Investidura

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Recuerdo que, en una reunión del grupo parlamentario del PSOE después de las elecciones andaluzas del 2 de diciembre de 2018, le dije a Pedro Sánchez que debíamos reflexionar seriamente sobre unos resultados en los que Vox consiguió 10 diputados autonómicos. Yo pensaba que, en parte, eran fruto de su enorme irresponsabilidad al convertir la moción de censura de junio de aquel año en una investidura, manteniéndose después en el Gobierno con el apoyo del secesionismo.

Haber traspasado las líneas rojas que le habíamos planteado en aquel ya histórico Comité Federal de enero de 2016 tenía consecuencias. ¿Cómo no las iba a tener que el PSOE, un partido nacional y artífice en gran medida de un Estado autonómico dentro del mantenimiento estricto de la unidad nacional, diera la llave de la gobernabilidad de España al independentismo catalanista?…  Seguir leyendo »

Una nueva era

Desde que se dio por cierta la investidura de Pedro Sánchez no han dejado de escucharse en los círculos que, de una u otra forma, apoyan al presidente llamamientos a la calma, a la mesura, a la concordia y al optimismo. Es el momento ahora, se dice, de darle una oportunidad al nuevo Ejecutivo, tanto si gusta más como si gusta menos, y de tratar de dejar atrás todos estos meses de acalorado debate que tanto han dividido a la sociedad.

Se describe al Gobierno de coalición como un conjunto, quizá un poco heterogéneo, pero bien intencionado y, en todo caso, preferible a otras opciones, que sufre un acoso feroz por parte de la extrema derecha y de todos los poderes e instituciones “reaccionarias” —judiciales, militares, económicas— que se niegan a darle una oportunidad a políticas progresistas.…  Seguir leyendo »

En Argentina lo llaman “la grieta”: una enorme división política y mediática que vive el país desde hace más de una década; una polarización extrema que parte a la sociedad en dos mitades aparentemente irreconciliables. O estás de un lado o del otro, porque en medio solo queda una enorme brecha.

Esta grieta explica la situación que vive hoy España. Tras 10 meses sin gobierno y dos elecciones generales en un año, Pedro Sánchez logró la presidencia por solo dos votos de diferencia en el Congreso de los Diputados: 167 votos a favor, 165 en contra y 18 abstenciones.

Desde que la democracia volvió a España, en 1977, nunca antes un Gobierno había tenido una mayoría tan exigua ni un parto tan complejo.…  Seguir leyendo »

Pedro Sánchez, presidente del gobierno español, el martes 7 de eneroCredit...Juan Carlos Hidalgo/EPA vía Shutterstock

Nadie que haya visto el espectáculo ofrecido por el parlamento español en los últimos días puede ser optimista sobre la dirección que ha tomado el país. La clase política menos preparada y más intolerante que España ha tenido en democracia redujo el debate de investidura de Pedro Sánchez a una gresca de bar donde el argumento fue sustituido por el insulto y los adversarios dejaron de serlo, para convertirse en “enemigos” y “traidores”. Es un lenguaje de guerra civilista que empieza a extenderse a la calle y que demanda un liderazgo moderado, responsable y unificador. La pregunta es: ¿puede Pedro Sánchez ser el presidente que requieren los tiempos?…  Seguir leyendo »

Tempus lugendi

Tiempo de luto, tiempo de aflicción en el que lloraremos el arrinconamiento de la Constitución en un lugar remoto del desván de nuestra memoria. Allí dormirá entre cachivaches antiguos, juegos de la infancia, disfraces, vestidos apolillados, fotos de la Transición… mientras sobre sus articulaciones dañadas se bailará la danza macabra de las identidades y los privilegios.

