PSOE

Nadie va a parar esto

La pregunta es pertinente: ¿nadie va a parar esto? Es decir, ¿nadie va a parar la degradación de la dignidad política en España practicada a golpe de ocurrencias de saldo y prontos primarios?

Me dirijo naturalmente al Partido Socialista Obrero Español. Y lo hago porque quienes figuran como sus actuales socios de Gobierno, el podemita zarandeado por las urnas (recuérdese: Galicia y País Vasco), el separatista catalán condenado por el Tribunal Supremo y los amigos de los terroristas, vascos no serían más que una nota a pie de página en la historia contemporánea de España si el PSOE no los hubiera metido en el texto principal del relato.…  Seguir leyendo »

Aprecio en las señales de mi cuerpo los presagios de lo que vendrá. No siempre seré joven, no siempre seré fuerte. De hecho, ya no soy joven, a pesar de lo que opinen mis amigos de setenta años. Precisamente eso, tener amigos de setenta años –pero no ahora, sino desde que comencé a escribir–, es uno de los más inmensos dones recibidos por mi vocación: alcanzar una cercanía honda en la amistad, compartiendo noches de vino y rosas pálidas entre conversaciones con poetas y escritores que te sacan más de cuarenta años. Esa gozada. Poder intercambiar opiniones, credos y gintonics con gente que has leído con veneración y contarle lo mal que lo has pasado, o tu liberación, tras volver a dejarlo con la novia.…  Seguir leyendo »

El socialismo siempre ha sido plural. En consonancia con ello el PSOE ha sido y es un partido plural. Un partido que quiere gobernar y gobierna España tiene que cubrir un espectro plural y amplio intereses, no contradictorio en sus posiciones, pero no idénticos e incluso que responden a distintas matrices ideológicas.

Siempre ha habido dos almas en el PSOE, una socioliberal, que insiste más en el mercado, la competitividad, la flexibilidad laboral, la igualdad de oportunidades y las privatizaciones, y otra más izquierdista, que junto a la libertad abunda más en la igualdad, la igualdad final y real, que insiste más en el papel del Estado, en la redistribución, la mejora de condiciones de los trabajadores y la perspectiva de su emancipación.…  Seguir leyendo »

Pecados de leso socialismo

Francisco Bustelo, un intelectual respetable, militante histórico del PSOE y defensor de lo que llamó el socialismo marxista democrático (todo un oxímoron), alertó en los comienzos de la Transición política respecto a los peligros ambientales que acechaban a su partido. Acérrimo crítico de la socialdemocracia, no dejó sin embargo de reconocer que la política socialista de la época se encontraba “inmersa en un universo contradictorio, sometido a grandes tensiones, donde los errores pueden resultar gravísimos”. Incurrir en ellos, entusiasmarse demasiado con los objetivos y desconocer la fuerza del adversario y los condicionamientos internacionales, supondría, según él, cometer “un pecado de leso socialismo”.…  Seguir leyendo »

El pasado 29 de septiembre el Ayuntamiento de Madrid aprobó, por la mayoría de la derecha (PP, Ciudadanos y Vox), la propuesta de Vox de retirar los nombres de las calles de Madrid y otras simbologías (placas y estatuas) a los dos ilustres socialistas y ministros de la II República Francisco Largo Caballero, que también fue presidente del Gobierno durante unos meses de la Guerra Civil, e Indalecio Prieto Tuero. Como biógrafo de Prieto y patrono de la Fundación que lleva su nombre, voy a centrarme en este último.

En el recinto de plenos, y durante la discusión de la propuesta, se escucharon duros insultos a los dos dirigentes socialistas, entre otros, “personajes siniestros”, “criminales” y “antidemócratas”.…  Seguir leyendo »

Ni héroes ni villanos

El polémico concepto de memoria histórica nos ha devuelto a los tiempos de la limpieza de sangre, con todos los riesgos que ello comporta, porque es muy difícil que un personaje histórico presente una ejecutoria irreprochable que le permita ingresar, sin tacha alguna, en ese Parnaso democrático que al parecer se trata de crear. Cuando se pone tan alto el listón de la ejemplaridad histórica, resulta inevitable que desde el bando contrario se exija el mismo rigor en el escrutinio de la vida de políticos e intelectuales que dedicaron poemas a Stalin, que se vieron envueltos en episodios que hoy calificaríamos de crímenes contra la humanidad o que participaron en 1934 en una insurrección armada contra un gobierno legítimo.…  Seguir leyendo »

Ante la aprobación el pasado martes en el Ayuntamiento de Madrid de la retirada de las calles y los monumentos dedicados a los socialistas Francisco Largo Caballero e Indalecio Prieto me acordé de una tira del genial Quino, fallecido desgraciadamente solo un día después: un anciano se cruza por la calle con un hippie melenudo y comenta en voz alta: «¡Esto es el acabose!». Mafalda, testigo de la escena, le replica: «No exagere, solo es el continuose del empezose de ustedes».

