Transición

El 14 de julio el Congreso de los Diputados dio luz verde al proyecto de Ley de la Memoria Democrática. Se ha cumplido la primera fase del trámite del proyecto, por lo cual pasará al Senado, donde sin duda obtendrá los votos necesarios para su entrada en vigor. No cabe esperar que la responsabilidad moral de algunos de los representantes de la mayoría lo impida. Se consumará, por tanto, la aprobación de un proyecto de Ley de la Memoria Democrática que falsea la historia y el proceso ejemplar de la Transición, en el que se logró la reconciliación entre todos los españoles tras una desoladora guerra civil y la larga y pavorosa dictadura posterior.…  Seguir leyendo »

La presencia del brazo político de ETA entre los actores que han pactado la última entrega de la ley de "memoria" se ha convertido en el argumento más recurrente para criticarla. No es para menos. Que aparezca como promotora de la "memoria democrática" una organización que pretendió -con las armas en la mano- la voladura de la Transición, que obstaculizó la consolidación de la democracia y acosó a quienes personificaban sus instituciones y a los representantes de los partidos constitucionalistas, y que hoy homenajea a los protagonistas de estos hechos, supone un alarde de poca memoria y ninguna democracia.

Pero siendo esto relevante, conviene apartar un momento el foco de Bildu, pues pudiera pensarse que sin Bildu, el texto de la mal llamada "memoria democrática" sería aceptable.…  Seguir leyendo »

De izquierda a derecha, el periodista José Luis Balbín, Miquel Roca (CiU), Alfonso Guerra (PSOE), Santiago Cariillo (PCE), Manuel Fraga (AP), Xabier Arzalluz (PNV) y Agustín Rodríguez Sahagún (CDS), en un debate de 'La Clave' el 1 de octubre de 1982.Marisa Flórez

De La clave se puede decir que era cosa de hombres, como el coñac del anuncio. Pero el único programa de la época donde se atisbaba la paridad era, a pesar de su título, El hombre y la Tierra. De éste, el debate de Balbín tomaba su autenticidad. Las cárcavas, los barrancos, las vaguadas, toda esa verdad geodésica se convertía en La clave en un hemiciclo de sillas, que tenía a la vez algo de ocho hombres sin piedad por lo cerrado y opresivo. Los participantes llevaban sus papeles para consultarlos, no para enseñarlos a las cámaras. La legitimidad venía por la palabra, no por la imagen.…  Seguir leyendo »

Mucho se ha escrito ya sobre el nuevo Proyecto de Ley de Memoria Democrática, recientemente aprobado por el Congreso de los Diputados con los votos a favor de una parte de los socios parlamentarios del Gobierno (entre ellos, EH Bildu), el rechazo de Vox, PP y Ciudadanos y la abstención de ERC y BNG. Por tanto, se trata de un proyecto que ha dividido al Congreso en dos, lo que no augura nada bueno para su futuro; de hecho, el presidente del PP ya ha anunciado que lo derogará si llega a gobernar. Yo quiero hacer algunas reflexiones.

Conviene reconocer que legislar sobre la memoria histórica o la memoria democrática de un país con un pasado sucio (por usar la expresión con la que titula Álvarez Junco su último y magnífico libro) no es tarea fácil.…  Seguir leyendo »

Que Rajoy no tocara la Ley de Memoria Histórica o que Alberto Núñez Feijóo diga ahora que va a derogar la nueva Ley de Memoria Democrática son dos formas de no afrontar el problema: una por rehuirlo y otra por zanjarlo con una falta de argumentos que se puede interpretar como arbitrariedad, lo cual a la larga también resultaría ineficaz.

