Literatura

Nunca me gustó Woody Allen. Supongo que comencé a ver sus películas demasiado pronto y que mi juicio como espectador siempre voló por debajo del radar de sus referencias culturales. En el fondo puede que me siga pasando lo mismo y por mucho que quiera siempre estaré más cerca del Manzanares que de Central Park. Como él mismo dice en las memorias que acaban de publicarse, creo que algunas de sus cintas son entretenidas pero ninguna de ellas habría bastado para fundar una nueva religión.

En condiciones normales nunca habría comprado un libro suyo. Mi amigo David Mejía, woodyallenero casi talmúdico, me regaló cuando ambos éramos estudiantes de Filosofía Cómo acabar de una vez por todas con la cultura.…  Seguir leyendo »

Entre mis lecturas de cuarentena he vuelto a Suetonio, quien, en su libro capital, Vida de los doce césares, entra en los pasillos mal alumbrados de la historia con paso de espía del pasado, y con diligencia de escritor de nota roja, o de gacetillero de revistas del corazón, busca penetrar los viejos misterios de la vida de los poderosos, sus vicios y excesos, taras familiares, incestos, megalomanías, crímenes, lujuria, avaricia.

Cuando nos ofrece al detalle los datos históricos, y entra en el entramado de las genealogías, el lector, que busca instruirse en las minucias de las vidas narradas, con la misma curiosidad de este historiador de hace dos milenios, puede dejar de lado esas arideces.…  Seguir leyendo »

Cuando era niña, en la Praga comunista los lectores hacían largas colas delante de las librerías. No había tanta oferta de entretenimiento como en los países democráticos y la gente dedicaba mucho tiempo a la lectura. Cuando caminaba de mi casa al colegio, con frecuencia veía colas formándose ya antes de que abrieran las librerías.

Las ediciones de autores como Marcel Proust y James Joyce se publicaban en tiradas de decenas de miles en un país de tan solo 10 millones de checohablantes. Y cuando se publicaba un nuevo libro de Bohumil Hrabal, un escritor que durante muchos años estuvo prohibido por la censura, los ávidos lectores pasaban la noche durmiendo en sacos de dormir en una cola que daba la vuelta a la manzana.…  Seguir leyendo »

El autor y su padre, Gabriel García Márquez. Credit Rogelio Cuéllar

Gabo,

el 17 de abril fue el sexto aniversario de tu muerte, y en gran medida el mundo ha seguido como siempre, con el ser humano comportándose con crueldad creativa y asombrosa, con generosidad y sacrificio sublimes y con todo lo que hay en medio.

Una cosa es nueva: una pandemia. Se originó, hasta donde sabemos, en un mercado, donde un virus brincó de un animal a una persona. Un pequeño paso para un virus, pero un gran salto para su especie. Es una criatura que evolucionó durante un tiempo incalculable a través de la selección natural hasta llegar a ser el pequeño monstruo voraz que es actualmente.…  Seguir leyendo »

Dans les rues de Hong Kong en 1894, les morts de la peste bubonique gisent au sol. Illustrations Getty Images

De tout temps, les peuples ont répondu aux crises sanitaires en propageant des rumeurs et de fausses informations. Que ce soit au XVIIe ou au XXIe siècle, la maladie est invariablement dépeinte comme un mal «étranger» infligé à la société depuis l’extérieur.

Istanbul. Cela fait maintenant quatre ans que je me consacre à l’écriture d’un roman historique dont l’action se déroule en 1901, pendant ce que l’on a coutume d’appeler la «troisième pandémie de peste», une épidémie de peste noire qui a fait des millions de morts en Asie, mais relativement peu en Europe. Or voici que depuis deux mois, mes amis, ma famille, mais aussi des éditeurs et des journalistes, toutes celles et ceux qui connaissent le sujet de mon ­nouveau livre, les Nuits de la peste, me pressent de questions sur les pandémies.…  Seguir leyendo »

A finales de los años sesenta, me encontraba yo trabajando en la pequeña editorial Galerna de Buenos Aires, fundada por Guillermo Schavelzon. Estábamos preparando una antología alrededor del grabado de Durero El Caballero, la Muerte y el Diablo, y le habíamos pedido a varios escritores que colaborasen con un texto. Uno de los primeros a plegarse al proyecto fue Jorge Luis Borges, quien nos ofreció dos magníficos sonetos sobre el tema. Cuando fui a verlo con la modesta suma que podíamos ofrecerle, se sorprendió: “¡Cómo! ¡Me van a pagar por unos pocos versos!”. No era falsa modestia. Borges no vivía (nunca vivió) de sus regalías, sino, después de la muerte de su padre, de conferencias que, a causa de su timidez ante el público, hacía que otros leyeran y de su miserable sueldo como empleado en una biblioteca municipal.…  Seguir leyendo »

En favor de Pérez Galdós

Tengo a Javier Cercas por uno de los mejores escritores de nuestra lengua y creo que, cuando el olvido nos haya enterrado a sus contemporáneos, por lo menos tres de sus obras maestras, Soldados de Salamina, Anatomía de un instante y El impostor, tendrán todavía lectores que se volcarán hacia esos libros para saber cómo era nuestro presente, tan confuso. Es también un valiente. Quiere su tierra catalana, vive en ella y, cuando escribe artículos políticos criticando la demagogia independentista, es convincente e inobjetable.

