Un Islam europeo, una buena noticia

Por Borja Bergareche, abogado y master en Relaciones Internacionales por la Universidad de Columbia (EL CORREO DIGITAL, 30/07/06):

En España vive ya un millón de creyentes de la fe de Mahoma, según el Ministerio de Justicia. En Francia hay cuatro millones de musulmanes, 3.4 en Alemania y 1.6 en Reino Unido. En total, 16 millones de europeos son musulmanes. La Europa nativista los describe como una quinta columna que amenaza los cimientos cristianos y occidentales de la identidad europea. Los grupos islamistas y países como Irán, Libia y Arabia Saudí los ven como un instrumento al servicio de las versiones del Islam que predican. Por su doble condición de ciudadanos europeos y creyentes musulmanes, viven en una encrucijada cultural en un mundo en el que las identidades religiosas fácilmente se convierten en munición ideológica, incluso militar.

El papel en un sentido u otro que vayan a jugar los musulmanes europeos suele resumirse mediante la contraposición entre un Islam europeo y un Islam en Europa. El intelectual francés Gilles Keppel lo explicaba así en el diario ‘Le Monde’: «¿Serán las poblaciones europeas de origen musulmán la fuerza clave para la democratización de sus países de origen, mediante el ejemplo de su integración y éxito en las sociedades plurales y liberales o terminarán, al contrario, como rehenes de aquellos que -regímenes autoritarios en el mundo islámico o movimientos islamistas- aspiran a utilizarlos como caballo de Troya para desestabilizar el Viejo Continente agravando los antagonismos religiosos?».

La primera opción se corresponde con la idea de un Islam europeo que demostraría la compatibilidad entre la fe islámica y la vida en sociedades abiertas y democráticas. La segunda opción es la del Islam en Europa, un escenario en el que los musulmanes que viven en Europa se refugiarían en guetos culturales al margen de las sociedades en las que viven, convirtiéndose en blanco fácil del proselitismo islamista y de la ira de la extrema derecha xenófoba. Un reciente estudio apunta a la consolidación de un Islam europeo.

El último estudio del Pew Global Attitudes Project (www.pewglobal.org), publicado hace unas semanas, ofrece por primera vez muestras separadas de las opiniones de musulmanes europeos en Alemania, Francia, Gran Bretaña y España. Los datos varían de manera significativa entre unos países y otros, pero se desprende una imagen del musulmán europeo medio como un musulmán moderado, más preocupado por el paro y los asuntos económicos que por cuestiones culturales y religiosas, convencido de que su fe es compatible con la vida en una sociedad moderna, opuesto al terrorismo suicida, con una visión mayoritariamente positiva de sus conciudadanos cristianos, que se define antes como musulmán que como ciudadano del país en el que vive.

«Los musulmanes europeos muestran signos de preferir una versión moderada del Islam», dicen los autores del informe. Los datos indican una satisfacción general con la situación en los países en los que viven, aunque existe una preocupación, sobre todo en Gran Bretaña, por el futuro de los musulmanes en los países europeos. El problema del desempleo es su principal preocupación, seguida a distancia por el extremismo islámico. Cuestiones culturales como ‘el declive de la religión’, ‘la influencia de la cultura pop’ o ‘los roles modernos de la mujer’ no parecen preocuparles, con la excepción de los musulmanes británicos, que ofrecen una imagen más conservadora en este sentido.

Así, una sólida mayoría cree, por ejemplo, que la situación de la mujer es mejor en Europa que en los países musulmanes, aunque el estudio constata la existencia de una significativa minoría que ve con preocupación la situación de las mujeres musulmanes en las sociedades modernas.

Una de las conclusiones más contundentes del informe es que una clara mayoría de musulmanes europeos no ve un conflicto entre su fe islámica y la vida en las democracias modernas. El 72% de los musulmanes franceses, el 71% de los musulmanes españoles, el 57% de los alemanes y el 49% de los británicos no considera que exista un conflicto entre ser un creyente musulmán y ‘vivir en una sociedad moderna’. En Alemania, Francia, Gran Bretaña y España el 80%, 76%, 59% y 57% de su población musulmana, respectivamente, cree que la democracia puede funcionar en países musulmanes. Además, los musulmanes europeos expresan una ‘opinión favorable’ de los cristianos por amplia mayoría: es el caso del 91% de los musulmanes franceses, el 82% de los musulmanes españoles, el 71% de los británicos y el 69% de los alemanes.

En cuanto al terrorismo, una sólida mayoría de musulmanes en los cuatro países europeos analizados rechaza los atentados suicidas, aunque los datos indican la existencia de una minoría que sí apoya el recurso a los atentados suicidas ‘para defender el Islam’. Uno de cada siete musulmanes en Francia, España y Gran Bretaña dice apoyar el terrorismo suicida.

Con la excepción de los musulmanes alemanes, son muchos más los europeos musulmanes que están dispuestos a ‘adoptar las costumbres nacionales’ que aquellos que aspiran a ‘ser distintos que la sociedad’. Este hecho parece ser compatible con la primacía de la identidad religiosa sobre la nacional: la mayoría de los musulmanes británicos (81%), españoles (69%) y alemanes (66%) se considera musulmán antes que ciudadano de estos países (no es el caso en Francia).

El futuro dirá si estos datos conducen a la consolidación de un Islam europeo. El estudio de Pew parece aportar datos en ese sentido, y confirma la imagen de moderación que los colectivos de musulmanes europeos ofrecieron durante la polémica de las caricaturas danesas. Un dato oscurece el panorama: la existencia de un 10-15% de musulmanes europeos que pueden ser calificados de radicales.

Por otro lado, el estudio indica que la tensión generada por episodios como los atentados islamistas en Londres, la quema de coches en las ‘banlieus’ francesas y las caricaturas de Mahoma no ha derivado en una ola de rechazo a los musulmanes. Con una excepción preocupante: mientras el estudio confirma la existencia de amplias mayorías en Francia (65%), Gran Bretaña (63%) y EE UU (54%) que mantienen una opinión favorable de los musulmanes, el porcentaje de opiniones positivas sobre los musulmanes en el caso español ha descendido del 46% al 29% en el último año.