Victoria Camps

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Julio de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Hablar bien de este Gobierno

Lo que a algunos puede parecer un disparate y a otros una imprudencia es el objetivo de este comentario: hablar bien del Gobierno Sánchez-Iglesias en este momento preciso. Parecerá un disparate a quienes desde el primer día decidieron que no convenía a sus intereses y que por consiguiente aprovecharían cualquier motivo para atacarlo y desautorizarlo. Y puede parecer una imprudencia a quienes lo aceptaron con poco o ningún entusiasmo y por descarte de otras opciones.

Por nuestra parte, nos contamos entre quienes apoyaron en su día la moción de censura al Gobierno de Rajoy y sostuvieron —tras las elecciones de noviembre de 2019— que era el momento de dar paso a un Ejecutivo de orientación progresista.…  Seguir leyendo »

Se ha hecho realidad la investidura de Pedro Sánchez. Podrá conformarse, pues, un Gobierno de progreso en que cifraban sus esperanzas amplios sectores de la sociedad, en Cataluña y en toda España. Esperanzas de desbloqueo para abordar desafíos insoslayables: combatir desigualdades sociales y de género, revertir el deterioro del Estado del bienestar, emprender la transición ecológica, lograr una incorporación humanista del modelo productivo a la era digital… Y —¡cómo no!— expectativas de iniciar, tras años de estéril confrontación, un tiempo de diálogo en el conflicto catalán. Sin embargo, el contexto augura las mayores dificultades. Quienes apostamos por este Gobierno sabemos que el éxito de sus propósitos requerirá de muchas y activas complicidades: en el mundo del trabajo, en los ámbitos académicos y culturales… En todos aquellos espacios de encuentro donde nunca hemos dejado de propugnar el retorno de la política.…  Seguir leyendo »

Un Ministerio de Asuntos Territoriales

A la luz de las secuelas que ha dejado la última legislatura y de la crispación que ha presidido el último ciclo electoral, no es un disparate deducir que lo que más deseamos todos es sosiego, estabilidad política y fair play.Los resultados de las recientes elecciones indican que la ciudadanía emplaza ahora a la clase política a que se concentre en su trabajo, abandone la confrontación permanente y articule pactos dirigidos a mejorar sus condiciones de vida. Los ciudadanos esperamos que el próximo Gobierno y los diputados recién elegidos colaboren para orear la atmósfera enrarecida que vicia desde hace años la política española.…  Seguir leyendo »

Afirman Steven Levitsky y Daniel Ziblatt, en su recién publicado Cómo mueren las democracias, que una de las fortalezas de la democracia de Estados Unidos radica en unas normas no escritas que apuntalan su Constitución. La primera de ellas es la tolerancia entre los partidos rivales, de la cual deriva la segunda, que es la contención, es decir, la idea de que “los políticos deben moderarse a la hora de desplegar sus prerrogativas institucionales”. Ambas normas evitan la lucha partidista a muerte tan habitual en todas las democracias. Y disparates como la victoria de Trump. Sin contención, la polarización partidista y la política de confrontación están servidas.…  Seguir leyendo »

De todos los derechos que un Estado social debe garantizar, el derecho a la educación ha sido el más damnificado por las rivalidades de los distintos grupos políticos. El comienzo fue bueno, con dos leyes (la LODE y la LOGSE) que nos situaron a nivel europeo en muy pocos años. Se sucedieron luego una serie de reformas, hasta cinco leyes más, que han sido motivo reiterado de críticas y querellas entre Administraciones y entre los profesores y la Administración. Son la prueba evidente de que algo tan básico para un país como es la educación no ha dejado de ser instrumentalizado por las luchas partidistas.…  Seguir leyendo »

El cambio está en el pacto

La decisión de Pedro Sánchez de aceptar el encargo del Rey de intentar formar gobierno ha devuelto el protagonismo a la política. Durante el mes largo que ha seguido a las elecciones generales, el espectáculo de la no negociación ha sido lamentable, lo más alejado de la regeneración democrática que todos los partidos llevaban en sus programas. Si Sánchez cumple lo dicho y es cierto que “va en serio”, quizá no consiga ser investido, pero por lo menos liderará un intento de pacto y hará que los distintos partidos se retraten y demuestren si de verdad les mueve el beneficio colectivo y no el interés partidista.…  Seguir leyendo »

Catequesis en la escuela

La enseñanza de la religión vuelve a ser motivo de debate. Es la señal de que no se ha resuelto bien el paso de la escuela nacionalcatólica a una escuela laica o aconfesional, como la que propicia la Constitución. Que el decreto que fija el currículum de la enseñanza de la religión católica en la educación primaria y secundaria convierte la clase de religión en catequesis es indiscutible, pese a que explícitamente afirme que huye de “la finalidad catequética o del adoctrinamiento” y que sólo busca “ilustrar a los estudiantes sobre la identidad del cristianismo y la vida cristiana”. Mientras la religión sea una materia optativa, dirigida sólo a los padres creyentes, difícilmente estará haciendo algo más que lo que siempre han hecho las catequesis o las clases de catecismo.…  Seguir leyendo »

