Ignacio Martínez de Pisón

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Entre la diversidad de banderas que engalanan los balcones de Barcelona todavía quedan algunas, bastante gastadas ya, que proclaman el viejo eslogan de “Volem votar”. Si viniera un extraterrestre y nos preguntara por el sentido de esa frase, tendríamos que explicarle que los habitantes de esa vivienda no sólo no han sido despojados de su derecho al voto sino que han tenido muchas ocasiones de ejercerlo. De hecho, desde que esa bandera se colgó no hemos parado de votar: en el “proceso participativo” del 2014, en las elecciones “plebiscitarias” de hace un año, en las generales de diciembre pasado, en las también generales de junio… Y, según dicen, puede que tengamos pronto otras generales y otras autonómicas, a las que esta vez llamarán “constituyentes”.…  Seguir leyendo »

El noventa y cinco por ciento de los atentados mortales de ETA se produjo después de la muerte de Franco. Con cada paso que España daba en la consolidación de la democracia la actividad criminal de la banda no sólo no decrecía sino que aumentaba: al frustrado golpe de Estado de 1981 respondió con el asesinato de un comisario en Deusto y a la victoria socialista de 1982 con el de un policía nacional en Vitoria. En algún momento ETA fue una organización antifranquista, pero pronto quedó claro que su único enemigo era España. Más concretamente, la democracia española.

Seis años después de su último asesinato, la prolongada persistencia de su actividad homicida sigue siendo materia de estudio.…  Seguir leyendo »

Aunque siempre me ha gustado viajar, hay algunos países a los que casi seguro que nunca iré. Por ejemplo, Corea del Norte: esa mezcla de tiranía, miseria y atraso sitúa al viajero occidental en una incómoda posición de superioridad moral. Pero que no vaya a viajar físicamente a ese país no quiere decir que no pueda visitarlo a través de la literatura. Sospecho que ahí reside la principal diferencia entre las guías turísticas y los libros de viajes. Las guías son una promesa de acción y los libros de viajes un propósito de omisión: mientras las primeras nos hablan de viajes que queremos hacer, los segundos nos hablan de los viajes que hemos decidido ahorrarnos porque otros se han ofrecido a hacerlos por nosotros.…  Seguir leyendo »

Desde ayer jueves hasta mañana sábado, una treintena de especialistas de diferentes países se reúnen en la madrileña Universidad Alfonso X el Sabio para hablar de la vida y la obra del norteamericano John Dos Passos. Que yo sepa, es la primera vez que una institución española acoge un congreso sobre un autor como él, que tuvo una estrechísima relación con España. De todos sus libros, mi favorito es el último que publicó en vida, unas memorias tituladas Años inolvidables en las que precisamente se extiende sobre sus experiencias en España. El título original (The best times) es aún más elocuente que su traducción: el escritor se había propuesto hablar de los buenos tiempos, de los mejores años de su vida, y en esa evocación de su juventud viajera sólo podía haber sitio para la celebración.…  Seguir leyendo »

En los años ochenta y noventa viajé con frecuencia al País Vasco, y recuerdo bien cómo se relajaba el ambiente cuando ETA anunciaba un alto el fuego y cómo todo se ensombrecía otra vez cuando volvían a atentar. En esas dos décadas hubo cuatro o cinco treguas. La organización terrorista se sentía legitimada para permitir a los vascos llevar una vida normal en una sociedad en paz y luego para prohibírselo: hasta tal fecha podréis vivir sin temor a ser secuestrados o asesinados, pero a partir de tal día volveréis a pasar miedo… Y, por supuesto, que esas treguas no concluyeran en un alto el fuego definitivo era siempre culpa del enemigo, la pérfida democracia española.…  Seguir leyendo »

Me entero ahora de que Diez negritos, la novela de Agatha Christie que tantos adolescentes leímos en la vieja edición de Molino, ya no se titula Diez negritos sino Y no quedó ninguno. El libro apareció en Gran Bretaña con el título de Ten little niggers, tomado del primer verso de una canción infantil del estilo de nuestro Cinco lobitos tiene la loba. Corría el año 1939. La editorial estadounidense consideró que el título original británico podía ofender a la población negra y decidió sustituirlo por And then there were none, últimas palabras de esa misma canción infantil.…  Seguir leyendo »

Este año se conmemora el cuarto centenario de las muertes de Cervantes y Shakespeare. Suele repetirse que murieron el mismo día de 1616 y que por eso esa fecha, el 23 de abril, fue elegida para las celebraciones del día internacional del Libro. La realidad es que Cervantes fue enterrado el 23 de abril pero había muerto un día antes, el 22. En cuanto a Shakespeare, es cierto que murió el 23 de abril, pero, mientras en España y otros países se había adoptado el calendario gregoriano, en Inglaterra seguían rigiéndose por el calendario juliano, lo que quiere decir que, según el cómputo actual, su muerte no se produjo hasta el 3 de mayo.…  Seguir leyendo »