En la muy civilizada polémica que tuvo sobre Benito Pérez Galdós hace algún tiempo con Antonio Muñoz Molina, Cercas dijo que la prosa del autor de Fortunata y Jacinta no le gustaba.…  Seguir leyendo »

La escritora mexicana Amparo Dávila, durante un homenaje en su honor en el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México, en 2018. Sáshenka Gutiérrez EFE

Este sábado murió Amparo Dávila, una de las grandes escritoras latinoamericanas, en la Ciudad de México a los 92 años de edad. Nació en 1928, en Pinos, Zacatecas, México. La muerte de su hermano menor la marcó cuando era niña y en ese tiempo hojeaba, aterrada y maravillada a la vez, los grabados de los demonios de Gustave Doré en un ejemplar de La divina comedia que había en la biblioteca de su padre. Su familia se fue a vivir a San Luis Potosí, allí estudió la secundaria y la preparatoria. Publicó su primer libro de poemas a los 22 años, Salmos bajo la luna (1950).…  Seguir leyendo »

Cerca de cuatro millones de personas leyeron el artículo “Coronavirus: matemática del contagio para mantener la calma en medio del caos”, de Paolo Giordano, durante las 48 horas posteriores a su publicación el 25 de febrero en la web de Corriere della Sera. Se trata de la semilla de En tiempos de contagio, el libro de 75 páginas que ya ha sido contratado por casi treinta editoriales de todo el mundo. En español lo ha publicado Salamandra en papel, libro electrónico y audiolibro.

De todas las discusiones posibles a partir del ensayo del escritor italiano la que más me interesa es la de la viralidad.…  Seguir leyendo »

Como todo el mundo sabe, escribir bien no es sinónimo de escribir correctamente. Para escribir bien, y para hablar bien, hay que confrontarse con el mundo de las ideas, que es algo etéreo, volante, caprichoso como un pájaro. Cervantes escribió bien, y con su bien escribir destruyó el español por los siglos de los siglos. ¿Por qué creen que es tan difícil escribir en español, y aún más hablar en español?

Cuando Cervantes empieza su libro con esa frase magnética… “En un lugar de La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme”, está renunciando desde la primera línea a la precisión, a la posesión de la menor certeza.…  Seguir leyendo »

El hermano Justiniano

Recuerdo con exactitud las diez cuadras que había entre la casa de los Llosa, en la calle de Ladislao Cabrera, y el colegio de La Salle. Yo tenía cinco años y, sin duda, estaba muy nervioso. Ese día, mi primer día de colegio, las recorrí con mi madre que, incluso, me acompañó hasta el aula y me dejó en manos del hermano Justiniano. Este me presentó a quienes serían mis amigos cochabambinos desde entonces: Artero, Román, Gumucio, Ballivián. Al más querido de ellos, Mario Zapata, el hijo del fotógrafo que había documentado todas las bodas y primeras comuniones de la ciudad, lo matarían de una puñalada, años después, en una picantería de Cala-Cala.…  Seguir leyendo »

Benito Pérez Galdós alcanzó enorme éxito en vida y al cumplir un siglo con la muerte no ha dejado de ser leído, y mucho, una generación tras otra. No ha padecido eclipse alguno, y pienso, como ejemplo de eclipse, en Azorín. Hace ya quince años preparé para Visor una edición de «Memorias de un desmemoriado», una galería de recuerdos que publicó primero en «La Esfera» a lo largo de 1915 y 1916. De siempre me atrajo el interés de Galdós en que no conociésemos, o conociésemos insuficientemente, pasajes de su vida: su desmemoria intencionada.

Los silencios galdosianos son relevantes. Se han dedicado a nuestro autor cerros de páginas y a menudo transitamos entre nieblas.…  Seguir leyendo »

La grandeza de Galdós no se explica sólo por su maestría literaria. Por supuesto, domina los recursos técnicos del narrador realista: la capacidad de observación; la precisa evocación de ambientes, sin necesidad de farragosas descripciones; la creación de personajes que parecen vivos, cada uno con su peculiar lenguaje; la invención de tramas que captan el interés del lector; el adecuado ritmo narrativo…

Todo esto y mucho más lo posee Galdós pero no es suficiente para justificar su categoría. Detrás de todo ello está la actitud básica con que mira a sus personajes. Una comparación nos ayuda a precisarlo: Quevedo y Valle-Inclán, dos genios indiscutibles, disfrutan muchas veces zahiriendo a sus personajes, haciendo su caricatura, deshumanizándolos.…  Seguir leyendo »

En estos días de incertidumbre, me aferro a los libros. Rebusco citas que anoté en agendas olvidadas de otros años, reviso los cuadernos que nunca acabo y donde siempre escribo sin orden, traspuestos, vuelvo a mirar los subrayados y las páginas que marqué de libros que leí hace tiempo y que no recordaba.

