Jesús Banegas Núñez

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de diciembre de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

En un reciente y magistral libro del sabio psiquiatra Enrique Baca, titulado: «Breviario del animal humano», comienza por sostener su autor que «en la naturaleza de lo humano no es posible separar la influencia genética de la influencia ambiental».

En las primeras etapas de la vida humana, el recién nacido necesita ser acogido «por un medio lo menos hostil y más potenciador posible» …que «encarna la madre biológica». Ello «supone de facto que el recién nacido depende de la benevolencia de quien se encarga de él». Conforme la vida avanza, «el deseo y la necesidad se diferencian de forma más clara» y el niño debe aprender que «la realidad impone límites racionales al deseo sin condiciones».…  Seguir leyendo »

Sostenía el gran maestro de la ciencia política recientemente fallecido Giovanni Sartori, en una de sus últimas obras, «La carrera hacia ningún lugar» (2015), que tan bien retrata la actual situación política de España, que el sistema electoral perfecto existe. Tal sistema debe ser proporcional en la primera vuelta y mayoritario en la segunda.

En la elección de alcaldes sería muy simple de aplicar, mientras que para el Congreso de los Diputados sería necesario establecer previamente circunscripciones electorales unipersonales. Conviene recordar al respecto que frente a nuestro sistema proporcional -corregido-, basado en listas cerradas por el jefe de cada partido, el sistema mayoritario expulsaría de la política a la mayoría de quienes acceden a ella sin reputación personal previa -una gran parte de los congresistas actuales- y obligaría a los partidos a postular candidatos de reconocido prestigio previo.…  Seguir leyendo »

Los hechos y noticias que desde hace algunas décadas hablan de Europa muy raramente están asociados a su progreso; suelen invitar al pesimismo acerca de nuestro futuro. La reciente evolución de la economía, de la población y, sobre todo, de los valores morales que han venido sosteniendo durante siglos nuestra pujanza cultural muestran evidentes signos de decadencia.

En materia económica, los países europeos hace décadas que se están viendo superados no sólo por los emergentes asiáticos -Corea, Singapur, Taiwán, China, etcétera-, sino también por EE.UU. Como consecuencia, el peso relativo de Europa en el mundo lleva décadas decayendo, no sólo en términos económicos, también tecnológicos y sobre todo en innovación.…  Seguir leyendo »

La más genuina conquista del sistema democrático liberal es su concepción de la ciudadanía: todos los ciudadanos de una nación son libres e iguales ante la ley, con independencia de su sexo, el color de su piel, o cualquier otra circunstancia de su personalidad. Y la consecuencia más sobresaliente de esta concepción democrática del ciudadano es la igualdad de oportunidades, sobre todo ante la ley, para desarrollar su vida. Ello implica que en un orden democrático liberal, todos los ciudadanos tienen los mismos derechos tanto legales como a las prestaciones que emanen del Estado.

Mientras el modelo liberal implica igualar a todos los ciudadanos en la línea de salida, el antiguo socialismo pretendía imponer la igualdad en la línea de llegada; es decir, que con independencia de las capacidades, méritos y gustos de las personas todo el mundo viviese igual.…  Seguir leyendo »

Estamos viviendo el zénit de la civilización occidental, como evidencian el nivel de riqueza absoluta y per cápita, la reducción de la pobreza extrema, la mejora de esperanza y condiciones de vida, y sobre todo, una ecuménica igualdad de oportunidades -incluida la educación- que pudiendo haber sido un sueño en el reciente pasado hoy son una realidad cada vez más extendida.

Frente a estos inmensos -en términos históricos- avances que han sido amplia y rigurosamente demostrados por premios Nobel de Economía como Phelps -Una prosperidad inaudita- y Deaton -El gran escape-, científicos como Pinker -En defensa de la Ilustración-, y ensayistas como Simon -The State of Humanity-, Norberg -Progress-, Rosling -Factfulness-, etcétera, hoy está de moda progresista la negación -sin prueba alguna- del zénit alcanzado.…  Seguir leyendo »

Prácticamente todas las desdichas de nuestra economía tienen relación directa o indirecta con la productividad: los niveles salariales comparativos con otros países, las quejas de los «millenials», la creación de empleo, los problemas de las pensiones, la recaudación fiscal, la competitividad de la economía, el crecimiento económico, etcétera. Sin embargo, nunca ha sido el eje principal, como debiera, de la política económica. El problema de nuestra productividad es doble: su nivel es comparativamente bajo y su ritmo de crecimiento casi nulo. Si en el periodo 1959-1996 aumentó considerablemente, desde entonces ha permanecido casi estancada. En consecuencia, España no sólo sigue en la cola del empleo, también de los salarios.…  Seguir leyendo »

Es comúnmente sabido que en Matemáticas opera la propiedad conmutativa, según el cual el orden de los factores no altera el resultado de una suma o una multiplicación. En política, sin embargo, no es de aplicación dicho axioma, porque el orden de los factores importa, y mucho, hasta el punto de poder clasificar las ideologías en función de la clasificación de dicho orden.

