Una Europa más justa y solidaria

En vísperas de la cumbre de la UE de este fin de semana, los jefes de Estado y de Gobierno afiliados al Partido Socialista Europeo se reunirán en Roma, invitados por el primer ministro de Italia, Paolo Gentiloni, para fijar una posición común sobre el futuro de la Unión Europea ante los retos que afronta actualmente. Su resultado determinará la posición de nuestros líderes en el Consejo Europeo a Veintisiete del día siguiente.

Hace 60 años, el 25 de marzo de 1957, las y los europeos firmamos el Tratado de Roma y plantamos la semilla de la actual Unión Europea. Con ella se inició una etapa de estabilidad, paz, democracia y prosperidad, en la que los europeos enterramos nuestra historia de división, violencia y nacionalismo estrecho de miras. Se crearon nuevas oportunidades para millones de hombres y mujeres, para estudiantes, trabajadores, agricultores, empresarios, consumidores y viajeros. El 25 de marzo de 2017, en Roma, debemos estar a la altura de nuestra responsabilidad y reafirmar nuestra unidad, para relanzar el proceso de integración europea.

Hoy, muchos ciudadanos y ciudadanas ya no ven en la UE una fuente de soluciones ni de inspiración, porque la crisis financiera mundial de 2008 ha debilitado el tejido social en muchos países. Pero la UE es una de las garantías más firmes de un futuro mejor para la ciudadanía de nuestro continente y debe plantar cara a las tendencias nacionalistas, populistas, aislacionistas y xenófobas.

Las y los progresistas europeos hemos luchado siempre por valores como el respeto, la solidaridad y los derechos fundamentales, que constituyen los fundamentos de la UE. Creemos que la UE necesita un giro en línea con estos principios. Queremos renovar la promesa original de la UE: un futuro de prosperidad, igualdad y justicia para toda la ciudadanía. Queremos una Europa sin austeridad ni desempleo. La integración europea no es nuestro único ideal compartido, también lo es el garantizar la cohesión social de nuestras sociedades y el desarrollo de nuestras economías de forma que se produzca una convergencia económica y social entre los estados miembros de la UE.

En el 60 aniversario del nacimiento de la UE, nuestras prioridades serán:

Lucharemos por garantizar los derechos sociales de todo el mundo. Para que Europa sea una verdadera unión social y sirva para mejorar la calidad de vida de toda su ciudadanía, debemos defender con firmeza el Estado de bienestar, la seguridad económica de las familias y el acceso universal a la sanidad y vencer todo tipo de discriminación. Ello implica, también, acabar con el dumping social, la explotación y el trabajo precario. Todos los países deben respetar el acervo social y laboral europeo. La cumbre social de Gotemburgo convocada por el Gobierno sueco para finales de año marcará un giro social decisivo en la UE y culminará el proceso de diálogo que pondremos en marcha en la cumbre de Roma.

Trabajaremos por una economía más justa. Para apoyar el modelo social que proponemos, Europa debe acometer una gran estrategia de inversión pública y privada a largo plazo, con la que promover la convergencia y el crecimiento económico sostenible. Las normas de la UE, tales como el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, deben apoyar la consecución de estos objetivos, no obstaculizarla.

Al mismo tiempo, debe completarse la Unión Económica y Monetaria, dotando de un presupuesto a la eurozona y fortaleciendo, al mismo tiempo, el presupuesto comunitario. Cuando no actuamos juntos para resolver los retos comunes, las consecuencias son siempre más gravosas para todos y es más difícil resolverlos. Por último, una economía más justa también significa un sistema impositivo justo, en el que cada cual contribuye con su parte de la carga fiscal. La UE debe liderar la lucha contra la evasión de impuestos internacional y los paraísos fiscales, promover la aplicación del Impuesto a las Transacciones Financieras y garantizar la seguridad de los depósitos de los ciudadanos.

Queremos invertir en un Plan Europeo de la Juventud reforzado. Nuestro plan ayudará a la juventud europea, promoviendo el empleo y fortaleciendo la Garantía Juvenil – la garantía de que cada joven recibirá una oferta de trabajo, formación o estudio en un plazo de cuatro meses desde su anterior trabajo o desde el final de sus estudios-. Apoyaremos el programa Erasmus + para que beneficie a verdaderamente toda la población joven y la cultura, mediante un Cheque Cultural Europeo. Además el Plan protege a los niños europeos, garantizando su acceso a una sanidad de calidad, a opciones de cuidado infantil y a una nutrición y alojamiento adecuados.

La sostenibilidad debe estar en el centro de la actividad de la UE. Queremos trabajar más por un modelo económico más limpio y que la UE se centre más en las energías renovables, en la eficiencia en el consumo de recursos y la lucha contra el cambio climático, tras el éxito de la cumbre del COP21. Ningún país puede alcanzar los objetivos de reducción de emisiones por sí solo. Es vital para un futuro sostenible que la Unión Europea lidere la lucha internacional contra el cambio climático.

Profundizaremos la democracia europea. Queremos situar a los ciudadanos de Europa en el centro de la toma de decisiones, a nivel local, nacional y de la UE. Defenderemos el Estado de derecho sin descanso en cada Estado miembro. Creemos que el desapego entre la ciudadanía y la política no se puede resolver mediante el aislacionismo ni el nacionalismo y que el encanto de la nueva oleada de populistas se basa en mentiras. Las instituciones deben volver a conectar con los ciudadanos y volver a conquistar su confianza con hechos. Para reforzar la democracia europea, mantenemos nuestro compromiso con el proceso de un candidato único para las elecciones europeas, iniciado por iniciativa nuestra en 2014.

Trabajaremos solidariamente y unidos para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU para 2030, para afrontar retos como la llegada de refugiados o promover una globalización que genere más igualdad. Queremos que la UE sea un actor mundial en la promoción de la seguridad de sus ciudadanos y la lucha contra el terrorismo.

Es hora de que Europa vuelva a la senda de la justicia social y la prosperidad compartida por todos. Nosotros, los progresistas europeos, nos comprometemos a cambiar la realidad a mejor para todos los europeos.

Debemos acercarnos más a los ciudadanos. Por eso participaré en la Marcha por Europa del 25 de marzo en Roma.

Sergei Stanishev es presidente del Partido Socialista Europeo.

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