Francisco Rosell

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Septiembre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

El padrecito Stalin, con 20 millones de víctimas sobre su conciencia, sentenció cínicamente que, mientras que una muerte es una tragedia, un millón es estadística. El sucesor de Lenin olvidaba que ese millón de cadáveres encerraba un millón de tragedias, como apostilla el gran escritor británico Martin Amis en su estremecedor Koba, El Terrible, donde recrimina la complicidad de la izquierda totalitaria –entre ellos, su padre– con las atrocidades del sátrapa. Atendiendo a la dolorosa invisibilidad de los casi 12.000 fallecidos oficialmente en España por el coronavirus, recobra lúgubre vigencia el aforismo estalinista. Más cuando las víctimas de la pandemia agonizan en soledad y en soledad son sepultados envueltos en una mortaja de ausencia bajo el mármol frío del Registro.…  Seguir leyendo »

Resulta ya casi proverbial la sagaz réplica que, en los 60, proporcionó el primer ministro británico MacMillan a una periodista. Cuando ésta le inquirió sobre lo que más temía, el gobernante conservador le respondió: «Los hechos, señorita, los hechos». No es el caso del doctor Sánchez, ¿supongo?, quien ha procedido a su olímpico desprecio a la hora de hacer frente a la pandemia del coronavirus, cuya manifiesta negligencia se ha traducido en que España sea el país del mundo con mayor porcentaje de víctimas en proporción a su población. Todo ello pese a gozar de uno de los mejores sistemas sanitarios mundiales y disponiendo de profesionales altamente cualificados que despliegan un esfuerzo titánico en estos días aciagos.…  Seguir leyendo »

España, puesta a prueba

A San Policarpo, obispo de Esmirna, se le recuerda por las palabras que expiró a sus 85 años al ser quemado en la hoguera a mediados del siglo I durante el Imperio de Antonino Pío, sucesor del hispalense Adriano, uno de los dos césares que la Bética aportó a Roma: «¡Señor, vaya tiempo me has dado para nacer!». Al hacer balance de su sexenio en el trono, coincidiendo en el tiempo con la pandemia del coronavirus y con el rebrote del corinnavirus que urgió en 2014 la abdicación de su augusto progenitor, seguro que Felipe VI hace suya la misma pesadumbre.…  Seguir leyendo »

Por un Gobierno de emergencia nacional

Vista la irresponsabilidad con la que el Gobierno se ha conducido con la epidemia del coronavirus hasta que el lunes por la tarde le vio las orejas al lobo y entró en pánico al atisbar que tomaba las dimensiones de Italia, tras no escarmentar en cabeza ajena, nada tendría de extraño que, cuando la víspera de la manifestación feminista del domingo 8 de Marzo, notificaran al ministro de Sanidad lo que se venía encima, Salvador Illa adoptara la displicencia de aquel terrateniente que, al ser informado por su aperador del incendio desatado ese domingo en una posesión suya, le respondió en tercera persona: «¡Hay que ver el disgusto tan grande que se va a llevar el señor marqués cuando vuelva el lunes a casa!».…  Seguir leyendo »

Cuando los tuyos advierten que ya eres casta

Publicado hace algo más de un siglo (1911), El Diccionario del Diablo define al rebelde como aquel que auspicia «un nuevo mal gobierno que aún no ha conseguido establecerlo». Su corrosivo compilador, Ambrose Bierce, inspiró a Carlos Fuentes su novela Gringo viejo, agigantando la leyenda de este hiperbólico personaje que se adentró en el México agitado por la revolución. A fines de 1913, remitió una carta a una sobrina en la que, con sarcástico humor, le refería: «Si oyes que me han puesto ante un paredón mexicano y cosido a balazos, piensa, por favor, que es una hermosa manera de despedirse de esta vida: evita la vejez, la enfermedad y que me caiga por la escalera del sótano.…  Seguir leyendo »

La España raptada y la mesa del mayor delito

«¡Con una mesa tan bien servida cómo pensar en cambiar de régimen!», exclaman casi al alimón y con notable algazara dos rivales encarnizados de la política francesa como Fouché y Talleyrand. El entrecomillado corresponde a uno de los más lúcidos diálogos contenidos en La cena, la aplaudida obra del dramaturgo Jean-Claude Brisville. Situándolos en torno a un mantel de hilo surtido con las mejores viandas, el autor galo recrea el encuentro –con nocturnidad y alevosía– en el que estos dos príncipes de la política francesa de inicios del siglo XIX se reúnen para conciliar sus enfrentados intereses y repartirse –compartiendo las ostras de Arcachon y los patos de Rouen– el mando de una convulsa Francia invadida por los ejércitos de la Triple Alianza tras la debacle napoleónica de Waterloo.…  Seguir leyendo »

El suicidio asistido de España

En Sopa de ganso, la desternillante película de los hermanos Marx sobre las vicisitudes de Rufus T. Firefly (Groucho), quien se erige en dictador de Freedonia, uno de los diálogos más hilarantes y absurdos es aquel en el que su ministro plantea a Firefly una subida tributaria y éste le replica: «¿Y si mejor alzamos la alfombra?». Sin embargo, ante el empecinamiento de aquel, casi tan contumaz como la ministra Montero reclamando a todas horas nuevos impuestos con los que desplumar al contribuyente, Firefly consiente finalmente: «Tiene razón, tenemos que incrementar las tributaciones para así poder pagar la alfombra».

