Santander, se jubiló con una pensión de 56 millones de euros. Dado que de media un español percibe una pensión de unos 800 euros al mes, cabe preguntarse qué ha hecho el dichoso banquero para ganar casi cinco millones de euros al mes como pensión. Por supuesto, uno también tiene que tener en cuenta que la remuneración anual de Luzón en 2011 fue de 14 millones mensuales. Y hay otros en el banco que ganan mucho más que él. ¿Quién dice que hay pobreza en España?

¡Ciertamente no entre los banqueros! Es el caso de la ex directora de la Caja del Mediterráneo que tenía un sueldo anual de 600.000 euros y blindó en su finiquito una pensión de por vida de 370.000 euros al año. Como ella, otros cinco altos cargos de la CAM se jubilaron anticipadamente con ingresos millonarios. Asimismo, el escándalo en NovaCaixaGalicia, donde cuatro de los directores se otorgaron sumas millonarias en pagos, provocó la indignación pública.

¿Y pensamos que España es un país pobre, con la mayor tasa de desempleo en el mundo occidental y el mayor número de casas abandonadas? Olvídenlo. El número de nuevos ricos en España sigue creciendo pese a la crisis. El de personas con lo que se considera ingresos muy altos en España crece por miles cada año. En la actualidad, hay casi 150.000 millonarios en España, según un informe de Merril Lynch. Un funcionario de la empresa explicó que esta tasa de crecimiento en un país como España aparentemente pobre era «el doble que la de Alemania y superaba la de Italia y el Reino Unido».

¿Y hay un problema de vivienda? En absoluto. Gracias al aumento del número de ricos, todos ellos con grandes propiedades, España permanece en la duodécima posición en la lista mundial de países con el mayor número de grandes patrimonios. Un grupo de expertos de la propiedad inmobiliaria acaba de publicar El Informe de Riqueza: una perspectiva mundial sobre propiedad y riqueza, que demuestra que cuando los millonarios del mundo desean comprar casas su primera opción es Estados Unidos, seguido por el Reino Unido y Francia, y en cuarto lugar España. Cuando millonarios de América Latina desean comprar casas, su primera opción es Estados Unidos, pero la segunda es España. Y cuando millonarios europeos desean comprar, su primera opción es el Reino Unido, seguido por Francia y Estados Unidos, pero con España como número cuatro en la lista. ¿Quién dijo que España es un país pobre? Olvídese de los casi seis millones de desempleados! Los ricos son cada vez más ricos ¡y en España!

¡Y el fenómeno es mundial! En el Reino Unido, la Rich List anual del Sunday Times dice que las personas más ricas de Gran Bretaña han desafiado la recesión para hacerse todavía más ricos a lo largo del año pasado. Ellos, dice el periódico, aumentaron su riqueza en un 5%. Los top 1.000 de la lista ahora tienen una riqueza combinada de cifras tan altas como para superar al total de la deuda pública de varios países. De las 10 personas más ricas del país hoy, dos son indios y dos rusos.

¿Y qué decir del país más rico del mundo (que, por cierto, tiene un sorprendente nivel de pobreza)? En Estados Unidos, según dos economistas franceses que estudiaron las declaraciones de Hacienda del país, los súper ricos se hicieron más ricos y más rápidamente que los meramente ricos. En 2010, más de un tercio del aumento de los ingresos fue al top 0,01% de los contribuyentes, un total de unos 15.000 hogares con un promedio de ingresos de 20 millones de euros cada uno. Estos pocos afortunados vieron sus ingresos aumentar en casi una cuarta parte. Por el contrario, el 99% de los contribuyentes recibió un aumento microscópico de 60 euros por persona en 2010.

Y retomemos el tema de las pensiones. The Wall Street Journal informa que el año pasado más de 200 ejecutivos vieron aumentar sus pensiones por encima del 50%. Por ejemplo, el jefe de la compañía farmacéutica Merck & Co. recibió una pensión de 20 millones de euros; el jefe de la petrolera Conoco recibió 65 millones de euros; y el jefe de Exxon Mobil recibió una pensión de 25 millones de euros.

De todos estos datos, es evidente que no necesitamos preocuparnos por el aumento de la pobreza. ¿Por qué preocuparse por los pobres, los desamparados y los desempleados? Nuestra economía se basa en los banqueros y los políticos. No es sorprendente que el movimiento Occupy en Estados Unidos y movimientos de protesta similares en otros lugares (como el de los indignados en España) hayan optado por centrar su protesta sobre estas personas, como símbolos de una filosofía social que no sólo es inhumana sino que socava la propia humanidad.

Henry Kamen es historiador británico. Su último libro es El Rey Loco y Otros Misterios de la España Imperial (La Esfera de los Libros 2012).

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