Elisa de la Nuez

Nota: Este archivo abarca los artículos publicados por el autor desde el 1 de Marzo de 2008. Para fechas anteriores realice una búsqueda entrecomillando su nombre.

Desmontando el Estado de Derecho

Desde la lectura de las leyes catalanas, los días 6 y 7 de septiembre de 2017, de referéndum y de transitoriedad jurídica aprobadas por el Parlament de Cataluña, atropellando todo lo que se les pusiera por delante, hasta estas últimas semanas no había vuelto a experimentar esta sensación de asombro y profunda desolación. La producen textos jurídicos que no solo son incomprensibles y erróneos desde el punto de vista técnico-jurídico, sino que su finalidad última es desmontar nuestro Estado democrático de derecho. Ahora, desgraciadamente, vuelve esa sensación y con ella la preocupación acerca de si nuestras instituciones van a resistir estos test de estrés a los que están siendo sometidas de forma inmisericorde por nuestros gobernantes con una frivolidad pasmosa.…  Seguir leyendo »

Estado de desconcierto

Vivimos las últimas semanas en Madrid y en el resto de España en un estado de desconcierto permanente. La gestión de la pandemia ha desnudado las muchas carencias de un Estado complejo que empieza a mostrar algunos síntomas preocupantes de Estado fallido, al menos en aspectos tan básicos como gestionar la salud pública de sus ciudadanos. El que los problemas puestos de manifiesto sean tanto de tipo político-institucional como de capacidad de gestión no es precisamente un consuelo. En este sentido, el lamentable espectáculo ofrecido las dos últimas semanas por el Gobierno central y el de la Comunidad de Madrid, desde la ridícula escenificación entre banderas del supuesto acuerdo entre ambos (dinamitado apenas unos días más tarde en prime time) hasta la declaración del estado de alarma sin consenso en Madrid es un síntoma gravísimo de la enfermedad institucional que padecemos.…  Seguir leyendo »

La nueva oleada del coronavirus (o de rebrotes, si se prefiere) ha vuelto a poner de manifiesto los graves problemas de falta de capacidad de gestión que tiene España como Estado y que es urgente resolver de una vez si queremos enfrentarnos con alguna garantía, no ya a la pandemia, sino a cualquiera de los numerosos retos que, desde la digitalización al calentamiento global, tenemos encima de la mesa. Además es imprescindible si queremos aprovechar la oportunidad histórica para reformar España que representan los importantes fondos europeos y que nos obligan a presentar proyectos solventes.

Antes que nada conviene reconocer lo obvio: la desastrosa gestión de esta segunda oleada del virus nos recuerda lo que ya sabíamos los que conocemos bien las Administraciones Públicas: que no hay recursos ni materiales ni, sobre todo, humanos para planificar y coordinar algo tan complejo y delicado desde el punto de vista económico, sanitario y social como la desescalada ordenada de una pandemia.…  Seguir leyendo »

Una vez descubiertas las andanzas patrimoniales y fiscales del Rey Emérito (que tanto se asemejan a la de otros personajes de su generación como el ex president Pujol) y aceptada por Don Juan Carlos I la única solución posible, es decir, apartarse de toda tarea institucional y abandonar España, la pregunta que podemos hacernos es la de si merece la pena conservar la Monarquía como institución central de la Constitución; y, si la respuesta es positiva, qué reformas habría que hacer.

Es indudable el interés político que tiene para algunos partidos utilizar el enriquecimiento patrimonial en negro del Rey Juan Carlos I, al margen de cualquier vía institucional o legal, para impulsar la idea de que la monarquía –«los Borbones»– es, por definición, corrupta y antidemocrática.…  Seguir leyendo »