El mejor amigo de Federico García Lorca en su época de estudiante de Derecho en Granada se llamaba Lorenzo Martínez Fuset. En la cincuentena de cartas de él que se conservan, las expresiones de afecto son constantes: “amado hermano”, “tu siempre amigo que te quiere mucho”, “tu hermano de corazón”. Son cartas de un letraherido que se interesa por los proyectos literarios de su amigo y le mantiene al corriente de los propios. En algunas de ellas aparece mencionado Antonio Machado, con el que Martínez Fuset entabló amistad durante su época de profesor en Baeza y que manifestaba una viva curiosidad por los escarceos de los poetas jóvenes.…  Seguir leyendo »

La Biblioteca Nacional publica con regularidad la lista de autores cuyas obras, transcurridos ochenta años desde su fallecimiento, han pasado a dominio público. Obras, por tanto, que no están sujetas a ninguna restricción de la propiedad intelectual y cualquiera puede legalmente reeditar, adaptar o colgar en la red sin tener que pedir autorización ni pagar un solo euro. En la lista de este año (es decir, en la lista de escritores muertos en 1935 cuyas obras acaban de quedar libres de derechos) figuran noventa y tres nombres, la mayoría de ellos totalmente olvidados. Sólo unos pocos me resultan familiares: Joaquín Belda, autor de novelas sicalípticas que gozaron de gran popularidad; Luis Bello, escritor viajero y miembro menor de la generación del 98; Jacobo Sureda, poeta ultraísta mallorquín; Manuel Bartolomé Cossío, pedagogo y experto en la pintura del Greco; Francesc Martorell i Trabal, historiador barcelonés; Adolfo Marsillach, dramaturgo más conocido por ser el abuelo del actor del mismo nombre; Ramón Sijé, poeta oriolano al que su paisano Miguel Hernández dedicó una memorable elegía…

No sé qué ocurrirá el año que viene, cuando se cumplan ochenta años de la muerte de escritores como Valle-Inclán, García Lorca o Unamuno, pero sí puedo aventurar que entre las editoriales actuales no va a haber carreras para ver cuál es la primera en reeditar los libros de Belda, Bello y los demás.…  Seguir leyendo »

Una tarde de otoño de 1967, en el curso de un festival de poesía que se celebraba en Londres, los participantes fueron invitados a una fiesta en un barco atracado en el Támesis. La estrella era Pablo Neruda, que en un momento dado se fue a un rincón y pegó la oreja a una radio. Estaba esperando noticias de Estocolmo. Y llegaron noticias, pero no las que a él le habrían gustado: el premio Nobel que aspiraba a recibir se lo acababan de dar al guatemalteco Miguel Ángel Asturias, lo que quería decir que la cuota latinoamericana estaba cubierta para una temporada.…  Seguir leyendo »

Muchos de los que éramos veinteañeros en los años ochenta nos acogimos a la objeción de conciencia para no hacer la mili, y algunos de ellos acabaríamos librándonos tanto del servicio militar como del civil. En aquella España carente aún de un desarrollo legislativo pleno, no era raro que existieran vacíos legales. El de los objetores era uno de ellos. La Constitución había consagrado ese derecho en 1978, pero la ley que debía regularlo no se aprobó hasta seis años después, y aún pasarían algunos años más antes de que entrara en vigor el reglamento que normalizaría el cumplimiento del servicio civil.…  Seguir leyendo »

Hace algo más de un mes me acerqué al Arts Santa Mònica a ver la exposición que recordaba a Jaime Gil de Biedma a los veinticinco años de su muerte. Algunos poemas suyos en las paredes, unas cuantas grabaciones con su voz y para de contar: bien poca cosa, tratándose del poeta en lengua castellana más influyente de la segunda mitad del siglo XX. Por otro lado, aún puede visitarse en el vestíbulo de la Biblioteca de Catalunya la exposición dedicada al poeta y editor Carlos Barral, que murió sólo un mes antes que su buen amigo Gil de Biedma. Unas cuantas primeras ediciones, un puñado de dedicatorias curiosas y algún documento suelto sobre su trayectoria política.…  Seguir leyendo »

Hace unos años, en un viaje a Cabo Verde, visité el campo de concentración de Tarrafal, el mayor de la historia del colonialismo portugués. Inaugurado en 1936, se mantuvo en funcionamiento hasta la revolución de los claveles y, aunque la dictadura de Salazar lo empleó sobre todo para retirar de la circulación a sus opositores políticos, las tensiones desatadas por los procesos descolonizadores llevaron también allí a ciudadanos de Angola, GuineaBissau y el propio Cabo Verde. A los prisioneros más irreductibles los castigaban hacinándolos en una minúscula celda de aislamiento en la que la temperatura alcanzaba los cuarenta grados. A esa celda la llamaban Holandi-nha, porque en las islas era costumbre engañar a los niños diciéndoles que, cuando algún familiar moría, se había ido a Holanda, destino de muchos emigrantes que generalmente no regresaban: tampoco de esa Holandinha se solía regresar.…  Seguir leyendo »

