Montserrat Nebrera

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de julio de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Post festum, pestum.

Después de fiesta, peste. Lo decían los romanos y mi profesor de latín los lunes. La consulta de Arenys de Munt fue una fiesta, pero no un éxito y menos aún un acierto. Catalunya tiene derecho a un referendo convocado por el Rey para saber si quiere o no la independencia. Aquel día, como buen federalista, votaré no. Lo que Catalunya no se merece es la serie de fiestas populares que nos esperan. Todas legítimas, pero jurídicamente irrelevantes y políticamente inconvenientes. El independentismo y los partidos que hacen de él bandera saldrán perjudicados; y, de rebote, el Govern, demasiado cómodo haciendo la estatua.…  Seguir leyendo »

El menos de los males.

¿Puta? ¡Reputa!» Eso dice el casposo Torrente de la mujer de uno por acostarse con todo macho viviente. Pero ¿es puta por refocilarse en el sexo? ¿Y si el goce le reporta además la licencia de un bar, plaza en la universidad, o posición relevante en una empresa? Tantos sentidos distintos para el término prostitución dificultan proponerle soluciones. Pero ¿las requiere o son el uso de la vía pública, el control sanitario del colectivo y la evitación del crimen organizado lo que nos preocupa? Porque tal vez la mayor parte de la sociedad no condena la venta o alquiler que uno haga de su cuerpo –al fin y al cabo nadie se ha metido con la que alquiló su útero a Ricky Martin para que consiguiese sus gemelas–, ni hay cruzada general contra toda esa juventud (modelos y exmodelos se llevan la palma) que casualmente sólo se enamora de personas ricas y famosas que les triplican la edad, ni hay quien critique lo de aguantar un matrimonio por mantener el nivel de vida.…  Seguir leyendo »

Pataleta o seducción.

Que si se puede, que si no, que si antes de la sentencia, que si después… Reconozco la habilidad de algunos para hacer noticia de una incógnita (la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut) a su vez colgada de obviedades, a saber: 1. Manifestarse es un derecho constitucionalmente reconocido. 2. Pero no cualquier idea se puede manifestar lícitamente, porque la libertad de expresión, nos guste o no, es limitada. Y 3. No siempre las manifestaciones favorecen a los manifestantes, o a la democracia, o a una ciudadanía cansada del uso partidista del mito de la participación.…  Seguir leyendo »