Ahora que estamos debatiendo sobre las posibles condiciones para recibir unos 140.000 millones de euros de dinero europeo –entre transferencias y préstamos–, convendría que nos hiciésemos algunas preguntas. La primera es muy sencilla: ¿se imaginan ustedes lo que nos pasaría si no fuésemos un Estado de la Unión Europea, con la crisis que tenemos encima y el endeudamiento que arrastramos? La segunda es un poco más complicada: ¿por qué muchos españoles pensamos que es mejor que los países europeos nos ayuden pero condicionando estas ayudas económicas a un programa estricto de reformas estructurales que llevan lustros pendientes? Pues porque se trata de una oportunidad histórica de alinear los incentivos de nuestra clase política para emprender de una vez las reformas que necesita este país, lo que hasta ahora no ha sido posible tras el fracaso sin paliativos de la llamada nueva política que se suponía venía a regenerar la política y las instituciones.…  Seguir leyendo »

Igual que le ha pasado al Gobierno y a la mayoría de nuestras instituciones, la llegada del Covid-19 ha pillado a nuestra Administración Pública con una enfermedad crónica previa: una multiesclerosis aguda que la ha convertido en presa fácil de la pandemia en su vertiente de gestión errática y disfuncional. No es de extrañar, pues lleva años pidiendo a gritos unas reformas estructurales que nunca llegan. Desde el bienintencionado intento del ministro Jordi Sevilla allá por el año 2007, no hemos vuelto a saber nada de la reforma de la Administración Pública, ni de su despolitización, ni de la profesionalización de los directivos públicos (que como estamos viendo estos días no es precisamente una cuestión académica cuando vienen mal dadas) ni de la evaluación de políticas públicas o, ya puestos, de la necesaria capacitación de los empleados públicos para un mundo muy distinto del que existía a finales de los 80 y principios de los 90.…  Seguir leyendo »

Parece razonable pensar que para llegar a un acuerdo en cualquier circunstancia por muy excepcional que sea es imprescindible que exista una mínima confianza entre los agentes llamados a colaborar. Según las encuestas, nueve de cada diez españoles reclama unos nuevos acuerdos políticos económicos y sociales (unos nuevos Pactos de la Moncloa o unos pactos de la reconstrucción, el nombre da bastante igual) que permitan abordar con el consenso de todos la reconstrucción económica, social e institucional que va a resultar imprescindible después de esta pandemia. Sin embargo, según las mismas encuestas, la mayoría de los ciudadanos no cree nuestros representantes sean capaces de alcanzarlos.…  Seguir leyendo »

En los duros momentos que estamos viviendo en el mundo en general y en Europa en particular es fácil que muchos ciudadanos se pregunten si nuestras democracias liberales están en condiciones de combatir una pandemia como la que nos asuela. Al fin y al cabo, las cifras europeas están empeorando las de China, así que es una pregunta muy legítima. Sin duda, el primer objeto de cualquier contrato social entre un Estado y sus ciudadanos (ya se trate de una autocracia, una democracia iliberal o una liberal) es velar por su vida, su salud y su seguridad.

Pues bien, lo primero que hay que señalar es que la epidemia se originó en China, y no por casualidad.…  Seguir leyendo »

Uno de los debates más interesantes que se está produciendo estos días –con vistas al Congreso de Ciudadanos en marzo– versa no sobre candidatos, estrategia o ideología (por mucho que desde dentro y desde fuera del partido se intente presentar así) sino sobre algo, a mi juicio, mucho más interesante: el modelo de partido. De ahí que lo que se esté discutiendo sean los estatutos del partido. Recordemos que los estatutos de un partido son las reglas que estas organizaciones se dan a sí mismas y que deben respetarse por todos desde los afiliados de base pasando por los cuadros y los cargos al presidente o presidenta.…  Seguir leyendo »

La sorprendente propuesta del Gobierno para nombrar a Dolores Delgado (hasta ayer ministra de Justicia en funciones) como nueva fiscal general del Estado es una malísima noticia para nuestra democracia liberal. Demuestra con claridad que nuestros Gobiernos no soportan fiscales neutrales e independientes al frente de la Fiscalía General del Estado. En este caso, además, ni siquiera se respetan mínimamente las formas que habían evitado que, al menos desde 1986 (año en que se nombró a Javier Moscoso, que procedía del Consejo de Ministros), ningún diputado o ministro haya ostentado el cargo. Si recordamos además que Delgado mantuvo unas conversaciones poco prudentes con el famoso comisario Villarejo y que se presentó en las anteriores elecciones a diputada bajo las siglas del PSOE, es difícil encontrar un perfil menos idóneo.…  Seguir leyendo »

