Civilizaciones

Lancia, la última ciudad que resistió a los romanos

Los indicios arqueológicos apuntan a que el solar de la antigua ciudad de Lancia estuvo ocupado por un pequeño núcleo en la Edad del Bronce, y en época prerromana fue un poblado astur que contaba con construcciones en adobe, empalizadas, hornos… donde también se localizaron cerámicas y monedas de la cultura íbera.

Tras la conquista de este oppidum (ciudad levantada sobre una colina) que ocupaba unas 30 hectáreas, y la posterior construcción sobre él de un asentamiento romano, el emperador César Augusto ya pudo decir que ninguna ciudad en la provincia más occidental del imperio se resistía a su poder.

Más información en La irreductible aldea gala estaba en León (El País).

Hadis, de 36 años, lleva 10 años como minero a tiempo completo. Recientemente empezó a trabajar como cocinero en un restaurante turístico cercano, pero regresa periódicamente a la mina para obtener ingresos extra.
Hadis, de 36 años, lleva 10 años como minero a tiempo completo. Recientemente empezó a trabajar como cocinero en un restaurante turístico cercano, pero regresa periódicamente a la mina para obtener ingresos extra.

Cada día, los mineros emprenden un duro trayecto ascendente por las laderas de 2.000 metros del Ijen (Indonesia) en plena oscuridad antes de descender 900 metros en el interior del cráter, donde una red de tuberías de cerámica artificiales canaliza los gases responsables de precipitar el azufre elemental.

Envueltos en humos tóxicos y calor, excavan los bloques endurecidos y sacan cargamentos de entre 70 y 90 kilogramos del cráter dos veces al día, ganando una media de 4 euros por trayecto.

Leer la historia en Impresionantes fotografías de los hombres que trabajan en un volcán activo.

Kukeri

Este proyecto documenta las prácticas antiguas, arcanas y paganas de Bulgaria que se remontan a miles de años. Realizada en las remotas regiones montañosas del país, la práctica anual de “Kukeri” se lleva a cabo a finales de enero.

Los rituales de otros mundos tienen la intención de ahuyentar a los espíritus malignos del invierno que de otra manera podrían traer mala fortuna o “loshotiya” a la comunidad. Se usan máscaras de madera talladas con las caras de bestias inquietantes y pesadas campanas que cuelgan alrededor de sus cinturas, creando una sinfonía ensordecedora mientras bailan y saltan en ritmos hipnóticos.

Pasé semanas viajando por las zonas rurales de Bulgaria explorando los pueblos y los campos de nieve para capturar retratos de los practicantes del ritual anual. He tenido la suerte de pasar mucho tiempo en las montañas búlgaras durante los últimos cuatro años y me he enamorado de las misteriosas tradiciones de estos pequeños pueblos, inmersos en su antiguo folclore en este rincón atemporal y un tanto olvidado de Europa.

Aron Klein

La división de la carne y la grasa de ballena se rige por la tradición Iñupiaq, es decir, se distribuye equitativamente para garantozar así que todo el mundo se beneficie de la caza.
La división de la carne y la grasa de ballena se rige por la tradición Iñupiaq, es decir, se distribuye equitativamente para garantizar así que todo el mundo se beneficie de la caza.

La cultura del pueblo iñupiat (Alaska) gira en torno a las ballenas. Cada primavera, mujeres y hombres pasan semanas pendientes de las ballenas de Groenlandia que migran rumbo al norte desde el mar de Bering hacia el Ártico canadiense. Cada ballena cazada se reparte equitativamente entre cada habitante de la aldea.

El fotógrafo Kiliii Yüyan, descendiente de los cazadores y pescadores hezhen del norte de China y el sudeste de Siberia, intenta aprehender la complejidad de estos pueblos. Durante 10 meses en un lapso de cinco años, Yüyan convivió con los iñupiat en Utqiagvik (Barrow) y de aquella convivencia surgió una narración en forma de fotografías.

Flower Men (Ken Hermann)

Hace unos años, estando en la India en viaje de trabajo, aproveché un día libre para visitar el mercado de flores de Mullick Ghat, en Kolkata. Es uno de los más grandes de Asia, un laberinto de puestos que fue inaugurado hace más de un siglo y al que acuden a diario unos 2.000 vendedores. Cada mañana llegan hasta aquí camiones con las flores de temporada.

