Transición

El expresidente del Gobierno, Luis Carrero Blanco, junto al dictador Francisco Franco.

Cuando vi la serie de Movistar+ El día de mañana, sobre una buena novela de Ignacio Martínez de Pisón, no me sorprendió encontrarme con frases y detalles que no salían en el libro, pero sí con su significado.

Por ejemplo, cuando los protagonistas hablan, en los años 60, de la futura caída de la dictadura, un personaje femenino se muestra sin esperanza y dice que todo cambiará para que no cambie nada, la conocida teoría lampedusiana. Ideas que no se expresan en la novela, pero que son bien conocidas en la impugnación al sistema democrático actual y la Constitución que hace la izquierda alternativa.…  Seguir leyendo »

Carrero Blanco, ante la atenta mirada de Francisco Franco. Archivo

Hace cincuenta años, el 20 de diciembre de 1973, ETA asesinó al presidente del Gobierno. Frente a la opinión de que el magnicidio benefició al cambio político (y por tanto tuvo un efecto "positivo"), mi opinión, a la luz de las evidencias, es la contraria. El asesinato de Luis Carrero Blanco por ETA tuvo efecto cero en el cambio político hacia la democracia. Quizás, incluso, tuvo un efecto contrario: reforzó a los continuistas del Búnker en su resistencia hacia las reformas del régimen.

En cuanto a las teorías de conspiración nacional o internacional, son inconsistentes. ETA no precisaba que ningún misterioso "agente" les indicara las rutinas diarias de Carrero Blanco.…  Seguir leyendo »

Durante la Transición una espesa capa de silencio, impenetrable, anegó el País Vasco. El silencio, lacerante, pervivió durante décadas, llenando los intersticios de la vida social. Desgarró la democracia en el País Vasco e hizo trizas las convicciones éticas, pues, aunque no se hablaba de ello, el silencio encubría la pregunta que lo inundaba todo, si cabe admitir el asesinato. La respuesta, también silenciosa, admitía la condena de muerte por sentencia arbitraria del asesino. No hablar, callar, mirar hacia otro lado, equidistar, no responder si casualmente a alguien se le escapa una crítica, hablar de otra cosa, de fútbol, por ejemplo, pero también de las tradiciones, del idioma, de la identidad, de los que vienen de fuera… El silencio adquirió muchas formas y ninguna fue inocente.…  Seguir leyendo »

Los 'padres' de la Constitución, durante un homenaje en Madrid en 2001. De izquierda a derecha: Jordi Sole Tura, Miguel Roca, Jose Pedro Pérez Llorca, Gregorio Peces-Barba, Miguel Herrero de Miñón, Manuel Fraga y Gabriel Cisneros.MIGUEL GENER

A la memoria de Jordi Solé Tura

La Transición no fue perfecta. Fue imperfecta. Probablemente hacer tabla rasa del pasado y construir una sociedad justa sin discriminaciones ni desigualdades hubiera sido mejor. Pero la realidad era otra: había que romper con un pasado negro que aún era presente. El franquismo no había fracasado

Durante la dictadura hubo que pelear palmo a palmo los nuevos espacios de libertad y democracia. Tras la muerte de Franco, hubo que construir un nuevo marco jurídico-político, que permitiera vivir a nuestra generación y a las posteriores en libertad y democracia. Contrario a un sistema que aún ejercía su poder con impunidad y gran capacidad de sobrevivir sin demasiados cambios.…  Seguir leyendo »

Un insólito patriota

Es así. Por más que acabemos de celebrar la fiesta de la Hispanidad, la palabra 'patriotismo' no nos sugiere un valor en alza. Se cotiza tan poco en la bolsa de nuestra vida nacional que solo remite a grandes hazañas, a gestas en las que alguien se jugó la vida generosamente en la defensa de nuestra nación. Y, sin embargo, hay formas de patriotismo más discretas que las de los episodios bélicos. Patriotas fueron los hombres que diseñaron sin gestos ni palabras grandilocuentes nuestra Transición democrática, soportando la incomprensión e incluso la acusación de traidores. Patriotas, en el sentido más hondo y modesto del término, hoy son aquellos a los que les importa España, pero que no se van a atribuir ese título por puro sentido del pudor.…  Seguir leyendo »