La votación en el pleno de Cibeles es, en efecto, el «continuose» del «empezose» de Rodríguez Zapatero.…  Seguir leyendo »

YA en 1971 -y refiriéndose a la guerra de Vietnam- la famosa analista Hannah Arendt dejó escrito: «La falsedad deliberada y la pura mentira como medios legítimos para la obtención de fines políticos nos ha acompañado desde el inicio de la historia.

Arendt también decía que los totalitarismos conseguían reescribir la historia una y otra vez para adaptar el pasado a la «línea política» del presente o para eliminar datos que no encajaban con su ideología.

En verdad, una vez decidido que la causa propia es la buena, el político mentiroso puede contar con el apoyo de sus fieles, pues dice lo que los suyos quieren oír y sabe que sus engaños son tranquilizadores para su fiel audiencia.…  Seguir leyendo »

Los conejos y conejas de Iriarte

En 1453 cuando los feroces turcos entraron en Constantinopla después de demoler un tramo de su muralla con su Alianza de Civilizaciones, una bombarda monstruosa que disparaba bolaños de quinientos kilos, hallaron a los estrategas bizantinos enzarzados en una discusión sobre si los ángeles tienen o no sexo. Unos decían que sí y otros que no, que los ángeles tenían la bisectriz lisa como las muñecas. Los turcos los despojaron de sus recamados mantos y los pusieron a desescombrar la ciudad en taparrabos, hasta que se les pasara la tontería.

También cuenta la historia que el 9 de febrero de 1945, cuando dos millones de cooperantes del Ejército Rojo se disponían a devolver la visita a la Wehrmacht deseosos de socializar con las berlinesas y berlineses que acampaban entre las ruinas de la capital del Reich, Hitler refugiado en su búnker a nueve metros bajo tierra, solicitaba la presencia de un atónito y tembloroso arquitecto, Hermann Giesler, para discutir detalles de los edificios que pensaba construir en la ciudad de Linz, cuando acabara la guerra (todavía esperaba ganarla).…  Seguir leyendo »

No es casual que el Gobierno saque la mal llamada “Ley de memoria democrática” justo antes de la moción de censura de Vox. El propósito es calentar al personal a través de aquellos que saben que van a reaccionar anunciado que ahora sí, por fin, ya llegó el fin de los tiempos.

De esta manera, el sanchismo mostrará con gran facilidad el «abismo» entre la «ultraderecha» y los «progresistas». El tema elegido para ejemplificar esa diferencia es el favorito de esa derecha: la Guerra Civil y el franquismo. Picarán, y harán el juego al sanchismo, que cobrará una vez más otra presa.…  Seguir leyendo »

Carmen Calvo está contenta. El Partido Socialista aguanta en las encuestas. La Kitchen tiene a los medios ocupados. Y ella ha recuperado protagonismo después de la primera ola pandémica. Y no cualquier protagonismo. Precisamente en el asunto en el que más goza, el del feminismo falso y las fosas. La semana pasada, la vicepresidenta primera del Gobierno presentó su anteproyecto de Ley de Memoria Democrática (sic). El texto, previamente filtrado a un par de periódicos, supone una vuelta a la España de Franco. El retorno a un tiempo sin luces, lastrado por la ignorancia, la intransigencia y la imposición. Una involución.…  Seguir leyendo »

En plena subbética cordobesa, Cabra es un enclave privilegiado que, entre un mar de olivos, ha sido cuna de una pléyade de próceres. Como Gonzalo Fernández de Córdoba, ilustre general de Felipe IV, o Dionisio Alcalá-Galiano, héroe de Trafalgar, amén de Juan Valera, el preclaro novelista y diplomático, o José Sánchez Guerra, jefe de Gobierno de una Restauración en declive que dio paso a una fugaz República cantonal en la que su primer presidente, Estanislao Figueras, se despediría casi recién llegado «a la francesa» –escapó a París– tras despacharse a gusto con sus ministros: «Señores. Voy a serles franco. Estoy hasta los cojones de todos nosotros».…  Seguir leyendo »

Mediaba la segunda legislatura de Aznar cuando Zapatero, aupado al liderazgo socialista contra pronóstico en 2000, mostró su verdadero rostro. El hoy lobista del régimen de Maduro reveló por fin a Caperucita que su boca era tan grande para comerse mejor la fértil democracia española. La primera y descarnada etapa del lobo va del «Nunca máis» al «Pásalo» del 13-M, hitos, como la gala de los Goya del «No a la guerra», que jalonan la visita del PSOE a un añorado escondite moral: la gradual deslegitimación de media España. Que Aznar se impusiera un límite de dos legislaturas fue algo virtuoso sobre el papel, sin contexto, pero debilitó fatalmente a una derecha aún unida bajo las mismas siglas.…  Seguir leyendo »

Frente a la afligida constatación de que «de todas las historias de la Historia / sin duda la más triste es la de España/ porque termina mal», «como si el hombre, / harto ya de luchar con sus demonios, / decidiese encargarles el gobierno / y la administración de su pobreza», Jaime Gil de Biedma expresaba en los 60 su conmovida esperanza: «Quiero creer que nuestro mal gobierno / Es un vulgar negocio de los hombres / Y no una metafísica, que España / Debe y puede salir de la pobreza, / Que es tiempo, aún para cambiar su historia/ Antes que se la llevan los demonios».…  Seguir leyendo »

1. ¿Qué tienen en común… Woody Allen, Lolita, Camille Paglia, Los Rolling Stones, J.K. Rowling, El humor incorrecto, Sam Harris, Las miradas lascivas, OnlyFans, Louis C.K., Los Conguitos, Roman Polanski, Loquillo, Luis Alberto de Cuenca, Los piropos, La libertad de cátedra, Michel Houllebecq, Lo que el viento se llevó, La presunción de inocencia, Steven Pinker, La conquista de América, El porno, Graceland, Jane Austen, La revista Quillette, El club de la lucha, Donald Trump, Occidente, Bret Easton Ellis, Winston Churchill, o Quentin Tarantino?

