Transición

El primer e inexcusable paso para infectar las mentes no puede ser otro que borrar nuestra memoria. Por ello el empeño máximo de los sembradores del odio y el enfrentamiento entre los españoles es, antes que nada, proceder al lavado del cerebro y extirpar en él lo acaecido para alcanzar la actual situación de libertad y democracia que nuestra nación disfruta desde el año 1977.

No es posible colocar como verdad la mentirosa Ley de Memoria Histórica y ahora la nueva vuelta de tuerca de la Democrática tan tuerta y sectaria como la anterior, si no se logra al tiempo borrar del consciente colectivo la verdadera y generosa epopeya de reconquista de la libertad y la soberanía por y para el pueblo español.…  Seguir leyendo »

Cuando conocí a Rodolfo Martín Villa, allá por 1957, él y yo estábamos en lados opuestos de la trinchera política. Él era un estudiante falangista, jefe provincial del SEU de Madrid (el Sindicato Español Universitario fue fundado por José Antonio Primo de Rivera en tiempos de la República), al que todos los estudiantes universitarios pertenecíamos obligatoriamente. Yo era un estudiante socialista, afiliado a la recién fundada ASU (Agrupación Socialista Universitaria, naturalmente clandestina), que, entre otras cosas, se dedicaba, junto con un pequeño grupo de falangistas de izquierdas, a democratizar el SEU desde la base. Yo llegué a ser elegido delegado de facultad en la de Derecho y otros socialistas fueron también elegidos en otras facultades y escuelas.…  Seguir leyendo »

Estoy convencido que más de la mitad de los nuevos pensantes que opinan sobre el papel de Martín Villa en la Transición y en los hechos por los que se le juzga en Argentina, no tenían ni idea de quién era hasta hace medio telediario. Pero la neomelancolía que se ha apropiado compulsivamente de una parte significativa de la izquierda sociológica de este país, ha impedido que se haga un juicio racional sobre el papel de Martín Villa en aquellos críticos días de nuestra historia reciente. La izquierda ha aprovechado el proceso para convertir en causa general todo el periodo de la transición democrática, como una suerte de desquite tardío de quienes se sumaron al cambio de régimen con indolencia y aprensión.…  Seguir leyendo »

Jaime Carvajal Urquijo, íntimo amigo del Rey Juan Carlos I desde la infancia, persona culta e inteligente, compañero mío de la carrera, acaba de publicar un artículo en El País en el que lógicamente defiende la idea de que España es hoy una democracia gracias a la iniciativa del Monarca. Lo cual es evidente. Sin embargo, afirma que, desgraciadamente, nuestro país es una «democracia desmemoriada». Se refiere a que una parte del pueblo, especialmente los partidos que forman el actual Gobierno inconstitucional, parece ignorar, con sus ataques desmesurados a la presunta conducta irregular de los últimos años del reinado de Juan Carlos I, que fue el Monarca quien trajo la democracia a España sin sobresaltos, cuando podía haber ocurrido lo peor.…  Seguir leyendo »

El 2 de junio de 1976 Juan Carlos I pronunció ante una sesión conjunta de las Cámaras legislativas de los Estados Unidos un discurso cargado de expectativas -era la primera vez que el Rey de España exponía ante la gran democracia americana los perfiles de la nueva España tras la muerte de Franco- y del que merecen ser recordados estos párrafos: «La Monarquía española se ha comprometido desde el primer día a ser una institución abierta en la que todos los ciudadanos tengan un sitio holgado para su participación política sin discriminación de ninguna clase y sin presiones indebidas de grupos sectarios y extremistas.…  Seguir leyendo »

Desde que el presidente del Gobierno anunció su voluntad de afrontar la reconstrucción del país mediante unos nuevos Pactos de la Moncloa se ha vuelto a hablar de la Transición, es decir, del período comprendido entre el 20 de noviembre de 1975, fecha de la muerte del general Franco, y el 6 de diciembre de 1978, día en que el pueblo español refrendó por amplia mayoría la Constitución que nos permite «vivir en paz y en libertad», según palabras de Felipe González.