Lo mismo que cuando Bildu lleva hasta 1983 la vigencia de los métodos franquistas en la defensa de la democracia española, en una operación evidente de mantener viva su tesis del conflicto y con una derivada que afecta al núcleo mismo del PSOE (ellos sabrán).…  Seguir leyendo »

La historia proporciona los materiales para la construcción de la memoria colectiva, pero ello no significa que ésta sea el resultado del conocimiento de los procesos históricos. La variedad de posibilidades es muy amplia. Veamos algunas. Resulta posible que un acontecimiento de suma gravedad determine por sí mismo la formación de una memoria cuya incidencia se imponga a los intentos de reelaboración ideológica. También cabe que el referente quede borrado, bien porque la sociedad al cambiar se ha alejado del problema, bien porque una eficaz labor de propaganda desde el poder haya eliminado su visibilidad. Lo cual, por otra parte, no excluye que pueda renacer si respondía antes de su eclipse a demandas de suficiente fuerza por parte de un grupo social (como la resurrección del Ku Klux-Klan tras El nacimiento de una nación).…  Seguir leyendo »

En la cultura política de la izquierda española moderna se produce una cesura a comienzos del siglo XXI que deja atrás el tiempo anterior de la Transición. Hasta la llegada al poder del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, en 2004, su partido se había movido en los valores y objetivos materialistas; desde él, en consonancia con lo que ocurría en otros lugares y con la propia transformación de las sociedades postindustriales, cobraron protagonismo los posmaterialistas (identidad, realización personal). Pero más allá de ello, se advierte una mutación que afecta a la trascendencia: los antiguos parecían tener convicciones arraigadas y los modernos parecen tener unas que, si no les gustan, pueden cambiarse por otras.…  Seguir leyendo »

¿A qué huele la memoria?

Lo de Bildu en 'la dirección del Estado' no era una simple frase. Ha sido una constante de la Legislatura: así lo quiso la dirección del PSOE, desde el principio. En la investidura, buscando su abstención, Pedro Sánchez se mostró obsequioso con la portavoz Aizpurúa, a quien apenas replicó: «En esta disyuntiva entre democracia y legalidad, lo que debe prevalecer siempre es la democracia, incluso ante la más perfecta de las constituciones del orbe mundial y planetario». Silencio pétreo. Quien calla otorga, pensaría Aizpurúa. Desde entonces, van dos años votándole leyes a Sánchez. La última, la de Memoria Democrática. Aquí, Bildu no ha tenido que modular nada; se ha limitado a convalidar su propio discurso sobre la Transición.…  Seguir leyendo »

El Parlamento español ha tomado una iniciativa que, de forma harto lamentable, cabe calificar de histórica, a saber, acabar con la historia misma, cerrarla a cal y canto, dejando claro de una vez por todas que los buenos han ganado, que el fin de la historia ha llegado porque ellos están en el poder, lo que implica, además, que no solo tratan de dictar el pasado, sino que pretenden ponerle siete llaves al futuro: o nosotros y la verdad que hacemos ley, o el fascismo.

Con todo, lo más asombroso no está en ese pretendido cierre, que, entre otras cosas implica un imposible lógico, pues nada hay tan abierto como el juicio sobre lo pasado, mientras que esta malhadada ley llega a incluir multas de miles de euros para quienes se atrevan a publicar algo que no concuerde con la visión que se impone de forma tan autoritaria como impropia de una democracia, sino en que, además, este oportunista y chapucero fin de la historia sirve para modificar de manera arbitraria y cínica lo que sostiene de forma espontánea la mayoría  de los españoles, a saber, que ninguna contorsión del pasado reciente podrá hacer que acabemos viendo a los criminales de ETA como unos luchadores por la libertad.…  Seguir leyendo »

Amnesia democrática

El pasado 12 de julio se cumplían 25 años del asesinato de Miguel Ángel Blanco a manos de la banda terrorista ETA. Ese mismo día, en el Congreso de los Diputados tenía lugar el Debate sobre el estado de la Nación. Como es costumbre, lo abría el discurso del presidente del Gobierno. Noventa minutos leyendo 90 páginas sin una sola mención -ni una palabra- al recuerdo de una fecha indeleble en la memoria de tantos españoles. Sin duda, un olvido histórico.