Una nueva Transición

Hay palabras que se desgastan de tanto usarla. El adjetivo 'histórico (a)' es la primera de ellas. Los periodistas somos quienes tenemos buena parte de la culpa, para enfatizar lo que escribimos, y no digamos los políticos, que la usan en cada segundo párrafo de su mitin. Pero también es verdad que la aceleración de los acontecimientos, parecida a las del Universo que se expande, es también una de los culpables del abuso. Yo, con mis noventa y tantos años a cuestas, he podido ver imágenes medievales en las aldeas lucenses, iluminadas por candiles en torno a la 'lareira', con personas y animales conviviendo para compartir el calor.…  Seguir leyendo »

Una de las mentiras más repetidas por la derecha desde 2007, cuando el Gobierno de Zapatero impulsó la ley de memoria histórica, es que el pacto de la Transición incluyó el olvido del franquismo. Fue exactamente lo contrario: ese pacto se basó en el rechazo y la impugnación absoluta del franquismo. Bastaría con consultar los periódicos o el diario de sesiones del Parlamento para comprobar cómo incluso los franquistas más insignes, como Torcuato Fernández Miranda o Fraga ­—no digamos ya Suárez—, renegaban abiertamente del franquismo o, en el mejor de los casos, lo escondían lo más posible.

El acuerdo implícito y explícito de la Constitución de 1978 proclamaba el triunfo de los valores republicanos que fueron derrotados en la Guerra Civil, aunque reivindicar los valores republicanos no significara necesariamente reivindicar la República.…  Seguir leyendo »

¿Refunfuñones de la Transición o refunfuñones con la Transición?

Los refunfuñones tienen, ciertamente, mala imagen. Se les asocia con los viejos (y viejas, claro) malhumorados ante la deriva del mundo, en permanente lamento por el mal uso que de su legado han hecho quienes han venido después. Frente a ellos, los indignados vienen asociados a la juventud, y no es que tengan buena imagen: es que su indignación reviste de un manto de épica todas sus reivindicaciones, sean estas las que sean. De hecho, suelen aparecer como quienes aún poseen una mirada moral tan limpia que se enervan hasta el extremo ante los males del mundo, siendo capaces de proponer, frente al reseco egoísmo de sus predecesores, un futuro diferente y mejor para todos.…  Seguir leyendo »

Políptico que retrata a los siete ponentes de la Constitución Española de 1978 (Gabriel Cisneros, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, José Pedro Pérez Llorca, Gregorio Peces-Barba, Manuel Fraga Iribarne, Jordi Solé Tura y Miquel Roca Junyent), obra de Hernán Cortés Moreno. Congreso.es

Durante los años de la transición española se popularizó un término: el consenso. Fue, en palabras del historiador Juan Francisco Fuentes, “una nueva forma de concebir la democracia”. Se convirtió en el eslogan y el espíritu de una época, junto con aquella famosa canción del grupo Jarcha: Libertad sin ira.

Sería un error entender aquel consenso como una tolerancia “blanda” o como un amiguismo facilón. El consenso fue la voluntad política de una sociedad que desde distintos ángulos apostó por el acuerdo. Aún sabiendo, como explicaba José Pedro Pérez-Llorca, uno de los siete padres de la Constitución española, que “solo estábamos de acuerdo en que teníamos que ponernos de acuerdo”.…  Seguir leyendo »

Franco no fue el autor de su testamento político

El día 12 de octubre de 1975, Franco enfermó de gripe y cinco días más tarde, presidiendo el Consejo de Ministros, padeció un ataque al corazón. Aquella noche, a las tres de la madrugada, el arquitecto Javier Carvajal no podía conciliar el sueño. Por su relación con el Almirante Nieto Antúnez, Carvajal sabía que el final de Franco se precipitaba.

