Seis ideas para adaptarnos al cambio climático

Un integrante de una expedición se aproxima al borde de un cráter en el norte de Siberia. Credit Reuters

Conforme cambia el clima en nuestro planeta, la creatividad humana busca soluciones a una amplia selección de problemas que van desde restaurar las fuentes de agua hasta reconstruir ecosistemas que están fallando. Seis científicos hablan de sus esfuerzos por desacelerar e incluso revertir los cambios producidos por el calentamiento global.

Regresar al pasado en la estepa siberiana

Nikita Zimov y su padre, Sergei, dos científicos de la Estación de Ciencias del Noreste en Chersky, Rusia, están tratando de revivir el ecosistema estepario de la era del hielo en lo que hoy es el Ártico siberiano. Soportando ambientes hostiles y largas travesías para trasladar grupos de animales y vegetación a su Parque del Pleistoceno, esperan proporcionarle al planeta un patrón sustentable de mitigación del cambio climático.

Nikita, director del Parque del Pleistoceno, comparte sus ambiciosos planes:

Durante la era geológica del Pleistoceno, el Ártico Siberiano era un ecosistema sumamente productivo, con una gran densidad animal. La intervención humana lo ha afectado sobre todo negativamente.

Revivir el ecosistema estepario podría ayudar a reducir las temperaturas globales al evitar que el permafrost se derrita; si hay deshielo, los microbios del suelo comenzarán a producir niveles altos de gases de efecto invernadero. Nuestro ecosistema podría ayudar a hacer más lento este proceso, ya que una gran cantidad de animales podría aplastar la nieve al pisarla, haciendo que el frío se fuera hacia abajo, lo que mantendría frías las capas profundas del permafrost. El ambiente revivido también aumentaría el efecto albedo, reduciría la emisión de metano e incrementaría el potencial del suelo para la permanencia de carbono.

El aumento de la densidad de las poblaciones animales en el parque es nuestro principal enfoque en este momento. Esperamos traer pronto más bisontes y toros almizcleros; luego nos gustaría introducir depredadores. Será todo un desafío. El parque está en un lugar remoto; no contamos con apoyo del gobierno y nuestros recursos financieros son limitados.

El Parque del Pleistoceno es un punto de arranque. Si quieres crear un ecosistema lo suficientemente grande para tener impacto sobre el clima, necesitas que la gente comprenda que debe desempeñar un papel en ello.

El glaciar de Khumbu en Nepal. Millones de personas en la región del Himalaya dependen del hielo y la nieve para obtener agua. Credit Subel Bhandari/Agence France-Presse — Getty Images

Nuevos picos nevados en Ladakh

En la montañosa región desértica de Ladakh se requiere agua de los glaciares para regar los campos de cebada y los árboles frutales que le dan sustento a las comunidades. Sin embargo, los pueblos de los Himalayas de la India están viendo cómo desaparecen gradualmente los glaciares debido al calentamiento global, lo que intensifica la escasez de agua por temporadas.

Ice Stupa, un proyecto creado por el ingeniero Sonam Wangchuk, quien lo ha dirigido desde 2014, ofrece una solución mediante el uso de glaciares artificiales que almacenan agua en forma de hielo hasta que llega la primavera.

Suryanarayanan Balasubramanian, investigador y gestor de proyectos de Ice Stupa, habla sobre cómo el proyecto se inspiró en una práctica ancestral de creación de glaciares:

Desde hace mucho tiempo la gente de Ladakh ha almacenado su agua en forma de hielo en lo alto de las montañas. Con este método, el hielo se formaba horizontalmente y requería la sombra del sol proporcionada por los valles montañosos. Nos propusimos mejorar este diseño para que los glaciares artificiales duraran hasta los meses del verano y se construyeran a altitudes más bajas para que los granjeros pudieran tener un mejor acceso al agua almacenada.

Nuestra meta era construir una estructura que no se derritiera con el sol y darles a las personas un modelo para construir sus propios glaciares artificiales. Crear un glaciar artificial que durara hasta mayo parecía una idea insensata.

Sonam comenzó diseñando un glaciar artificial basado en formaciones verticales de hielo. Luego experimentamos, creando un sistema de tuberías que envía el agua de lago glaciar hacia el sitio de la estructura. En el sitio, la tubería apunta hacia arriba y el agua sale al aire congelante. El hielo va amontonándose hacia arriba y crea una estructura cónica.

