Rafael Sánchez Ferlosio

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

En el espléndido libro La aparición del público durante la ilustración europea de James Van Horn Melton (versión castellana en Publicacions de la Universitat de Valencia, 2009) se cuenta cómo en 1694 se estableció en Inglaterra la llamada Ley Trienal, por la que el Parlamento se comprometía a hacer elecciones cada tres años. Semejante novedad no le gustó nada a Daniel Defoe, que tuvo la clarividencia de desenmascarar las democracias virtualmente antes de nacer, al comentar de qué manera la recurrencia de elecciones al menos cada tres años tendría la indeseable consecuencia de mantener activas las rivalidades y las contiendas entre facciones políticas o partidos formales.…  Seguir leyendo »

Siempre se me ha antojado que las acuñaciones linguiísticas fijas, sin ningún carácter literario y por tanto bien diferenciadas de los refranes, aunque igualmente anónimas, eran con frecuencia tópicos ideológicos: por ejemplo, al menos los de mi edad ¿no hemos oído con frecuencia “una comida sana y abundante”? pues veamos cual era su lugar contextual de recurrencia. Describía siempre la alimentación de trabajadores manuales —“mecánicos” se los llamaba en el siglo XV—, obreros y sobre todo campesinos a jornal cuya condición no les habría permitido andar con gollerías, que, por lo demás, no habrían sabido apreciar, sino que les exigía nutrientes bien cargados de calorías, tubérculos y legumbres, sazonados con aceite y vinagre, y un par de presas de tocino y embutido, para proveerse de la fuerza muscular que su trabajo requería.…  Seguir leyendo »

Mira que me hizo reir mi amigo Javier Marías, fumador (por tópico suele añadirse ‘empedernido’, pero no sé si en su caso sería injusto) y feroz enemigo de la ley antitabaco, con su rechifla de las convenciones, asambleas, congresos, sobre cualquier tema cultural, científico, humanista y hasta “solidario”; como hoy gustan de llamar a lo que antaño eran cócteles de la alta sociedad a beneficio de tuberculosos, en los inmensos salones y hoteles de Eurovegas, rechifla sobre la que se explayó en su página del suplemento ilustrado de EL PAÍS de los domingos de hará un año o cosa así.

Me gustaría que las dudas de Rajoy sobre el proyecto del magnate norteamericano tuviesen, en el fondo, más que ver con los propósitos y promesas del Gobierno de luchar contra la corrupción nacional que con cualquier relajamiento de la ley antitabaco.…  Seguir leyendo »

Ningún cazador, como yo mismo hace 70 años, negará el fuerte y gratificante sentimiento de poder que da romper el vuelo y la vida de una perdiz sobre la vertical de su cabeza al verla y oírla rebotar casi a sus pies con el tan celebrado “pelotazo” propio de un ave de ala más bien corta para un cuerpo pesado. La gran ventaja de las armas de fuego es obrar a distancia, sin contacto con la presa y con la simultaneidad del efecto sobre esta y el trueno del disparo —que añade a nuestro placer el de un poder jupiternino: Iuppiter tonans—;tan instantáneo es todo ello que sería imposible no sentir la acción del dedo en el gatillo como causa eficiente en el sentido más cabal.…  Seguir leyendo »

Los antitaurinos catalanes se niegan a aceptar que las corridas de toros sean consideradas como cultura por el sufrimiento que infligen a un animal. No tiene precedente el criterio de esgrimir un juicio de valor moral para decidir de la pertenencia de una cosa a la “cultura”. El equívoco nace de esa actitud, tan del PSOE de González, de privilegiar la Cultura como cosa excelsamente democrática, y así se ha popularizado la manía de estar viendo cultura por todas partes, con nuevas y baratas invenciones; y a la mera palabra “cultura” se le cuelga impropiamente una connotación valorativa de cosa honesta y respetable.…  Seguir leyendo »

El éxito absoluto y clamoroso de monseñor Rouco en la reciente JMJ se debe al signo formal que imprimió a los tres años de preparación. En efecto, una y otra vez prospectaba por delante la fecha fija del cumplimiento bajo fisonomía de horizonte (“fisonomía” de hecho, pues no es que él haya dicho en ningún momento la palabra “horizonte”), con lo que a los colaboradores voluntarios los tres años de preparación se les trocaron de tiempo para en tiempo hacia. Un horizonte anticipado dinamiza la duración, la hace proyectiva. No es, pues, la duración del tiempo común de los mortales, de los pecadores, sino la del tiempo de los santos, de las almas piadosas, que solo miran a la salvación y anticipan como horizonte el de su propia muerte, a la que dan la cara sin temor alguno.…  Seguir leyendo »

La cultura en general y especializadamente la cultura de estadio ha sido siempre, de manera congénita, un instrumento de des-subjetivación política y de control social. Así ha sido en Roma desde el Panem et circenses; y sobre Grecia tenemos el testimonio, indirecto y tardío, de Luciano de Samosata -nació ya en la era cristiana, bajo el dominio del Imperio Romano-, que, en su diálogo Anacarsis o de la gimnasia, se remonta a los tiempos de Solón, al que nos pinta como hospitalario receptor y gentil acompañante de un escita, seguramente rico, Anacarsis, que baja hasta Atenas con el deseo de conocer la cultura y las instituciones de la Hélade.…  Seguir leyendo »

Tertuliano. Las víctimas no pueden ser despojadas del derecho de ser eternamente premiadas con el goce de ver sufrir eternamente a sus verdugos en el fuego eterno.

Las palabras rejuvenecen. Está claro que han renovado la palabra “tolerancia” sólo para poder darse el siempre sabroso gusto de decir “tolerancia cero”.

Un refrán sefardí. Nada expresa mejor la tradicional prevención del judaísmo contra la magia que aquel antiguo refrán sefardí: “Con dizir flama non se quema la boca”. La afortunada figura nos amonesta contra cualquier tentación de atribuir ningún poder a la palabra -que es lo que hace la magia verbal-, ni, por tanto, tampoco al pensamiento.…  Seguir leyendo »

Creo que el primer servicio que la televisión para niños les prestó a los papás y mamás fue aquel número de dibujos animados -de 1963- en el que cuatro niños cantaban: “Va-mos-a-la-ca-ma…”, mientras se encaminaban hacia la puerta; debía de ser un apoyo muy eficaz para que los padres mandasen a sus hijos a dormir a la hora en que lo hacían “todos los niños de España”, encarnados en los protagonistas de la historieta.

Desde entonces, con las privadas, han aumentado los programas para niños, pero a la vez se ha hecho mucho más frecuente el designio de servicio a los padres, porque se ha constatado hasta qué punto la televisión es el mejor baby sitter o canguro de este mundo.…  Seguir leyendo »

En principio parece muy verosímil la suposición de que cuanto menor sea la edad de un hijo, mayor será la autoridad o la influencia de los padres respecto de él. Digo “en principio”, porque es mucho lo que depende de diversas circunstancias, como la condición social de la familia, el estado de concordia o discordia de las diversas relaciones familiares, la comunidad o separación de residencia entre los miembros: distintos barrios, distintas poblaciones, colegios internos, o incluso el grado de desarrollo físico en relación con la edad: en los varones, por ejemplo, me parece que pueden contar bastante la talla y la musculatura alcanzadas entre los 15 y los 17 años, y aun me atreveré a decir que especialmente en comparación con las condiciones físicas del padre.…  Seguir leyendo »