Lo hemos advertido en el debate de investidura donde solo ha salido fugazmente en alguna intervención del doctor Sánchez pero que no debe confundirnos porque el núcleo de lo que piensa de ella se encuentra, no en la palabrería de los discursos, sino en los acuerdos que ha firmado con el PNV y con ERC.…  Seguir leyendo »

Se ha hecho realidad la investidura de Pedro Sánchez. Podrá conformarse, pues, un Gobierno de progreso en que cifraban sus esperanzas amplios sectores de la sociedad, en Cataluña y en toda España. Esperanzas de desbloqueo para abordar desafíos insoslayables: combatir desigualdades sociales y de género, revertir el deterioro del Estado del bienestar, emprender la transición ecológica, lograr una incorporación humanista del modelo productivo a la era digital… Y —¡cómo no!— expectativas de iniciar, tras años de estéril confrontación, un tiempo de diálogo en el conflicto catalán. Sin embargo, el contexto augura las mayores dificultades. Quienes apostamos por este Gobierno sabemos que el éxito de sus propósitos requerirá de muchas y activas complicidades: en el mundo del trabajo, en los ámbitos académicos y culturales… En todos aquellos espacios de encuentro donde nunca hemos dejado de propugnar el retorno de la política.…  Seguir leyendo »

La investidura de Pedro Sánchez ha demostrado que hemos entrado en la fase de la brutalización del discurso político. En la historia parlamentaria de España era inédito hasta ahora el que un candidato a la presidencia y sus socios se dedicaran casi en exclusiva a insultar a la oposición. No han sido descalificativos sin meditar, producto del calor del momento. Estaban estudiados porque su prensa amiga lo ha repetido en columnas y análisis.

La construcción dialéctica es bien sencilla. Para empezar se han dedicado a decir que no hay diferencia entre la derecha y la “ultraderecha”. Incluso Adriana Lastra, que no tiene estudios de ningún tipo, indicó que el PP había adoptado ya las formas y expresiones de Vox.…  Seguir leyendo »

Quo vadis, Pedro

Un tratadista florentino dejó escrito que los hombres de Estado que han cosechado mayores éxitos son aquellos que han sido capaces de «tener pocos miramientos hacia sus propias promesas». A pesar de que entre la escritura de El Príncipe y nuestros días median cinco siglos, estas palabras definen a la perfección la forma de entender la política de Pedro Sánchez. Porque su trayectoria es una trayectoria de supervivencia extrema donde ha sabido interpretar en cada momento el papel que le exigía su único objetivo: el poder.

Supo presentarse como el adalid del socialismo liberal europeo fotografiándose en Bolonia con Renzi y Valls, el «pacto del tortellini».…  Seguir leyendo »

El pasado día 4, durante el debate de investidura, Inés Arrimadas apeló a la valentía de un puñado de diputados socialistas para intentar frenar la investidura de Pedro Sánchez, sostenida sobre el apoyo de independentistas y herederos políticos de ETA, porque esto es lo que significa que ERC y Bildu se abstengan. Ni más ni menos. Han alardeado con ostentación desde la tribuna los nuevos socios de Sánchez por su poder frente a un Gobierno débil, humillando al PSOE y jactándose de humillar a la democracia española: sin mesa de negociación entre «España y Cataluña» –así hablan ellos e incluso asume su lenguaje el candidato socialista– no hay gobierno, sin amnistía no hay gobierno, sin consulta solo en Cataluña no hay gobierno, sin la ayuda de Bildu –como bien explica José María Múgica– no hay Gobierno «progresista».…  Seguir leyendo »

Introito:no estoy en contra de ver el diálogo como una de las formas de hacer política; me opongo a que un Gobierno de España (cualquiera que sea su composición) dependa de partidos como ERC, con algunos dirigentes en prisión y otros inhabilitados, o de acuerdos que cuestionan los principios más esenciales de nuestro sistema constitucional.