El pago de la alfombra es precisamente lo que compromete a un Gobierno tan hipotecado como el que comanda un presidente con menor número de escaños propios de los que habitan La Moncloa desde la restauración de la democracia.…  Seguir leyendo »

Delcygate Todas las noches de un día

Tras vérsele el miércoles hundido en su escaño del Banco Azul de las Cortes, deslizándose ojeroso por el escurridero de sus supercherías, el ministro de Fomento y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, parecía un insomne que hubiera soportado «todas las noches de un día». Como el título de la obra que escenifica en Madrid Alberto Conejero, uno de los grandes dramaturgos del momento y finalista este año del Premio Valle Inclán de EL MUNDO y El Cultural. Fue incapaz de aclarar la índole real de su clandestina reunión –envuelta en la neblina de la nocturnidad y alevosía del aeropuerto de Barajas– con la vicepresidenta de la narcodictadura venezolana, Delcy Rodríguez, quien tenía prohibida su entrada en territorio europeo acusada de crímenes de lesa humanidad y de corrupción.…  Seguir leyendo »

Sánchez y el perfecto agachado

Antes de que cavara su ruina imperial con la suicida campaña rusa, a donde marchó deslumbrado por la belleza de unas iglesias moscovitas que le sugerían las pagodas chinas, Napoleón puso a prueba al embajador de Alejandro I. Hasta ese día, el zar era su aliado y habían sellado una lealtad que el caudillo corso rompería invadiendo Rusia sin remilgos. Al igual que siglo y cuarto después repetiría Hitler –tratando de enmendarle la plana a la Historia– al hacer trizas su pacto de no agresión suscrito con Stalin. Al recibirlo, Bonaparte desplegó la sagacidad francesa y el histrionismo italiano que atesoraba por su doble nación y que rocían de anécdotas su paso por la historia.…  Seguir leyendo »

Cuando el insomnio habita en la Moncloa

Tras perpetrar el asesinato de Alba Duncan I, rey de Escocia, para arrebatarle el trono, Lady Macbeth persuade a su esposo de que orille cualquier sentimiento de culpa. Si no se actúa de esa manera, «perderíamos la razón», arguye la inductora del regicidio. Cuando el impostor le comenta que le parece oír en su cabeza una voz que grita: «¡No dormirás más! Macbeth ha asesinado al sueño», Lady Macbeth zanja con autoridad tiránica: «¡Es que deliráis!».

Al evocar este pasaje de la gran tragedia de William Shakespeare sobre la ambición del poder y el remordimiento que aqueja a los que actúan sin escrúpulos, es difícil no colegir algunos paralelismos con esta España en vela.…  Seguir leyendo »

Sánchez atrapado en su propio infierno

Al inicio de Honrarás a tu padre, el vivo relato de Gay Talese sobre la familia mafiosa de los Bonanno, el padre del «nuevo Periodismo»–Premio Internacional de EL MUNDO en 2012, un galardón que este mismo lunes recibirán los directores de The Washington Post y The Times, Martin Baron y John Witherow–, narra el secuestro del jefe del clan sin que, al parecer, nadie advierta nada. Esa curiosa, por imposible, circunstancia hace reparar a Talese en que la mayoría de los porteros de Nueva York desarrollan un selectivo sentido de la vista para saber qué ver y qué pasar por alto, es decir, cuándo ser curiosos y cuándo ser discretos.…  Seguir leyendo »

El zar Sánchez y las aldeas Potemkin

Es cierto que sobreabundan las jornadas históricas y que éstas tienen más que ver con el periodismo que con la Historia. Por eso, la maestra de la vida es pudorosa con unas efemérides que suele mantener años en secreto. Sólo Goethe atisbó en el momento de la contienda del puente de Valmy el nacimiento de una era nueva, una vez que las tropas revolucionarias francesas derrotaron aquel 1792 al ejército austroprusiano. «Empieza una nueva época en la historia, y ciego será el que no lo vea», observó clarividente. Empero, sabedor de que hasta los dioses luchan en vano contra la estupidez, seguro que habría sido tildado de apocalíptico por los integrados de su tiempo, según la dicotomía establecida por Umberto Eco en el libro de ese título.…  Seguir leyendo »

Sánchez Iglesias un Gobierno, dos sistemas

Cuando en la primavera de 1979 le preguntaron a Deng Xiao Ping qué ocurriría con los seis millones de habitantes de Hong Kong el día en el que el último gobernador británico abandonara la colonia (como acaeció el 30 de junio de 1997) y pasara a China, dadas las diferencias entre ambos regímenes, el jerarca del peine en la mano acuñó una expresión que hizo fortuna: un país, dos sistemas. O lo que es lo mismo: una sola China con un gobierno comunista que coexistiría con zonas que gozarían de autonomía política y economía de libre mercado, base de la prosperidad de Hong Kong, principal puerto de mercancías del mundo con Singapur.…  Seguir leyendo »