La notable frivolidad y falta de responsabilidad con que se está afrontado por el PSOE (con mención destacada al PSC) la posible investidura de Pedro Sánchez con el apoyo de ERC contrasta con la gravedad de la crisis política, institucional y territorial que vivimos en España y que deriva en primer lugar de la incapacidad de los partidos y de sus líderes para afrontar con seriedad y rigor los retos de una democracia liberal representativa como la nuestra al empezar la tercera década del siglo XXI. Por supuesto, esta situación no es exclusiva de España, pero llama la atención que mientras que en la sociedad civil, en los think tanks o en la academia se debaten en profundidad cuestiones tales como la demografía, la sostenibilidad del Estado del bienestar, la precariedad, la desigualdad, la crisis climática, la concentración de la población en las ciudades, la cuarta revolución industrial o incluso la necesidad de redefinir el capitalismo para no poner en peligro la democracia, y se alcanza muchas veces un diagnóstico compartido, nada de eso ocurre en los debates políticos.…  Seguir leyendo »

Ciudadanos y la tragedia del centro

Las elecciones del domingo (un grandísimo error y una enorme irresponsabilidad de nuestra clase política) han reforzado los extremos y han hundido el centro político, además de haber fragmentado aún mucho más nuestro Parlamento. Bien es verdad que los muchos errores estratégicos cometidos por el ya ex presidente de Ciudadanos Albert Rivera (cuya dimisión le honra aunque sea por lo infrecuentes) explican, en gran medida, la debacle sufrida por su partido. Pero también han existido otros muchos factores desencadenantes de este escenario que convendría no olvidar porque no van a desaparecer fácilmente por hábiles que sean las estrategias políticas que se desplieguen a partir de ahora.…  Seguir leyendo »

La sólida, mesurada y bien argumentada sentencia del Tribunal Supremo en el casoprocés es un triunfo en toda regla de la democracia y del Estado de Derecho, además de constituir una excelente y pedagógica lectura no ya para juristas sino para cualquier ciudadano preocupado por estas cuestiones, que deberíamos ser todos. Hay que recordar que el juicio oral, retransmitido en streaming, tuvo un gran seguimiento también convirtiendo al magistrado y presidente de la Sala II, Manuel Marchena, en un personaje muy popular. Todo esto tiene especial mérito porque este proceso judicial ilustra a la perfección cómo nuestra clase política renunció a abordar un problema que le correspondía resolver (un problema político primero y jurídico después) delegando toda la responsabilidad de la defensa de los principios constitucionales en que se fundamenta nuestra convivencia democrática en los jueces y en el Derecho penal.…  Seguir leyendo »

El reparto de instituciones como botín

Decía La Rochefoucauld en una de sus famosas máximas que la hipocresía es un homenaje que el vicio rinde a la virtud. Pues bien, en España ya hemos pasado esa fase en la que todavía se guardaban mínimamente las apariencias en cuanto a la independencia de una serie de instituciones clave para el buen funcionamiento de nuestra democracia, nuestro Estado de Derecho y nuestra sociedad.

Quizá uno de los momentos culminantes de la crisis política e institucional que arrastramos desde hace años en España y que pone de relieve ese salto cualitativo ha sido la oferta del PSOE a Unidas Podemos de cederles una serie de puestos en instituciones supuestamente independientes como son los organismos reguladores (CNMV, CNMC…) u otras que actúan como contrapoderes del poder político (Defensor del Pueblo, Tribunal de Cuentas, Tribunal Constitucional) o que son organismos públicos -o eran hasta hace poco- de carácter técnico como el CIS.…  Seguir leyendo »