2. Nada, salvo el hecho de haber sido escogidos por el progresismo, más conocido como «la izquierda», en uno u otro momento 100% aleatorio y en base a razones tan caprichosas como insensatas, como símbolo de todo aquello que está mal del viejo mundo y que debe ser incinerado en la pira de la opinión pública como ritual de purificación en su camino hacia la nueva moral.…  Seguir leyendo »

Veo desde el balcón un rebaño de ovejas. Vienen de la otra parte del rio y caminan ordenadamente hasta unos prados que hay detrás de mi casa. El perro que las acompaña apenas tiene trabajo, pues todas siguen cabizbajas a la que va delante con el cencerro; el can, a lo sumo, espera a alguna coja (siempre hay una oveja coja…) que se retrasa y la ayuda a incorporarse al rebaño. Ninguna de las ovejas levanta la cabeza ni se inmuta por los coches obligados a parar mientras cruzan la carretera… Las ovejas se saben la rutina y sobreviven cómodas en ella.…  Seguir leyendo »

Sánchez y los presupuestos de una ambición

Con el descuido del que dejaba caer la ceniza del cigarro sobre el deslustrado atuendo de viejo payés al que pocas cosas pueden asombrar, Josep Pla coligió –tal vez como gran lección de su oficio de gran cronista de su época– que era mucho más difícil observar que pensar. No le faltaba un ápice de razón a quien, como anotó en su Cuaderno gris, se tenía por un hombre a contracorriente de su tiempo. Malhumorado contra esa fatiga de la memoria que lleva al género humano a facilitar cíclicamente la aparición de aventureros de la política, advierte sin éxito en sus Notas del crepúsculo: «Si algún día se encuentran con un orador que les garantice la felicidad, el bienestar, la solución de todos los problemas gratis; si algún día se encuentran con algún cura laico, de dulce palabrería… Hagan caso: abróchense la americana y tomen las de Villadiego lo más deprisa posible».…  Seguir leyendo »

Aliados en la guerra, adversarios en la paz

El 30 de enero de 1965, uno de los porteadores del féretro de Winston Churchill tropezó en las escaleras de la catedral de San Pablo y obligó a dos soldados a acudir en su ayuda para que ni el ataúd ni él rodaran por tierra. Era Clement Attlee, ya un octogenario menudo y encorvado, cuya fragilidad física se había agravado al coger un fuerte resfriado durante el ensayo, al aire libre, de la víspera.

Pero Attlee no había querido dejar de rendir ese último tributo a su amigo y adversario, a su rival y aliado, arrimando el hombro bajo el cadáver, junto a grandes figuras de la derecha británica como el ex primer ministro Harold MacMillan o el propio primo de la reina Lord Mountbatten.…  Seguir leyendo »

En una conocida novela de García Márquez, un viejo coronel espera durante años una carta, que reconozca su derecho a una pensión como veterano de guerra.

Del mismo modo, podríamos imaginar a José Luis Rodríguez Zapatero, esperando a que su partido reivindique su etapa. O a que los historiadores y analistas políticos resalten sus aciertos y difuminen sus errores, como han hecho con otros ex presidentes, por ejemplo, Suárez o González.

Procede evaluar esa etapa, pues hay ya una cierta perspectiva histórica. En estas fechas, concretamente el 22 de julio, se han cumplido 20 años de la votación en la que Zapatero se alzó con la Secretaría general del Partido Socialista.…  Seguir leyendo »

La máxima inquina la reservan los comunistas a los anarquistas. Les molesta desde su chulería a su libertad, individual y colectiva. De ahí que su política con ellos sea muy simple: aniquilarlos, como hicieron con el POUM durante la guerra civil española e hizo Stalin con todos sus agentes al regresar, temeroso de que se hubieran contagiado del virus español. Con los socialistas, en cambio, sienten algo muy distinto: rivalidad, antagonismo, odio incluso si son socialdemócratas al considerarles «lacayos del capitalismo». Con buenas razones: se disputan el mismo electorado, la clase trabajadora, y comparten símbolos -la bandera roja, el puño en alto-, profetas -Marx, Engels, Lenin-, principios -el materialismo histórico, las contradicciones del capitalismo-, e incluso el nombre: no olvidemos que el primer Estado marxista-leninista se llamaba Unión de Republicas Socialistas Soviéticas, no «Comunistas».…  Seguir leyendo »