Paso con frecuencia por delante de la facultad de Derecho de la Diagonal, uno de mis edificios preferidos de Barcelona. Sus formas rectangulares, esquemáticas, la ligereza de sus líneas, la alegre blancura de su fachada principal sugieren una falta de solemnidad que nada tiene que ver con la época en que fue construido: nada menos que 1958, en pleno régimen militar, cuando apenas si se atisbaba la tibia liberalización del desarrollismo. Su arquitectura, adelantada a la autoritaria severidad del momento, parece más acorde con una etapa que aún tardaría un par de décadas en llegar. Vieja y joven a la vez, la facultad, anterior a mi nacimiento, corresponde más bien a la época en que me instalé en Barcelona como estudiante universitario.…  Seguir leyendo »

Identidades

En un debate reciente escuché al político de la CUP David Fernàndez decir que quería independizarse de España pero sin renunciar ni a Machado ni a Lorca ni a Rosalía de Castro. Hombre, qué bien: eso es como lanzarse a agarrar el jamón y dejar el tocino para el de atrás. Lo bueno de lo tuyo sigue siendo mío, pero lo malo te lo quedas para ti. Digo yo que, si David Fernàndez no quiere renunciar ni a Machado ni a Lorca ni a Rosalía, tendrá que cargar al menos con la parte alícuota de don Jacinto Benavente. No vale eso de coger sólo lo que nos gusta y dejar a los demás lo que no.…  Seguir leyendo »

Los políticos empiezan a ponerse de acuerdo en que hay que reformar la Constitución, pero en Convergència no quieren ni oír hablar de eso. Por supuesto, les parece irrelevante que la propia Convergència contribuyera a redactarla y que más del noventa por ciento de los catalanes la aprobara en referéndum. Entre esos votantes supongo que estaban Artur Mas y varios de sus consejeros, pero a ellos qué más les da: hace años que consideran que la Constitución es papel mojado porque (dicen) buena parte de los catalanes actuales no tuvieron ocasión de votarla. En el relato mítico del nacionalismo hay una Catalunya eterna, inamovible, fiel a sí misma, y otra volátil, escurridiza, subordinada a los vaivenes del momento: no se discuten los bombardeos borbónicos de hace trescientos años como fuente de legitimidad, pero se niega toda validez a un referéndum de hace sólo treinta y siete.…  Seguir leyendo »

Si no fuera por las numerosas calles que llevan su nombre, el almirante gallego Casto Méndez Núñez estaría hoy tan olvidado como la pequeña y absurda guerra que consagró su heroísmo. Esa guerrita, que unos llaman del Pacífico y otros Hispano-Sudamericana, fue la consecuencia de una cadena de conflictos diplomáticos menores y desembocó en 1866 en el bombardeo del puerto peruano de El Callao, en el que el propio Méndez Núñez resultó herido. El episodio, recreado por Benito Pérez Galdós en uno de sus Episodios nacionales, fue solemne motivo de inspiración para pintores de cuadros históricos, que por entonces estaban muy en boga.…  Seguir leyendo »

Filek

Uno de mis libros favoritos es Dora Bruder, en el que Patrick Modiano rastrea las huellas dejadas en los registros públicos por una adolescente desaparecida en el París de la ocupación: partidas de nacimiento, datos del padrón, expedientes académicos, etcétera, y finalmente la lista de judíos deportados a Auschwitz, en la que figuran los nombres de Dora y su padre. Modiano hizo las pesquisas a mediados de los noventa, cuando internet era todavía un inmenso recipiente semivacío: no creo que se molestara siquiera en guglear el nombre de Dora Bruder. Dieciocho años después de la aparición del libro, la digitalización de fondos documentales ha avanzado tanto que a nadie se le ocurriría iniciar una indagación así sin asomarse primero a ese inmenso arsenal de información.…  Seguir leyendo »

En mayo de 1948, a las pocas horas de la proclamación del Estado de Israel, los países árabes vecinos le declararon la guerra. Entre esos países estaba Iraq. Louise Aynachi, que por entonces era poco más que una adolescente, vivía con su familia judeo-iraquí en una villa en Bagdad, a orillas del Tigris. En esa zona entre los ríos Tigris y Éufrates existían comunidades hebreas desde hacía dos mil seiscientos años. Pero a partir de ese mes de mayo ya nada sería lo mismo: leyes antisemitas, despido de funcionarios judíos, creciente hostigamiento por parte de la sociedad. Por muchos siglos que llevaran instalados, en Bagdad no había futuro para los judíos.…  Seguir leyendo »

La historia, señor Junqueras

En un programa reciente de La Sexta noche, el líder de ERC, Oriol Junqueras, afirmaba que la mayoría de los estados europeos actuales se fundaron el siglo pasado. Con ello daba a entender que una eventual secesión de Catalunya no sólo no tendría nada de extraño, sino que formaría parte de la normalidad histórica. Si tantos países han dado ese paso, ¿por qué no Catalunya? Y si eso forma parte de la normalidad, ¿por qué temer grandes dificultades o consecuencias traumáticas? Como dijo hace poco otro candidato de ERC, el actor Juanjo Puigcorbé, “Torremolinos se segregó de Málaga y no pasó nada”.…  Seguir leyendo »