Algunos creen que la Transición fue un camino de rosas porque todos estaban de acuerdo en facilitar de forma pacífica el tránsito de la dictadura a la democracia.…  Seguir leyendo »

El número de víctimas del Covid- 19 es tan alto que entre ellas hay personas de todas las edades: jóvenes, de edades medianas, mayores y también muy mayores. Todas las víctimas nos duelen por igual: todas nos producen tristeza y las cifras que oímos, incluso pese a no querer escucharlas, nos dejan amargura y pensativos. Recordamos a algunas de las víctimas, a otras muchas no las conocemos, y sí sabemos de quienes han luchado para salvar las vidas en condiciones de máximo riesgo.

Son muchas las conclusiones que se pueden extraer de los datos, curvas y gráficos que aparecen a diario: de cuando se tomaron las primeras medidas, de las llegadas de los equipos para los profesionales sanitarios…, pero entre las conclusiones hay una bastante precisa: aquella generación que vislumbró, impulsó, animó y luchó por la Transición resiste con mucha dificultad la epidemia; son los más débiles, entre los muchos débiles, y la mayoría de las víctimas pertenecen a esa generación.…  Seguir leyendo »

Lo propio de la libertad política es el disenso, mientras que lo que corresponde a la convivencia social es el consenso. El consenso solamente es verdadero si es social. La democracia como régimen ideado para organizar los poderes del Estado mediante el ejercicio de la libertad política se fundamenta en la existencia necesaria de discrepancia, discusión y confrontación libre de ideas y opiniones. Esto es, el disenso es democrático mientras que el consenso político preceptivo es propio de dictaduras o de regímenes no plenamente democráticos.

Presentar el consenso como un ideal o principio superior que debe inspirar la relación entre todos los actores políticos, supone la ejecución de un engaño a la ciudadanía al instrumentalizar una palabra mágica convertida en mito durante la Transición por el único interés de nuestra oligarquía de poder.…  Seguir leyendo »

La política exterior de la Transición

Ingresé en la Carrera Diplomática hace cincuenta y cuatro años. De entre mis primeros destinos, me gusta destacar especialmente estos dos: primer secretario en la Misión Permanente ante las Naciones Unidas, con Jaime de Piniés, y consejero en Londres, a las órdenes de Fraga y el Marqués de Perinat. Luego me trasladaron a Madrid, en septiembre de 1978, donde desempeñé los puestos de director del Gabinete Técnico del Ministro, secretario general técnico y director general de Europa y Asuntos Atlánticos. A partir de 1983, fui destinado de nuevo al exterior y dirigí las embajadas en Bulgaria, Unión Soviética, Federación de Rusia, Grecia y Canadá.…  Seguir leyendo »

Hoy es más visible que nunca la invisibilidad del poder que ejerció durante al menos veinte años Javier Pradera. La franja temporal más determinante pudo estar entre las interminables vísperas de la muerte de Franco y las legislaturas socialistas que consagraron internacionalmente al país con los fastos a ratos indigestos de 1992. Entre reservados de restaurantes, despachos austeros, intemperancia telefónica, encuentros furtivos y proyectos editoriales anduvo Pradera como cabeza de un poder intangible. Lo ejerció entonces y después con el único instrumento que tuvo realmente a mano: la autoridad moral como atributo que asignan los demás, sin títulos, sin cargos, sin aparato de mando (o solo con el mando a distancia).…  Seguir leyendo »

En vísperas electorales, y tal como van las cosas, es bueno recordar que por estas fechas es el aniversario de la firma, hace cuarenta y dos años, de los llamados Pactos de la Moncloa, que se convirtieron en un paradigma de convivencia democrática y fueron un paso definitivo para consolidar la democracia en España y dar paso a la Constitución de 1978.