Su mujer, Blanca García-Valdecasas, preocupada por la inquietud de su marido le pregunto qué le pasaba y Carvajal contestó: «No me puedo dormir. Este hombre se va a ir sin dejar nada escrito. No puede ser. Tenemos que hacer algo».

Acto seguido acudió a su estudio de la calle Goya nº 7 de Madrid, ubicado en el mismo piso que su domicilio.…  Seguir leyendo »

Diego Mir

Hay algo morboso en el hecho de que Ramón Tamames haya aceptado ser el candidato de Vox a la presidencia del Gobierno en la moción de censura que se celebrará próximamente. Supongo que el interesado tendrá sus motivos para proceder así y no creo que resulte demasiado interesante especular sobre los mismos. Más provechoso puede ser analizar el caso como un ejemplo, sin duda extremo, de una categoría más general que afecta a una parte de la generación de Tamames, la generación de la Transición.

La mayor parte de las élites de la Transición nacieron entre 1925 y 1950, es decir, tenían entre 25 y 50 años cuando muere Franco.…  Seguir leyendo »

Desde las posiciones de la izquierda se dice que el proceso de salida del franquismo y el establecimiento de la democracia en España, conocido como «la Transición», no trajo la verdadera democracia, imponiendo su visión sesgada de lo que llaman «el Régimen del 78» y considerando que en el período 1975/1983 persistió el fascismo en nuestra patria, lo que justificaría aplicar a tal período de tiempo la totalitaria Ley de Memoria Democrática pese a que desde 1978 esté vigente la Constitución.

Lo cierto es que a pesar de esas afirmaciones el proceso a que nos referimos fue un hito en nuestra historia, pues por primera vez se lograba un cambio pacífico de régimen político con acuerdo entre la práctica totalidad de las fuerzas políticas, como un ejemplo de reconciliación nacional.…  Seguir leyendo »

Desmemoria

La recién aprobada Ley de Memoria Democrática es muestra evidente de la «estupidez colosal» en que consiste que «una panda de políticos e intelectuales de tercera categoría engañen al personal con una versión fraudulenta de la historia, según la cual la Transición fue un trampantojo cuyo resultado no fue una democracia de verdad, sino una prolongación del franquismo por otros medios» (J. Cercas).

Me voy a fijar solo y exclusivamente en dos cuestiones, que vienen al caso. En ella se trata de definir a las víctimas de la Guerra Civil y del franquismo posterior, extendiendo los efectos del brazo incorrupto de Franco hasta el 31 de diciembre de 1983.…  Seguir leyendo »

Esta vez han batido su propio récord, al vender la Transicion como propia al cumplirse el cuarenta aniversario de su llegada al poder gracias a ella, utilizando la argucia favorita de la izquierda: una mentira repetida mil veces se convierte en verdad, cuando el Partido Socialista le puso todo tipo de objeciones y, entre el cambio y la ruptura que se discutía, prefirió la segunda, y últimamente busca darle la vuelta. No discuto su victoria en 1982. Lograr más de doscientos diputados no lo hace cualquiera. Pero está presentado aquel éxito bajo una luz muy distinta a lo ocurrido. Puede que confíen en la poca memoria de los españoles o que queden pocos que recuerden los hechos tal como fueron.…  Seguir leyendo »

Ley de Memoria Democrática: la ruptura del consenso nacional

El Senado ha escenificado la voluntad de ruptura del consenso nacional sobre el «pacto constitucional» y el espíritu de la Transición por parte del Gobierno y del partido socialista de Sánchez. La decisión de la Mesa de la Cámara de vetar las comparecencias de destacados protagonistas de la Transición (Marcelino Oreja, Rodolfo Martín Villa, Soledad Becerril, Rafael Arias-Salgado, Carmela García Moreno y Juan Antonio Ortega Díaz-Ambrona) solicitadas por el Grupo popular, a las que habrían podido agregarse las de destacados representantes del partido socialista (Felipe González, Alfonso Guerra, Javier Solana, Virgilio Zapatero, Fernando Ledesma, por ejemplo) no es un asunto de mero trámite parlamentario.…  Seguir leyendo »

