Joan B. Culla i Clarà

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de mayo de 2009. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

El independentismo catalán afronta un empeño dificilísimo, adolece de muchas debilidades e incurre en no pocos errores (el último, haber alimentado hasta el paroxismo la megalomanía y la irresponsabilidad del exsenador Santiago Vidal…). Pero siempre, incluso tras los mayores tropiezos, hay un factor externo que le restaña las heridas, le devuelve el ánimo y le recarga las pilas: el desprecio insultante de sus adversarios. Lo subrayo: el desprecio. No el mero rechazo —-tan legítimo como inevitable—, ni la discrepancia argumentada, ni la oposición política, ideológica o sentimental a sus objetivos. La pócima mágica, el bálsamo de Fierabrás del independentismo es la incapacidad de la gran mayoría de sus contrincantes para reconocerle legitimidad y sentido algunos, la tendencia a combatirlo fundamentalmente desde el menosprecio, la ridiculización y el insulto.…  Seguir leyendo »

En el improbable caso de que alguien de buena fe hubiese creído que la operación de la Guardia Civil contra Convergència, el pasado viernes, obedecía a una motivación y a una ejecución estrictamente judiciales, sin carga política alguna, las declaraciones hechas por el ministro del Interior al día siguiente, desde París, habrían sacado a ese cándido de su ingenuidad. Porque el señor Fernández Díaz no se limitó a la lógica defensa de la actuación de sus beneméritos subordinados, sino que además dijo esto: “Me parece triste, lamentable y bochornoso que, después de lo de ayer, se hiciera una fiesta de la candidatura Junts pel Sí, que debería ser la candidatura del Junts pel Sí al 3%”.…  Seguir leyendo »

Los sangrientos sucesos de la semana pasada en Francia han generado en los medios de comunicación un alud tan grande como variado de reacciones, comentarios y análisis. Bienintencionados los más, sesgados algunos; pero, en conjunto y a mi modesto juicio, manifiestamente incompletos o parciales en su campo de visión. Trataré de explicarme.

El asesinato colectivo de periodistas y caricaturistas perpetrado el miércoles 7 en la redacción de Charlie Hebdo dio lugar desde aquel mismo día a cientos de glosas acerca de la libertad de expresión o de prensa atacada, los valores republicanos pisoteados o la cultura occidental amenazada. Ha habido también lamentables insinuaciones sobre el supuesto mal uso que los responsables del semanario satírico hacían de aquellas libertades, sobre su “humor deliberadamente ofensivo” y tal vez demasiado provocador… Pero, en general, se han impuesto con creces los sinceros y justos homenajes a Charb, a Wolinski, a Cabu, a Tignous y los demás.…  Seguir leyendo »

Una España sin espejos

“Artur Mas es un zombi que ha perdido el juicio”. “Si no fuera porque en Euskadi nos mataban, yo diría que esto de Cataluña es peor”. “ETA es un aliado de Mas”. El proyecto independentista es “el sueño de una Gran Andorra”, paraíso de evasores fiscales y blanqueadores de dinero negro. Manifestarse pacíficamente por las calles el Once de Septiembre equivale a “conmemorar una guerra civil”. La demanda soberanista catalana “supone un ultraje” para las demás autonomías. Los grupos partidarios de la consulta constituyen una “anticosmopolita coalición de agropecuarios y antisistema”. El “desafío por parte de los independentistas” sólo pretende “tapar las vergüenzas de una de las autonomías más corruptas, Cataluña”.…  Seguir leyendo »

De repente, una porción considerable de la sociedad catalana, justamente esa que creíamos más juiciosa y moderada, parece haberse vuelto loca y se ha puesto a reivindicar la soberanía, el Estado propio, la independencia… Y sus dirigentes, aquellos aparentemente tan pragmáticos y dúctiles a las presiones del poder económico, ahora las desoyen para colocarse al frente de la reivindicación y desafiar la legalidad vigente como no lo hizo ni el mismísimo y denostado Ibarretxe. Disculpen la simplificación, pero intuyo que es así como percibe el grueso de la opinión política y mediática con epicentro en Madrid lo sucedido en Cataluña durante las últimas semanas.…  Seguir leyendo »

El final de un año y el comienzo de otro propician, en los medios de comunicación, toda suerte de balances, inventarios y recuentos de lo acaecido durante los 12 meses anteriores en los distintos campos de la actividad humana. Permítanme, pues, que me acoja a esta vieja costumbre periodística para hacer, en los siguientes párrafos, una breve relación de figuras relevantes en muy diversas disciplinas que han fallecido en 2010. Tomaré como base, sencillamente, los obituarios que publican de manera regular EL PAÍS y otros grandes diarios internacionales.

El pensamiento político de izquierdas ha sufrido en Francia dos bajas muy sensibles: el filósofo y militante trotskista Daniel Bensaïd, uno de los inspiradores del Mayo del 68, y Claude Lefort, pensador antitotalitario, padre de la revista y del grupo Socialisme ou Barbarie.…  Seguir leyendo »

Cuando uno quiere cargarse algo o a alguien, no hay método más efectivo -digo efectivo, no honesto- que describirlo en términos lo más grotescos y desdeñosos posible; es lo que podría denominarse argumentar por reducción al ridículo. Es lo que hacía con indudable gracejo el profesor José Lázaro en su artículo Clases a la boloñesa, publicado en EL PAÍS el pasado día 2: caricaturizar el “nefasto hábito medieval” de las llamadas clases magistrales, y celebrar con euforia su inminente desaparición gracias al mirífico advenimiento del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), familiarmente conocido como modelo Bolonia. La realidad, naturalmente, es bastante más compleja y menos maniquea de como la describía el citado colega.…  Seguir leyendo »

El reciente parto del nuevo modelo de financiación autonómica ha dado lugar a la reaparición de un reflejo, de una pulsión, de un recurso político que recorre espasmódicamente la vida pública española desde hace ya varias centurias, aunque haya quien se empeñe en negar su existencia: me refiero a la catalanofobia.

Podría decirse que, desde el siglo XVII, casi siempre que Cataluña -se entiende, los sectores en cada momento hegemónicos de la sociedad catalana- ha pretendido preservar o mejorar su estatus dentro del Estado español, ya fuera éste monárquico o republicano, tradicional o parlamentario, ello ha suscitado en la España de matriz castellana poderosos movimientos de rechazo y descalificación que, a menudo, adquirieron un sesgo de prejuicio o de fobia anticatalanes.…  Seguir leyendo »