Su ambiente frenético y caótico me sedujo por completo, pero lo que más me fascinó fue el modo en que los vendedores lucen la mercancía. Viriles, incluso rudos, portaban las flores con una delicadeza extrema. Había un tipo que parecía llevar un vestido de flores. Intrigado por ese contraste masculino-femenino, regresé al cabo de dos años para tomar una serie de retratos.

En la India las flores se usan para todo, desde fiestas privadas y públicas hasta rituales religiosos. La variedad es enorme: hibiscos de vivos colores, rosas de intenso carmesí, ramos de jazmín, lotos fragantes, magnolias… Pero decidí fotografiar solo las especies que los floristas llevaban encima.

En principio pensé incluir ambos sexos en la serie fotográfica, pero las mujeres a quienes pedí permiso eran reacias a que las retratase, de modo que me centré exclusivamente en los floristas hombres.

Muchos de ellos solo hablan bengalí. Algunos están ahí ilegalmente, y me costó ganarme su confianza. Pero al cabo de unos días mi ayudante y yo conectamos con un lugareño que hablaba bengalí e hindi. Con su ayuda fue más fácil que nos diesen su consentimiento para acercarnos a ellos.

Como el mercado estaba demasiado abarrotado para conseguir los encuadres limpios que a mí me gustan, fotografié a los hombres en la orilla del río Hugli, un afluente del Ganges. Tomaba las fotos entre las 12 y las 3 de la tarde, para captar la mezcla cetrina de la luz del sol y el esmog. También usé un filtro de estudio para suavizar la potente luz del mediodía.

En el transcurso de ocho días fotografié a unos 55 floristas. La mayoría de los retratos nos llevaban 10 o 15 minutos. No parece mucho, pero hacía tanto calor que nos abrasábamos. Al terminar la jornada tenía que volver al hotel para cambiarme de ropa, porque literalmente chorreaba sudor.

Mi obra pretende dejar atrás los estereotipos. Hay quien piensa que en la India solo hay miseria y sufrimiento. Este proyecto, una serie de hermosas imágenes tomadas en un entorno tan áspero como inesperado, es mi manera de demostrar que no es así.

Texto de Ken Hermann.


Podéis ver 28 fotografías del proyecto Flower Men en su página.

Para el pueblo udege, que habita en la taiga de Ussuri (un bosque templado de las montañas de Sikhote-Alin, situado entre el Mar de Japón al Este y la frontera con China al Oeste), la caza se funde con su existencia. El fotógrafo Álvaro Laiz vivió con ellos durante cuatro meses fotografiando la forma de vivir de estos hombres y mujeres que cazan, pescan y recolectan para sobrevivir.

Sus creencias están plagadas de referencias a fuerzas sobrenaturales que deben ser respetadas. En 1997, un cazador furtivo ruso llamado Markov se encontró con un gigantesco tigre de Amur. A pesar del riesgo, Markov le disparó al tigre pero no pudo matarlo. Los udege creen que, si alguien ataca a un tigre sin una razón, Amba (el lado oscuro del tigre) lo perseguirá. Markov desató el Amba y durante las siguientes 72 horas el animal rastreó a Markov y lo mató. Investigaciones posteriores sugieren que el tigre planeó sus movimientos con una rara combinación de estrategia e instinto y, lo más importante, con un claro objetivo escalofriante: Amba buscaba venganza. Esta creencia animista constituye el leitmotiv para experimentar el impacto de la naturaleza en las comunidades de Udege a través de uno de los últimos restos del chamanismo: la cultura del cazador del Lejano Oriente ruso.

Álvaro Laiz -The hunterHombre-ciervo. “Hubo un tiempo en que cuando un udege veía un ciervo, creía ver un hombre-ciervo […] Cuando veía a un tigre, creía ver un hombre tigre” (Cuento Udege).
Este y otros cuentos ancestrales reflejan las creencias animistas de este pueblo tan influenciado por la naturaleza.

Álvaro Laiz -The hunterHeilongjiang: el dragón negro. La cuenca del río Amur forma la frontera entre el lejano oriente ruso y la Manchuria interior china.

Álvaro Laiz -The hunterLas tasa de alcoholismo entre la comunidad udege se encuentran entre las más altas de toda Rusia y a menudo conducen a episodios de violencia.

Álvaro Laiz -The hunterKostya el cazador: “Cuando veo un ciervo, un alce o un oso no tengo dudas. Solo hay una respuesta para un cazador: matar. Pero cuando veo un tigre, mi mente vacila …”.