El 14 de julio el Congreso de los Diputados dio luz verde al proyecto de Ley de la Memoria Democrática. Se ha cumplido la primera fase del trámite del proyecto, por lo cual pasará al Senado, donde sin duda obtendrá los votos necesarios para su entrada en vigor. No cabe esperar que la responsabilidad moral de algunos de los representantes de la mayoría lo impida. Se consumará, por tanto, la aprobación de un proyecto de Ley de la Memoria Democrática que falsea la historia y el proceso ejemplar de la Transición, en el que se logró la reconciliación entre todos los españoles tras una desoladora guerra civil y la larga y pavorosa dictadura posterior.…  Seguir leyendo »

La presencia del brazo político de ETA entre los actores que han pactado la última entrega de la ley de "memoria" se ha convertido en el argumento más recurrente para criticarla. No es para menos. Que aparezca como promotora de la "memoria democrática" una organización que pretendió -con las armas en la mano- la voladura de la Transición, que obstaculizó la consolidación de la democracia y acosó a quienes personificaban sus instituciones y a los representantes de los partidos constitucionalistas, y que hoy homenajea a los protagonistas de estos hechos, supone un alarde de poca memoria y ninguna democracia.

Pero siendo esto relevante, conviene apartar un momento el foco de Bildu, pues pudiera pensarse que sin Bildu, el texto de la mal llamada "memoria democrática" sería aceptable.…  Seguir leyendo »

De izquierda a derecha, el periodista José Luis Balbín, Miquel Roca (CiU), Alfonso Guerra (PSOE), Santiago Cariillo (PCE), Manuel Fraga (AP), Xabier Arzalluz (PNV) y Agustín Rodríguez Sahagún (CDS), en un debate de 'La Clave' el 1 de octubre de 1982.Marisa Flórez

De La clave se puede decir que era cosa de hombres, como el coñac del anuncio. Pero el único programa de la época donde se atisbaba la paridad era, a pesar de su título, El hombre y la Tierra. De éste, el debate de Balbín tomaba su autenticidad. Las cárcavas, los barrancos, las vaguadas, toda esa verdad geodésica se convertía en La clave en un hemiciclo de sillas, que tenía a la vez algo de ocho hombres sin piedad por lo cerrado y opresivo. Los participantes llevaban sus papeles para consultarlos, no para enseñarlos a las cámaras. La legitimidad venía por la palabra, no por la imagen.…  Seguir leyendo »

Mucho se ha escrito ya sobre el nuevo Proyecto de Ley de Memoria Democrática, recientemente aprobado por el Congreso de los Diputados con los votos a favor de una parte de los socios parlamentarios del Gobierno (entre ellos, EH Bildu), el rechazo de Vox, PP y Ciudadanos y la abstención de ERC y BNG. Por tanto, se trata de un proyecto que ha dividido al Congreso en dos, lo que no augura nada bueno para su futuro; de hecho, el presidente del PP ya ha anunciado que lo derogará si llega a gobernar. Yo quiero hacer algunas reflexiones.

Conviene reconocer que legislar sobre la memoria histórica o la memoria democrática de un país con un pasado sucio (por usar la expresión con la que titula Álvarez Junco su último y magnífico libro) no es tarea fácil.…  Seguir leyendo »

Que Rajoy no tocara la Ley de Memoria Histórica o que Alberto Núñez Feijóo diga ahora que va a derogar la nueva Ley de Memoria Democrática son dos formas de no afrontar el problema: una por rehuirlo y otra por zanjarlo con una falta de argumentos que se puede interpretar como arbitrariedad, lo cual a la larga también resultaría ineficaz.

Lo mismo que cuando Bildu lleva hasta 1983 la vigencia de los métodos franquistas en la defensa de la democracia española, en una operación evidente de mantener viva su tesis del conflicto y con una derivada que afecta al núcleo mismo del PSOE (ellos sabrán).…  Seguir leyendo »