Un sistema sanitario más... pero distinto

La salud es un elemento esencial de la calidad de vida y por eso los sistemas sanitarios están siempre y legítimamente entre las primeras preocupaciones de ciudadanos y gobernantes. Obsérvese que hemos tecleado sistemas, en plural, ya que en España ya no tenemos, desde Aznar si no nos falla la memoria, un sistema de salud español, sino unos quince. Aun así, lo que está acaeciendo en la Autonomía madrileña tiene un par de aspectos de interés general que podríamos comentar. En la región tenemos una huelga desde hace tiempo de determinados grupos de profesionales sanitarios, pero además, una percepción general de mucho descontento por parte de buen número de usuarios. Ante eso, la Presidenta de la Comunidad, Doña Isabel Díaz Ayuso, insiste en que el sistema de salud madrileño, según ranking internacionales y nacionales, está mejor valorado que la mayoría de los europeos y, por supuesto que los otros 14 sistemas españoles.

Creemos que dice cierto, pero eso significa poco, porque ser el tuerto en el reino de los ciegos no implica que los usuarios renuncien a ser mejor atendidos y que no se dediquen más recursos a que sea todavía mejor. ¡Allá los otros! De hecho las listas de espera son objetivamente intolerables pase lo que pase en Finlandia o en Ulldecona. Por otra parte, los profesionales tienen sin duda sus cuitas razonables, y todo el derecho de ver mejor recompensada su aportación a que la sanidad madrileña sea la mejor, o la menos mala, de las otras regionales. Que lo es. Pero tienen sus ideas para mejorarla aún. No entraremos en tan breve billete en la cuestión de que la huelga es política. ¿Qué huelga no lo es en periodo electoral? Pero si se da en el mundo sanitario es porque sí hay problemas que resolver. Tampoco entraremos en el camelo de indocumentados que dicen que el problema es la lucha entre sanidad pública o privada. Eso está estudiado hace mucho tiempo y la simbiosis colaboración, complementación es, afortunadamente, inevitable. El problema que subyace en la respuesta de la Señora Díaz es un mal general que consiste en considerar que la gestión autonómica se mide y se valora, no per se, sino en comparación con otras regiones, que, siendo españolas y obligadas a proteger la igualdad y solidaridad entre españoles gestionan contra las otras que consideran rivales. Si tú estás mal pero las otras están muy mal, has ganado.

Ello nos lleva a la segunda idea interesante, los que critican a Díaz Ayuso, le reprochan que Madrid sea la región de España en la que menos gasto sanitario se invierte por persona residente. Lo que dicen parece cierto. Argumentan entonces que, con esa verdad estadística, la sanidad madrileña no puede ser mejor que las demás. Y eso es una equivocación gruesa, sí puede serlo. ¿Por qué? Porque la región madrileña tiene lo que llamaríamos una “renta de situación” históricamente acumulada que hace que tiene, desde hace tiempo, muchas infraestructuras realizadas (hospitales, transportes…) que otras regiones no tienen, un mejor y más abundante capital humano que asegura mayor productividad y una masa crítica de usuarios que atrae más fácilmente inversiones de fuera, entre otras ventajas. Es decir , en Madrid región, hoy en día, se goza de mucho mayor y mejor capital fijo, que otras están por construir, mejor capacidad y productividad, por lo que puede obtener resultados menos malos que los demás de manera más barata. ¿Qué consecuencias tiene esto? Que la organización de los sistemas de salud en España no tiene arreglo hasta que se vuelva a crear un Sistema Nacional de Salud Nacional, público, totalmente público, que organice, de manera totalmente pública, un sistema de salud nacional solidario y eficiente. El sector privado intervendrá en la gestión a pie de obra, por supuesto, y controlado e imbricado por la estrategia nacional. Entretanto, los madrileños tienen asegurado gozar del menos malo de los sistemas de salud durante mucho tiempo. Salvo que venga un político separatista a la Comunidad de Madrid….

Por Enrique Calvet Chambon, ex europarlamentario y Presidente de ULIS.

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