Buscador avanzado

Después de un brutal ataque homófobo que había conmocionado a todo el país, el descubrimiento de que el suceso no era real, nos ha dejado a todos aún más conmocionados. La derecha, que se frota las manos, ha visto en este giro de guión una ocasión perfecta para poner en cuestión las conquistas de uno de los países europeos más tolerantes con la diversidad y más orgullosos de sus avances en materia de derechos LGTBI. Habrá provocaciones para rato. Pero nosotras y nosotros, quienes consideramos que la homofobia sigue siendo un problema suficientemente importante como para dedicarle nuestro tiempo, nuestras horas de militancia y nuestra inteligencia política, creo que, en lugar de entrar al trapo, deberíamos aprovechar para reflexionar sobre algunas cosas.…  Seguir leyendo »

Marlaska o la mala saña de un peligro público

Marchando por la senda de la «memoria histórica», que reescribe el ayer en función de lo que debía haber ocurrido, y no de lo que acaeció, el Gobierno que se autoerigió en Ministerio de la Verdad para combatir bulos y noticias espurias aprovechando el inconstitucional estado de alarma del Covid-19 garabatea el presente sobre esos mismos renglones torcidos. Así tergiversa la realidad para que la verdad objetiva sea asunto opinable en el que, como en el mundo traidor de los versos de Campoamor, «nada es verdad ni mentira/ todo es según el color/ del cristal con que se mira». A este respecto, para el Ejecutivo Sáncheztein, el engaño no es ya un recurso para soslayar un revés o escurrir el bulto, sino que parece intrínseco a su forma de proceder hasta transpirarlo como el fumador empedernido exhala la nicotina que enferma sus viciados pulmones.…  Seguir leyendo »

Céntrate, verificadora, y atiende. En Malasaña se cometió un delito contra un joven gay. A saber: le infligieron diversas lesiones al muchacho cuando mantenía relaciones sexuales con dos tipos. Que estas fueran consentidas no borra el carácter delictivo, solo atenúa la pena prevista. Basta echar un vistazo al Código Penal. Además, como ha subrayado la policía, hay que tomar con pinzas los consentimientos prestados en el marco de un intercambio de sexo por dinero. Porque una cosa es consentir en montárselo con dos -que allá él- y otra es que con ello acepte cuanto pueda ocurrir.

Es un caso de prostitución sin tráfico humano ni proxeneta.…  Seguir leyendo »