Irene Lozano

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Primero los datos nos quitan el escudo, después el algoritmo lanza su flecha. Y nos cazan. El último escándalo de Facebook vuelve a revelar la vulnerabilidad radical del usuario en las redes sociales. La empresa Cambridge Analytica se hizo a través de Facebook con datos personales de 50 millones de ciudadanos sin su consentimiento. Se trata de una empresa de marketing en redes que se anuncia como capaz de “cambiar el comportamiento de la audiencia mediante el uso de datos”. En efecto, los usó en la campaña de Trump.

Cuando hablamos de democracia, pensamos en votos e instituciones. Casi nunca nos planteamos su propósito básico: organizar la vida en común de gentes que piensan de forma diferente pero se gobiernan con idénticas leyes.…  Seguir leyendo »

Es como si la ilusión resplandeciera con toda la fuerza de la verdad”, escribió Baudrillard. Lo podrían firmar, un segundo antes de estrellarse con los hechos, los artífices del Brexit, los impulsores de la independencia de Cataluña o los negacionistas del cambio climático. Pese a su aparente disparidad, los tres fenómenos reflejan el signo de nuestros tiempos: un complejo estado de cosas en el que los razonables pierden los debates a manos de los ilusos, que a su vez son finalmente derrotados por la realidad.

Dos opciones narrativas subyacen en los grandes problemas a los que nos enfrentamos: los realistas tienen miedo; los utópicos deliran.…  Seguir leyendo »

Un diplomático inglés me contó hace meses un chiste, hablando, por cierto, de Israel y Palestina. Un irlandés que se encuentra perdido en medio de la campiña inglesa se encuentra con un hombre y le pregunta: “¿Cómo llego a Dublín?”. A lo que el inglés contesta: “Yo no empezaría desde aquí”.

En Cataluña también nos gustaría no empezar desde aquí, pero la realidad no tiene remedio. No es el momento de enumerar los fracasos de los últimos 35 años, sino de evitar los de las próximas décadas. Y “aquí”, a estas horas, se ubica en medio de una espiral fuera de control, por tanto, lo primero que hay que hacer es salir de ella, en vez de seguir esperando acciones y reacciones mutuas.…  Seguir leyendo »

No tengo dudas: los seres humanos podremos enamorarnos de los robots, pero esto no nos dice nada de las máquinas, sino de nosotros mismos y nuestra inmensa capacidad de amar. Ahora bien, ¿debemos amar a un humanoide? La industria de los robots sexuales los perfecciona cada día, tratando de que no sólo sirvan como objetos de deseo, sino como sujetos con los que interactuar y socializarse, es decir, capaces de tener algo parecido a una relación.

Las novelas de ciencia-ficción se han caracterizado por abordar nuestros grandes temores respecto al futuro, pero si por algo resulta inquietante la serie Black Mirror es porque sus tramas no se desarrollan en un lejano planeta ni en un siglo venidero, sino a la vuelta de la esquina.…  Seguir leyendo »

¿Estudias o trabajas? La manida pregunta para romper el hielo, cualquier noche, entre los veinteañeros ha quedado desfasada. No sólo porque los millennials, nacidos a partir de los años 80, sufren el desempleo como ninguna otra generación, sino porque el mundo laboral se está reorganizando. El trabajo y el estudio serán en la era digital completamente diferentes a los de la era industrial. En el mundo anglosajón se ha bautizado a este modelo como la gig economy, la economía del trabajo precario, pero que podemos traducir como temporal, por proyectos o como freelance. En EEUU esta amalgama de trabajadores representaba el 35% de la fuerza laboral en 2016.…  Seguir leyendo »

Con la firma de Donald Trump de la orden para levantar su muro antimexicano, el miedo ha terminado de ascender posiciones hasta llegar al corazón de la cultura política occidental. Ya estaba ahí, latente, ya se dejaba sentir en los bares: que si este tipo es peligroso, que menudas barbaridades dice… Despegó con el discurso inaugural de Trump basado en el resentimiento, la división y el odio. Y aterriza de manera concreta en forma de ladrillos para un muro.

Ahora se puede restar importancia a estas decisiones suyas o normalizarlas. Ambas respuestas sólo contribuirán a legitimarlo y fortalecerlo. La tercera opción es actuar y no va a ser fácil.…  Seguir leyendo »

Posverdad. Qué concepto tan elegante. Nunca la superstición tuvo un nombre tan hermoso. Nunca soñó con ver edulcorada su naturaleza hasta hacerla respetable. Consagrada como palabra del año, sólo nos explica que el mundo se ha vuelto ininteligible. El Diccionario Oxford ha definido “posverdad” como la circunstancia en que “los hechos objetivos tienen menos influencia en formar la opinión pública que las apelaciones a la emoción y las creencias personales”. Se diría que éramos Diderot y nos hemos convertido en Homer Simpson.