Tenemos experimentos con hielo en los Himalayas y ahora también en los Alpes y los Andes. La gente considera los lagos glaciares como un peligro, pero nosotros los consideramos oportunidades. Los glaciares artificiales no son una solución permanente, sino una estrategia de adaptación al cambio climático. Las estupas de hielo pueden hacer la vida un poco más fácil.

Un buzo revisa el coral de la isla Heron en la Gran Barrera de Coral de Australia después de un gran episodio de blanqueamiento ocurrido en 2016. Credit XL Catlin Seaview Survey/Agence France-Presse — Getty Images

Ayudando a la Gran Barrera de Coral

En marzo, los científicos anunciaron que grandes franjas de la Gran Barrera de Coral habían muerto debido a las temperaturas en aumento del agua marina. Las noticias siguieron al descubrimiento del gobierno de que el coral había experimentado un blanqueamiento masivo tanto en 2016 como en 2017, lo que marcó la primera ocasión en que se registró un evento ecológico devastador en años consecutivos. Los investigadores del Instituto Australiano de Ciencias Marinas están ahora en una carrera para probar soluciones naturales que ayuden al sistema de coral más grande del mundo a repararse y protegerse.

Ken Anthony, un científico del Instituto Australiano de Ciencias Marinas, habla sobre las nuevas intervenciones que lo hacen sentir más esperanzado:

No tengo duda de que el cambio climático ha causado la devastación que hemos observado en los últimos años en la Gran Barrera de Coral. En el Instituto Australiano de Ciencias Marinas trabajamos para ayudar al ecosistema de coral a hacerse más resistente al cambio climático. Me emociona en particular el flujo genético asistido, que trasladaría a los corales que se han adaptado al clima más cálido del norte de Australia hacia las aguas más frías del sur, lo que ayudaría a los corales de ahí a tener menos riesgo de blanqueo.

Otra intervención que estamos probando es la evolución asistida, en la que aceleramos el proceso evolutivo entrecruzando a los corales más resistentes que han sobrevivido a episodios de blanqueamiento. Esto implica una selección artificial, que se ha practicado por siglos en la agricultura, e implica menos riesgos que la modificación genética.

Los arrecifes de coral son los bosques tropicales del mar: una gran concentración de diversidad. Tenemos la responsabilidad de hacer lo mejor que podamos para salvarlos.

Barracudas de aleta negra en el océano Índico. Los investigadores predicen que el cambio climático y el uso de fertilizantes causarán niveles más bajos de oxígeno en el mar, lo que afectará, matará o desplazará a las especies marinas. Credit Caine Delacy para The New York Times

Un océano con menos oxígeno

Conforme las temperaturas marinas se elevan, el agua puede almacenar menos oxígeno, lo que le provoca “estrés respiratorio” a las especies marinas que se encuentran a kilómetros de profundidad. Este año, un equipo del Instituto Tecnológico de Georgia publicó los resultados de un análisis de datos globales sobre los niveles de oxígeno en los océanos de todo el mundo de 1958 a 2015, en los que descubrieron una reducción sostenida, que se exacerba por el calentamiento global. Los niveles de oxígeno están cayendo de dos a tres veces más rápido de lo predicho y el ecosistema marino está en riesgo, según las conclusiones del equipo.

Takamitsu Ito, profesor adjunto del Instituto de Tecnología de Georgia, habló en nombre del equipo:

Los océanos son el lugar donde convergen la biología, la química y la física. Absorben de la atmósfera el oxígeno que es esencial para la vida marina; luego las corrientes de agua lo llevan a lo profundo del océano. Conforme las temperaturas globales se elevan, el mar se calienta y esas aguas más cálidas almacenan menos oxígeno. Las aguas superficiales son más cálidas y también menos densas, lo que dificulta la circulación hacia abajo del oxígeno.

Por ejemplo, se han producido eventos hipóxicos naturales a lo largo de la costa de Oregon. Esa área es muy susceptible a la desoxigenación, un fenómeno que provoca el desplazamiento de las especies y las mata si no pueden alejarse. La situación puede exacerbarse por el uso de fertilizantes químicos en la tierra, que finalmente terminan en el agua, causando pérdida de oxígeno.

Según nuestro modelo, observaremos una desoxigenación extendida para 2030 o 2040. Las condiciones marinas serán severas, lo que dificultará la vida de peces, moluscos, caracolas y demás. Esto ya es evidente en el sur del océano Índico y en algunas partes del este y la zona tropical del Pacífico, pero lo esperamos sobre todo en el norte del Pacífico.