El llamado «espíritu de la transición», que culminó con la abrumadora aprobación de la Constitución, se inicia cuando, a la vista del panorama existente en España tras las primeras elecciones democráticas, aquellos dirigentes políticos aceptaron reunirse con el Gobierno y hablaron, discutieron y acordaron para consensuar lo que fuese necesario al fin propuesto, lo que se plasmó en dos acuerdos, uno político y otro económico.…  Seguir leyendo »

Ley de amnistía y populismo reaccionario

Una concepción delirante de la realidad –y hay muchas, no es exclusivo producto de la enfermedad mental– en ocasiones deriva de la ignorancia o de la manipulación intelectual. No es extraño que un genio como Nietzsche llegara a la conclusión de que los hechos no existen, sólo las interpretaciones que expresan posiciones derivadas de las ansias de dominio o justificación de cada cual. En el ámbito político español es frecuente encontrar la idea de que el régimen nacido de la Constitución de 1978 supone una continuación del franquismo. Sería necesaria entonces una nueva transición, derogando en primer lugar la Ley de Amnistía de 1977, que habría legitimado la represión de la Dictadura.…  Seguir leyendo »

Yo soy del régimen

España no sabemos cuándo nace. Hay un historiador que afirma que no podemos hablar de España de manera indubitable sino es desde 1978. Pelín exagerado. Pero para un par de generaciones ésta es la única España conocida. Dos generaciones nacidas tras la muerte de Franco (sí, Franco murió), en una España reconvertida en reino, afianzado tras la proclamación de Juan Carlos de Borbón gracias a una Constitución, la de 1978, que daría paso a lo que ahora despectivamente, desde parte de la posizquierda, ha denominado «Régimen del 78».

Les recuerdo: Un régimen constitucional. Que se lanzó al europeísmo sin red. Que dejó atrás un régimen autoritario gracias a la genialidad del artífice de una transición democrática, la cuál acabaría sin necesidad de adjetivos pero sí de mayúsculas: la Transición.…  Seguir leyendo »

No pocos problemas políticos que padecemos vienen de que la Transición no ha sido digerida por una parte de la izquierda, sobre todo por el radicalismo. No hablo de oídas como hacen muchos flamantes y tiernos voceros de la llamada «nueva política» que cada vez se manifiesta más vieja. Escribo lo que viví. Por eso respeto y admiro la Transición a la que asistí no muy lejos de la fila cero. Acaso por no haberla vivido hay quienes la ningunean o directamente la desprecian; se equivocan por prejuicios o ignorancia. O por ambas cosas.

Las generaciones nuevas llegaron al compromiso político a menudo imbuidas de una versión maniquea de nuestra Historia; resulta evidente en cierta izquierda.…  Seguir leyendo »

El 19 de noviembre de 2018 mi gran amigo José Pedro Pérez-Llorca inició, ante los Reyes de España, como presidente del Real Patronato del Museo del Prado, la conmemoración del bicentenario del Museo, al servicio de cuya misión e integridad había dedicado sus mejores esfuerzos durante los últimos años. Su inesperada muerte no le permitirá culminarla este año, en que se cumplirán dos siglos de la institución que simboliza como pocas nuestra identidad nacional. Sí pudo, en cambio, participar en la conmemoración de los doscientos años del primero de nuestros textos constitucionales, la Constitución de 1812, celebrada en el lugar de su promulgación, el oratorio de San Felipe Neri de su Cádiz natal.…  Seguir leyendo »

El vocabulario de la política es demasiado pobre para designar al tambaleante presidente de Venezuela. ¿Dictador? Pero, más o menos, ha sido elegido. ¿Socialista? Sí, en la medida en que destruye sistemáticamente la empresa privada, pero para sustituirla con un capitalismo de Estado. ¿No deberíamos llamarlo caudillo, para volver a situarlo en un largo linaje hispanoamericano? Pero el término caudillo es demasiado genérico; puede describir una forma autoritaria y populista de ejercer el poder, pero no da información sobre la ideología de ese poder. Por otra parte, el general Franco, que fue caudillo de España durante cuarenta años, una vez proclamado como tal, no aceptaba que ese título se atribuyera a otro que no fuera él.…  Seguir leyendo »