Álvaro Laiz -The hunterLev Jomenko, cazador y herborista de Lesopil`noye. Durante un viaje de caza divisó las huellas de un tigre herido y decidió seguirlas. Al parecer, el tigre golpeó a Jomenko en la cara con su pata, dejándolo inconsciente en el suelo. Luego, el tigre lo sacudió como un muñeco de trapo, tan violentamente que le rompió la muñeca y las dos piernas. Entonces el tigre se alejó de allí. Ese día la temperatura era de menos cuarenta y cinco grados. Su cuerpo apareció congelado.

Álvaro Laiz -The hunterGalina llora abrazada a la foto de su hijo que desapareció en la taiga hace unos años: “Se fue un día y nunca regresó…”

Álvaro Laiz -The hunterEdvard Niekrasov fue atacado por una tigresa hace una década. Le disparó y mató a un tigre durante un viaje de caza, pero no se dio cuenta de que también había una tigresa. La tigresa le dio un golpe en la cara, deformandole la cara. “Estábamos siguiendo las huellas de un ciervo cuando nos dimos cuenta de que un tigre estaba casi delante de nosotros. No lo pensé dos veces y disparé y maté al animal. Estaba emocionado y corrí hacia el animal para verlo sin darme cuenta de que había un tigre hembra escondido a su lado. Luego se abalanzó sobre mí … Recuerdo sus ojos fuera de las órbitas mirándome fijamente cuando me dio un golpe en la cara. Por suerte, mi sobrino fue capaz de ahuyentar a la tigresa antes de que ella me rematara. Nunca debí hacer lo que hice y pagué un alto precio por ello…”

Álvaro Laiz -The hunterHombre ciervo bajo la constelación de Orión (el Cazador)

Esta serie de fotografías y algunas más pueden verse en el sitio del fotógrafo: http://www.alvarolaiz.com/the-hunter (clic en la foto para acceder a la galería).

Oriente lejano y misteriosoHong Kong. Actor de la Ópera de Beijing, un espectáculo que combina música, canto, danza, mimo y acrobacias. Tradicionalmente el reparto era solo masculino, pero hoy incluye también a mujeres.

Oriente lejano y misteriosoJapón. El Jardín Saihoji de Kioto está alfombrado por 120 variedades de musgo, un mundo mágico de tonos verdes realzado poel rojo de las hojas de arce.

Oriente lejano y misteriosoChina. Diversas especies vegetales coronan un tocón sumergido en las aguas del lago del Panda, en la Reserva Natural de Jiuzhaigou, un enclave montañoso de la provincia de Sichuan.

Oriente lejano y misteriosoJapón. Envuelto en la bruma, un puente al pasado conduce al Castillo de Matsumoto en la prefectura de Nagano, isla de Honshu. Esta es una de las fortalezas mejor conservadas de la época de los samurais (siglos XII-XIX)

Oriente lejano y misteriosoChina. Un lago cristalino resplandece entre la niebla en la Reserva Natural de Jiuzhaigou, en Sichuan. Una antigua leyenda cuenta que es uno de los pedazos caídos del espejo que un dios tibetano regaló a una diosa.

Oriente lejano y misteriosoIrán. En Bandar-abbas, una ciudad portuaria del sur del país donde Marco Polo describió gente de «piel negra», apareció esta mujer musulmana con el rostro oculto tras un elaborado hiyab lavando la ropa en un riachuelo.

Oriente lejano y misteriosoChina. Apretujados para resguardarse del frío, unos niños tajik, minoría islámica del oeste de China, ojean sus cuadernos a la puerta de la escuela de un pueblo del Pamir, en la región Autónoma Uigur de Xinjiang.

Fotografías de Michael Yamashita, el ‘Marco Polo’ de la fotogragía, que fue entrevistado por Jacinto Antón para El País el año pasado: Michael Yamashita: “El fotógrafo es la mosca en la pared”.

Podéis seguir su trabajo en su página web e Instagram.

Nota: el texto que acompaña a la fotografías ha sido tomado de la revista National Geographic (agosto 2017).

Puente de Alconétar sobre el río Tajo (Fotografía: Roger Knaepen)
Puente de Alconétar sobre el río Tajo (Fotografía: Roger Knaepen)

En su día, existió una web que presentaba un conjunto de vídeos sobre las técnicas, materiales y procesos constructivos en la antigua Roma. En cuatro vídeos se explicaban respectivamente los aspectos relacionados con el agua y su tratamiento, la vivienda en Roma, las vías de comunicación, los puentes y otras obras de ingeniería. Los vídeos muestran reconstrucciones virtuales y animaciones para entender más fácilmente las distintas técnicas de construcción. Se ofrece una explicación muy didáctica que compara la civilización romana con la actual.