Las políticas del miedo

Este verano está siendo difícil. Hay una sensación de depresión colectiva palpable en el ambiente a la vista del aumento de la incertidumbre global, la deriva populista y la incapacidad de nuestros dirigentes de afrontar los retos que tenemos a la vuelta de la esquina. El miedo es quizá el sentimiento más destructivo que albergamos los seres humanos; ya sea el miedo a lo que nos deparará un futuro que intuimos peor que el presente, el miedo a los que son distintos a nosotros, el miedo a perder nuestra identidad, nuestro trabajo o las cosas que son importantes para nosotros. Y todo está cambiando tan rápido que es difícil no tener miedo a algo; si los mayores sienten miedo ante un mundo que ya no reconocen y que les resulta hostil, los jóvenes también temen la precariedad, la falta de estabilidad o el desarraigo que acompaña muchas veces a las oportunidades que ofrece la globalización.…  Seguir leyendo »

Son muchas las reflexiones que pueden hacerse del sorprendente bloqueo institucional que vivimos en España desde las últimas elecciones generales, o para ser más exactos, desde que se rompió el bipartidismo en 2015. Desde entonces ha habido tres generales y una moción de censura, y periodos de tiempo muy prolongado con gobiernos en funciones, con lo que eso supone desde el punto de vista de la gobernabilidad. Recordemos que su función principal es hacer el traspaso de poderes al nuevo Ejecutivo, evitando que se produzca un vacío de poder; de ahí que, como recuerda la Ley del Gobierno, deben limitar su gestión al despacho ordinario de los asuntos públicos y no puede adoptar otro tipo de medidas, salvo casos de urgencia debidamente acreditados o por razones de interés general.…  Seguir leyendo »

Terminado el intenso periodo electoral la sociedad española ha demostrado de nuevo una gran madurez a la hora de votar y no se ha decantado por las opciones radicales. Eso sí, corresponde ahora a los partidos demostrar igual madurez para alcanzar los acuerdos necesarios para formar gobiernos estables a nivel estatal, autonómico y local, puesto que los pactos son necesarios y los gobiernos de coalición casi inevitables. En algunos casos, la emoción es mayor que en otros, dado que hay varias alternativas posibles que atraviesan los bloques izquierdas/derechas diseñados un tanto artificialmente durante la larga precampaña y la posterior campaña electoral por motivos estratégicos de unos y otros.…  Seguir leyendo »

Se lee y habla mucho (con razón) sobre la importancia de las próximas elecciones al Parlamento Europeo; pero quizá se comprende menos lo que nos estamos jugando realmente. A mi juicio, nada más y nada menos que el alma de Europa, es decir, el conjunto de valores y principios sobre los que se fundamenta la Unión Europea. Qué lejos queda ya el escenario que reflejaba Tony Judt en su ensayo titulado Europa ¿Una gran ilusión?, escrito no hace tantos años. Sin embargo, el sueño de Europa es el que sigue empujando a tantos y tantos seres humanos a jugarse la vida para alcanzarlo.…  Seguir leyendo »

Cómo se erosionan las democracias

Mientras estamos entretenidos con nuestro maratón electoral y distraídos con unos políticos que intentan atraer la atención de los ciudadanos durante unos pocos minutos (que en el mundo de la comunicación actual ya es una hazaña), se nos escamotean como por arte de magia las cuestiones realmente importantes del debate electoral. O incluso cuando sí que están en la agenda por simple imperativo de la ley electoral (como ocurre con la despoblación de amplias zonas de España donde se juegan tantos y tantos escaños) se sigue echando en falta un mínimo de solvencia y rigor en la forma de abordarlas.

Parece que desde la elección de un showman como Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos o el desastre de la gestión del Brexit por los antaño admirados partidos británicos los debates políticos tienen más de teatro que de intercambio mínimamente racional de argumentos e ideas.…  Seguir leyendo »

Comparece el Estado

Las declaraciones de la última semana en el juicio del procés han dado una magnífica lección sobre lo que es (y lo que no es) un Estado moderno digno de tal nombre, que no puede reducirse y mucho menos identificarse con ningún líder o partido político por mucho poder que acumule. Efectivamente, aunque los líderes populistas, nacionalistas y autoritarios (que vienen a ser lo mismo) pretendan apropiárselo mediante la ocupación sistemática de las instituciones, el discurso simplificador y reduccionista y la invocación a un pueblo que solo ellos definen y representan, un Estado es mucho más que su clase política. Afortunadamente.…  Seguir leyendo »