David Grossman

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de abril de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

La igualdad no es una “recompensa”

La capacidad de dividir y hacer daño de la nueva ley sobre el Estado-nación del pueblo judío es tan evidente que la obstinación del primer ministro en no modificarla hace sospechar que tiene otra intención oculta: la voluntad de mantener abierta la herida de las relaciones entre el Estado y la minoría árabe que vive en él. Abierta, reavivada y amenazadora.

¿De dónde puede emanar esa voluntad? ¿Por qué tendrán ese deseo el Gobierno y el primer ministro? No podemos hacer más que conjeturas: ¿quizá porque una minoría herida es más vulnerable y manipulable, es blanco fácil del odio, el terror y la desintegración, más propicio para la política del “divide y vencerás”?…  Seguir leyendo »

Quiero un hogar donde vivir en paz

Estamos en una ceremonia que, por más ruido que haya suscitado, es un acto de recuerdo y comunión, y llena de un profundo silencio, el del vacío que deja la pérdida de los seres queridos.

Mi familia y yo perdimos en la guerra a Uri, un hombre joven, dulce, inteligente y divertido. Casi 12 años después, todavía me cuesta hablar de él en público.

La muerte de un ser querido es también la muerte de toda una cultura privada, personal y única que nunca volverá a existir. Afrontar ese “nunca” sin vuelta atrás es increíblemente doloroso. Luchar constantemente contra la pérdida es agotador.…  Seguir leyendo »

Some 18 years ago, as part of a TV production following the stages of Shimon Peres’s life, he suggested that I join him on a trip to his home town of Vishnyeva, in Belarus. We reached a rural house, made of wood, rather small, with chickens running around the yard. Despite the warnings of the local people, who cautioned against drinking the well water – “Chernobyl contaminated the earth,” they said – Peres let the chain run through his fingers and lowered the bucket into the well, raised it, filled a tin cup, and then drank ardently from the water of his youth.…  Seguir leyendo »

Hace 18 años, la televisión israelí produjo un documental sobre las distintas etapas de su vida, y Simón Peres me propuso que lo acompañase a Vishneva, su pueblo natal en Bielorrusia. Entramos en una casa rústica de madera, no demasiado grande. En el espacioso patio cacareaban las gallinas. Aunque le habían advertido que no bebiese del pozo (“Chernóbil ha envenenado nuestras tierras”, explicaban los lugareños), Peres bajó con sus propias manos el cubo enganchado a una cadena, lo volvió a sacar, llenó un vaso de metal y bebió entusiasmado el agua de su infancia. Cuando me contó que, a los ocho años, había destrozado la radio de su padre porque este la encendía el sabbat, le pregunté si su padre le había pegado alguna vez.…  Seguir leyendo »

Los sirios que escapan del infierno

Estos días, en un café de Jerusalén, con un televisor sin sonido colgado de la pared, escucho a una mujer detrás de mí decirle a su amiga: “Esta oleada de refugiados, estos sirios, no sé yo…”

“¿Qué es lo que no sabes?”, pregunta su amiga.

“Desde que empezaron a sacarlos por la tele, con sus mujeres e hijos… no sé, para mí ni siquiera tienen aspecto de sirios”.

“¿Y entonces de qué tienen aspecto, para ti?” “Ese es el tema… que yo… simplemente parecen… sus caras, y cómo hablan, ves su miedo, con los niños cargados a hombros…”

Su amiga respondió inmediatamente: “Incluso así, en su condición actual, ahora mismo, en este instante, ellos nos masacrarían a todos.…  Seguir leyendo »

En las últimas semanas, de forma repentina, dos errores de Benjamín Netanyahu se han fundido en una amenaza nueva y peligrosa. Uno, casi monstruoso —la declaración sobre el muftí y Hitler—, y el otro, un pequeño tropiezo, casi cómico: los prismáticos con los que pretendía inspeccionar la región fronteriza de Gaza y a los que no quitó la tapa.

De pronto, todo se volvió tangible: cualquiera, en Israel y en el extranjero, pudo ver cómo, a la hora de la verdad, Netanyahu solo mira hacia adentro, a sí mismo. Cualquiera que escuchara su discurso sobre Hitler y el muftí —en el que prácticamente absolvió a Hitler de haber diseñado la idea de la solución final y atribuyó la responsabilidad al líder árabe Haj Amin al Husseini— pudo distinguir, libre de obstáculos, las cosas que ve Netanyahu dentro de sí mismo: el dispositivo casi mecánico que, con una rápida voltereta mental, le permite borrar los hechos para convertir rápidamente la ocupación y la opresión en persecución y victimismo.…  Seguir leyendo »

In the space of just a week, twin failures by Binyamin Netanyahu coalesced into a new menace: the one, a near monstrous failure – the matter of the mufti and Hitler; the other, a small and nearly comic stumble, surveying the Gaza border region through binoculars that still had their lens caps on.

At once it became tangible: anyone, in Israel or abroad, could see the manner in which Netanyahu gazes, when all is said and done – only internally, only within himself. Anyone who listened to his speech about Hitler and the mufti – in which he essentially acquitted Hitler of hatching the notion of the Final Solution and laid the blame at the feet of the Arab leader Haj Amin al-Husseini – could discern, in a way that was naked of obstruction, the things that Netanyahu sees within himself: the virtually mechanical apparatus that enables him to erase the facts in order to change – with one quick cartwheel of the consciousness – the condition of occupation and oppression to one of persecution and victimhood.…  Seguir leyendo »

Ce nourrisson, Ali Dawabsha, ne cesse de me hanter. Et cette image : une main ouvre une fenêtre, en pleine nuit, et jette un cocktail Molotov à l’intérieur de la chambre où dorment des parents avec leurs enfants. Cette obsession et ces images brisent le cœur. Qui est l’homme, ou les hommes, capables de commettre un tel acte ? Car eux, ou leurs amis, sont parmi nous. Est-ce que cet acte va laisser une empreinte reconnaissable sur eux ? Et qu’ont-ils dû effacer en eux-mêmes pour se montrer capables de vouloir liquider toute une famille ?