Justo hace un mes, en una libreta que se supone que iba a destinar para escribir mis sueños y que apenas tiene historias que soñé pero sí plantas y flores secas de las que nunca anoto su nombre, escribí una cita de Ursula K. Le Guin, del último libro que tenemos editado aquí, gracias a Alpha Decay, Conversaciones sobre la escritura.…  Seguir leyendo »

Si aceptamos que de los buenos sentimientos no nace buena literatura, también habrá que observar cómo la literatura más alta –de los griegos a Shakespeare, de Cervantes a Dickens o Galdós– es inseparable de una piedad fundacional. Malparada en sus connotaciones, poco mencionada entre nosotros, la piedad, sin embargo, es la mirada que –al afianzar la igualdad radical de los hombres– hace posible la justicia. Por supuesto, como sabía Hobbes, no necesitamos muchas más pruebas para asumir nuestra igualdad que nuestra capacidad para matarnos los unos a los otros. Pero la piedad, en último término, según escribe Jiménez Lozano, «cuenta como una categoría del mero conocer la realidad».…  Seguir leyendo »

El poeta Ernesto Cardenal en 2013Credit...Esteban Félix/Associated Press

Incluso desde su ataúd, el poeta Ernesto Cardenal siguió siendo polémico. Mientras el gobierno de Daniel Ortega decretó tres días de duelo nacional en Nicaragua, los seguidores de Ortega interrumpieron su funeral, de forma violenta, gritando insultos y llamándolo traidor. También en Twitter, ese cielo donde lo provisional parece permanente y cualquier complejidad se simplifica, las reacciones ante su muerte mostraron la misma paradoja: santo y hereje, profundo humanista y miserable castrocomunista, bendito y maldito al mismo tiempo. La polarización política no sabe muy bien qué hacer con la poesía.La vida de Ernesto Cardenal (1925-2020) ofrece una extraordinaria posibilidad de recorrer buena parte del espíritu latinoamericano durante el siglo XX: es la historia de una búsqueda, en más de un sentido y en distintas dimensiones.…  Seguir leyendo »

Juan Benet suele funcionar bien como piedra de toque. Escritores que coinciden en muchas cosas (también cuestiones de gustos), e incluso tienen entre sí excelentes relaciones amistosas, se abren como las aguas del mar Rojo al llegar a él. De un lado están los que lo consideran como una cumbre en la novela española del siglo XX, encabezados por sus discípulos directos, como Javier Marías o Félix de Azúa. Del otro, los que celebran el comentario que hizo Savater cuando Benet criticó a la Unión Soviética por ser demasiado blanda con Solzhenitsyn: dijo que su opinión era muy importante, al ser Benet un gran especialista en técnicas de tortura, como puede comprobar cualquiera que intente leer una de sus novelas.…  Seguir leyendo »

Los pasos de mi memoria me conducen a una ciudad de libertad y al País de los Libros que cabía en una plaza. La ciudad se llama Madrid, y la plaza, la Puerta del Sol. A los seis años de edad visité la Casa de Fieras de una capital que tenía un scalextric en Atocha, trenes subterráneos y multitudes caminantes. Lo primero que hicieron fue llevarme a la librería San Martín, en la Puerta del Sol, y cogido de la mano, me dijeron que frente a su escaparate mataron a Canalejas. Hasta su desaparición visité a menudo aquella librería decimonónica de anaqueles de madera en la que el tiempo, gozosamente, se había detenido en la época de Benito Pérez Galdós.…  Seguir leyendo »

Son las cinco y media de la mañana. Hoy es sábado 28 de marzo de 1942 y en la enfermería de la prisión todo huele a yodo, a silencio y a final. Según hace constar el jefe de los Servicios Médicos del reformatorio de adultos de Alicante, acaba de fallecer “el recluso hospitalizado en esta Enfermería, Miguel Hernández Gilabert, a consecuencia de Fimia pulmonar. Ha recibido los Auxilios Espirituales”. El cadáver, sin embargo, tiene los ojos abiertos como dos piedras azules. Nadie, ni el enfermero de imaginaria Vicente Beneyto ni el auxiliar Blas Parreño, que se encargan de amortajarlo, logran cerrarlos.…  Seguir leyendo »

Estará ya al tanto de que en el arranque del siglo XXI casi se han dado la vuelta por completo los usos y costumbres propios de la transición de los siglos XIX al XX que usted vivió. Ahora, todo el mundo se habla y se escribe de tú. Permítame a mí, en cualquier caso, que le trate con el respeto que merece y lo haga de usted porque, al fin y al cabo, tengo el honor de estar dirigiéndome al mejor escritor español de todos los tiempos, junto a Miguel de Cervantes. Ahora que ha arrancado el año en el que conmemoramos un centenario desde que usted se fue, expertos y profanos se han puesto de acuerdo en que Benito Pérez Galdós comparte el pódium de las glorias literarias nacionales con el autor del Quijote.…  Seguir leyendo »