Dije, en el último artículo que publiqué en nuestro diario, que la mesa de gobiernos o partidos propuesta por ERC y aceptada por el PSOE sería un duro golpe para la vigente de la Constitución del 78. La mesa acordada –dando igual importancia y legitimidad a gobiernos tan diferentes como el de la nación y el autonómico de Cataluña–, el amplio temario a discutir –sin líneas rojas ni límites, dando carta de naturaleza a la discusión tanto sobre la autodeterminación como sobre la amnistía de los procesados por el Tribunal Supremo– y la ausencia en el texto pactado de cualquier mención a la Constitución del 78, demuestran el desbordamiento constitucional por la vía de hecho.…  Seguir leyendo »

Hubo un tiempo en el que parecía que las cosas iban a ser diferentes. Fue un momento fugaz, aunque no breve. Diría que comenzó hacia mediados de 2016 y empezó a desvanecerse (de manera abrupta) el 1 de junio de 2018, en la moción de censura que aupó a Pedro Sánchez al poder. El certificado de defunción lo expedirá estos días el Congreso de los Diputados cuando invista al mismo Sánchez, con los apoyos de Podemos y ERC, como presidente del Gobierno.

La esperanza en cuestión era que al fin la mayoría de españoles –y lo que es igual de importante: sus representantes políticos– lo había entendido.…  Seguir leyendo »

Confuso y peligroso

Así resumía días atrás un militante socialista el balance de los acuerdos entre el PSOE y Esquerra Republicana de Catalunya que han de facilitar la abstención de los independentistas en la votación de investidura de Pedro Sánchez como presidente. La confusión emana del oscurantismo sobre el contenido real de las negociaciones, que el jefe de Gobierno no explicó ni siquiera a los suyos, y que la oposición denuncia como traición a la patria. Frente a estos trazos de brocha gorda del lenguaje neoconservador, el de los independentistas, mentirosos y falsarios como han sido hasta ahora, merodea en busca de palabras políticamente correctas que no asusten al personal hablando de autodeterminación, referéndum, ni cosas por el estilo.…  Seguir leyendo »

Nunca una investidura fue tan deshonrosa

Prometiendo marchar por la senda constitucional –«y yo el primero»–, al igual que el rey felón Fernando VII para entronizarse como El Deseado para luego revolverse contra la Constitución y entronizarse como soberano absoluto, Noverdá Sánchez, cuya única verdad que atesora son sus mentiras, pretende dejar a los españoles sin Carta Magna –con su Estado de derecho supeditado a la conveniencia política, no de leyes y de jueces– y sin casi nación al despezarla a pedazos para contentar a las insaciables tribus que le han comprometido su apoyo. A ellas se hace tributario este Pedro sin Tierra y sin Escrúpulos para seguir como gobernador de su particular Ínsula Barataria enclavada en el madrileño distrito de Moncloa.…  Seguir leyendo »

El primer mandato de un debate consiste en evitar el marco mental del adversario. Pedro Sánchez no sólo no lo quiso eludir ayer, sino que con su primera frase -«no se va a romper España, sino el bloqueo»- lo abordó de lleno: metió al célebre elefante de Lakoff en el hemiciclo y ya no hubo manera de sacarlo en toda la jornada del Congreso. Y cada vez que el postulante, o Pablo Iglesias en su nuevo papel de sostén del Gobierno, repetían como una jaculatoria que la nación no corre peligro, el pacto con los independentistas tomaba cuerpo como eje de una investidura cuya clave última estaba fuera del pleno: en la Cataluña donde Torra se volvía a declarar en rebeldía ante el Estado de Derecho y donde los socios del candidato se ratificaban en el acuerdo mientras acusaban a la Justicia española -ellos, precisamente ellos, los autores de la sedición condenada por el Supremo- de dar un golpe encubierto.…  Seguir leyendo »

Las calzas amarillas de Malvolio

No es de extrañar que Sánchez haya querido perpetrar esta alevosa investidura, de la manera más furtiva posible, en un sábado y domingo que nunca han pertenecido a la política. Porque cuando se han retirado las aguas y ha aparecido la negociación que durante semanas permanecía sumergida, lo que tan sólo parecía la roca de su fatua obcecación ha resultado ser la punta de un inmenso batolito de claudicaciones y traiciones, en el que inexorablemente encallará y quedará varada nuestra democracia, si las demás instituciones no lo impiden.