Le Premier ministre, Benyamin Nétanyahou, et certains ministres de droite se sont hâtés de condamner vigoureusement cet assassinat.…  Seguir leyendo »

Ese niño, Ali Dawabsha, no se me quita de la cabeza. Como tampoco la escena: la mano de un hombre que abre una ventana en plena noche y lanza un cóctel molotov contra una habitación donde duermen una madre, un padre y dos hijos. La sola idea, las imágenes, son desgarradoras. ¿Qué clase de persona o de personas son capaces de un acto semejante? Y la cuestión es que todos ellos, o sus cómplices, siguen aún hoy entre nosotros. ¿Será posible acaso distinguir en ellos algún signo de lo que han hecho? ¿Cuánto habrán tenido que cancelar en su interior para aniquilar de esa forma a toda una familia?…  Seguir leyendo »

Israelis and Palestinians are imprisoned in what seems increasingly like a hermetically sealed bubble. Over the years, inside this bubble, each side has evolved sophisticated justifications for every act it commits.

Israel can rightly claim that no country in the world would abstain from responding to incessant attacks like those of Hamas, or to the threat posed by the tunnels dug from the Gaza Strip into Israel. Hamas, conversely, justifies its attacks on Israel by arguing that the Palestinians are still under occupation and that residents of Gaza are withering away under the blockade enforced by Israel.

Inside the bubble, who can fault Israelis for expecting their government to do everything it can to save children on the Nahal Oz kibbutz, or any of the other communities adjacent to the Gaza Strip, from a Hamas unit that might emerge from a hole in the ground?…  Seguir leyendo »

El primer ministro israelí Netanyahu ha hecho muchos discursos en los últimos tiempos. Le hemos visto enardecer a su público, y enardecerse a sí mismo, con frecuentes referencias al Holocausto, el destino de los judíos y la suerte de las generaciones futuras. Ante toda su retórica apocalíptica, no queda más remedio que preguntarse si Netanyahu es siempre capaz de distinguir entre los verdaderos peligros que acechan a Israel y los ecos y las sombras de traumas pasados. Es una pregunta crucial, porque confundir una cosa con la otra podría acabar condenando a Israel a revivir esos ecos y esas sombras.

Si todo eso —las palabras duras, los grandes bramidos que anuncian catástrofes— no es más que una táctica, cuyo fin es lograr que el mundo entero esté de acuerdo en apretar las tuercas a Irán, y si la táctica consigue su objetivo sin necesidad de que se produzca un ataque israelí, no tendremos ningún reparo en reconocer que, sin duda, el primer ministro lo ha hecho muy bien y que su actuación merece nuestro reconocimiento y nuestros elogios.…  Seguir leyendo »

Au lieu de tergiverser sur le nombre et l’identité des prisonniers du Hamas qui seront ou non libérés en échange de Gilad Shalit – ils finiront bien par l’être un jour ou l’autre -, Israël ferait mieux de se tourner vers le Hamas avec une proposition plus ambitieuse : un protocole d’accord qui imposerait un cessez-le-feu total, mettrait un terme aux activités terroristes de Gaza et lèverait le siège. Le sort de Gilad Shalit et des prisonniers du Hamas ne serait ici qu’une clause parmi d’autres, destinée à être appliquée dès l’ouverture des négociations.

Dans le contexte que nous ne connaissons hélas !, que trop, une telle idée peut sembler irréaliste.…  Seguir leyendo »

No hay explicación que pueda justificar el crimen que se ha cometido, y no existe excusa alguna para las estúpidas acciones del Gobierno y el Ejército. Israel no envió a sus soldados a matar a unos civiles a sangre fría; era lo que menos deseaba. Y sin embargo, una pequeña organización turca, de creencias religiosas fanáticas y hostil a Israel, reclutó para su causa a varios cientos de defensores de la paz y consiguió hacer caer a Israel en una trampa precisamente porque sabía cómo iba a reaccionar, sabía que Israel estaba destinado, como una marioneta sujeta por un hilo, a responder como lo hizo.…  Seguir leyendo »

No explanation can justify or whitewash the crime that was committed, and no excuse can explain away the stupid actions of the government and the army. Israel did not send its soldiers to kill civilians in cold blood; this is the last thing it wanted. Yet, a small Turkish organisation, fanatical in its religious views and radically hostile to Israel, recruited to its cause several hundred seekers of peace and justice, and managed to lure Israel into a trap, because it knew how Israel would react, knew how Israel is destined and compelled, like a puppet on a string, to react the way it did.…  Seguir leyendo »

El último discurso del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu fue verdaderamente el discurso de nuestras vidas. De unas vidas estancadas y sin esperanza.

Una vez más, la mayoría de los israelíes puede apiñarse en torno a lo que parece una oferta audaz y generosa pero, en realidad, es lo de siempre: un compromiso entre las ansiedades, la debilidad y el fariseísmo del centro-un-poco-derecha y el centro-un-poco-izquierda. Qué gran distancia entre esto y los derechos y las legítimas necesidades de los palestinos, ya aceptados por la mayor parte del mundo, incluido Estados Unidos.

Ahora, cuando ya se ha analizado y sopesado cada palabra del discurso, debemos dar un paso atrás y ver la imagen de conjunto.…  Seguir leyendo »