Intelectuales

El pasado lunes moría a los ochenta y nueve años Harold Bloom. Había impartido su última clase el jueves de la semana anterior, fiel al infatigable intelectual que había escrito más de cuarenta libros, cientos de artículos y prólogos, editado infinidad de monografías, y que había enseñado en Yale durante sesenta y cuatro años. Bloom, nacido en una familia judía del Bronx, tuvo por lengua materna el yidis y, en menor medida, el hebreo aprendido en la escuela. A este hijo de un trabajador textil con problemas de juego y un ama de casa siempre rodeada de rabinos le gustaba recordar que no habló inglés hasta los seis años.…  Seguir leyendo »

Mario Bunge, profesor emérito en la prestigiosa universidad McGill de Montreal, en Canadá, cumple 100 años este sábado. Motivos para celebrarlo son su tan extensa como excelente obra profesional y científica y también, y no es menos, su elocuente y humanitaria personalidad.

Mario Bunge es autor de más de un centenar de libros y medio millar de publicaciones sobre física teórica, matemática aplicada, teoría de sistemas, fundamentos de física, de sociología y de psicología, filosofía de la ciencia, filosofía de la tecnología, semántica, epistemología, ontología, teoría del valor y ética, además de un sin número de ensayos diversos y artículos periodísticos sobre temas de la actualidad.…  Seguir leyendo »

Chez les intellectuels, il est des réconciliations d’autant plus spectaculaires que les joutes ont été violentes

L’idée selon laquelle les intellectuels seraient anémiés au plan de leur émotivité, de leur sensibilité, en raison de la prévalence qu’ils accordent au monde des idées, est un cliché démenti par toute l’histoire intellectuelle, faite de relations d’amitié, de proximité affective, mais aussi de vives jalousies, de compétition auprès du lectorat, de solides rancœurs et de haines recuites. Dès lors, les controverses intellectuelles ne se départissent pas de ce climat mêlant arguments rationnels et mépris mutuel. Comme l’écrivait Pierre Nora en 1980 lors du lancement de sa revue Le Débat : « Il y a du paranoïaque virtuel chez le plus tranquille des intellectuels. …  Seguir leyendo »

Qué hacemos con Maeztu

Han pasado 82 años desde que un grupo de milicianos republicanos asesinara al periodista y ensayista Ramiro de Maeztu. De esta forma se ponía fin a la vida de uno de los intelectuales españoles más relevantes de comienzos del siglo XX. Su figura, sin embargo, sigue generando polémica. Hace unas semanas, un colegio público de Córdoba acordó cambiarse el nombre del actual Ramiro de Maeztu al de Miragenil -nombre del barrio donde se ubica-. Las primeras informaciones señalaron que el cambio se debía a un requerimiento de la Ley de Memoria Histórica; el colegio declaró posteriormente que solo se trataba de una decisión de la asociación de padres.…  Seguir leyendo »

Infancia en Berlín hacia 2020

La infancia en Berlín hacia 1900 de Walter Benjamin, llega en mi adolescencia en Buenos Aires hacia 1990 como regalo de un amigo que se ha enterado casualmente de mi parentesco. No es algo que comente especialmente, sino un rasgo más, tan relevante o irrelevante como ser morena, miope, amante de la aceituna, judía, periodista tenaz, bailarina frustrada o lectora agradecida. La primera lectura me remonta a la infancia de mis parientes alemanes; encuentro coincidencias emocionales, geográficas y algo más. El parecido físico entre el filósofo y mi bisabuelo Nathan Benjamin es notable, ¿o es una tendencia natural la búsqueda de coincidencias que resuelvan contradicciones, completen baches de la memoria o aderecen largas investigaciones con detalles banales?…  Seguir leyendo »

El 19 de noviembre de 2018 mi gran amigo José Pedro Pérez-Llorca inició, ante los Reyes de España, como presidente del Real Patronato del Museo del Prado, la conmemoración del bicentenario del Museo, al servicio de cuya misión e integridad había dedicado sus mejores esfuerzos durante los últimos años. Su inesperada muerte no le permitirá culminarla este año, en que se cumplirán dos siglos de la institución que simboliza como pocas nuestra identidad nacional. Sí pudo, en cambio, participar en la conmemoración de los doscientos años del primero de nuestros textos constitucionales, la Constitución de 1812, celebrada en el lugar de su promulgación, el oratorio de San Felipe Neri de su Cádiz natal.…  Seguir leyendo »

El escritor argentino Julio Cortázar en la calle San Martín, en Buenos Aires, en diciembre de 1983. Credit Dani Yako

Debía ser primero de diciembre, o quizá dos: 1983. Faltaba una semana para que se acabara en los papeles una dictadura que ya no era nada. Era raro: la euforia extrema, cierto miedito todavía.

