Mi lucha contra ETA

En la serie «Mi lucha contra ETA», el periodista Pablo Romero relata en primera persona cómo después de tres años de investigación ha logrado llevar a los tribunales al presunto asesino de su padre,.

Así evadió Rafael Vera las preguntas sobre el asesinato de mi padre (VIII - Apéndice)

Miércoles 31 de agosto de 2016. 17:28 horas. Calle de la Princesa de Madrid. Ha pasado una semana desde que se publicara la serie Mi lucha contra ETA. Ahora, me encuentro en una ruidosa y anodina cafetería con Rafael Vera, quien fuera secretario de Estado de Seguridad en la época en la que miembros de la banda terrorista asesinaron a mi padre. El máximo responsable de la lucha antiterrorista de entonces. Ahora quiere hablar.

Vera llega impecablemente vestido: camisa de rayas, pantalón beige, zapatos grises cómodos y discretos. Gafas de sol. Luce un intenso moreno veraniego. El tiempo no le ha tratado bien: a sus 71 años camina ligeramente encorvado, lleva implantes auditivos en ambos oídos -"estoy sordo como una tapia pero estos aparatos funcionan de maravilla", me comenta-, sus manos son enormes, secas, llenas de manchas.…  Seguir leyendo »

Cuando las decisiones antiterroristas del Estado cuestan vidas (VII)

El planteamiento de la investigación sobre la masacre etarra del 21 de junio de 1993 cambió en tres ocasiones, a medida que iba surgiendo nueva información. Primero, traté de buscar testigos directos. Después, intenté probar suerte con etarras supuestamente arrepentidos. Ambos caminos conducían a ninguna parte.

Al final, un nuevo enfoque -indagar en la infraestructura de ETA en la capital- condujo a una nueva e inédita versión de lo que sucedió aquel triste día. También a la apertura de una nueva vía judicial, de consecuencias aún inciertas. Y, por último, a poner sobre la mesa una serie de decisiones políticas que influyeron en el desarrollo de los acontecimientos.…  Seguir leyendo »

Todas las preguntas sin respuesta sobre el asesinato de mi padre (VI)

Un buen amigo me dijo en cierta ocasión, hace muchos años: "Los periodistas no soléis tener ni puta idea de nada". Yo añado: "Ni falta que nos hace". Buscamos la verdad con datos y declaraciones de quienes saben.

Después de escribir la historia de la investigación sobre el asesinato de mi padre y de otros seis hombres inocentes, las dos primeras preguntas que me vienen a la cabeza son "quién" y "por qué". La primera tiene una contestación compleja. La segunda, ni siquiera eso.

Quién y por qué

He tratado de explicar una historia que nunca quise tener que contar, pero a la que no he tenido más remedio que enfrentarme.…  Seguir leyendo »

Cuando investigar el asesinato de mi padre se convirtió en un pulso con el Estado (V)

Desde que el sumario del asesinato de mi padre y de otras seis personas fue reabierto en primer lugar, la instrucción de este caso estuvo llena de obstáculos. Tan sólo las aportaciones de nuevos indicios fruto de mi investigación, apoyadas por distintas fuentes, mantuvieron el caso vivo.

Poco a poco, lentamente, los plazos legales se iban apurando mientras la causa avanzaba casi a trompicones. El relato que viene a continuación es una reconstrucción resumida del periplo de esta causa.

El archivo provisional

El diciembre de 2013, tras varios intentos infructuosos de investigación -incluidas varias reuniones con etarras que se habían acogido a la "vía Nanclares"-, y justo antes de que Andrés entrase en escena, la Audiencia Nacional decretó la conclusión del sumario a falta de nuevas pruebas.…  Seguir leyendo »

El 'garganta profunda': "Sé algo del atentado en el que murió tu padre" (IV)

Para las navidades de 2013 había tratado sin éxito de encontrar testigos nuevos y visitado a etarras en prisiones que no me habían proporcionado siquiera una pista. No había logrado encontrar nada que pudiera mantener la causa viva.

La ausencia de actividad iba a desembocar, inevitablemente, en el archivo provisional del sumario. En resumen, la investigación se encontraba en una nueva "vía muerta". Pero una llamada anónima iba a cambiarlo todo.

'Andrés'

El 23 de diciembre de 2013, lunes, estaba en la redacción trabajando. Era mediodía. Sonó el teléfono y descolgué el aparato. Alguien preguntaba por mí, habían pasado la llamada desde la centralita de EL MUNDO.…  Seguir leyendo »

Cara a cara con el presunto asesino de mi padre (III)

La decisión de entrevistar a etarras no fue fácil. Existían varios riesgos evidentes; al fin y al cabo no dejaban de ser terroristas. Tampoco olvidaba que ETA no se había disuelto, sino que mantenía una "tregua indefinida". Lo que más me preocupaba era la posibilidad de que esta iniciativa se hiciera pública de alguna forma. Que una víctima fuera a visitar a presos de la banda solía ser noticia entonces, y esa publicidad podía ser contraproducente para mi objetivo.

Sin embargo, no veía otra alternativa para seguir investigando el asesinato de mi padre. Cualquier pista, por remota o inverosímil que pareciera, era más de lo que tenía hasta aquel momento.…  Seguir leyendo »

El folio 825: así comencé la investigación del asesinato de mi padre (II)

El 21 de junio de 2013 se publicó en EL MUNDO la historia de la reapertura de la causa, un artículo titulado El folio 825. En él, como hijo de una de las víctimas del atentado, explicaba cómo había logrado congelar la posible prescripción de los asesinatos.f

Conseguí este objetivo a partir de una declaración policial incluida en el sumario de este caso y que apuntaba a Ignacio Gracia Arregi, alias Iñaki de Rentería y Gorosti, como jefe de la banda terrorista y posible autor intelectual -no material- de la masacre. Gracias al fiscal Fernando Burgos, que escuchó el caso, y al juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno, que reabrió el sumario, gané tiempo para seguir investigando el asesinato de mi padre.…  Seguir leyendo »

Así llevé ante la Justicia al presunto asesino de mi padre (I)

Hace 23 años, un salvaje atentado de ETA en la Glorieta de López de Hoyos de Madrid dejó siete cuerpos apenas reconocibles, fundidos en el asfalto, atrapados entre los hierros de la furgoneta en la que viajaban. Ahora, un hombre que jamás había sido investigado por esta causa tendrá que responder ante el juez como presunto asesino de mi padre, uno de esos muertos. Será el 29 de agosto.

Murieron asesinados el teniente coronel del Ejército de Tierra Javier Baró Díaz de Figueroa; el teniente coronel del Ejército del Aire José Alberto Carretero Sogel; el sargento primero de la Armada José Manuel Calvo Alonso; el teniente coronel del Ejército de Tierra Fidel Dávila Garijo; el capitán de fragata de la Armada Domingo Olivo Esparza; el funcionario civil del Ministerio de Defensa Pedro Robles López, que conducía el vehículo, y el teniente coronel del Ejército del Aire Juan Romero Álvarez, mi padre.…  Seguir leyendo »