Al redactar estas líneas se espera que esta misma semana quede aprobado el proyecto de nueva Ley de Memoria Democrática por la mayoría que sostiene al Gobierno.…  Seguir leyendo »

Mi lectura de la memoria democrática

Respecto a la así llamada memoria democrática he tenido siempre una opinión negativa desde que el Gobierno de Zapatero puso en marcha la Ley de Memoria Histórica (52/2007). Esa ley no resolvió el problema de las familias que exigían su duelo sacando a sus muertos de las cunetas, pero sí se aprovechó para poner en solfa la Transición y a sus protagonistas, que, según los antifranquistas sobrevenidos, no habían sido capaces de pasarle la cuenta a la dictadura por sus fechorías (la carga principal se llevó a cabo contra la Ley de Amnistía de 17 de octubre de 1977).

La idea de la memoria histórica fue importada de Francia por los intelectuales 'de solapa de libro', que son legión en nuestros lares.…  Seguir leyendo »

Los críticos de la Transición siempre han argüido que ese proceso estuvo condicionado de manera inequívoca por el poder militar (poder que por aquel entonces todavía era, a su modo de ver, franquista) y por otras limitaciones similares, sin que de nada pueda servir, a juicio de esos puristas, el refrendo mayoritario de los españoles en el referéndum de 15 de diciembre de 1976 ni lo que vino luego.

Es decir, la aprobación popular de una Constitución elaborada en las Cortes y nada menos que una continuidad constitucional de cerca de cinco décadas con numerosas elecciones libres del más diverso tipo.…  Seguir leyendo »

Alberto Núñez Feijóo ha asumido el compromiso de derogar la ley de Memoria Democrática. Lo ha hecho de manera solemne, en Ermua, en el homenaje del PP a Miguel Ángel Blanco en el 25º aniversario de su vil asesinato.

Derogar la ley de Memoria Democrática es una cuestión de salud pública. Expulsarla de nuestro ordenamiento jurídico será condición inexcusable para recuperar todos los consensos que formaron parte del gran «pacto constitucional» de 1978, con el que se alumbró nuestra democracia y que fue masivamente refrendado por el pueblo español.

Si la base espiritual de la Transición fue la reconciliación, esta Memoria Democrática dinamita la esencia de aquel pacto sobre el que hemos edificado nuestra convivencia estos cuarenta años.…  Seguir leyendo »

El 1 de julio de 1997 fue liberado José Antonio Ortega Lara tras 532 días de un secuestro especialmente cruel. Lo primero que le dijo al guardia civil que entró en el zulo fue «matadme de una p… vez» y, cuando se convenció de que no era uno de los etarras disfrazado, le preguntó si era 1 de julio. Porque una de sus obsesiones durante los casi dos años de tortura fue tratar de no perder la orientación temporal. Heroica tarea porque sus tres secuestradores, a los que jamás vio la cara, le castigaban en ocasiones privándole durante días enteros de las 7 horas diarias de luz que habitualmente le permitían, cuando no le ponían música vasca a todo volumen durante 24 horas y solo le daban a leer ediciones atrasadas de Egin o El País.…  Seguir leyendo »

«Domingo, 22 de mayo de 1977. Me llama Adolfo Suárez por teléfono. Hablamos largo rato. Le cuento mi entrevista con Mondale. Todo va muy bien con USA. Ha hablado con Carter por teléfono y ofrecen la ayuda económica cuando quieras y como quieras, pero no desean decirlo para evitar se hable de colonialismo americano». Así recoge José Mario Armero, en su diario personal, la crucial información que traslada al presidente del Gobierno en un momento en el que España ha puesto, ya, velocidad de crucero hacia las urnas. El aval político de Washington le llegó al presidente Suárez en la visita que éste había realizado a la Casa Blanca a finales de abril, ahora le llegaba la promesa de una ayuda económica que, sin duda, vendría bien para financiar la campaña electoral de UCD en estas primeras elecciones.…  Seguir leyendo »

Citas a ciegas

El centenario de la publicación de España invertebrada ha provocado el efecto contrario del que suelen buscar estas efemérides: lejos de propiciar renovados elogios hacia la obra, han comenzado a aparecer tímidos artículos acerca de los estragos que el transcurso del tiempo habría provocado en ella. En realidad, decir que España invertebrada no ha superado la prueba de los años es reconocer que hace mucho tiempo, demasiado, que pocos políticos, intelectuales y periodistas que no han dejado de invocar esta obra a ratos grotesca y a ratos escalofriante se han tomado la molestia de leerla, o releerla, antes de hacerlo. Porque España invertebrada era lo que es, y sostenía lo que sostiene, desde su publicación en 1922: una trepidante sucesión de ocurrencias que, o bien reitera una historia castellanista de España una y mil veces contada, o bien improvisa una explicación del pasado peninsular desde premisas concomitantes con algunas de las más siniestras ideologías de los siglos XIX y XX, y que quedan apenas disimuladas por la sobreabundancia de metáforas tomadas del campo semántico de la ciencia experimental.…  Seguir leyendo »