El recurso sigue existiendo pero lo vídeos ya no están disponibles. Por ese motivo, los he buscado, descargado y puesto a disposición del público. Son antiguos y su resolución es baja, pero su utilidad educativa se mantiene.

Elaboración de chicha (Códex Trujillo del Perú)
Elaboración de chicha (Códex Trujillo del Perú)

Martínez Compañón fue un obispo navarro, buen representante del papel fundamental desempeñado por algunos clérigos en el reformismo ilustrado del mundo hispánico. Entre 1782 y 1785 recorrió la diócesis de Trujillo, con el objetivo de conocer y obtener información sobre el estado del territorio, una información a partir de la cual idear un proyecto de fomento local que pasaría por la mejora de las condiciones de los naturales, incluyendo la creación de escuelas para niños y niñas indígenas, la creación de nuevas poblaciones o el desarrollo de la minería local con trabajadores libres, sin acudir por tanto a la mano de obra forzada de los mitayos. De esa visita resultarían más de 1.400 acuarelas que ilustraron las tareas agrícolas y ganaderas de los naturales, sus costumbres, fiestas, la música, las prácticas médicas, así como la flora y fauna local o los recursos minerales del territorio. Estas acuarelas formaban parte de una historia física, política y moral de Trujillo, planeada por Martínez Compañón, de la que no nos han llegado los textos escritos, pero sí nueve volúmenes (*) con las ilustraciones enviadas por el obispo a Madrid que se conocen como Codex Trujillo del Perú.

El obispo (de la mano de un grupo de artistas anónimos, probablemente indígenas y mestizos) no sólo ilustró en sus cientos de acuarelas a los indios en actitud laboriosa, demostrando que podían ser los súbditos útiles que requería la monarquía y el proyecto de fomento del territorio, sino que también quiso dar visibilidad a otros aspectos, como sus prácticas médicas o los logros arquitectónicos y artísticos de las culturas Inca, Chimu y Moche. Al hacerlo, ponía en cuestión los prejuicios europeos y criollos, representando en imágenes la aptitud de los naturales para la vida civil ya en el período anterior a los incas, considerados generalmente en las crónicas de la conquista como los primeros civilizadores del territorio.

[Texto: Rodríguez García, M.E., La cuestión no resuelta de la minoridad indígena en el mundo hispanoamericano. En Revista de Occidente nº 445 (Junio de 2018). Madrid, Fundación José Ortega y Gasset-Gregorio Marañón.]


(*) Las acuarelas de dos de los nueve volúmenes han sido digitalizadas conjuntamente con el aparato critico-bibliográfico que las explica y las ubica en el contexto social y en el tiempo en que fueron pintadas (Fundación del Banco Continental)

Las creencias religiosas todavía dominan la Amazonia. En Santo Tomás, Perú, el pueblo indígena Cocama intenta conservar las mitologías tribales. Vestido como uakaris (derecha), un tipo de mono local, un grupo cultural de la aldea interpreta artísticamente un antiguo ritual tribal. Otros aldeanos (izquierda) usan pintura corporal y máscaras demoníacas para conectar con su pasado ancestral.
Las creencias religiosas todavía dominan la Amazonia. En Santo Tomás, Perú, el pueblo indígena Cocama intenta conservar las mitologías tribales. Vestido como uakaris (derecha), un tipo de mono local, un grupo cultural de la aldea interpreta artísticamente un antiguo ritual tribal. Otros aldeanos (izquierda) usan pintura corporal y máscaras demoníacas para conectar con su pasado ancestral.

Cuando el conquistador español Francisco de Orellana emprendió su búsqueda de la canela en 1541, no supo que su viaje lo llevaría a los meandros del río más largo del mundo: el Amazonas. Testigo, a través de los siglos, de campañas de evangelización, del desarrollo de infraestructura, y de la extracción de recursos naturales, el río sigue despertando la codicia, las rivalidades, y la fascinación de quienes lo visitan.

El libro de la selva es una experiencia visual compuesta de escenarios distintos que revelan los diversos mundos de la Amazonia contemporánea y sus alrededores. El fotógrafo Yann Gross ha trabajado con varias comunidades locales para documentar la dinámica cultura del Amazonas, impactada por las fuerzas económicas y sociales de hoy en día.


Nota: El libro ha sido publicado en español por Editorial RM (ISBN Verlag 978-84-16282-66-1).