El Sistema Nacional de Salud se degrada.La sanidad pública sufre desde hace años un continuo deterioro que los recientes recortes indiscriminados derivados de la crisis económica han acentuado y acelerado. Ahora, tal como está, interpretada por cada comunidad autónoma a su aire; desentendida del Estado; con una gestión opaca y escaso afán por la eficiencia; sometida al partidismo; financieramente menguada; escasa de inversiones que actualicen sus instalaciones y dotación tecnológica; despoblándose de profesionales sanitarios y muy mal pagados y en gran parte desmotivados los que quedan; debilitada en sus principios morales por las diferencias de asistencia entre las autonomías que rompen la equidad y la solidaridad y con unas listas de espera crecientes que causan la desafección y el éxodo de la clase media, soporte natural e indispensable del sistema (más de 10 millones de españoles —y se prevé que el número aumente a medida que se cree empleo— pagan ya voluntaria y espontáneamente una póliza de seguro privado), la sanidad pública pierde progresivamente calidad y en pocos años quedará degradada a un servicio de beneficencia, una medicina para pobres.…  Seguir leyendo »

Si la nueva ley de educación llega a aplicarse, habrá que lamentar la relegación de la filosofía a una asignatura cada vez más opcional y la desaparición de la educación para la ciudadanía. El valor menguante de la filosofía en los planes de estudio es un aspecto de la depreciación general de las humanidades. Se mantienen sólo como residuo de unos tiempos en que se daba menos valor a los conocimientos instrumentales y más importancia a esos otros saberes que no tienen una utilidad inmediata, pero que ensanchan la mente y ejercitan el disfrute de los clásicos. Eso es la filosofía: el discurso de quienes han reflexionado a fondo sobre la verdad, el bien, la justicia, el conocimiento, sobre quiénes somos y adónde deberíamos ir.…  Seguir leyendo »

Para la democracia española, el comienzo del nuevo año no altera el núcleo básico de sus problemas: articulación y calidad institucional, y dentro del mismo, con entidad propia y ahora estelar, el “encaje” de Cataluña. No es este, desde luego, un problema solo catalán. La estructura territorial del Estado no es una cuestión que concierna exclusivamente a Cataluña, sino al conjunto de la nación española. En el trasfondo de la deriva soberanista se encuentra el reclamo de revisar en profundidad el artículo 2 de la Constitución española, que proclama “la indisoluble unidad de la Nación Española”. No se puede ocultar la gravedad de la situación.…  Seguir leyendo »

El pasado 30 de octubre José Ferrater Mora hubiera cumplido cien años. En estos momentos en que lo releemos y lo recordamos, no estará de más reparar en algunas de las cosas que escribió sobre lo que él llamó el “problema peninsular”, ahora de nuevo en primera línea de la política. Las reflexiones del filósofo nos ayudarían a insuflar algo de inteligencia en el discurso inarticulado y falto de sustancia que está acompañando al arrebato independentista de Cataluña y a la reacción soliviantada del Gobierno español. Ferrater Mora no se limitó a escribir esa obra monumental que es el Diccionario de Filosofía, también desarrolló un método o una manera propia de hacer filosofía, que llamó “integracionismo”, cuya aplicación se extiende más allá de lo estrictamente académico.…  Seguir leyendo »

Un gran número de españoles está viviendo la crisis actual como un auténtico fracaso del país en su conjunto. Hace ya más de tres décadas emprendimos una transición política y social que, con sus luces y sombras, como todo en este mundo, se ha convertido en una auténtica referencia para algunos países deseosos de dar el paso de la dictadura a la democracia. El poder político pasó paulatinamente de un partido de centro a partidos de centro-izquierda y centro-derecha, sin más ruido de sables que el del 23-F y sin más mecanismo que el de instituciones políticas y elecciones libres y bien reguladas.…  Seguir leyendo »

Todas las palabras que en tiempos designaron la buena educación han caído en desuso. Modales, cortesía, urbanidad, compostura, son conceptos desaparecidos del lenguaje habitual y, me atrevería a decir, desprovistos de significado para las generaciones más jóvenes. Aunque el lenguaje no crea la realidad, sirve para ordenarla y darle sentido. La parafernalia que encumbró a los buenos modales fue parte irrenunciable de la educación de cualquier niño (más aún, de cualquier niña bien) hasta hace cuarenta años. ¿Por qué ha dejado de serlo? ¿Hay que imputar el cambio a la llegada de la democracia y de las libertades? ¿Es un cambio bueno o malo?…  Seguir leyendo »

Se lamentaba hace unos días Fernando Savater, en una entrevista, de la falta de argumentos y, por el contrario, la profusión de insultos que ha recibido el Manifiesto por la lengua común. No le falta razón. Las políticas nacionalistas gustan de anclarse en posturas defensivas que, lejos de aportar razones y disponerse al diálogo, no ven en la crítica sino agravios y ofensas de un supuesto enemigo. Aunque quizá haya que decir también que un manifiesto no es el mejor género para provocar un debate serio y nutrido de argumentos. Sea como sea, ahí van, querido Fernando, algunas razones que ponen en cuestión tanto ciertas afirmaciones de trazo excesivamente grueso vertidas en el Manifiesto como algunos de los errores en los que incurren las políticas lingüísticas denunciadas en él.…  Seguir leyendo »