La izquierda radical se propone destruir la Transición: aquella hazaña histórica que, con el concurso inteligente de las fuerzas políticas de entonces, incluyendo el Partido Comunista, trajo a España el más largo período de prosperidad, concordia, democracia y paz social que jamás había tenido.

Los diplomáticos sabemos que, en ese tiempo, España logró cotas de prestigio nunca conocidas. Hace meses, publiqué un artículo en el que relataba cómo, en la década de los 80, nuestro país salió de su aislamiento para asumir un papel relevante en el campo de las relaciones internacionales. En los años que siguieron, dije, el mundo nos confió la Presidencia de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la Secretaría general de la OTAN, la Presidencia del Parlamento Europeo, la Presidencia y Vicepresidencia de la Comisión de Bruselas, la Dirección General de la UNESCO, la Presidencia de la Cruz Roja Internacional, la Secretaría General del Consejo de Europa y la Presidencia del Comité Olímpico Internacional.…  Seguir leyendo »

Los riesgos de la memoria y los límites de la concordia

En memoria de mi madre, Susa Fernández Boyano

Este año se cumple el octogésimo aniversario de la publicación de La familia de Pascual Duarte. Con esta célebre novela ambientada en Torremejía (Badajoz), Camilo José Cela inauguró el género tremendista, pero se olvidó de algo realmente tremendo. En esta localidad no hubo violencia revolucionaria en la Guerra Civil; los únicos actos represivos los protagonizaron los franquistas, y sus víctimas fueron enterradas en una fosa común sin identificar que la gente hollaba al pasar, lo que perpetuó el sufrimiento de los familiares durante décadas. Poco podría haber anticipado Cela que este “pueblo perdido por la provincia de Badajoz (…), agachado sobre una carretera lisa y larga como un día sin pan”, saltaría a la prensa nacional en 1980 y llegaría al Congreso de los Diputados de la mano de Juan María Bandrés.…  Seguir leyendo »

Manifestación en París en 1969 contra el asesinato de Enrique Ruano.

Hay acontecimientos internacionales que marcan a una generación. Por ejemplo, la entrada de los tanques rusos en Budapest alejó sentimentalmente a muchos jóvenes occidentales de la Unión Soviética, el golpe de Estado en Chile dejó gran marca en el imaginario colectivo y la muerte del Che Guevara en Bolivia lo convirtió en un ídolo generacional. Estos eventos fueron vividos intensamente por los españoles nacidos en los años cuarenta y cincuenta, que poco después protagonizarían la Transición a la democracia y coparían puestos de poder en los ochenta y noventa. Posicionarse ante algunos de estos eventos resulta fácil retrospectivamente, pero no lo era entonces.…  Seguir leyendo »

Constitución y amnistía: a fuer de memoria y no contra memoria

Acabar con lo que llaman impunidad de los crímenes del franquismo derogando la Ley de Amnistía de 15 de octubre de 1977 es una propuesta de Esquerra Republicana (ERC). Su consecuencia objetiva, al margen de la intención subjetiva de sus promotores, es cuestionar la legitimidad de nuestra Constitución y de sus presupuestos fundacionales. Tal propuesta exige recordar los motivos de la amnistía e indagar el porqué de proponer ahora su derogación. Los artículos de Santos Juliá, cuya lucidez añoramos, en estas páginas sobre la cuestión nos ayudan a entenderlo.

Cualquier ciudadano en una democracia tiene derecho a discrepar de la amnistía de 1977, como de cualquier decisión, pero también tiene la obligación de que la discrepancia se funde en razones que prueben su superioridad sobre aquellas que la justificaron.…  Seguir leyendo »