Por desgracia, no hay una solución simple para el calentamiento global y la contaminación de los nutrientes. Reduzcan su huella de carbono y coman productos orgánicos si pueden.

Autogiros volando sobre un archipiélago artificial construido a lo largo de la costa de Dubái, en los Emiratos Árabes Unidos. A los líderes de esa región les preocupa la merma en sus reservas de agua, por lo que han invertido en investigación sobre la modificación del clima. Credit Karim Sahib/Agence France-Presse — Getty Images

Los emiratos invierten en lluvia

Conforme la seguridad del agua se convierte en una prioridad nacional en medio del cambio climático, los Emiratos Árabes Unidos han optado por las soluciones de aumento de lluvia esperando resurtir sus mermadas reservas de agua subterránea. En 2016, el Programa de Investigación Científica para el Aumento de la Lluvia, de iniciativa gubernamental, comenzó a otorgarle premios a los científicos cuyo trabajo explora la modificación del clima en esa área. La profesora Linda Zou fue una de las primeras ganadoras por su interés en la siembra de nubes, la dispersión de núcleos artificiales en las nubes para fomentar las precipitaciones.

Linda Zou, profesora de Ingeniería Civil y Ambiental del Instituto Madar de la Universidad Khalifa de Ciencia y Tecnología, habla sobre cómo sus experimentos reproducen y aumentan lo que ocurre naturalmente con las nubes de lluvia:

Las nubes requieren que núcleos naturales, como el polvo o el polen, condensen el vapor de agua en gotas, que en algún momento crecerán lo suficiente para caer en forma de lluvia. En un país con clima seco como los Emiratos Árabes Unidos, los materiales para la siembra de nubes, que actúan como núcleos, pueden servir.

Elaboro materiales para siembra de nubes recubriendo cristales de sal —un material convencional para siembra de nubes— con un protector de dióxido de titanio de grosor nanométrico. El protector hace que la superficie de los cristales sea hidrofílica, lo que permite que esta “semilla” para nubes absorba mejor el vapor de agua que se condensa para formar la lluvia.

El cambio climático es como un tren que no puedes detener, pero debemos hacer lo que podamos para vivir bien. En los EAU, la siembra de nubes es solo una medida, pero puede convertirse en una solución. Mientras tanto, incluso una gota de lluvia es bienvenida.

Hamburguesa Beyond Meat, un sustituto vegano de carne que genera grasas y suelta jugo de remolacha cuando se cocina. Credit Ángel Franco/The New York Times

La nueva era de la carne no depende de los animales

La influencia calurosa de los gases de efecto invernadero se elevó un 40 por ciento entre 1990 y 2016, de acuerdo con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos. Desde hace tiempo, los científicos han advertido que el ganado, en particular las vacas, son una fuente muy importante de esas emisiones, pero alrededor del mundo la gente come cada vez más carne. Para ayudar a reducir nuestra creciente huella ambiental, algunos empresarios experimentan con nuevas alternativas basadas en vegetales que parecen carne y saben igual.

Ethan Brown, fundador y presidente de Beyond Meat, habla sobre los esfuerzos de su empresa con sede en California para elaborar algo muy parecido a la carne en el laboratorio:

Comencé este negocio con la meta de crear una pieza perfecta de carne, tanto en sabor como en apariencia, usando solo plantas. Esto es posible porque todos los elementos de la carne —aminoácidos, lípidos, minerales y agua— pueden conseguirse sin tener que matar a un animal. Sabemos cómo está formada la carne, así que optimizamos un método que calienta, enfría y aplica presión sobre la proteína vegetal, lo que crea la textura fibrosa de los músculos.

Para conseguir el sabor y aroma de la carne, aislamos las moléculas que contribuyen a crear esos atributos. Luego tratamos de identificarlos en las plantas. Cada año progresamos hacia una coincidencia perfecta. La Beyond Burger, que lanzamos en 2016, es lo más cercano que hemos producido hasta ahora. Parece carne, se asa e incluso “sangra” igual que la res.

Lo que pones sobre tu mesa tiene el poder de mitigar el cambio climático. Quiero brindarle más opciones a la gente para que esa decisión sea más fácil de tomar.

Este artículo forma parte de la sección Turning Points, en la que distintas personalidades analizan momentos que marcaron 2017 y cuál impacto podrían tener en el próximo año.

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