Telebasura

De la defensa del Rey que hicieron recientemente distintas voces públicas, con motivo de los avatares judiciales de su yerno, me llamaron especialmente la atención —por su afinamiento y su novedad— las que, desde cierta izquierda inusualmente moderada, señalaron el deslindamiento básico que debe establecerse entre la cabal discusión sobre la jefatura del Estado y el ruido frivolón del periodismo rosa o amarillo. La puntualización me parece importante, no solo porque sitúa la cuestión de la Monarquía y del Monarca en su plano y contexto adecuados, sino porque desvela, además, una temeraria impostura de la prensa del corazón y de los programas de cotilleo que no se queda en ese tema, sino que está yendo mucho más lejos en los últimos años.…  Seguir leyendo »

Desde hace años proliferan los programas de televisión donde la gente se insulta y reconcilia en tiempo real. El presupuesto de esos arrebatos es que la espontaneidad ante las cámaras es posible. El espectador no contempla, espía. Los participantes son como los sospechosos que los guardias vigilan por circuito cerrado; están en libertad condicionada: pueden sucumbir a las más revueltas emociones siempre y cuando no salgan de ahí.

Para que un reality show funcione necesita torpeza de expresión y una convincente vulgaridad en las reacciones. Eso sugiere que se trata de circunstancias «naturales», ajenas a la sofisticación de un dramaturgo. Si los poetas románticos buscaban la esquiva flor azul, los protagonistas de los reality show buscan la no menos esquiva indiscreción.…  Seguir leyendo »

En recuerdo de Josep Pernau

En uno de los programas de televisión basura que abundan en las cadenas de televisión se ha producido una retirada de empresas anunciantes que hasta hace bien poco lo financiaban. Al parecer, ello ha sido como consecuencia de las críticas aparecidas en redes sociales. Para rebatirlas se ha llegado a afirmar que el programa no hacía otra cosa que ejercer la libertad de expresión y que los protagonistas de un suceso típico de crónica negra “tienen derecho a explicar su historia”.

Más allá de la excrecencia tóxica que supone para el derecho del artículo 20 de la Constitución tan demagógico argumento, el caso sirve para subrayar con carácter general que en este tipo de programas de pretendido entretenimiento, no se ejerce ni la libertad de expresión, ni tampoco el derecho a comunicar información veraz.…  Seguir leyendo »

Por Juan Cueto, escritor y articulista en El País (EL PAÍS, 30/11/07):

En el libro Content del arquitecto holandés Rem Koolhaas, editado por Taschen y que es una cartografía de la globalización, aparece el atlas del reality El Gran Hermano ocupando el tercer puesto en lo que el autor llama “Aventuras de la globalización”, inmediatamente después de los gráficos de las bases militares norteamericanas (6.702 distribuidas en 41 países) o la extensión planetaria de los McDonald’s (31.295 en 119 países) y mucho antes que los mapamundis de Ikea, los chinatowns o los monumentos de la Unesco en peligro.

El libro-catálogo de Koolhaas se editó hace apenas tres años y entonces había en el planeta un total de 22 Big Brother distribuidos en 33 países y con gran predominio de su presencia en África y América Latina.…  Seguir leyendo »

Por Fernando Sánchez Dragó, escritor y periodista. Actualmente dirige Diario de la Noche en Telemadrid (EL MUNDO, 27/11/07):

Asesinato -palabra mayor- de una chica rusa en Alicante el domingo 16 de noviembre. Había acudido unos días antes al siniestro reclamo de un programa de telebasura, impudicia y vasta audiencia. El criminal también andaba por allí. Imposible pasar de largo. La copa de mi indignación está colmada. Entro en liza.

¿Es la televisión buena vara para medir y entender a un pueblo? Eso dicen los sociólogos. Comprobemos si tienen o no razón. Yo no suelo verla, pero en fin… Me acomodo en un butacón con orejas de lobo feroz, empuño el mando a distancia y lo activo.…  Seguir leyendo »

Por Manuel Cruz, catedrático de Filosofía de la UB y director de la revista Barcelona Metrópolis (EL PERIÓDICO, 27/11/07):

Es probable que el grueso de los argumentos más importantes en relación con el caso de Svetlana, la mujer asesinada por su antiguo novio tras aparecer en el programa de Antena 3 El diario de Patricia, ya hayan sido planteados. Pero qui- zá precisamente por ello sea este un buen momento para hacer alguna consideración respecto a dimensiones menos llamativas del asunto que, abordadas en caliente, a muchos lectores les hubieran parecido del todo secundarias, cuando no irrelevantes.
Hay algo en la lógica profunda de funcionamiento de este tipo de programas que merece, sin duda, ser analizado.…  Seguir leyendo »

Por José Antonio Zarzalejos, director de ABC (ABC, 25/11/07):