Sospecho que la cosa es más complicada. La verdad y la mentira en todas sus formas han convivido a lo largo de la historia.…  Seguir leyendo »

Durante siglos, el canon de belleza chino se ajustaba a los deseos del emperador. Éste asistió en cierta ocasión al espectáculo de una bailarina que había vendado sus pies para que adquirieran forma de medialuna. Le gustó tanto lo que vio que, desde entonces, se impuso entre las chinas ese modelo de pies pequeños, con los dedos rizados hacia la planta… Me ahorro describir las torturas a las que eran sometidas las mujeres para alcanzar el summum de la belleza pédica.

He recordado los pies de medialuna de las chinas al oír hablar estos días de una “legislatura de gobierno parlamentario”.…  Seguir leyendo »

“Nos hundiremos todas en un mar de luto”, dice Bernarda Alba cuando se suicida su hija menor. No sufre gran cosa por la muerte de Adela. Le preocupa lo que se van a poner. La casa de Bernarda Alba es una implacable alegoría sobre el estatus de la mujer española hace un siglo, cuando la preocupación social y cultural se centra en el cuerpo de ellas. Hay que salvaguardarlo de sus deseos naturales, del apetito de los hombres y de las habladurías de los demás.

Así era en España antes. Así es hoy para muchas mujeres musulmanas, aunque no para todas.…  Seguir leyendo »

Una de las historias más estremecedoras de la II Guerra Mundial es la de Claude Eatherly, piloto integrante del escuadrón que bombardeó Hiroshima, cuya trágica experiencia nos ayuda a asomarnos a la era de la robotización. En la madrugada del 6 de agosto de 1945, el comandante Eatherly, de 26 años, llevó a cabo el vuelo de reconocimiento sobre la ciudad japonesa, poco antes de que el Enola Gay descargara la mortífera bomba. Eatherly regresó a su base y durante varios días permaneció en silencio, digiriendo su conmoción.

De regreso a EE UU, pareció adaptarse a la vida normal durante unos años.…  Seguir leyendo »

Antes de que la furia de los papeles de Panamá se convierta en humo o en otro caso cerrado, antes de que festejemos en exceso el encarcelamiento de Mario Conde, hay que decir tres o cuatro cosas. Porque ninguna sociedad sale indemne de una sacudida tan brutal de sus élites políticas y económicas como la que estamos viviendo y lo peor que puede pasarnos es que nos acostumbremos, como indica la escasa sorpresa producida al conocerse que Rodrigo Rato también fue cliente de Mossack Fonseca.

Se nos ha dicho que Soria ha dimitido porque no ha sido capaz de explicar para qué mantenía sociedades ubicadas en paraísos fiscales.…  Seguir leyendo »

Cuentan que en cierta ocasión el presidente del Banco Mundial se largó una perorata contra la corrupción ante Suharto, presidente de Indonesia durante 30 años. Enumeró por extenso los perjuicios asociados a todas las malas prácticas en la gestión del dinero público. Cuando concluyó, Suharto le contestó con plena convicción: «Eso que ustedes llaman corrupción, nosotros lo llamamos valores familiares».

Con la corrupción sucede como con otros males sociales: no es que nuestra sociedad haya tolerado en otras épocas la violencia de género, es que se llamaba «crimen pasional». Sin embargo, una vez que se identifica el fenómeno como un abuso de poder, el delito se vuelve especialmente repugnante para la sociedad y por ello intolerable.…  Seguir leyendo »

Nosotros, los demócratas, aún no sabemos cómo llamarlos: Daesh, ISIS, ISIL, Estado Islámico… Ellos, en cambio, ya tienen una historia que contar y les basta un solo nombre para señalar a sus enemigos: “infieles”.

Daesh es tres cosas al mismo tiempo: un grupo terrorista, un proto-Estado y un relato. Para enfrentarnos al grupo terrorista tenemos el Derecho. Para combatir a ese embrión de Estado brutalmente medieval, disponemos de los medios de la guerra. Sin embargo, ante su narrativa estamos desarmados.

Estos yihadistas a quienes los líderes de Al Qaeda consideran demasiado extremistas, son salvajemente violentos, pero también hábiles narradores. Cuidan extremadamente su propaganda, y se sirven del lenguaje audiovisual, el más apto para conquistar los corazones hoy día, con el que hacen proselitismo en la web y las redes sociales.…  Seguir leyendo »

Esta es la única profesión en la que, cuando alguien quiere elogiarte, te dice que no pareces militar”. La frase es de un teniente coronel destinado en Herat (Afganistán), uno de los 120.000 hombres y mujeres que sirven a nuestro país, a menudo con más voluntad que medios y siempre con más obligaciones que derechos. Si las Fuerzas Armadas son la suma de los profesionales y sus recursos materiales, en estos cuatro años el Gobierno ha cuidado mucho más estos últimos, en detrimento de un valioso capital humano que no merece la dirección política y militar que tiene.