Hacía mucho calor esa mañana, cuando Héctor Yánover me llamó para decirme que Julio Cortázar iría a su librería Norte, que si quería pasar. Yo lo había leído mucho, con todo el entusiasmo de mis 15 o 17, pero no lo conocía personalmente —porque creo que no hay que conocer a los que escriben—: había vivido varios años en París evitando el lugar común de ir a tocarle el timbre.…  Seguir leyendo »

Combatiente por la paz

Conocí a Amos Oz en noviembre de 1976, en mi primer viaje a Israel. Fui a visitarlo en el kibutz Hulda, donde estaba desde los 14 años. (Su madre se había suicidado dos años antes). Su primera novela, de título intraducible en español (Quizás en otro lugar sería lo más aproximado), había provocado una gran controversia en su país porque en ella hacía un minucioso análisis de la vida en esos pequeños recintos idealistas —los kibutz— que perseguían, como dijo irónicamente años más tarde, “crear gentes buenas y sanas, sin sospechar siquiera que los seres humanos no somos ni buenos ni sanos”.…  Seguir leyendo »

Partidario de la nada

«Partidario de la nada”, se declara Jorge Edwards en el segundo tomo de sus memorias, que acaba de publicar (Esclavos de la consigna, Lumen). La frase es muy bonita, pero no es cierta, porque él tiene sus ideas políticas y literarias bastante claras y las defiende con entereza. Pero siempre ha habido en él una objetividad y una mesura que se reflejan muy exactamente en ese estilo sereno, demorado, claro e inteligente con el que escribe sus espléndidas crónicas y memorias.

En los años que relata este libro, los de su juventud literaria hasta el instante mismo en que Salvador Allende, recién elegido presidente de Chile, lo envía a Cuba como encargado de negocios para reabrir la embajada que había estado clausurada desde que se rompieron las relaciones entre ambos países durante el régimen de Eduardo Frei Montalva, los sectarismos políticos eran tan apasionados en América Latina que alguien tan poco estridente, tan bien educado, tan respetuoso de las formas, podía parecer inexistente.…  Seguir leyendo »

Rescatar a Madariaga

Hace 40 años moría Salvador de Madariaga en su querida Locarno, en la Suiza de la Sociedad de Naciones que le vio laborar incansablemente. Fue el último miembro de aquella generación del 14, ciertamente incomparable. La de Ortega, Marañón, Juan Ramón, Américo Castro y Sánchez Albornoz, entre muchos otros. Tres rasgos, muy necesarios hoy, destacan en aquella constelación intelectual: laboriosidad, amor sentido a su país y dominio de la prosa. Los tres estarán bien presentes en nuestro autor, con un añadido muy suyo: un excelente sentido del humor, señal de vitalidad e inteligencia. Y sin embargo, me temo que a Madariaga le he sucedido lo que a tantas cabezas ilustres nuestras: el injusto olvido, lo que supone dejar de ser leído.…  Seguir leyendo »

El Coronel Rafael del Riego pasa revista a sus tropas. Ilustración: Tomás Serrano

Siento defraudar la expectativas que haya podido crear este título porque mi propósito no es analizar ni cómo un entusiasta fiscal, protegido por alguien tan sectario como el socialista Eligio Hernández, alias el ‘Pollo del Pinar’, ha terminado convirtiéndose en el magistrado más respetado de la España constitucional; ni hasta qué punto su consistencia personal y solvencia profesional han contribuido a empujar al PP a traicionar por tercera vez su compromiso de despolitizar el sistema de elección de los miembros del Poder Judicial; ni por qué razón su candidatura a presidir el Supremo, y por ende el CGPJ, ha sido aceptada con tan pocas reticencias por el PSOE, más allá del señuelo de que ese órgano tendrá mayoría «progresista»; ni de qué manera podrá seguir influyendo en el desarrollo del juicio a los golpistas -o sea cuál es el rédito de su ascenso para la causa de la legalidad-, cuando ya no presidirá ni el tribunal ni la propia Sala Segunda.…  Seguir leyendo »

Para muchos de los que padecen la crisis económica y humanitaria de Venezuela, la muerte del estadista veterano Teodoro Petkoff (1932-2018) el 31 de octubre, a los 86 años, pareció ser otro motivo de desesperanza.

Un periodista venezolano escribió que se sentía huérfano. Otros llamaron a Petkoff, quien fue un crítico feroz de la autocracia de Venezuela, “uno de los últimos modelos de integridad democrática”. También el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA) lamentó que Petkoff dejara su país “sin un referente obligado sobre compromiso social, coherencia política y defensa de valores democráticos”.

Petkoff no habría estado de acuerdo.…  Seguir leyendo »

Teodoro Petkoff in 2006.CreditCreditNicola Rocco/El Universal, via Associated Press

For many suffering from Venezuela’s economic and humanitarian crisis, the death last week of an elder statesman, Teodoro Petkoff, at age 86, seemed yet another cause for despair.

A Venezuelan journalist wrote that he felt orphaned. Another called Mr. Petkoff, a fierce critic of the country’s autocracy, “one of the last beacons of democratic integrity.” And the secretary general of the Organization of American States lamented that Mr. Petkoff left his country “without a mandate on social commitment, political coherence and defense of democratic values.”

