Manuel Álvarez Tardío

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Julio de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

En mayo de 2011, el Consejo de Ministros presidido por Rodríguez Zapatero creó una Comisión de Expertos para estudiar el futuro del Valle de los Caídos de acuerdo con el artículo 16 de la ley 52/2007, conocida como ley de la memoria histórica. El informe que aquella entregó al Gobierno en noviembre de 2011 mostraba la necesidad de aunar prudencia y acuerdo para abordar un asunto tan complejo. De hecho, la Comisión se declaraba «consciente de las dificultades políticas y sociales» que suponía la «ejecución de sus recomendaciones», advirtiendo que correspondía al Gobierno decidir sobre la «conveniencia y oportunidad» y, sobre todo, «lograr los más amplios consensos sociales y políticos».…  Seguir leyendo »

Cinco años es poco tiempo para una democracia consolidada como la española. Sin embargo, es lo que ha tardado en nacer, crecer, declinar y comenzar a resquebrajarse el proyecto abanderado de la nueva política frente al denostado bipartidismo. Los fundadores de Podemos -activistas sociales y de movimientos antiglobalistas nutridos en la periferia de IU- pronosticaron una «crisis de régimen». Según su planteamiento, los derechos retrocedían sacrificados en el «altar de unos mercados guiados por la especulación y la rapiña». Denunciaron, al calor de la indignación, «un golpe de Estado financiero contra los pueblos del sur de la Eurozona». Su lenguaje disruptivo captó la atención de medios y opinión pública.…  Seguir leyendo »

Derrotas culturales

Los últimos días de los dirigentes socialistas en el Gobierno de la Junta de Andalucía tuvieron que ser frenéticos. Durante las negociaciones para la investidura Vox reclamó la derogación de la ley 2/2017, de Memoria Histórica y Democrática de Andalucía. Ante la posibilidad de que el PP se lo tomara en serio, el patio político, cultural y mediático de las izquierdas puso el grito en el cielo. Las condiciones eran adecuadas para la sobreactuación: en plena ola de aspavientos por el ascenso de la «extrema derecha», cómo no advertir sobre el riesgo que corría la Memoria Democrática. Además, cómo no aprovecharse de un PP errático que pasaba de la indiferencia -ese asunto no había estado en su programa- a una improvisada propuesta de ley de Concordia.…  Seguir leyendo »

La Transición ha muerto, ¡viva la Transición!

A menudo se habla de la crisis de la socialdemocracia y de sus muchos años de esquizofrenia. Si alguien tenía dudas, bastó comprobar en mayo de 2010 la frivolidad con que el Gobierno del socialista Rodríguez Zapatero sustituyó una política económica de alegre endeudamiento por otra de ajuste brusco. Por supuesto, no fue gratis y ahí están las movilizaciones del 15-M y los resultados de las elecciones generales para corroborarlo. No obstante, el PSOE parece haber resistido mejor que sus homólogos europeos. Buena parte de la explicación reside en el terreno cultural: los prejuicios de raíz socialdemócrata han mostrado una resiliencia encomiable.…  Seguir leyendo »

La derrota como una oportunidad

La red es un lugar donde encontrar muchas novedades. Pero a veces hay excepciones. La más notable estos días está en la página web de Podemos, ese grupo que no quería dejar de ser un movimiento y ha terminado fundando un partido muy antiguo. Llama la atención el documento que han publicado para explicar la «crisis catalana». El contenido y la forma son un clásico en la izquierda radical española; tanto que, si quitáramos la referencia al año 1978 y algunas expresiones sobre la actualidad, ¡quién no diría que está leyendo un panfleto de la minoría comunista del año 1931, la misma que nada más caer la Monarquía pensó que un bloque de ex monárquicos y republicanos moderados iba a poner en marcha la revolución burguesa!…  Seguir leyendo »

Es bastante probable que el Gobierno del señor Puigdemont declare pronto la independencia. Y que lo haga, además, con el cariño y la comprensión de unos cuantos miles de españoles. Los mensajes que pueden leerse en las redes y las opiniones que se expresan en algunos medios así lo atestiguan. Uno muy repetido es que la democracia sólo es un medio y que la legalidad, por tanto, tiene un valor relativo, según el momento y la finalidad ideológica. Esto es justo lo que hace falta para desbordar a la democracia por el lado de la revolución, que es, al fin y al cabo, lo que están protagonizando una parte de los catalanes en las calles y desde las instituciones, por paradójico que parezca.…  Seguir leyendo »