La gestión de los Programas Especiales de Armamento (PEAs) así lo acredita.…  Seguir leyendo »

No se ha vendido el alma europea porque no hay diablos que la compren. De modo que, tal como aseguraba el Jean Danthès de Romain Gary (Europa), quienes nos pueden haber engañado son “una sucesión de timadores, impostores, tramposos y pequeños mercachifles que prometen mucho pero nunca cumplen. En el peor caso, el fascismo o el estalinismo, con sus ofertas de felicidades inauditas”. El discurso oficial europeo lleva años ofreciendo sólo una pesadilla tras otra: recortes en derechos y certezas. Por eso a los charlatanes les ha bastado con sacar a la palestra sus crecepelos populistas para poner ante los ojos de los votantes un sueño, como hace décadas que la política no lo ofrecía.…  Seguir leyendo »

Según todos los indicios, vivimos en el año 2013, por tanto conviene actualizar los prejuicios y no pensar con los de 1975. Viene esto al caso de la noción de consenso, un valor político muy apreciado por la sociedad española y que, sin embargo, ha sufrido su última derrota con la humillante eliminación de Madrid como sede olímpica.

Con gran afectación, los delegados españoles se mostraron orgullosos porque, pese al fracaso, la candidatura de Madrid había revelado qué bien hacemos las cosas cuando todos remamos en la misma dirección: las instituciones, los ciudadanos y la mayoría de los partidos (no así UPyD, por cierto).…  Seguir leyendo »

Cuando se afirma que el presidente Rajoy carece de relato, él y su círculo cercano interpretan que existe un fallo de comunicación. Animosos, se ponen a comunicar a diestro y siniestro, pero siguen sin tener un relato, es decir, una narrativa que dote a sus actos de legitimación. Para ello hay que ubicar las decisiones en el tiempo e imprimirles sentido, como sabe muy bien el príncipe del cuento: hace algo tan estrafalario como besar a una rana, porque sabe que va a convertirse en princesa. Esa certeza dota de sentido su sacrificio.

Imaginemos por un momento que la mutación de la rana se demora unos meses, algo perfectamente posible, pues transformar un ser vertebrado, viscoso y sin lenguaje, en una bella princesa erguida y parlante no es tarea de un día.…  Seguir leyendo »

Algo no está yendo bien. De los dos métodos clásicos para obligar a alguien a aceptar aquello que le perjudica -la fuerza y la persuasión-, los gobernantes europeos han elegido el segundo: civilización obliga. La persuasión se consigue mediante una sutil elección de las palabras, para que cumplan su función de forma inconsciente. Lo describió con admirable franqueza Frank Luntz, asesor lingüístico del Partido Republicano, en su libro Words that work (Palabras que funcionan). En la década de los noventa se encargó de reformular su mensaje sobre el sistema asistencial, que era Preservar y proteger la Seguridad Social: “En mis encuestas y trabajo de campo”, relata Luntz, “percibí que la mayoría de la gente era favorable, en realidad, a una postura más activa y comprometida.…  Seguir leyendo »

Proclamarse austero hace solo cinco años resultaba una provocación. Lo recuerdo muy bien, porque en aquella época había dejado mi trabajo fijo en una redacción y no me quedó otro remedio que imponer severos recortes a mis gastos. Se trataba de restricciones y así hubiera debido llamarlas, pero en conversaciones en las que cualquiera relataba alegremente una Nochevieja en Estambul financiada a crédito, necesitaba un eufemismo que no me convirtiera en una inadaptada. En aquellos años, sugerir que una se privaba de algo -cuando tenía a todos los bancos dispuestos a impedirlo- equivalía a ser considerada una avara, algo insoportable para todos los que de pequeños leímos la historia de Ebenezer Scrooge en el Cuento de Navidad de Dickens.…  Seguir leyendo »

No se puede echar un remiendo a la socialdemocracia -como muchos tratan de hacer- sin tener en cuenta una consideración previa: la socialdemocracia no es una ideología, sino una adaptación a la coyuntura. En un momento y un lugar muy concretos -Europa Occidental después de la II Guerra Mundial- se trató de incorporar el principio rector del socialismo, la idea de igualdad, al régimen de democracia liberal y la economía de libre mercado. Esto significa que la socialdemocracia es, en sí misma, liberal por los cuatro costados: nace en el sistema liberal, se siente cómoda en él y no aspira a destruirlo -ni política ni económicamente-, sino a corregir sus injusticias dentro del marco institucional.…  Seguir leyendo »