Los tres factores determinantes de la convivencia del hombre en una sociedad moderna, es decir, la originada sobre la base de los principios ilustrados del Estado democrático de Derecho son la libertad, la ley y la democracia.

Para los padres intelectuales de la democracia liberal -los pensadores ilustrados británicos y norteamericanos, principalmente- el orden de los factores no admite lugar a dudas: primero está la libertad individual que el Estado debe salvaguardar -junto con el derecho de propiedad- como su primera y más importante función; le sigue el cumplimiento de la ley -y de los contratos voluntarios- como eje civilizador de la convivencia social, y por último está la democracia como método de elegir a los gobernantes para que cumplan sin excusa la vigencia de los principios anteriores.…  Seguir leyendo »

Es altamente probable que la mayor parte de la gente que gana más de 150.000 euros al año en España los reciba a través de empresas de comportamiento fiscal ejemplar, pagando ya hoy uno de los mayores impuestos sobre la renta del mundo. Se trata de un grupo social de extraordinaria importancia para el funcionamiento de nuestro país, al que aporta conocimiento, esfuerzo y dedicación. Este tipo de personas, además de contribuir al Estado de bienestar, aporta recursos a la educación, la sanidad y las pensiones privadas.

Muchos de los integrantes de este perfil económico suelen tener un elevado nivel de formación académica, coronado con estudios de posgrado en escuelas de negocios y universidades extranjeras.…  Seguir leyendo »

A lo largo de la historia del pensamiento económico dos tradiciones epistemológicas se han venido disputando la interpretación de la lógica del funcionamiento de la economía: una de ellas tiende a pensar que la ciencia económica es algo que, como la física y las matemáticas, tiene vida propia e independiente de los agentes que con sus decisiones y acciones hacen diariamente economía, mientras que la otra sostiene que economía no es otra cosa que lo que hacen los agentes económicos y la teoría una mera explicación ex post del comportamiento lógico de estos.

Otra característica que distingue a las citadas epistemologías tiene que ver con la creación y distribución de la riqueza: mientras que la primera considera que la riqueza se produce sola y en todo caso asociada al capital –traducido en inversión productiva– y al trabajo –físico, se entiende– y, por tanto, que la ciencia económica debe interesarse por la distribución de la riqueza, la segunda otorga toda su atención a la creación de riqueza y, en consecuencia, a la figura del empresario y la innovación como ejes vertebradores del progreso económico y social habido en el mundo a lo largo de toda la historia.…  Seguir leyendo »

El insólito cambio de Gobierno que acaba de producirse en España, contemporáneo de la amenaza secesionista catalana, no oculta el problema de fondo de la España de nuestros días que, una vez reconducida nuestra economía por la senda del crecimiento económico y del empleo, no es otro que la reconsideración del funcionamiento de nuestro sistema de comunidades autónomas.

Como consecuencia del ejemplar discurso de S.M. el Rey frente al desafío nacionalista catalán, se despertó un legítimo, esperanzado y moderno patriotismo constitucional que ha hecho renacer la esperanza en el futuro de nuestro país.

En las próximas elecciones, que no debieran tardar mucho en producirse, el leitmotiv principal no puede ser otro que afrontar las realidades que funcionan mal para reconducirlas a una senda que es muy probable que pudiera ser apoyada por una clara mayoría de españoles.…  Seguir leyendo »

Vivimos en la cima del progreso humano a lo largo de la historia tanto a nivel mundial como español: la esperanza y calidad de vida de la gente, el acceso a la sanidad y la educación, la extensión de la libertad económica y política, el nivel de riqueza, el declive de la pobreza, etcétera, configuran el mejor mundo que hayamos conocido y que puede seguir progresando; pese a lo cual el pesimismo intelectual que niega la realidad sigue teniendo prestigio. ¿Cómo ha sido posible este éxito? La principal razón son los valores y principios que articulan nuestra civilización occidental, que sin embargo no dejan de cuestionarse por quienes se niegan a aceptar la realidad desde el populismo de moda.…  Seguir leyendo »

