Financiación monetaria

La política fiscal se encumbra nuevamente como la política de moda, después de años, incluso después de décadas, de haber estado aislada tras un velo. La razón para este retorno es simple: la recuperación incompleta de la crisis financiera mundial del año 2008.

Europa está en peor situación en este sentido: su PIB apenas ha crecido en los últimos cuatro años, y el PIB per cápita aún está en un nivel menor en comparación con el año 2007. Por otra parte, los pronósticos de crecimiento son sombríos. En julio, el Banco Central Europeo publicó un informe que sugiere que la brecha negativa de producción en la eurozona fue del 6%, es decir cuatro puntos porcentuales más alta de la brecha anticipada.…  Seguir leyendo »

El prolongado debate sobre la conveniencia del llamado helicóptero monetario ha ido cambiando a medida que aparecen nuevas ideas sobre qué forma tendría y se pregunta si ya se está utilizando en algunas economías. En todo caso, no ha cambiado la noción de que sería muy mala idea adoptarlo.

Se trata de un recurso por el que los bancos centrales insuflan dinero recién impreso a la economía sin registrar activos o pasivos en sus balances como contrapeso. Puede ser a través de transferencias de efectivo al público o monetización de la deuda pública; en ambos casos resulta ser una pérdida permanente para el banco central.…  Seguir leyendo »

Ocho años después de la crisis de 2008, gobiernos y bancos centrales (tras probar con infinidad de políticas y estrategias) no han logrado un estímulo de la demanda suficiente para producir un crecimiento sostenido e importante. En Japón, la denominada Abenomics prometía una inflación del 2% en 2015; pero el Banco de Japón prevé una cifra cercana a cero en 2016, con un crecimiento del PIB inferior a 1%. El crecimiento de la eurozona se redujo a la mitad en el segundo trimestre de 2016 y depende peligrosamente de la demanda externa de exportaciones. Incluso la recuperación de Estados Unidos parece incierta.…  Seguir leyendo »

Frente a la desaceleración económica mundial, varios observadores – entre ellos el ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos Ben Bernanke y el economista de Berkeley Brad DeLong – han argumentado que la expansión fiscal financiada monetariamente no debería excluirse de la caja de herramientas de políticas. Sin embargo, la puesta en tapete de discusión de dichos “lanzamientos de dinero recién impreso desde helicópteros” hizo que surgiera un fuerte contraataque, incluyéndose entre quienes emitieron su opinión al respecto a Michael Heise, economista en jefe de Allianz, y a Koichi Hamada, asesor económico en jefe del primer ministro Shinzo Abe y uno de los arquitectos del programa de recuperación económica del Japón denominado “Abe-economía”.…  Seguir leyendo »

Una de las preguntas más importantes con respecto a la economía mundial de hoy es si la política monetaria se está acercando al límite de su eficacia. La inflación se mantiene muy por debajo del objetivo en la eurozona y Japón, a pesar de una flexibilización cuantitativa (QE) agresiva y tasas de interés de referencia negativas, y tanto el euro como el yen se han apreciado frente al dólar estadounidense desde inicios de este año.

El problema con el debate es que el mismo se ha centrado exclusivamente en la eficacia de las políticas, sin tener en cuenta la necesidad de prudencia.…  Seguir leyendo »

Para países donde el tipo de interés nominal es cero o casi, la ecuación del estímulo fiscal debería ser muy simple. En tanto el tipo de interés que paga un gobierno para endeudarse sea menor que la suma de la inflación y del crecimiento de la fuerza laboral y de su productividad, el costo de amortización de los pasivos adicionales será negativo. Al mismo tiempo, las ventajas de aumentar el gasto pueden ser considerables. Se cree que el multiplicador fiscal keynesiano para grandes economías industriales o expansiones coordinadas es aproximadamente dos: es decir, cada dólar extra de expansión fiscal da al PIB real un aumento de dos dólares.…  Seguir leyendo »

A pesar de años de política monetaria expansiva, el Banco Central Europeo no pudo cumplir su meta de regresar a una inflación “inferior pero cercana al 2%”. Y es improbable que vayan a cambiarlo las últimas medidas: tipo de interés nulo para las principales operaciones de refinanciación del BCE; un aumento de las compras mensuales de activos, de 60 000 millones de euros (67 000 millones de dólares) a 80 000 millones de euros; y una tasa incluso menor para los depósitos, del −0,40%. Por eso algunos economistas piden al BCE que vaya más lejos y empiece a “arrojar dinero desde el helicóptero”: es decir, financiar el consumo privado mediante emisión monetaria.…  Seguir leyendo »

“¿Se acabaron las municiones?” se preguntó hace poco The Economist sobre las medidas que les quedan a las autoridades monetarias. Stephen Roach calificó de intento “fútil” que no hace más que “preparar el escenario para la siguiente crisis” la medida adoptada por importantes bancos centrales (como el Banco del Japón, el Banco Central Europeo y el Banco de Suecia) de pasar a tasas de interés negativas reales (y, en algunos casos, incluso nominales). Y, en la reunión de ministros de finanzas del G-20 de febrero, el gobernador del Banco de Inglaterra Mark Carney las llamó “en último término, un juego de suma cero”.…  Seguir leyendo »