En una de las páginas más sugestivas de Pensar el Siglo XX, obra que recoge los diálogos entre los historiadores Tony Judt y Timothy Snyder, este último afirma: «La responsabilidad ética fundamental de la historia consiste en recordarle a la gente que las cosas sucedieron en realidad». A lo que Judt matiza con su perspicacia característica: la tarea de «descripción» es «crucial» para el historiador, pero «una segunda responsabilidad» consiste en «escribir la historia como la vemos, por poco atractiva que resulte al gusto contemporáneo». Y esto debe ser así aun a riesgo de que se produzca una «apropiación abusiva» de nuestro trabajo.…  Seguir leyendo »

El PSOE pierde la centralidad

No hace mucho hemos conocido un comunicado de la plataforma Ganemos Madrid en el que critican la conformación -y algo más- de la comisión creada por la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, a propósito de la aplicación de la llamada ley de la memoria histórica. A juzgar por su contenido, parece que 40 años después de concluido el periodo ominoso de la dictadura de Franco, el antifranquismo se resiste a morir. Sigue siendo un ingrediente primordial en la movilización de sectores de la izquierda antiliberal y anticapitalista, ahora englobados en las nuevas plataformas ciudadanas. Pero, ¿también en el Partido Socialista?

El PSOE de Felipe González y Alfonso Guerra lo mantuvo a buen recaudo, a sabiendas del peligro que entrañaba.…  Seguir leyendo »

Hasta cierto punto todo ha ocurrido como era previsible que ocurriera. Una vez conocido el fallo del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña, unos y otros han hecho públicas sus divergencias. Como se esperaba, los dos grandes partidos nacionales han hecho lecturas diferentes. En cuanto a los partidos que conforman el parlamento de la comunidad autónoma de Cataluña, tampoco ha habido demasiadas sorpresas. Buena parte de ellos habían anunciado cuál sería su respuesta si el Alto Tribunal modificaba algún aspecto del Estatuto. Los nacionalistas no habían ocultado que esa respuesta sería la consecuencia lógica de su negativa a reconocer ninguna legitimidad en ese Tribunal.…  Seguir leyendo »

En una publicación reciente que irritará profundamente a quienes creen a pies juntillas el aserto hayekiano de que los socialistas están distribuidos por todos los partidos, Tony Judt ha expresado una inquietud en la que, en mi opinión, reside gran parte del mejor diagnóstico que podemos hacer sobre lo que está ocurriendo a los partidos y a la política española de un tiempo a esta parte, no muy diferente, por cierto, de algunos males que aquejan a nuestros vecinos. Preocupado, con razón, por la manifiesta incapacidad que muestran las últimas generaciones de los países occidentales, incluidos nuestros representantes, para comprender el origen político del Estado del bienestar y para no caer en una tentadora, pero fraudulenta, simplificación económica de una solución que nació para resolver un problema político, Judt sugiere que no estamos bien preparados para mantener la solidez de nuestras democracias y los instrumentos públicos que han hecho posible la adecuada combinación de libertad y seguridad desde 1945 hasta hoy.…  Seguir leyendo »

Si pudiéramos preguntar a todos los españoles que votaron en las elecciones de junio de 1977 sobre los ingredientes esenciales de aquella transición, es probable que una amplia mayoría destacara el valor de la reconciliación. Ya en 1970 el Informe sociológico sobre la situación social en España había revelado que, pese a una fuerte presencia de actitudes políticas extremas, la mayoría de la sociedad miraba al pasado con un deseo indudable de archivar sus recuerdos, que no de olvidarlos; así, un porcentaje superior al 70% en todos los grupos de edad y categorías profesionales opinaba que era mejor que la juventud no hubiera vivido la guerra.…  Seguir leyendo »

Si hace 30 años se hubiera preguntado a los españoles qué costes estaban dispuestos a asumir por la descentralización política del Estado, es probable que muy pocos hubieran aceptado que ésta se tradujera en menos oportunidades de ascenso social para sus hijos. Pero lo que primaba en aquel contexto no era el lenguaje de los costes sino el de las oportunidades: casi todos tenían una visión esperanzada y positiva de la descentralización. En plena transición a la democracia y con la presencia indubitable de una conciencia histórica común sobre la tragedia de la guerra civil, no eran bienvenidas, por tremendistas y antidemocráticas, las voces que advertían sobre el riesgo que comportaba prescindir de lo mejor de la herencia liberal: un Estado centralizado que, mejor o peor, había construido un único espacio jurídico para todos los españoles, con independencia de la lengua que hablaran, las costumbres que les agradaran, las tradiciones a las que rindieran culto y la religión que profesaran.…  Seguir leyendo »