Nadie se puso a pensar que el compañero de Svetlana era en realidad un monstruo que la asesinaría después de sorprenderla con su insana presencia en un programa de telebasura. Nadie comprobó que la sorpresa que el programa deparaba a Svetlana era en realidad una muerte súbita. Porque esos y otros programas no están pensados, están sólo producidos en función de la cuota de audiencia que puedan alcanzar y, por lo tanto, en la rentabilidad publicitaria que ofrezcan y los muy modestos costes con los que se manipule a los invitados y a la propia audiencia.…  Seguir leyendo »

Por Rosa Pereda, escritora y periodista (EL PAÍS, 23/10/07):

En España tenemos un verbo compuesto nuevo, que significa un oficio también nuevo: ir por los platós. Una profesión muy rentable, parece, que consiste en exhibirse y exhibir vidas privadas de otros, ya saben, la materia de lo íntimo, que siempre resultó apasionante, desde las tertulias rurales de aguja en mano, a las porterías urbanas, que tanto tiempo dieron certificados de buena conducta. Y de mala. Porque se trata, claro, de malas conductas. Sexo, dineros, y más recientemente, drogas: la curiosidad insaciable se desplaza a lo prohibido, y lo del sexo se está quedando obsoleto.…  Seguir leyendo »

Por Lorenzo Díaz, sociólogo, escritor y periodista. Ha publicado: La radio en España, 50 años de TVE y La caja sucia. Telebasura en España (EL MUNDO, 05/05/07):

Estaban mareando la perdiz. Fueron contumaces, no escatimaron presión mediática. A todas horas: en aeropuertos, en pabellones feriales, en saraos… Incluso siguieron a su hijo por los puticlubs sevillanos. Al final, se cobraron la pieza.

La detención de Isabel Pantoja el pasado miércoles por la noche, era la guinda que faltaba en esta hoguera de las vanidades lumpen-marbellí. ¿Una gloria nacional, un icono de la España profunda en chirona? ¡Qué duro es ser famoso en los tiempos que corren!…  Seguir leyendo »

¿Dejará de emitirse ‘telebasura’ en horario infantil?:
NO. Por una televisión al servicio del ciudadano. Sandra Barneda es presentadora de Informativos de Telemadrid (EL MUNDO, 05/12/04).
SI. Un estímulo para la imaginación. Teresa Viejo es periodista y presentadora de los programas Tal como somos -Castilla-La Mancha Televisión- y Siete días, siete noches -Antena 3 (EL MUNDO, 05/12/04).

Por Luis Rojas Marcos, profesor de Psiquiatría de la Universidad de Nueva York (EL PAIS, 15/11/04):

El Gobierno español es digno de elogio por haberse propuesto proteger a los niños indefensos de los posibles efectos perniciosos de la telebasura. Como este diario denunciaba hace unas semanas, “contenidos banales, zafios y morbosos, envueltos en un ensordecedor griterío y una retahíla de insultos de grueso calibre, salpican las televisiones españolas en el horario de tarde, cuando se concentra la mayor parte de la audiencia infantil”.

La fascinación de los seres humanos por las escenas provocativas de culebrones que no respetan la frontera entre lo privado y lo público y exponen las intimidades inconfesables de los protagonistas, es tan antigua como nuestra sincera preocupación de que contemplar estas imágenes puede ser perjudicial para la mente impresionable de los niños.…  Seguir leyendo »

Por Cristina Alberdi (LA RAZON, 10/11/04):

En estos días se habla mucho de autorregulación, corregulación y acuerdos diversos entre las cadenas de televisión estatal y el Gobierno, para evitar la telebasura en horario infantil, cuando lo cierto es que existe una Ley desde 1999 que prohíbe la emisión de programas que puedan perjudicar el desarrollo físico, mental o moral de los menores en determinadas franjas horarias. La Ley, denominada de Televisión Sin Fronteras, se incumple sistemáticamente ya que no ha habido voluntad por parte de nadie, ni Gobierno ni televisiones para acatarla. El primero en levantar la voz ha sido el Defensor del Pueblo, que alertó hace unos días en las Cortes, al presentar su informe anual, contra «las imágenes zafias y los cotilleos inútiles y abyectos que niños y jóvenes consumen cuando se sientan frente al televisor».…  Seguir leyendo »

Por Carmen Chacón Piqueras, vicepresidenta primera del Congreso de los Diputados y secretaria de Cultura de la Comisión Ejecutiva del PSOE (EL PAIS, 09/10/04):

Los niños españoles pasan casi el doble de tiempo frente al televisor que ante su maestro. Éste es el dato que arrojan hoy los estudios sobre los hábitos y consumos culturales en la infancia y adolescencia. Un alumno de entre 4 y 12 años consume unas 1.400 horas de televisión al año, frente a las 800 horas lectivas de un curso escolar. En la pantalla, durante ese periodo de tiempo, pueden llegar a ver hasta 12.000 actos violentos entre asesinatos, suicidios, ataques con armas de fuego o secuestros.…  Seguir leyendo »