Cuando Sánchez habla de “recomenzar” y “dejar atrás la judicialización del conflicto” que, según él, afecta bilateralmente a las “relaciones entre Cataluña y España”, está leyendo el guion pactado previamente por Pablo Iglesias, verdadero hombre fuerte de la situación, con los separatistas.…  Seguir leyendo »

1. «Nadie va a romper España y nadie va a quebrar la Constitución»

No les quepa la más mínima duda de que vamos a romper España, pero antes romperemos la Constitución porque así nos será más fácil romper España luego.

2. «Un agradecimiento a mi partido, el PSOE. Gracias, compañeros y compañeras, por la enorme confianza que depositáis en mí»

Si a alguno de vosotros se le está pasando por la cabeza hacer un tamayazo, que se lo piense dos e incluso tres veces.

3. «Con los resultados de las últimas elecciones, y una vez manifestada la posición de cada formación, no cabía otra mayoría que la que hoy presentamos»

Existían claras mayorías alternativas a la de PSOE, Podemos y los separatistas, pero este ha sido siempre nuestro plan.…  Seguir leyendo »

Como en el cuento del asesinato, nadie parece reparar en lo que está a la vista de todos. Por ejemplo, en esas tres letras EAJ que acompañan siempre a las siglas del PNV en su logotipo y que no es la traducción de Partido Nacionalista Vasco. Se lo recuerdo: EAJ es acrónimo de Euzko Alderdi Jeltzalea, que significa Partido vasco de los simpatizantes del JEL, donde JEL se corresponde con la expresión vasca Jaungoikoa Eta Lagizarrak, Dios y Ley vieja. No es una nota a pie de página, sino un titular, que no se ve desmentido por la genealogía intelectual reconocida de la organización con un racista medio analfabeto, Sabino Arana, que da nombre a la fundación de ideas del partido, ni por un proyecto político que defiende privilegios en nombre de la identidad y la historia.…  Seguir leyendo »

Aparta el velo. Ajá. Lo sabíamos. Con el conflicto político se inyecta el veneno en el sistema. Son dos palabras que mienten por lo que encubren y por lo que insinúan. Encubren al responsable del conflicto, el Gobierno catalán, y su naturaleza: la convivencia se quebró. Además, insinúan que la enojosa Justicia está de sobra.

Inoculada la ponzoña, serán más explícitos respecto al tercer poder. En la lógica de los condenados, de los procesados huidos o no, de sus abogados y de sus fans, que quieran librarse de la Justicia porque lo suyo es «político» resulta comprensible. En unos, por evidente interés; en otros, que son legión, porque han sido instruidos sin saberlo en el decisionismo de Carl Schmitt.…  Seguir leyendo »

La coleta de Iglesias no es la Oreja de Van Gogh, es un desafío: una forma de predicar la igualdad desde la diferencia. Lo adelantó Ortega: «Algunos solo pueden significarse por la corbata» (pudo haber dicho por la coleta). En el caso de Iglesias, que es hombre de talento, véase su actual apagón informativo, aquellos signos son innecesarios cuando pudiera ser vicepresidente del Gobierno. Pero, ¿por qué preocuparnos por esa protuberancia, si llevamos tiempo conviviendo con ella?

La nuestra es una sociedad de imágenes, que asociadas a una alta responsabilidad pueden ser contraproducentes tanto para el país como para quienes las proyectan.…  Seguir leyendo »

Una de las tensiones recurrentes de nuestro sistema político es el grado de obediencia que deben los parlamentarios a su partido político, situándose la actual praxis en España en los niveles más altos ya sea comparando con otros países o con otros periodos democráticos de nuestra historia. La razón fundamental se encuentra en el sistema electoral que prima simbólicamente al partido respecto a cada candidato a diputado. Por un lado, al no existir circunscripciones uninominales, todos los diputados necesitan integrarse en listas, diluyéndose el perfil propio que muestran en otros países. A esto se añade que la elección del jefe del ejecutivo no es directa sino indirecta, a través de estos diputados, lo que empuja aún más a que las campañas se focalicen en el conjunto del partido y no en cada escaño.…  Seguir leyendo »