Mr. Petkoff would have disagreed. One of the many lessons of his legacy is that there is never a time to give up on Venezuela.…  Seguir leyendo »

El intelectual, político y economista Teodoro Petkoff en Caracas, en mayo de 2015. Credit Miguel Gutiérrez/EPA-EFE/REX

Pocos personajes de la historia de la izquierda latinoamericana afectaron y reflejaron la evolución de la misma a lo largo de los últimos sesenta años como Teodoro Petkoff. Falleció ayer en Caracas a los 86 años, después de una larguísima trayectoria recorriendo todos los meandros de esa izquierda de América Latina. Transitó de la guerrilla castrista en Venezuela a principios de la década de los sesenta hasta la crítica despiadada, acertada e ilustrada de los peores excesos del chavismo y del actual presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, pasando por una larga etapa como símbolo de una nueva izquierda: democrática, independiente de Moscú y de La Habana, moderna y globalizada.…  Seguir leyendo »

El intelectual venezolano Teodoro Petkoff en 2006 Credit Joaquín Ferrer para The New York Times

A la edad de 86 años, acaba de morir en Caracas Teodoro Petkoff, uno de los políticos más sobresalientes del siglo XX venezolano. Aunque fue dos veces candidato a la presidencia de la república, no logró convencer a un electorado que se debatía entre los dos grandes partidos que dominaron la escena política de Venezuela entre 1958 y 1989.

A lo largo de su vida se atrincheró en la izquierda, primero como militante del Partido Comunista y luego como uno de los artífices de la izquierda democrática en todo el continente. Su libro, Checoslovaquia. El socialismo como problema, se convirtió en un alegato, un verdadero desagravio, en contra del totalitarismo que imperaba en buena parte del mundo, patrocinado por la extinta Unión Soviética.…  Seguir leyendo »

En las primeras horas del 28 de marzo de 1926, Rosario Silva, duquesa de Alba y heredera de la Casa de Híjar, daba a luz a su única hija Cayetana en el Palacio de Liria. En uno de los salones de la planta baja, y acabada la cena, el duque de Alba charlaba con un reducido grupo de escogidos y fieles amigos: Ortega y Gasset, el escritor Ramón Pérez de Ayala y mi abuelo el doctor Gregorio Marañón. Los hombres, de impecable frac, discutían de política en un ambiente distendido hasta que fueron interrumpidos por el mayordomo mayor quien, con imperturbable naturalidad y flema inglesa, anunció con tono solemne a su padre el nacimiento de la niña.…  Seguir leyendo »

Del romance y las mentiras

Mi liberada:

A principios de verano me escribió mi amiga Eugenia Codina para que viera An honest liar (2014), un documental sobre James Randi. Eugenia sabe hasta qué punto la verdad me pone. Y Randi es uno de mis héroes. No sólo porque haya dedicado su vida a la búsqueda de la verdad, sino porque ha sido capaz de convertirla en un espectáculo y eso es infinitamente más difícil. Porque el espectáculo, más precisamente el entertainment, es un negocio que la mentira gestiona en régimen de casi absoluto monopolio. Esta semana pude por fin ver la película en Vimeo On Demand.…  Seguir leyendo »

En esta España tan convulsa (¿alguna no lo ha sido?) me pregunto cuál está siendo el papel de los intelectuales. Sandra Negrín, que decía ser hija del último jefe de Gobierno de la Segunda República, paseaba misterios y pamelas por el Café Gijón:

—Señorita, ¿usted es intelectual? -le preguntó un turista.

—No, señor. Yo soy puta.

Se podría decir que el oficio de intelectual se ha prostituido durante las últimas décadas por haber apoyado ideologías sangrientas. También en el Gijón, un día alguien llamó por teléfono al poeta García Nieto: lo cogió la limpiadora, paseando mandiles y descaros:

—¡José García Nieto!…  Seguir leyendo »

Una mujer francesa

No hay mayor consagración en la República Francesa que ser enterrado en el Panteón. Este fue el destino de Simone Veil el domingo pasado, en París, acompañada por el himno nacional y un largo elogio pronunciado por el presidente de la República. El hecho de que Barbara Hendricks, una estadounidense, cantara la Marsellesa es testimonio de la inclinación del presidente francés hacia el multiculturalismo. Esta ceremonia laica, rara en nuestra historia, es un legado de la Revolución Francesa, obsesionada en sus comienzos por los recuerdos históricos de la República romana. Entonces se necesitaba para la nueva Francia una religión laica, que Robespierre llamó «Culto de la razón», y un templo en el que depositar los restos de los héroes.…  Seguir leyendo »

Julián Juderías

Una semana más hablando de cambiar la Constitución y no para poner fin al delirio autonómico, sino para agravarlo, para acabar con España de un modo indoloro, quirúrgico y apacible… Desmembrar España desde la legalidad, ¡la amputación desde arriba! Grado a grado, poquito a poquito, como la desdichada rana del cruel experimento, acabaremos hervidos, sin apenas notarlo.

Podríamos titular estas líneas «Cien años sin Julián Juderías». ¡Qué tontería! Son cien años con Julián Juderías. Él no está, pero sus obras hablan por él. Y como el poeta en su torre de Juan Abad, oímos con los ojos a ese muerto, en sus doctos libros juntos.…  Seguir leyendo »