El sentido de la realidad

Decía Isaiah Berlin, uno de cuyos libros responde al título de este artículo, que en el ámbito de la acción política las normas son escasas y remotas: “Las habilidades lo son todo”. Es la comprensión de la vida pública lo que define el éxito de los gobernantes, no el bagaje ideológico de sus propuestas. El olvido de algo tan sencillo induce a muchos líderes actuales, para no hablar de tertulianos, blogueros, tuiteros y demás familia, a teorizar sobre la Transición sometiéndola a una especie de autopsia histórica, lo que les permite llegar a la ufana conclusión de que nuestra democracia padece un cáncer terminal en su legitimidad de origen, y además amenaza con producir metástasis en su ejercicio.…  Seguir leyendo »

El relato de la transición

Se decía, y sigue vigente, fruto de la comprobación y repetición histórica de la secuencia, que los abuelos eran quienes creaban, adquirían y aumentaban -riqueza, tierra y progreso-, los hijos lo disfrutaban y los nietos lo arruinaban. Trasladado a la Nación y sociedad española, bien puede aplicarse el aserto a lo que nos está sucediendo en el presente. Los «abuelos», entre los 20-45 entonces, hicieron la Transición, los «hijos», en los 50-65 ahora, la disfrutaron, y los «nietos», de nuevo entre los 20-40, hay mucho adolescente cada vez más viejuno, parecen, a toda costa, querer hacerla trizas.

Para ello lo primero de todo es corromper la memoria colectiva con una nueva Leyenda Negra, interiorizada como cierta, exhibida con frenesí; la memoria y el relato de aquella hazaña que logró dejar atrás la dictadura franquista, superó la confrontación y el odio, avanzó al futuro por la senda de la reconciliación y consiguió, con profundo sentido de Estado y Patria y enorme generosidad e ilusión por parte de todos, alumbrar la Constitución de la Democracia y las Libertades, y devolver la soberanía al pueblo soberano.…  Seguir leyendo »

Un aniversario olvidado

El pasado año celebramos el 40 aniversario de las primeras Cortes democráticas. Dentro de unos días celebraremos el 40 aniversario de la aprobación de la Constitución. Para muchos estos dos momentos marcan el principio de la transición a la democracia, sin tener en cuenta una fecha fundamental de este proceso histórico que sus responsables han olvidado celebrar. Me refiero a la aprobación, primero por las Cortes y posteriormente por los españoles en referéndum, de la Ley para la Reforma Política, verdadera llave que abrió la puerta de la transición democrática.

El Rey Don Juan Carlos, que en su proclamación había jurado las Leyes Fundamentales de Franco, deseaba que España se convirtiese en un Estado Democrático, pero necesitaba hacerlo sin que le llamaran perjuro por ignorar unas Leyes que, según las mismas decían, eran «permanentes e inalterables».…  Seguir leyendo »

Hades

Los humanos de la Edad de los Metales creían que los muertos, por el simple hecho de estar muertos, sabían muchas más cosas que los vivos. Para empezar, los muertos sabían ya en qué consistía el misterio absoluto de la muerte. Y además, los muertos habían aprendido, al morir, la lección más importante que se puede aprender en la vida. De ahí que en todas las culturas de la antigüedad existiera el mito del héroe –o la heroína– que descendía al inframundo en busca de esa verdad que los muertos conocían pero los vivos no podían conocer. Enkidu en el «Gilgamesh», Osiris en Egipto, la diosa japonesa Izanagi, Adonis el sirio, Orfeo el tracio: todos bajaron al reino de los muertos en busca de ese secreto.…  Seguir leyendo »