Desde la II Guerra Mundial los Estados occidentales –también el oriental Japón– han venido aumentando su dimensión, expresada en gasto público, hasta extremos tan exagerados que resultan imposibles de financiar. Si Suecia lideró entre los años 60 y 80 del pasado siglo dicho el crecimiento hasta desencadenar una gravísima crisis, España le sucedió como campeón occidental del gasto público al haberlo duplicado –como tanto por ciento del PIB– en las últimas cuatro décadas con un endeudamiento mayormente exterior, que lo agrava, equivalente a la dimensión de nuestra renta nacional. Para evitar la crisis financiera del Estado es perentorio: que la economía siga creciendo, que las administraciones públicas dejen de hacer lo que el sector privado puede hacer mejor, recortar subsidios y subvenciones que benefician a pocos y pagan muchos, y mantener un nivel de prestaciones sociales financiables sin deuda y para quienes verdaderamente las necesiten.…  Seguir leyendo »

EL último número de la revista «The Economist» ocupaba su portada con una sensacionalista y siniestra foto –que parece de estudio– según la cual los catalanes no pueden hablar porque –es de suponer, como luego veremos– viven en una región tibetana carente de libertades. Los titulares también son sintomáticos: en portada, «Stand off. How to save Spain», y en el interior, «Outrage in Catalonia. The government mishandles Catalan defiance».

Venía gozando la revista, fundada en 1843, de una bien ganada fama de seriedad y rigor en sus análisis de los acontecimientos mundiales, lo que cada vez se mezclaba más con tratamientos vulgares y superficiales de muchos temas que los lectores podíamos excusar con el refrán «quien mucho abarca poco coge».…  Seguir leyendo »

No es casual que las mayores corporaciones empresariales tengan su origen en los grandes espacios económicos del mundo. Las ventajas de contar con un mercado homogéneo de gran tamaño les permiten crecer a través de la innovación para después exportar desde posiciones de dominio de mercado. ¿Por qué apenas anidan en Europa las grandes compañías innovadoras? La respuesta es muy sencilla: porque el mercado interior europeo, siendo formalmente único, en realidad está fragmentado por intereses absurdos de muchos países, por lo que no alcanza en homogeneidad un tamaño suficiente.

Las organizaciones empresariales europeas llevan mucho tiempo clamando por un mercado verdaderamente único, con objeto de sacar a relucir nuestras mejores esencias competitivas y beneficiar con ello el crecimiento de la economía y del empleo.…  Seguir leyendo »

Más sociedad civil y menos Estado. Más libertad individual y menos intervención en nuestras vidas. Esos son los principios fundamentales que guían la actividad del Foro de la Sociedad Civil, una reunión de personas de diversos entornos y actividades interesadas en llamar la atención sobre la deriva de las sociedades occidentales y especialmente la española en dirección contraria. Nuestro foro quiere ser un recordatorio constante de la necesidad de no olvidar algunas verdades evidentes. Todo el mundo puede constatar a partir de la realidad de los datos que, según el epicentro de la sociedad se incline más hacia el individuo o hacia el Estado, los resultados son divergentes; los países más prósperos son aquellos en los que la libertad y la responsabilidad individual se expresan de manera más generalizada, mientras que en los menos desarrollados la dependencia del Estado –y por tanto la ausencia de libertad y responsabilidad individual– es más acusada.…  Seguir leyendo »

Durante los últimos veinticinco años,  España ha venido acumulando, con el esfuerzo de todos, un más que notable capital tecnológico y humano que, junto con las grandes inversiones en infraestructuras y un creciente esfuerzo innovador, sienta los pilares de la necesaria recuperación a largo plazo de nuestra paupérrima economía.

La profundidad y alcance de la crisis económica y sobre todo financiera que hoy asola nuestro país, y el consecuente y justificado pesimismo institucional y social en el que vivimos, no pueden servir de excusa para no afrontar el futuro con esperanza.

Nuestra crisis, más allá de la volatilidad circunstancial de los mercados financieros, tiene tantas razones de fondo como soluciones a la vista.…  Seguir leyendo »

La presencia del Estado, vía impuestos y gasto público en la economía, ha venido aumentando a lo largo de la historia hasta llegar a constituir un freno al crecimiento en los países que más lejos llegaron. En España, por afortunadas circunstancias históricas, la carga fiscal en relación con nuestro nivel de riqueza se vino manteniendo a un nivel relativamente bajo, así como el volumen de deuda pública. Sin embargo, en los últimos años, entre 2003 y 2007, nuestro país registró el mayor aumento de la presión fiscal de la UE-15 y desde el año pasado el déficit público se ha desbordado junto con la deuda pública; que, si le sumamos la privada, sitúa a nuestro país como uno de los más endeudados del mundo.…  Seguir leyendo »