Nunca una investidura fue tan deshonrosa

Prometiendo marchar por la senda constitucional –«y yo el primero»–, al igual que el rey felón Fernando VII para entronizarse como El Deseado para luego revolverse contra la Constitución y entronizarse como soberano absoluto, Noverdá Sánchez, cuya única verdad que atesora son sus mentiras, pretende dejar a los españoles sin Carta Magna –con su Estado de derecho supeditado a la conveniencia política, no de leyes y de jueces– y sin casi nación al despezarla a pedazos para contentar a las insaciables tribus que le han comprometido su apoyo. A ellas se hace tributario este Pedro sin Tierra y sin Escrúpulos para seguir como gobernador de su particular Ínsula Barataria enclavada en el madrileño distrito de Moncloa.…  Seguir leyendo »

En este intersticio de cambio de década, en el que la llegada del nuevo año puede prohijar el advenimiento de un Gobierno Sáncheztein conformado por socialistas, neocomunistas y separatistas que aboque a la destrucción del régimen constitucional que ha provisto a España de sus cuarenta mejores años de libertad y bienestar, cobra plena vigencia un memorable artículo de Ortega y Gasset. Se publicó hace 89 años bajo el expresivo título para la época de El error Berenguer y supuso una acre filípica contra la designación del jefe del Cuarto Militar de Alfonso XIII como sucesor del también general Primo de Rivera como presidente del Gobierno.…  Seguir leyendo »

Cuando esta Nochebuena el Rey don Felipe se asome a los televisores, en un discurso navideño que casi ha debido pronunciar en directo, dado que la volatilidad del presente no ha permitido grabarlo con la antelación de costumbre, tendría todo el derecho a desahogarse ante los españoles emulando a aquel crítico neoyorquino que, tras asistir al estreno de una obra indigna de figurar en la gran cartelera del mundo, se limitó a escribir: «Anoche se estrenó la producción titulada… ¿Por qué?». No cabe fórmula más certera para mostrar la perplejidad que produce la surrealidad española, donde el surrealismo es realidad diaria.…  Seguir leyendo »

De qué habla Sánchez

Como homenaje al exitoso libro de relatos De qué hablamos cuando hablamos de amor, del fallecido Raymond Carver, Haruki Murakami publicó su obra más personal: De qué hablo cuando hablo de correr. Tras abandonar el club de jazz que regentó hasta los 30 años y dedicarse a la literatura agavillando títulos de granada espiga, este autor de culto cuenta su experiencia como corredor. En ella, este cíclico aspirante al Nobel señala que hay procesos que no admiten cambios y sólo cabe la transformación de uno mismo.

Cuando esto ocurre, el escritor nipón recomienda repetirse a uno mismo: «No soy un humano.…  Seguir leyendo »

Cómo echar a perder la democracia

Por medio del diálogo entre Max Estrella y Latino de Hispalis en Luces de bohemia, Valle-Inclán discierne que la tragedia española sólo se entiende bajo el prisma deformado del esperpento. Sin embargo, hay que reconocer que, en estos meses de confusión y delirio, la realidad nacional supera con creces la imaginación del mejor dramaturgo español del siglo XX. Sin necesidad, por lo demás, del espejo cóncavo de antaño en el madrileño Callejón del Gato. A unos pasos de este pasaje del Barrio de las Letras, se asistió el martes a una grotesca sesión de constitución de la nueva Cámara emanada de las urnas del 10-N.…  Seguir leyendo »

Quo vadis, Sánchez

Tras hacer campaña diciendo «marchemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional», al modo del perjuro Fernando VII cuando fingió jurar la Constitución de Cádiz para entronizarse como El Deseado y renegar en cuanto acomodó sus posaderas en el trono, el presidente en funciones, Pedro Sánchez, se dispone a perpetrar parejo trágala. Emula a aquel monarca felón que impuso su absolutismo a un pueblo servil que, tras mostrar su coraje contra el invasor napoleónico, vitoreó seguidamente su esclavitud voluntaria balando «¡Vivan las cadenas!».

De vuelta a la Claudicación de Pedralbes que congeló tras la garata que se montó con el relator, la admisión de un «conflicto» entre España y Cataluña y una negociación entre pares de ambos Ejecutivos, el doctor Sánchez, ¿supongo?…  Seguir leyendo »

La empresa cumple la función social de producir bienes y servicios para satisfacer las necesidades de las personas, en un marco institucional que influye decisivamente en la creación y reparto de la riqueza colectiva y en su sostenibilidad.

La sociedad de capitales, como forma dominante de empresa en la economía de mercado (propiedad privada, sistema de precios), ha demostrado una gran capacidad de creación de riqueza. Sin embargo, con la reciente crisis financiera, se la responsabiliza directamente de la creciente desigualdad en la distribución de la renta y riqueza, del deterioro del medio natural y de las amenazas de un cambio tecnológico acelerado e impredecible.…  Seguir leyendo »