Sábado, 29 de marzo de 2003

Por Antón Costas, catedrático de Política Económica de la Universidad de Barcelona (EL PAÍS, 29/03/03):

Hace un año, después del congreso del partido, el Gobierno de José María Aznar tocaba el cielo. Pero en los últimos meses se ha ido encontrando en su camino con una creciente contestación social a sus políticas e iniciativas que le ha hecho bajar de ese limbo, aunque sin comprender bien las causas. La razón es que José María Aznar, en su deseo de resolver durante su mandato todos los problemas pendientes del país y de cambiar las conductas sociales que considera inadecuadas, está sometiendo a la sociedad española a una concentración de problemas y a un estilo de hacer políticas que provoca quiebras de consensos sociales y grados de enfrentamiento político e ideológico desconocidos desde la democracia.…  Seguir leyendo »

Por Eduardo Galeano, escritor (EL MUNDO, 29/03/03):

A mediados del año pasado, mientras esta guerra se estaba incubando, George W. Bush declaró con solemnidad: «Debemos estar listos para atacar en cualquier oscuro rincón del mundo». Irak es, pues, un oscuro rincón del mundo. ¿Creerá Bush que la civilización nació en Texas y que sus compatriotas inventaron la escritura? ¿Nunca escuchó hablar de la biblioteca de Nínive ni de la torre de Babel ni de los jardines colgantes de Babilonia? ¿No escuchó ni uno sólo de los cuentos de las mil y una noches de Bagdad?

¿Quién lo eligió presidente del planeta?…  Seguir leyendo »

Por José Jiménez Lozano (ABC, 29/03/03):

Sean como sean las cosas, y no sé si incluso porque hay en nosotros, en nuestra constitución cerebral misma una tendencia a la armonía y un rechazo de lo inarmónico como lo muestran los experimentos hechos con homínidos que parecen quedar pasmados ante una pintura o una escultura antiguas, y hacer grandes gestos de reluctancia ante el arte de los ismos, de lo que no cabe duda es que asistimos a sucesos y espectáculos, que no es que sean nuevos -son incluso pura repetición de similares sucesos y espectáculos del pasado, pero nos desconciertan. Es más, es una experiencia diaria un sentimiento vago y difuso de ordinario, pero en otras gentes lacerante, de que algo no funciona o se ha deteriorado, y de que todo no es ya como venía siendo, esto es, racionalizable e inteligible, o, por lo menos, hecho costumbre, como una defensa contra lo irracional y la demasía.…  Seguir leyendo »

Por Carlos Taibo, profesor de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid (EL PAIS, 29/03/03):

Pese a la tragedia que acompaña a la agresión angloestadounidense contra Irak, y a manera de precario consuelo, la multitudinaria contestación que los hechos han levantado entre nosotros permite albergar algún optimismo. Cuando se sopesan las manifestaciones del 15 de febrero -y muchas de sus secuelas más recientes- es común que se deje en el olvido, con todo, algo que conviene rescatar: la convocatoria correspondiente corrió a cargo, en noviembre pasado y en Florencia, de los denostados movimientos de resistencia global.

Nada sería más ingenuo, claro, que atribuir a las redes antiglobalización la sorprendente capacidad de movilización que, en franco rechazo de la guerra, se ha revelado entre nosotros y en tantos lugares.…  Seguir leyendo »

Por Andrew J. Bacevich, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad de Boston y autor de American Empire: The Realities and Consequences of US Diplomacy, Harvard University Press, 2002 (EL PAIS, 29/03/03):

EE.UU. fue el ganador en el siglo XX, que se convirtió, tal como profetizó el periodista Henry Luce, en «el siglo estadounidense». A finales de los años noventa -victorioso en dos guerras mundiales, y triunfador de la larga y crepuscular lucha con la Unión Soviética-, EE.UU. había conseguido una posición de fuerza sin rival. Cuando entraron en el nuevo milenio, los estadounidenses no vieron razón para dudar de que esta era de ascendencia estadounidense no fuera a durar indefinidamente.…  Seguir leyendo »